Ando enamorada de mi Habana
Usualmente disfruto y padezco esta ciudad, pero en estos días mi amor por ella se hace máximo. Aca dejó algunos de sus contrastes.
Usualmente disfruto y padezco esta ciudad, pero en estos días mi amor por ella se hace máximo. Aca dejó algunos de sus contrastes.
Amig@s
Por otra parte, como acabo de llegar lo primero que hago es revisar mi buzón de correo y allá encontré un pequeño escrito que me hizo llegar Dana, una de esas amigas; dicho texto, que adjuntaré más abajo, me hizo reflexionar un poco sobre lo que significa para mi haber terminado satisfactoriamente la maestría.
Cuando recien comenzaba la presencial sufrí un accidente que me cambiaría la vida para siempre, pero que también me permitió imprimirle más seriedad a mi proyecto de formación. No solo tuve que luchar con cuatro cirugías, varios meses sin caminar y tareas pendientes, también con una sobreexigencia que sobre mí se impuso, esta vez desde la propia coordinación de la maestría que, aún no logró saber el por qué, en ocasiones me llevó a rivalizar pero sobre todo me hizo volver a sentir que cualquier cosa que me proponga me costará el doble (como me advirtió mi madre desde chica), menos mal que soy una mujer luchadora (parafraseando a Isa) porque si no hubiese muerto en intento. Al final, agradezco esa sobreexigencia porque me esmeré, estudié mucho y ahorita siento que no fue en vano. Al final se reconoció que pesar de haberme hecho el proceso de la maestría un poco "pesado" mi trabajo final era muy bueno.
Les dejo entonces el texto en cuestión:
LA HISTORIA DEL BURRO
El burro de un campesino se cayó en un pozo. El animal lloró fuertemente por horas, mientras el campesino trataba de buscar algo que hacer. Finalmente, decidió que el burro ya estaba viejo y el pozo ya estaba seco y necesitaba ser tapado de todas formas; que realmente no valía la pena sacar al burro del pozo.
Invitó a todos sus vecinos para que vinieran a ayudarle. Cada uno agarró una pala y empezaron a echarle tierra al pozo. El burro se dio cuenta de lo que estaba pasando y lloró horriblemente. Luego, para sorpresa de todos, se aquietó después de unas cuantas paladas de tierra.
El campesino finalmente miró al fondo del pozo y se sorprendió de lo que vio... con cada palada de tierra, el burro estaba haciendo algo increíble: se sacudía la tierra y daba un paso encima de la tierra. Muy pronto todo el mundo vio sorprendido cómo el burro llegó hasta la boca del pozo, pasó por encima del borde y salió trotando...
La vida va a echarte tierra, todo tipo de tierra... El truco para salir del pozo es sacudírsela y usarla para dar un paso hacia arriba. Cada uno de nuestros problemas es un escalón hacia arriba. Podemos salir de los más profundos huecos si no nos damos por vencidos... Usa la tierra que te echan para salir adelante.
Sin embargo, Are recien ha puesto en el escritorio de su PC mensajes en contra del aborto y del divorcio, claro, es su derecho, es su PC, pero no puedo negar que me ha impactado.
En un inicio me sorprendí porque de tantas pláticas que he tenido NUNCA yo le habia preguntado sobre estos dos temas, me ha había dedicado más a demostrarle lo "abierta" que puedo ser hablando de tal o más cual tema, pero no supe hasta hace poco su parecer sobre estos menesteres. Luego de la impresion inicial, me puse a pensar y me entró cierto desasosiego cuando recorde que hubo muchas mujeres cubanas que lucharon con sus propias vidas en sus manos para que hoy las todas (en especial las jóvenes) tuviésemos dentro de nuestros derechos fundamentales, la posibilidad de abortar y divorciarnos en cuanto los decidamos. Con ambos derechos nací, uno de ellos muy anterior al triunfo revolucionario, y como siempre han estado allí, se me hace díficil vislumbrar que un día no pudiesen existir en Cuba, más cuando mi amiga y compañera, esa que tengo a mi lado cada día, piensa todo lo contrario.
Recuerdo entonces algo que decia Simone Veil (la diputada francesa que logró en la aprobación de la IGV en aquel pais) que las feministas no solo debíamos luchar por nuevas conquistas sino tambien por preservar los derechos que ya tenemos.
Por lo pronto, Aremis y yo tenemos una plática pendiente, porque a mi me gustaría escucharla, a ella, una joven de 24 años que aunque creció con los mismos derechos
que yo apuesta por dejar de tenerlos. Quisiera comprobar que solo es su deseo de que la gente no use el aborto como un metodo de anticoncepción o decida casarse de una manera tan descomprometida que el divorcio es firmado casi en el momento del matrimonio...

