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Negra cubana tenía que ser
Una mujer negra que no es más otra, es ella misma
bell hooks

Categoría: Sara Gómez

03/06/2008 GMT 0

Sara Gómez in memoriam

negracubana @ 18:43
El dos de junio se cumplió un año más de la muerte de Sara Gómez, a quien, como saben, dediqué parte de los últimos años de existencia. Sara y su obra han sido ciertamente mistificadas, enrarecidas, cercenadas; es por eso que aprovecho para poner la lista de todas sus obras, la cual es un resultado de la investigación que desarrollé en torno a su vida y a su quehacer como cineasta.

Iré a Santiago (1964)/ 35 mm / 15’/ B-N
Excursión a Vueltabajo (1965) / 35 mm / 10’/ B-N
Guanabacoa: Crónica de mi familia (1966) / 35 mm / 13’/ B-N
… y tenemos sabor (1967) / 35 mm / 30’/ B-N
En la otra isla (1968) / 35 mm / 41’/ B-N
Una Isla para Miguel (1968) / 35 mm / 22’/ B-N
Isla del Tesoro (1969) / 35 mm / 10’/ B-N
Poder local/ poder popular (1970) / 35 mm / 9’/ B-N
Un documental a propósito del tránsito (1971) / 35 mm /17’/ B-N
De bateyes (1971) / 35 mm / 24’/ B-N
Mi aporte (1972) / 35 mm / 33’/ B-N
Atención prenatal (1972) / 35 mm / 10’/ B-N
Año uno (1972) / 35 mm / 10’/ B-N
Sobre horas extras y trabajo voluntario (1973) /35 mm / 9’/ B-N
De cierta manera (1974) / 79’/ 35mm / B-N/ ficción


29/05/2008 GMT 0

Iddia Veitía online

negracubana @ 12:33

El blog de mi amiga Iddia. Breve pero certera recomendación.

23/04/2008 GMT 0

Mi tesis de maestría y la historia del burro

negracubana @ 12:16


Amig@s

Como algun@s saben, la semana pasada discutí el trabajo que me hizo merecer el título de maestra en estudios de género. Fue una presentación bella, dedicada a un amigo, Tomás Gonzalez quien recien falleció, y que sobre todo me permitió traer de vuelta a Sara Gómez, esta vez releída desde la teoría feminista. Allá estuvieron algun@s de mis amig@s mas cercan@s y mi hija y expareja también, sin embargo mi ponencia también recordó a todas aquellas personas que me ayudaron en esta empresa y que ya han recibido mis agradecimientos por diversas vías.

Por otra parte, como acabo de llegar lo primero que hago es revisar mi buzón de correo y allá encontré un pequeño escrito que me hizo llegar Dana, una de esas amigas; dicho texto, que adjuntaré más abajo, me hizo reflexionar un poco sobre lo que significa para mi haber terminado satisfactoriamente la maestría.

Cuando recien comenzaba la presencial sufrí un accidente que me cambiaría la vida para siempre, pero que también me permitió imprimirle más seriedad a mi proyecto de formación. No solo tuve que luchar con cuatro cirugías, varios meses sin caminar y tareas pendientes, también con una sobreexigencia que sobre mí se impuso, esta vez desde la propia coordinación de la maestría que, aún no logró saber el por qué, en ocasiones me llevó a rivalizar pero sobre todo me hizo volver a sentir que cualquier cosa que me proponga me costará el doble (como me advirtió mi madre desde chica), menos mal que soy una mujer luchadora (parafraseando a Isa) porque si no hubiese muerto en intento. Al final, agradezco esa sobreexigencia porque me esmeré, estudié mucho y ahorita siento que no fue en vano. Al final se reconoció que pesar de haberme hecho el proceso de la maestría un poco "pesado" mi trabajo final era muy bueno.

Les dejo entonces el texto en cuestión:

LA HISTORIA DEL BURRO

El burro de un campesino se cayó en un pozo. El animal lloró fuertemente por horas, mientras el campesino trataba de buscar algo que hacer. Finalmente, decidió que el burro ya estaba viejo y el pozo ya estaba seco y necesitaba ser tapado de todas formas; que realmente no valía la pena sacar al burro del pozo.

Invitó a todos sus vecinos para que vinieran a ayudarle. Cada uno agarró una pala y empezaron a echarle tierra al pozo. El burro se dio cuenta de lo que estaba pasando y lloró horriblemente. Luego, para sorpresa de todos, se aquietó después de unas cuantas paladas de tierra.

El campesino finalmente miró al fondo del pozo y se sorprendió de lo que vio... con cada palada de tierra, el burro estaba haciendo algo increíble: se sacudía la tierra y daba un paso encima de la tierra. Muy pronto todo el mundo vio sorprendido cómo el burro llegó hasta la boca del pozo, pasó por encima del borde y salió trotando...

La vida va a echarte tierra, todo tipo de tierra... El truco para salir del pozo es sacudírsela y usarla para dar un paso hacia arriba. Cada uno de nuestros problemas es un escalón hacia arriba. Podemos salir de los más profundos huecos si no nos damos por vencidos... Usa la tierra que te echan para salir adelante.

21/04/2008 GMT 0

Tomás González en su definición mejor

negracubana @ 13:31


Tomás González

Inés María Martiatu Terry



Que Tomás González es sin duda una de  las personalidades más singulares del teatro cubano  contemporáneo, es cierto. Pero que  ha sido también una de las figuras más olvidadas lo es también. Algunos lo descubrieron por el estreno de Los juegos de la trastienda y por los éxitos que obtuvo en los dos festivales del monólogo celebrados en 1988 y 1989, particularmente con La artista desconocida  y  Mamá yo quiero ser Fred Astaire. Los más avisados saben que este dramaturgo  es el autor de dos guiones trascendentes en el cine cubano: quizá el más audaz,  De cierta manera, escrito junto a la desaparecida directora Sara Gómez y el más perfecto La última cena, con el también fallecido  Tomás Gutiérrez Alea.

Este autor es creador de una prolífica producción de textos dramáticos. Su vocación como maestro lo ha llevado a ser profesor de dramaturgia, de dramaturgia de la danza y sobre todo de actuación. Sin embargo ha pesar de ser un incansable hombre de teatro ha tenido pocos estrenos y publicaciones[1].

Pero Tomás es esencialmente un hombre de la cultura cubana.

En el teatro dramaturgo, director, actor, Tomás llegó a ser el profesor de actuación más influyente a finales de la década del 80 y el único que ha creado su propio método de Actuación Trascendente con el que enseñó y presentó a sus alumnos en los Festivales del Monólogo sobre todo en los años 1988 y 1989. Como músico ha participado en  incontables experiencias y se ha presentado durante años como cantante profesional. Como pintor ha realizado  diversas exposiciones.

Este hombre, tan bien dotado para la creación, ha tenido la intuición, el don o la suerte de estar siempre presente allí donde estaban a punto de desarrollarse importantes acontecimientos artísticos que marcaron una  época entre nosotros y que todavía están dando sus frutos. Es capaz de captar, llegado el momento, el rumbo preciso y necesario que tomarían  los acontecimientos. Tomás González es un hombre extremadamente culto en el mejor sentido, esto se puede apreciar en la forma en que es capaz de utilizar su acervo relacionándolo con el resto de sus conocimientos y su creación. Un caso notable y mágico fue el de Yago tiene feeling (1962); la había escrito en una noche y la leyó en el Seminario de Dramaturgia del Teatro Nacional. Por esa época recuerdo que Tomás cantaba y se identificaba plenamente con las búsquedas  del personaje Yago. Él quería hacer lo que Yago, todos lo sabíamos. Pero lo mágico fue que Pablo Milanés lo hizo. En esa obra se insertan tres canciones: el tema Yago tiene feeling, con letra de Tomás González y música de César Portillo de la  Luz, y las dos restantes con letra y música del propio Tomás. Yago expresa sus propósitos artísticos  cuando dice: “No me apresuro. Busco una voz, la voz de estos tiempos. Aún no la he encontrado [...] Estoy en una cosa distinta. Algo que se le escapa al feeling de las manos. Es el después del feeling.”

En un interesante trabajo, el musicólogo y ensayista Leonardo Acosta, caracteriza la  obra de Pablo Milanés en su primera etapa como compositor y cantante, una obra de transición entre el feeling y la Nueva Canción o NuevaTrova[2]. Me parece adecuado mencionar también, para ilustrar este proceso, la canción Tú mi desengaño, a mi juicio la última del feeling y la primera que ya no lo es propiamente, ese después del feeling a que se refiere Yago. Claro que esta evolución estaba ya en el ambiente musical, y no en un solo creador, pero lo importante fue cómo el dramaturgo logró captar la lógica del devenir artístico en ese momento. Y no es  extraño que Pablo por su trayectoria y talento lo asumiera. Veinte años después Tomás nos demostró que entendió aquello, y con la mayor naturalidad del mundo escribió la segunda parte: Ote vino en un charter, que junto a Yago tiene feeling conforman El camino del medio.  Yago fue quizás, una anticipación de Pablo. En esa segunda parte el Yago adulto se identifica claramente con la personalidad artística de Pablo Milanés, en la que se inspira ahora de una manera consciente. No me canso de asombrarme de esa coincidencia, pero Tomás no se inmuta.

En un concierto celebrado en 1968 en la escalinata de la Universidad de la Habana ocurrió un suceso artístico memorable. Tomás González estuvo entre sus protagonistas. Se estrenó una  elegía al Che Guevara, inspirada en cantos funerarios de origen yorubá. Esta obra estuvo en la génesis de la idea de crear una agrupación con instrumentos tradicionales que sería  precursora de  posteriores trabajos en ese sentido. Allí se reunieron Sergio Vitier, Rogelio Martínez Furé, Jesús Pérez, Oba Ilú,[3] y otros. Más  tarde esta experiencia sirvió de base a la formación del Grupo Oru dirigido por Sergio Vitier de brillante trayectoria desde hace muchos años en el  panorama de la música cubana. En el terreno del teatro pudiéramos citar a De cierta manera,  cuya versión teatral, adaptada, dirigida y actuada por Mario Balmaceda fue el  detonante y antecedente (junto a María Antonia de Eugenio Hernández Espinosa, por supuesto) de toda una corriente de indagación en el mundo popular en el teatro de los 70. Al duro y sin careta (título de la versión teatral del guión del filme) se estrenó primero en las tablas y fue precursora de obras como Chapochachín asere, de Tito Junco, y sobre todo de Andoba, de Abraham Rodríguez. Por si esto fuera poco lo encontramos participando en el Grupo Los Doce en Teatro Estudio. Uno de los esfuerzos más serios por trabajar el teatro experimental entre nosotros. Aquello para él no fue un juego a ser moderno, sino la continuidad que le hizo encontrar la vinculación de lo experimental con una tradición todavía viva y que lo hace legítimo. La disolución del Grupo Los Doce fue uno de los síntomas de lo que se avecinaba, la hora de “los parámetros”, verdadera catástrofe que conmovió y desmembró en parte el movimiento teatral cubano, cuyas heridas tardaron mucho tiempo en restañarse. Tomás González fue una de los perjudicados por estas funestas medidas contra innumerables creadores.

El nacimiento de Tomás González, que él mismo describe como un suceso sincrético, ocurrió en Santa Clara el 29 de diciembre de 1938 a las once en punto de la noche, (por lo que es Capricornio con ascendente Libra), en una antigua cochera convertida en modesta vivienda.  Lo de sincrético le  viene porque su madre era  negra fina y costurera y el padre blanco, de ojos azules, de dudoso pasado liado con mujeres de mal vivir, y dueño de una vidriera de venta de cigarros y tabacos que encubría sus verdaderas actividades de apuntador. La infancia del niño transcurrió bajo la influencia de sus padres, los relatos fantásticos sobre su nacimiento (dicen que nació muerto y la comadrona lo revivió por puro milagro), y el mundo mágico de las primas de su madre que vivían en la acera de enfrente, en una casa gobernada por tres mujeres. Tomás describe la dualidad de las dos casas objetivadas en sus patios como lugares en que se desarrollaba la sensibilidad del niño, dos cosmos que alimentaron su fantasía y le hacían tomar conciencia de la presencia de seres misteriosos. “Siempre he presentido  la existencia de otro mundo paralelo al que vivimos. Y ése no es un mundo soñado, sino que creo a Calderón cuando definió nuestro mundo  cotidiano como sueño.”

Al fructífero quehacer teatral que describimos más arriba, y sus incursiones en la música, las artes  plásticas y el cine podemos  agregar una no menos significativa en el campo de la literatura. Paisaje de mujer[4] es el título de un volumen de poesía publicado en Islas Canarias, lugar donde el autor ha vivido  por muchos años. Tomás lo firma con un heterónimo, un nombre de mujer. El breve espacio[5] es la novela que debe su nombre al de la canción de Pablo Milanés El breve espacio en que no estás. Con esta  primera incursión este autor nos presenta sus credenciales en la novelística. El momento histórico en que se desarrolla la narración abarca momentos importantes de la vida de su creador. En lo formal, utiliza  técnicas en que se entrecruzan la fabulación y las entradas y salidas de la realidad que le tocó vivir.  Esta obra, que  esperamos se de a conocer al lector cubano, promete ser una de esos textos esclarecedores que nos dejan ver lo que fuimos en un pasado reciente y lo que podremos lograr en un futuro mejor. Mucho habría que hablar de Tomás González, un intelectual, un hombre de la cultura cubana de su tiempo que alcanza con el conjunto de su obra “su definición mejor”.

En La Habana y a 25 de marzo de 2008.

NOTAS

[1] Tomás González, El bello arte de ser y otras obras. Selección y prólogo de Inés María Martiatu, Editorial Letras Cubanas, La Habana 2005.

[2] Leonardo Acosta: “Pablo Milanés, cantor de dos generaciones”, en Revolución y Cultura ,no.7, año 1984, p.2.

[3] Quiere decir Rey del Tambor . Es el nombre ritual que recibió este tamborero al iniciarse como tal. Los tocadores y constructores de tambores batá pasan un proceso de aprendizaje e iniciación para tocar estos instrumentos que se consideran sagrados en el culto de la Santería.

[4] Tomás González, Paisaje de mujer.(poesìa). Editorial Anroant, Islas Canarias 2005.

[5] Tomás González, El breve espacio (novela), Editorial Anroant, Islas Canarias 2004.

Tomado de Cubaliteraria


Otras noticias sobre Tomás González:
Granma

Lanzar la flecha bien lejos
 
Tomas Gonzalez en su oráculo 

05/04/2008 GMT 0

Alzar la voz

negracubana @ 12:28


Raperas

Ines María Martiatu

Eres bella siendo tú, ébano en flor, negra luz
Eres bella siendo tú, cuerpo no es tu única virtud.
Eres bella siendo tú ébano en flor, negra luz
Eres bella siendo tú, inteligencia es tu virtud.

Las Krudas

Cantaban de pie, en el escenario del teatro Mariana Grajales, un grupo de mujeres de todas las edades. “Eres bella siendo tú, inteligencia es tu virtud”. Mientras en la sala repleta un público entusiasta las secundaba en una vibrante demostración que unía a todos. En el escenario, la bandera cubana ondeaba en las manos de algunas de las participantes. Era el final del concierto para terminar el evento “Alzar la voz” organizado por la poeta y promotora Carmen González con el auspicio de la Agencia Cubana de Rap.

El proyecto “Alzar la voz” agrupa las mujeres que cultivan el Rap, junto a poetas, escritoras, psicólogas, sociólogas y otras profesionales y mujeres en general que apoyen las acciones del Hip Hop en beneficio de la comunidad. Ellas estudian y discuten los temas que les atañen, ayudan a la solución de ciertas actitudes y situaciones conflictivas o desventajosas y sobre todo a la superación cultural de las raperas. “Alzar la voz” propicia, por supuesto, espacio para encuentros y conciertos en que las raperas se puedan manifestar. Su objetivo es que se escuche cada vez más alta y clara la voz de estas mujeres.

…“resistiendo como gorda, como negra, como guerrillera.” “Yo soy mujer”, “Eres bella siendo tú,” “Mi piel oscura”… estos y otros versos son los reclamos de mujeres que cantan, las raperas, esas nuevas voces que han surgido dentro del Movimiento de Hip Hop cubano. Ellas han irrumpido con un nuevo e insólito discurso en el panorama no ya del Hip Hop, sino de toda la cacionística cubana.

Es notable la ausencia de un discurso verdaderamente femenino a lo largo de toda la tradición de la canción popular cubana

La mujer en la trova tradicional se destaca sobre todo como intérprete de canciones compuestas por sus colegas masculinos. En este caso tenemos a María Teresa Vera. Esta mujer mulata y conocida como lesbiana, es el ejemplo más notable. En las canciones que compuso y dio a conocer no se puede observar la marca genérica ni racial en ninguna de sus letras, ni mucho menos la menor alusión a su condición lésbica. Esto último se entiende por los prejuicios de la época ante la diversidad sexual. Esas canciones bien podían haber sido escritas por hombres blancos heterosexuales.

Este patrón se mantiene en la llamada trova intermedia en que podemos poner el ejemplo cimero de Isolina Carrillo. Una gran compositora también mujer y negra recordamos de ella canciones como “Dos gardenias”, ella no expresa en sus obras rasgos que la identifiquen como mujer ni como negra.

En el movimiento del feeling autoras como Tania Castellanos, mulata o Marta Valdés, blanca y otras, mantienen esa adhesión a un discurso en que no se denota la voz de la mujer específicamente.

Igual pasa en la Nueva Trova. En esta etapa, la mujer participó decididamente en las grandes transformaciones ocurridas en todos los aspectos de la vida social y cultural de la nación, sin embargo, las compositoras no se atreven a expresar sus vivencias en un discurso autobiográfico que les sea propio y que hubiera servido como testimonio de una época. Son los compositores hombres los que una vez más logran reflejar en sus canciones todo este mundo cambiante para la mujer cubana. “María del Carmen”, de Noel Nicola nos ofrece esa imagen necesaria de la mujer presente en todos los campos de la vida a partir de los años 60 del pasado siglo. La mujer trabajadora y que asume una nueva estética y una nueva ética más libre y desprejuiciada a la hora de asumir su independencia, su participación en el proyecto social que se gesta e incluso en el amor. La encontramos compañera, trabajadora, activa, “limpia de ser virgen” como expresa Nicola en su texto.

Solamente Sara González se atreve con un son “Qué dice usted que una mujer” a criticar a los que aseveran “que la mujer en el sillón luce bien” como adorno pasivo del hogar. Pero la negra permanece invisible.

Es cierto que algunas nuevas trovadoras contemporáneas comienzan tímidamente a tocar estos temas pero aún no son una fuerza comparada a las cultivadoras del Rap.

El movimiento de Hip Hop ha abierto un espacio de confrontación y diálogo con los más importantes temas que atañen a la juventud y a la población negra y mulata en particular. El turismo, la prostitución, la droga, la doble moral, la corrupción, el racismo, el conformismo, son algunos de los más acuciantes problemas de la realidad social cubana de hoy.

“Y este sujeto revolucionario que discursa sobre tales temas nos lanza una dura reflexión sobre ellos, pero también nos abre un camino transformador, una puerta que nos identifica e involucra en la problemática abordada, instándonos a participar en la critica, la reflexión y/o la solución del asunto abordado”.[1]

La mujer rapera no es ajena a ello. Sin embargo es notable su aparición en busca de un espacio en una manifestación musical eminentemente masculina como es el Rap.

Uno de los aspectos más importantes del discurso rapero en general se centra en el tema de la raza que ha tenido una interesante evolución en la cansionística cubana. En el XIX, se expresa en la guaracha y la canción trovadoresca, en los primeros años del siglo XX aparece en las manifestaciones del movimiento Negrista y Afronegrista, en las obras de Ernesto Lecuona, Eliseo Grenet o Moisés Simmons. En los 60 del siglo XX recobra un nuevo interés en el renacer del Afronegrismo y ahora alcanza su más importante momento en el movimiento de Hip Hop en que aparece con una voluntad trasgresora y desmitificadora.

…logran emplazar en una perspectiva de lucha social, de cruzada contra dichas expresiones racistas, machistas y neocolonialistas. Esas propuestas son asumidas por todo el movimiento de la cultura hip hop, desbordando sus espacios y activando el imaginario emancipatorio que comparten muchos otros grupos sociales en nuestro país [2]

No es raro que el tema de la discriminación racial tenga tan altas connotaciones en el movimiento Hip Hop, ya que es un fenómeno que afecta a la gran mayoría de los integrantes de este movimiento como negros y mestizos. Estos jóvenes a contracorriente muestran el orgullo racial y lo manifiestan con una proyección estética que desafía el rechazo de la cultura hegemónica europeizante con sus peinados, su forma de vestir y las expresiones de una religiosidad afrocubana en la Santería y otras religiones incluso afrocaribeñas cuando algunos asumen las doctrinas rastafaris. Todas ellas con sus signos exteriores en el vestir y el uso de los atributos que los identifican. La mujer ha llevado por supuesto una gran parte de esta especie de cruzada cultural estética.

"Es muy duro para nuestra sociedad reconocer que hubo un grupo que se le quedó fuera, que le está devolviendo eso en arte", […] "No se les puede dar la espalda y decir: es cosa de marginales". [3]

Después de tanto silencio como vimos en el devenir de la historia de la canción popular esta irrupción de las voces de las mujeres negras en el Rap cubano constituye una verdadera eclosión sin precedentes aún comparada con otras manifestaciones artísticas o culturales. En sus obras ellas dialogan con diferentes temas del imaginario, de la cotidianeidad y de la lucha contra la discriminación racial y la opresión patriarcal. El diapasón en que se mueven se hace inmensamente rico. Para ellas la familia, la maternidad, el amor, la reivindicación de su propia belleza, las relaciones intersexos, la lucha contra la violencia en todas sus formas, la defensa de la diversidad, incluyendo el discurso lésbico, la impugnación de ciertos comportamientos burocráticos y una lista interminable de otros aspectos no les son ajenos. Muchas raperas muestran su voluntad trasgresora a través de los nombres con que se llaman a sí mismas y en las letras de su discurso. Hay en ello una voluntad de resemantizar ciertas expresiones y de insertarse en un universo simbólico propio. Aspecto característico de la cultura Hip Hop. Atómicas, Doble esencia, La negra del momento, Las Krudas, La positiva, Unión perfecta, son ejemplos de esa expresividad.

"El primer reto de la mujer dentro del hip hop ha sido enfrentarse a una sociedad machista y patriarcal, que le dio un rol incluso dentro de la marginalidad",[..] "No todas las mujeres se atreven a subirse a una tarima (escenario) a rapear, porque la construcción social dice que el hip hop es algo violento, de hombres, Sin embargo algunas han desafiado los prejuicios y son reconocidas dentro del movimiento.”[4]

Si buscáramos una sola palabra para definir el signo de este discurso rico en connotaciones de todo tipo creo que con Roberto Zurbano seleccionaría el término emancipatorio en todas sus acepciones posibles.

“Respuestas” es el título de un disco, una importante compilación de los trabajos de raperas cubanas y creo que respuestas son las que están ofreciendo estas creadoras con su nuevo discurso en estos últimos años.

A la invisibilidad, al silencio, al conformismo de mucho tiempo ellas se enfrentan con un discurso valiente y afirmativo. Nos ofrecen sus cartas de presentación como mujeres en temas como “Soy así”, (La dama), “Entre tú y yo” (Doble esencia) o “Comenzando” (Unión perfecta). Reivindican la belleza negra y la inteligencia en “Eres bella” o “Gorda” (Las Krudas), su interés en el verdadero papel de la mujer enfrentada a los males sociales que agobian a toda la comunidad en “Empeño” (Yula y Yuli) o en “La llaman puta” (Magia).

En el coloquio del evento “Alzar la voz” escuchamos la ponencia de la poeta Georgina Herrera, “Oriki para las negras viejas de antes” donde relaciona las traiciones de la oralidad con la cultura Hip Hop, la disertación de la psicóloga Sandra Álvarez “Mujer nueva y contra violencia en la obra cinematográfica de Sara Gómez” en que destaca el legado de la cineasta en cuanto a su conciencia racial y de género y el trabajo de la que suscribe “Nuevas voces en la cansionística cubana” en que se establece la importancia de la irrupción de un discurso de género y raza en las obras de las raperas. Pero creo muy significativo el testimonio de Emilia Díaz, madre de raperos, activista y promotora ella misma de importantes proyectos que tienen como centro el Hip Hop en beneficio de la comunidad donde vive. Al final del concierto en un momento de júbilo las madres y abuelas, entre ellas la madre de Las Krudas subieron al escenario y bailaron y cantaron junto al resto de las raperas. “eres bella siendo tú…..” Me preguntan cómo es que estas mujeres mayores, apoyan el Rap que no es en general del gusto de las personas de anteriores generaciones. Nos interesa a nosotros, me dice un escritor, por el contenido de sus letras y por las connotaciones sociales que tiene como hecho artístico. Pues bien, a esas madres y abuelas les interesa por lo mismo. Por su contenido. Ellas son madres y abuelas de jóvenes que luchan, que padecen la marginalidad. Ellas se aprestan a luchar a su lado apoyando la cultura Hip Hop, el Rap. No es raro ese hecho. Estas mujeres han sufrido la opresión patriarcal y ahora despiertan y tienen la oportunidad de emprender acciones que las reivindican también a ellas. El Rap les ofrece también una estética y una ética reivindicadora de sus valores, que las ayudan a apartar a sus hijos de conductas autodestructivas. La droga, la prostitución, la violencia doméstica, el mercantilismo y la falta de espiritualidad son algunos de los temas que este discurso aborda con valentía. La música ha servido para encauzar las vidas de muchos de estos muchachos y muchachas.

Son muchos los problemas que debe afrontar la mujer en la sociedad actual. Son quizá muchos más los que debe afrontar la mujer negra en particular por razones históricas y muchas otras que todos conocemos. Alzándose desde una muy desventajosa posición de subalternidad ellas se aprestan a gritar su verdad y a tomar el mundo. Es sin dudas un discurso doblemente emancipatorio por su condición de mujeres y de negras en una lúcida y valiente confrontación con muchos más esquemas que superar y muchas más cadenas que romper. Haciendo historia. Resistiendo.

Notas
[1] "Se buscan textos invisibles para sonidos hambrientos (siete notas de viaje sobre el Hip Hop cubano en los diez años del Festival de Rap de La Habana)" en revista Movimiento, no.3. P.7-8.
[2] Roberto Zurbano, Ob cit. P.7.
[3] Dalia Acosta, “Hip Hop persiste al margen” entrevista a Carmen González, poeta, investigadora y editora de la revista Movimiento. En VISIONES Inter Press Service, IPS marzo de 2007.
[4] Dalia Acosta. Ob. Cit.
Tomado de La Jiribilla

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