Arte desde su vientre
Foto: Joan Zaldívar
Alguien buscaba a la artista moviéndose entre sus cuadros, o conversando con el público. Pero no. La costarricense Queen Nzinga Maxwell había ocupado sigilosamente su lugar sobre una pequeña plataforma en el centro del local, como un vivo integrante de su obra artística en la XVI edición de las Romerías de mayo, en la oriental provincia cubana de Holguín.
A partir de sus experiencias personales en el año 2003, como guerrera del vientre, honra la realeza en sus venas, sus raíces ancestrales y su legado de revolución y de resistencia, “recobra empíricamente la pintura, la poesía, el canto, la escritura y la palabra hablada, como opciones para la expresión artística”, pues todos sus cuadros se obtienen utilizando únicamente como materia colorante la sangre de su propia menstruación.
Nzinga Maxwell, nacida en Costa Rica, nieta de jamaicanos y crecida en Puerto Limón, con una belleza demonizada, en su muestra personal Arte de mi vientre, expresa su formación en paisajes y versos, en melancolía, amor, amistad, dispuesta siempre a superar su espejo, en medio de su lucha por la igualdad social, exhortando con su propia sangre a comunidades, sociedad y al mundo, a examinar la naturaleza real de nuestra condición.
Las Romerías de mayo, cita anual auspiciada por la Dirección Provincial de Cultura y la Asociación Hermanos Saíz, bajo el lema “Porque no hay hoy sin ayer”, tiene como sede la Ciudad cubana de los parques, y en esta oportunidad las festividades se dedican a Montreal, capital de Québec, Canadá, en una sorprendente mezcla de tradición cultural y modernidad que identifica ya a esta cita universal del arte joven.
Tomado de Romerías de Mayo



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