Aunque en un inicio estuve un poco perdida, quizás porque mi ponencia se encontraba en una sesión que no tenía que ver con ella, casi al final, en una especie de taller con vista al futuro, fue que entendí cuál era la dinámica y sobre todo los motivos que nos reunieron a hombres (los menos) y mujeres (las más) en aquel evento.
Soy franca cuando reconozco que iba con unas ganas inmensas de hablar de las NTICs y sobre todo de ciencia y metodología feminista, a propósito del trabajo que redacte para el modulo de la maestría que curso y que más se apegaba a este tema. Pues se acabó el evento y no pude reflexionar en alta voz ni tampoco escuchar a mis colegas sobre estos temas.
Por otra parte, me tocó dar una respuesta coherente ante la incomprensión de dos de las ponencias presentadas por mis colegas de Cuba. Una donde se aseveró que aunque el niño “afeminado” y la niña “marimacha” podrían a llegar a resolver su problema (“que no es un trastorno”, dijo la especialista) si a partir de la terapia con la familia podemos lograr que sus identidades de género se acerquen a su rol de género. Personas sexodiversas presentes en el evento me hicieron llegar sus malestares en tanto el discurso anterior continua patologizando la diversidad sexual, lo cual, haciendo un análisis poco profundo, nos podría estar hablando a que en el plano cognitivo asumimos discursos que luego se contradicen o con nuestras visiones personales o con nuestros propios intereses. ¿De lo contrario que necesidad habría de proponer un tratamiento para algo que no es un trastorno? ¿O es que no estamos convencid@s y mas allá de lo que dicen las úlitmas revisiones de la CIE seguimos sintiendo y, más grave aun, pensando como en los años sesenta?. Para colmo, se vinculó este no-trastorno-pero-si-problema con el funcionamiento familiar; no se muy bien a que se estaba haciendo referencia, pero solo recuerdo que mi madre era feliz porque yo era una nena que podía hacer fuerza y siempre estaba dispuesta para subirme en una escalera; ella ya iba por el sexto de sus hijas e hijos y le parecía muy cooperador el hecho de que yo no necesitase de un varón para ayudarle en muchas cosas.
De manera similar, nuevamente la diversidad sexual y específicamente las mujeres nos sentimos “tocadas” desde el desconocimiento o cuando un especialista (hombre) dio como un hecho, intentando explicar qué sucede para las mujeres que prefieren a otras mujeres, que nuestra sexualidad no es genital. Aquí si me quedé en “belén con los pastores” y, en un intento por comprender mejor, interpele al colega preguntándole qué evidencia tenía de ello, si era a partir de su consulta de terapia sexual (porque es un psiquiatra que a ello se dedica) o si era a partir de la bibliografía o algo así. En aquel momento lo más me preocupó es como solemos hablar de lo que desconocemos. Antes habíamos tenido que oír su ponencia en la que, a modo de ver, culpabilizó a las mujeres de la impotencia de los hombres, en tanto por mas de 10 minutos expuso los mitos, creencias y prejuicios que en su opinión portan las mujeres y que, de alguna manera, fuerzan y compulsan a los hombres a tener un buen desempeño sexual.
Ambos incidentes me hicieron pensar en la heteronormatividad que invisibiliza la diversidad sexual, de género y humana; y sobre todo el mal hábito que tenemos de considerar lo normal (entendido por mi como un criterio estadístico, ser normal es estar debajo de la campana) como lo legitimo y como nos empoderarnos desde allí para dejar pasar por alto que dentro del público que nos oye puede estar la persona en cuestión; y sobre todo como la ciencia ha transitado, en varias ocasiones, por los desagradables caminos de la injusticia y la discriminación, legitimando conductas de superioridad entre unos y otros seres humanos.
Les dejo entonces algunas de las fotos que allí saqué, en la antesala de la carrera, cerca de las 8:30 am.
“Chiva prieta” podría hacer alusión a varias cosas. Primero quiero hacer mención a la condición racial inmersa en ello; si nos fijamos el “prieta” nos llevará directamente al color de la piel o a la raza del deportista: necesaria y exclusivamente es una persona negra. Cuando la frase aparece coreada por prácticamente todas las gradas del recinto deportivo (cuya capacidad depende del estadio en cuestión, pero que siempre rebasan los miles de personas) es porque el atleta en cuestión puede poner el juego a favor de su equipo. Vale la pena destacar que en el caso de que el hombre sea blanco no se le dice nada, por lo tanto solo el prejuicio racial explica el comportamiento.
