“Palestinos” vs. “ruge leona”
Amo el béisbol, siempre me digo que soy una deportista frustrada porque me gustan todos los deportes. Pero con el béisbol la relación es especial, no solo porque sea el deporte nacional, sino porque lo he logrado aprender de tal manera, que pudiese discutir con cualquier hombre sobre las jugadas, anotaciones, records, mejores bateadores, etcétera; de hecho que algunos levantan sus cejas de incredulidad cuando me escuchan hablar de pelota (como le llamamos en Cuba a este deporte) porque en esta isla casi todos saben de pelota, excepto las mujeres.
Acabo de animarme a escribir sobre este tema puesto que, sentada frente a la tele, vuelvo a notar algunos de los elementos negativos que alrededor del espectáculo que es ver jugar a Industriales vs. Santiago de Cuba (el primero es el equipo de la capital quien tiene el mayor número de series nacionales ganadas, el segundo es el campeón nacional en estos momentos). Sucede que cuando los juegos se realizan en el capitalino Estadio Latinoamericano, una parte de los asistentes son personas procedentes de Oriente y la otra parte, que en ocasiones no llega a la mitad, son habaneros fanáticos industrialistas.
En las últimas series nacionales he notado con cierto pesar como el racismo, el regionalismo y la misoginia están más presentes en la parafernalia que rodea al espectáculo deportivo: carteles, consignas, propagandas, dichos, refranes, etcétera. Si la buena jugada corresponde a Industriales (sacan un out, dan un hit o un homerun), sus partidarios le gritan “palestinos” a los orientales. Este palabra lleva inmersa una cuota pesada de discriminación regional y racial dado que juega con la falsa creencia (convertida ya en estereotipo) de que todas personas del oriente del país quieren emigrar para la Habana, no importa cuales sean las condiciones de vida (de ahí el uso de la palabra en clara alusión al inestabilidad que tienen los palestinos en la franja de Gaza). Por otro lado, si los orientales van encima de los habaneros en el marcador (lo cual es muy frecuente últimamente) el público santiaguero presente en el estadio prefieren como insulto: “ruge leona”, con lo cual le están diciendo a los industrialistas, quienes tienen como mascota a un león, que acaban de bajar un escalón, pasaron de leones a leonas, dando una muestra marcada de misoginia en tanto apelan a la inferioridad de la hembra con respecto al macho.
Sin embargo, lo que más me llama la atención es que nunca he escuchado una critica oficial sobre este tema, los comentaristas hablan de las decisiones equivocadas de los árbitros, o de los fallos de la dirección técnica; no obstante tocan solo tangencialmente el asunto de la violencia y agresividad que se manifiesta en el publico presente en el estadio, cuando más hacen alusión a cierta indisciplina social que todos sabemos que mas que ello es irrespeto y discriminación del otro permitiendo que afloren de manera muy diversa evidencias irrefutables de discriminación para nada sofisticadas.
Como no formo parte de ningún organismo e institución, lo único que puedo hacer es escribir este post, para ver si tal vez alguien que pase por esta bitácora, y tenga algo de poder, toma cartas en el asunto.

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