Lo de “chiva” viene por dos lados, el primero la consabida feminización de la debilidad, que siempre es enmarcada como atributo femenino; por lo tanto acá se muestra un fenómeno primo-hermano del que explique en mi nota anterior cuando hable del “ruge leona”. La feminidad como una condición insuficiente de la masculinidad, a la cual se llega por deficiencia e ineptitud. El otro elemento importante a tener en cuenta, es que en Cuba se le llama “chiva” a aquella persona que delata o descubre hechos o la conducta de otras personas, funcionando cercanamente a “chismosa”, lo cual como sabemos es una condición adjudicada a las mujeres. Además no existe la variante masculina para “chiva”, por tanto se dice “el es chiva, ella es chiva”.
La mezcla de las dos palabras tiene, entonces, una connotación discriminatoria máxima, donde se mezclan los prejuicios raciales con los de género, a pesar de que quienes la utilicen no se den cuenta de la verdadera connotación de tal frase y que, en su lugar, den excusas apelando a la rivalidad deportiva, cultura popular o no se cuántas cosas más.
Ayer, como parte de una nueva labor que estoy realizando, asistí a una presentación de varios grupos de reggeaton en la centrohabanera Casa de la Música. Allá estuvieron Eminencia Clásica, Primera Base y La Fres_K. Como ahora soy parte de la comisión de evaluacion de las agrupaciones que pertenecen al catálogo de la Agencia Cubana del Rap, fui convocada para realizar tal tarea, esta vez para evaluar agrupaciones reggeatoneras.
Tuve muchísimas impresiones... que se han convertido en comentarios; sin embargo, mi necesidad de escribir acá sobre esto es por haber tenido la posibilidad de ver a la Fres_K, quien, de alguna manera, fue (es) un mito dentro de la cultura (antes hiphop) reggeatonera. Salí de allá con ganas de decirle a aquella chica que quería entrevistarla.
La Fresk_a, como su nombre lo indica, es una chica bien atrevida, desinhibida, que apuesta todo el tiempo por resaltar a la mujer, muy bien por ella!!!!. Solo que se apoya demasiado en la colaboración de los tres varones que cantan junto a ella, de manera de que se pierde su protagonismo, tanto en la escena como en la letras de las canciones. Al menos yo me quedé con la sensación de que con una buena orientación ella podría retomar el espacio que se ha creado, con su nombre y su trabajo intenso. Las letras tambien podrían "mejorar" si realmente re-encuentra (pues una vez tuvo un camino certero) una manera diferente de hacer música, más reflexiva, como cuando rapeaba.

Trabajo en un lugar singular, donde por haber, hasta tenemos una colección de objetos "trascendentales" para la gente de este país. El dueño, manager, organizador es Osmany, sin embargo cada uno de nosotros le cooperamos como podemos...
Cooperemos todos con comentarios al respecto, seguramente no podrás dejar de sentirte atraíd@ y nos dirás tus vivencias, emociones y recuerdos que te traen.
Colección dedicada en especial pa quienes en los 80-90 estuvieron cerca de (o en) esta isla.

En febrero de este año conocí a Iraima, una venezolana de esas que aman las arepas y el café al punto de viajar con ellos en su maleta. En aquel entonces ella participaba en la redacción de la revista Mujer tenía que ser, dedicada a lucha feminista en el seno de la revolución bolivariana y trajo, junto al café y la harina-pan, una docena de ejemplares de esta publicación para compartir con l@s colegas que estaríamos en el diplomado.
El nombre de dicha publicación me sedujo profundamente, cuanto más lo pronunciaba más enamoraba de su forma y contenido, pronúncialo para que veas: mu-jer-te-ní-a-que-ser, tal vez en tu país también tenga el mismo significado que en los nuestros, en el de Iraima y en el mío, acá en la Latinoamérica, al final hablamos tod@s el castellano.
Ese día supe que mi tesis de maestría (en cine y feminismo) se titularía de manera muy similar. Es que me gusta, feminista al fin, jugar con la semántica y la crítica, subvertir lo convencional, lo esperado. Como mi tesis todavía no llega, y tampoco estoy tan segura de que los modelos patriarcales-positivistas de evaluación académicos aprueben tal título y como este blog viene a ser una manera de decir lo que quiero y siento fuera de la academia, la que a veces me abruma y desalienta; decidí entonces llamarlo así: Negra cubana… tenía que ser.
En un principio haciendo alusión a una frase racista muy frecuente en el habla en esta isla caribeña, “tenía que ser negr@”, las precisiones de género vienen implícitas en “negra cubana”; por suerte en este caso coincide el género gramatical con este otro del que tanto hablamos. Sin embargo, como siempre he dicho, a lo largo de mis casi 33 años he sentido mucho más el ser negra que el ser mujer por eso mi énfasis en nombrar mi color de piel (pudiendo Uds. imaginarse mi boca, mi nariz y mi cabello). Para nadie es un secreto que este color “oro” de piel que tengo, unido a mi sexo me diferencia sustancialmente (más de lo biológicamente posible, a esta altura del siglo XXI y sabemos la impertinencia del concepto raza) de blancas, blancos, mestizas, mestizas y negros.
Las expectativas de la sociedad para conmigo (y otras mujeres negras) en áreas como la sexualidad, la reproducción, el temperamento, la inteligencia, la autoestima, el uso de atuendos o el como llevo el cabello mucho tienen que ver con la cantidad de melanina que llevo en mi piel. Recordemos frases como: negra chancletera o con rolos (sinónimos de vulgar); negra con vientre sucio (usado comúnmente para las mujeres que casadas con blancos paren hijos e hijas menos blancos que lo que la gente espera); negra del montón; negra de pasa dura (cabello bien rizado como el mío) o simplemente las negras son más calientes en la cama, mito que sentencia de alguna manera la supuesta mayor cercanía de nosotras con la naturaleza, con lo bestial, o lo indomable. Créanme que ser negra para mi ha sido algo peculiar. Lo de cubana, ya lo saben, amo esta tierra que me dio esta particular agudeza de sentido, este Caribe que me restringe y me aleja, como diría el dramaturgo: “la maldita circunstancia del agua por todas partes”. Pero también digo, esta insularidad igual me protege, me resguarda.
Como ven, tengo múltiples razones para continuar enamorada de esta frase, la que en inicio recuerda pero des-construye algo tan racista: tenia que ser negro. Repito: Negra cubana… tenía que ser.
Llevo más de un mes escuchando diariamente música RAP cubana. Esta es la principal huella que me ha dejado el moverme por una semana dentro del mundo de los cabellos libres, la insurgencia y la crítica social. Continúo encontrando bastante simpatía en esta música que pretendiendo ser rebelde es sobre todo profunda. Tengo que confesar que mi primer acercamiento, como producto de un ejercicio de aprendizaje, me dejo casi varada, demasiada extrañeza, no podía creer lo que estaba escuchando si tomaba como referencia el tipo de música que se corea en estos instantes en mi país. La música RAP cubana no solo critica, des-contruye las situaciones sociales e individuales, sino que propone alternativas, soluciones, miradas diferentes.
Exponentes de privilegio disímiles: Obsesión que con su mixticidad de géneros (Magia, y el tipo este) aboga por una mujer cubana que se autoestima, y no depende de ninguna manera de hombre alguno. Anónimo Consejo que se queda con su negra, negra además que puede ser su propia madre. Krudas, con su Candela, agudo audiovisual que nos convoca a apreciarnos en nuestra más absoluta diversidad, homenaje también para las mujeres que disfrutan su amor por otras mujeres. Nono, también graffitera, que llega diciendo "... yo no un búcaro...". Y Anita la singularísima mujer, la que desde la promoción cultural crea trincheras en defensa del movimento Hip HOP en Santiago de Cuba.
Y como lo perfecto es enemigo de lo bueno, claro que me quedan algunas insatisfacciones. A pesar de ser letras profundamente progresistas y revolucionarias, en ocasiones son demasiado duras para con la mujer y en otras hasta misóginas. La lucha contra la prostitución a veces se torna tan impersonal y cruel que no parecería que se estuviese hablando del mismo ser que contribuye igual que nosotras y nosotros en esta sociedad del siglo XXI. Igualmente el argumento sobre los orígenes del movimiento, en especial su caracter subalterno y "negro", se vuelve más que una razón loable una especie de barricada desde la cual se intentan comprender todos los discursos. Digo, crazo error!, en esta misma sociedad, ahorita mismo, blancas, blancos, mestizas, mestizos, negras y negros hacemos y soñamos un mundo mejor, el ostracismo lejos de ayudarnos nos contrae, nos divide.
Sin embargo, lo más problemático para mi y que a mi juicio necesita una revisión inmediata son las pocas ansias que tienen muchos de los jóvenes reunidos en el simposio, por lograr el dominio de los aspectos teóricos relativos a sus temas de interés y la poca habilidad para mantener una conversa inteligente y subversiva a la vez. Evidencia (una de ellas): los conciertos eran más visitados que las salas de debate. Por supuesto que las vivencias son imprescindibles pero si no conocemos la historia, naturaleza y caracteristicas de las fenómenos, situaciones y no nos preparamos para el debate, nuestra labor no será efectiva, desgraciamente en este mundo patriarcal al amo hay que hablarle desde sus propios símbolos.
Aún me queda algo por decir...
Contactar con la autora o autor | Archivo | ¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis