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Negra cubana tenía que ser
Una mujer negra que no es más otra, es ella misma
bell hooks

Categoría: Racialidad y temas afines

20/12/2006 GMT 0

Lo erótico como poder. Audre Lorde

negracubana @ 10:49
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Audre Lorde
Uno de los artículos que integra el libro Hermana Marginal, de la reconocida poeta y activista negra y lesbiana norteamericana

Lo erótico es un recurso dentro de cada una de nosotras que descansa en un nivel profundamente femenino y espiritual, firmemente enraizado en el poder de sentimientos no expresados o no reconocidos. Para perpetuarse, toda opresión debe corromper o distorsionar las fuentes de poder, en el interior de la cultura del oprimido, que puedan proporcionar energía para el cambio. Para nosotras, esto ha significado una supresión de lo erótico como fuente de poder y conocimiento en el interior de nuestras vidas.

Se nos ha enseñado a desconfiar de este recurso, que ha sido envilecido y devaluado en la sociedad occidental. Por un lado, lo superficialmente erótico ha sido difundido como signo de inferioridad femenina; por otro, a las mujeres se les ha hecho sufrir y sentirse despreciables y sospechosas en virtud de la experiencia de lo erótico. De ahí hay sólo un paso a la falsa creencia de que solamente por la supresión de lo erótico dentro de nuestras vidas y de nuestras conciencias las mujeres podemos ser realmente fuertes. Como mujeres, hemos llegado a desconfiar de ese poder que surge de nuestro más profundo e irracional conocimiento. Pero lo erótico ofrece un pozo de fuerza para la mujer que no teme su revelación.

La pornografía es la negación de lo erótico

A menudo se le ha dado un nombre equivocado a lo erótico y se lo ha usado contra la mujer. Por esta razón, muchas veces nos hemos alejado de la exploración y consideración de lo erótico como fuente de poder y conocimiento, confundiéndolo con su opuesto, la pornografía. Pero la pornografía es la negación directa de lo erótico, porque representa la supresión de los verdaderos sentimientos. La pornografía enfatiza la sensación sin sentimientos.

Al equiparar pornografía con erotismo, dos usos diametralmente opuestos de lo sexual, se ha intentado también separar lo espiritual de lo erótico, reduciendo lo espiritual a un mundo de afectos desabridos, un mundo ascético en el que se aspira a no sentir nada. Esta reducción de lo espiritual a lo ascético dista mucho de corresponder a la realidad.

Lo erótico es un lugar ubicado entre los comienzos de nuestro sentido de 'yo' y el caos de nuestros sentimientos más fuertes. Es un sentido interno de satisfacción al que, una vez que lo hemos experimentado, sabemos que podemos aspirar. Porque habiendo experimentado la totalidad de esta profundidad de sentimientos y reconocido su poder, por un sentido de auto-respeto, no podemos exigir menos de nosotras mismas.

El valor erótico de nuestro trabajo

La meta de cada cosa que hacemos es hacer la vida de nuestros niños y niñas lo más rica posible. Si celebro lo erótico en todos mis esfuerzos, mi trabajo se convierte en una decisión consciente -en una deseada cama a la que voy con gratitud y de la que me levanto con más poder. Por supuesto, las mujeres con tal poder son peligrosas. De ahí que se nos enseñe a separar lo erótico de todas las áreas más vitales de nuestras vidas que no sean el sexo. Y falta de preocupación por la raíz erótica de nuestro quehacer se manifiesta en la falta de ánimo en mucho de lo que hacemos. Por ejemplo, ¿cuán a menudo realmente amamos nuestro trabajo?

El principal horror de cualquier sistema que define lo bueno en términos de ganancias, en lugar de hacerlo en términos de las necesidades, excluyendo sus componentes emocionales y psíquicos, el horror principal de tal sistema es que priva a nuestro trabajo de su valor erótico, de su poder erótico, de su íntima relación con la vida y la plenitud. Como mujeres, necesitamos examinar las formas en que nuestro mundo puede ser verdaderamente diferente. Me refiero a la necesidad de reevaluar la calidad de todos los aspectos de nuestras vidas y de nuestros trabajos.

La conexión erótica

La palabra erótico viene de la expresión griega eros, que alude a la personificación del amor en todos sus aspectos. Eros, nacido del dios Caos, representa el poder creativo y la armonía. Cuando hablo de lo erótico, entonces, hablo de una afirmación de la fuerza de vida de las mujeres, de aquella poderosa energía creativa cuyo conocimiento y uso estamos reclamando en nuestro lenguaje, en nuestra historia, en nuestros bailes, en nuestros amores, en nuestros trabajos, en nuestras vidas.

Para mí, lo erótico actúa de varias maneras y la primera es proporcionando el poder que proviene de la experiencia de compartir profundamente cualquier actividad con otra persona. El compartir el goce, ya sea físico, emocional, espiritual o intelectual, crea un puente entre las personas que puede ser la base para entender mejor aquello que no se comparte y disminuir el sentimiento de amenaza que provocan las diferencias.

Otra forma importante en que actúa la conexión erótica es reforzando, de manera abierta y audaz, mi capacidad de goce. De la misma manera en que mi cuerpo se abre a la música, respondiendo a ella, y escucha con atención sus más profundos ritmos, así también todo lo que siento puede abrirse a una experiencia eróticamente plena, sea ésta bailar, construir un estante, escribir un poema, examinar una idea. Esta auto-conexión es una medida del goce de saberme capaz de sentir, un recordatorio de mi capacidad de sentir. Y ese profundo e irremplazable conocimiento de mi capacidad de goce exige que viva toda mi vida en el conocimiento de que tal satisfacción es posible y no necesita llamarse matrimonio ni dios ni vida eterna.

Esta es una de las razones por las cuales lo erótico es tan temido y tan a menudo relegado solamente a la cama, cuando se llega a reconocer. Porque una vez que empezamos a sentir profundamente todos los aspectos de nuestras vidas, empezamos a exigir de nosotras mismas, y de todas las actividades de nuestras vidas, que estén de acuerdo con ese goce del que estamos conscientes de ser capaces. Nuestro conocimiento erótico nos da poder, se convierte en un lente a través del cual miramos todos los aspectos de nuestra existencia, obligándonos a evaluarla honestamente en términos de su relativo sentido en nuestras vidas. Esta es una gran responsabilidad que, proyectada desde nuestro interior, nos compromete a no establecernos en lo conveniente, en lo falso, lo esperado convencionalmente, lo meramente seguro.

Vivir desde adentro hacia afuera

Hemos sido formadas para temer el sí dentro de nosotras a nuestros más profundos anhelos. Pero una vez reconocidos aquellos que no potencian nuestro futuro, pierden su poder y pueden cambiarse por otros que sí lo hagan. El temor a nuestros deseos los mantiene bajo sospecha e indiscriminadamente poderosos, porque reprimir una verdad es darle más fuerza de la que podemos resistir. El temor de no poder crecer más allá de cualquier confusión que podamos encontrar en nosotras mismas nos mantiene dóciles y obedientes, definidas externamente, y nos lleva a aceptar muchas facetas de nuestra opresión como mujeres.

Cuando vivimos fuera de nosotras, y con esto quiero decir basadas solamente en directivas externas, en lugar de vivir basadas en nuestros conocimientos y en nuestras necesidades internas, cuando vivimos alejadas de las directivas eróticas que vienen desde adentro de nosotras mismas, entonces nuestras vidas permanecen limitadas por formas externas y alienantes y terminamos ajustándonos a una estructura que no está basada en las necesidades humanas. Pero cuando empezamos a vivir desde adentro hacia afuera, en contacto con el poder de lo erótico adentro, permitiendo que ese poder informe e ilumine nuestras acciones en el mundo que nos rodea, entonces empezamos a ser responsables de nosotras mismas en el más profundo sentido.

Al empezar a reconocer nuestros sentimientos más profundos, empezamos a dejar, necesariamente, de sentirnos satisfechas con el sufrimiento y la auto-negación y con la paralización que tan frecuentemente parece ser la única alternativa en nuestra sociedad. Nuestras acciones contra la opresión se hacen uno con nuestro ser, motivadas y reforzadas desde adentro. En contacto con lo erótico, me siento menos dispuesta a aceptar la impotencia u otros estados del ser que no son parte de mi naturaleza, tales como la resignación, la desesperación, la auto-destrucción, la depresión, la auto-negación.

Sí, hay una jerarquía. Hay una diferencia entre pintar una reja interior y escribir un poema, pero solamente una diferencia de cantidad. Y no hay, para mí, diferencias entre escribir un buen poema y ponerme a la luz del sol junto al cuerpo de una mujer que amo.

El poder de lo erótico en nuestras vidas

Esto me lleva a una última consideración sobre lo erótico. Compartir el poder de los sentimientos mutuos es diferente de usar los sentimientos de otra persona como si usáramos un pañuelo desechable. La necesidad de compartir sentimientos profundos es una necesidad humana. Pero en la tradición europea-americana se busca satisfacer esta necesidad en situaciones que casi siempre se caracterizan por un simultáneo mirar hacia otro lado, un usar los sentimientos de quienes participan en la experiencia con nosotras en lugar de compartirlos.

Cuando desviamos la vista de la importancia de lo erótico en el desarrollo y sostenimiento de nuestro poder, o cuando desviamos la vista de nosotras mismas al satisfacer nuestras necesidades eróticas en concierto con otro/as, nos usamos mutuamente como objetos de satisfacción más que compartir nuestro gozo en la satisfacción, más que hacer conexiones con nuestras similitudes y nuestras diferencias. Negarse a estar conscientes de lo que sentimos en cualquier momento, aunque eso parezca incómodo, es negar una gran parte de la experiencia, y ahí es cuando podemos permitir ser reducidas a lo pornográfico, al abuso y al absurdo.

Lo erótico no puede sentirse de segunda mano. Como feminista lesbiana negra tengo un sentimiento, un conocimiento y una comprensión particular de aquellas hermanas con las que he bailado, jugado e incluso peleado. Esta profunda participación ha sido, con frecuencia, el presagio de acciones conjuntas y concertadas que antes no fueron posibles. Pero esta carga erótica no es fácilmente compartida por las mujeres que continúan operando exclusivamente bajo una tradición europea-americana masculina. Yo se que no estuvo disponible para mí cuando estaba tratando de adaptar mi conciencia a este modo de vida y sensación. Solamente ahora encuentro más y más mujeres identificadas con mujeres lo suficientemente valientes para correr el riesgo de compartir la carga eléctrica de lo erótico, sin tener que mirar hacia otra parte y sin distorsionar la naturaleza poderosa y creativa de ese intercambio.

Ese reconocer el poder de lo erótico en nuestras vidas nos puede dar la energía para procurar obtener cambios genuinos en nuestro mundo, en lugar de solamente esperar un cambio de personajes en el mismo cansador drama. Y esto es así no solamente porque tocamos nuestra más profunda fuente creativa sino porque hacemos lo que es femenino y autoafirmativo frente a una sociedad racista, patriarcal y anti-erótica.

Este texto está sacado de la Revista Especial/Fempress 1995, traductor/a desconocido/a.

"The Power of the Erotic" fue publicado en el libro de ensayos Sister Outsider / Hermana marginal

Tomado de Rebelión

08/12/2006 GMT 0

Testimonio de una mujer negra latinoamericana

negracubana @ 11:39

Mi viernes ha sido muy distinto. Emotivo y cómplice. Leerle ha sido lo mejor que ha podido suceder. Es ella, mujer negra como yo, que desde algun lugar de la Latinoamérica nuestra nos comparte sus vivencias. Leámosle y agradezcámole entonces.

Negra cubana... tenía que ser comienza a ser la voz de otras mujeres, no solo de cubanas.

De Mayra para Mayra. Pensando en voz alta

Ya empiezo a entender, toda mi vida he luchado contra ello, siempre he luchado, sigo luchando y es que solo cuando se vive se puede comprender la dimensión de lo que significa ser discriminada. La violencia pues, si también la he vivido, también la he sentido, también sé las consecuencias que va dejando en la vida, pero mucho mas allá de la violencia, la discriminación…sí, este ha sido el monstruo con el que toda la vida he peleado, desde pequeña lo mamé, recuerdo a mi hermana llamándome negra y no como un piropo, sino como el peor de los insultos, llegando a sentir que el color con el que había nacido era lo más malo y feo en el mundo, y junto a ello, los comentarios de mi madre, “hay que adelantar la raza hija, nada de casarse con un negro… porque hay que adelantar la raza, no querrás que tus hijas/os tenga el pelo cucu, duro, como un esprin”.., no lo entendía, no entendía a mi madre si ella era negra, por qué no “quería a los negros”, sin embargo, más adelante me di cuenta que lo que no quería mi madre era que pasáramos por lo que ella paso, no quería que “sufriéramos” al igual que ella, la discriminación, no quería que la sociedad nos excluyera, ya que consideraba, bonito, inteligente, limpio, buena, solo lo que tenia color, olor a blanco.

En esa búsqueda de querer sentirme parte de…en la adolescencia lo primero que hice al cumplir los quince años fue alisarme el pelo, para que por lo menos con el pelo mostrara un poquito de lo blanco y de lo buena y lo bonita que era, siempre en función de demostrar lo que soy, lo importante que soy, yo creía que era importante, pero también creía que era necesario que otros lo creyeran, lo vieran y me lo dijeran, de esa forma luchaba contra la discriminación, buscaba y reclamaba mi espacio, en la casa, la escuela, la iglesia, la calle, siempre quería demostrar lo que yo era para así sentirme aceptada y no un “animal raro”…como otros nos hacían sentir; y lo peor no eran solamente los blancos, las blancas, los que nos hacían sentir así, sino que también los mismos negros, las negras que vivían y sentían en su cuerpo, en su mente, en su ser la discriminación.

Recuerdo que en la escuela las veces que la maestra nos hacia sentir inferiores frente a otras niñas, niños, era increíble, en el alumnado habíamos de todos los colores pero los/as más blanquitos/as eran los/as que sobresalían y sobre todo los niños más blanquitos, a las niñas negras se nos anulaba el habla, se nos invisibilizaba, en cada intervención no se nos prestaba la atención debida, lo que decíamos no era interesante porque los negros, las negras no son inteligentes, la inteligencia es de los blancos, las blancas….de esos ejemplos tengo muchos en mi vida, con todo eso crecí me fui colando en el “mundo de los/as blancos/as” y yo en contra del sistema, pero haciendo lo que creía que debía de hacer para ser aceptada en ese mundo, defendiéndome a capa y espada de todo aquello que me anulaba, revelándome y demostrando lo contrario. Siempre he dicho no nací para ser esclava, pero he vivido siendo esclava para demostrar que no lo soy, qué irónico.

Cuando entre al convento fue lo peor, en un espacio que se suponía que era lo mas celestial, la cumbre del cristianismo, donde todas éramos “hermanas en cristo”, que risa…también me había colado en un espacio solo para blancas y en donde la rebeldía no se permitía y mucho menos a las negras, bulleras, no teníamos derecho a invadir la paz, la cuna del patriarcado. Todavía cuando algunas personas se enteran de que fui monja me dicen: no aguantaste, porque se supone que las negras tenemos y somos buenas para aguantar y mientras más sea la carga, es mayor la valoración porque nuestra identidad es de ser esclava y buenas putas…aunque lo de puta me sale sobrando, en el fondo es la desvalorización no sólo por ser mujer se me discrimina, sino por ser mujer negra…Hoy me sentí totalmente movida durante la reflexión que tuvimos con Ana sobre la antropología del cuerpo y sobre todo el tema del patriarcado, es esto precisamente lo que me hizo volver a pensar en el monstruo con el que estoy combatiendo personalmente desde hace muchos años, por eso siempre he pensado que estar en las dignas no es casual, aunque no quiere decir que las feministas no sean racistas, claro que hay algunas pero es mejor pensar que es culpa del patriarcado para no herir susceptibilidades.

En fin, estoy viviendo un proceso arduo, doloroso en mi vida, algunas saben cosas al respecto de esto, sin embargo, lo que no saben ni yo misma lograba entender porque lo había escondido en mi subconsciente, es por qué duele tanto y es que vivir la discriminación con gente que no te conoce, casi ni te importa o no te duele tanto, pero duele infinitamente duele más cuando se supone que la vives de quien te dice querer y a quien crees que quieres.

Cuando enamore, pensé, no es negro, pero es buena gente, recuerdo que cuando empecé mi relación con él me dijo un día: “Te llevo a mi casa para que te conozca mi familia solo porque tu me lo pides, porque tu quieres conocerles, pero quiero que sepas que a mi no me importa lo que ellos piensen yo soy el que te acepto”, en ese momento me dije a mi misma, esto es por ser negra y evidentemente así era, ya me imagino que su familia pensó, cómo una negra en la familia, eso fue una bomba, tanto así que se tuvo que amenazar a la famili para que fueran a la boda, porque solo a él se le ocurría casarse con una negra, hoy empiezo a comprender que lo que me duele no es tanto la separación y la ruptura de aquello a donde he invertido parte de mi vida y lo mejor de mi, sino, que lo que duele es tener la sensación que aunque te portes bien es decir como “blanca” para no ser rechazada, igualmente sigues siendo negra, de allí que la hipótesis de mi madre no se cumple, aunque adelantes la raza, siempre seguirás siendo negra y como negra te verán y te harán sentir por muy cristian@s, progresistas, feministas, ateas, conservadores que sean los/as que estén a tu alrededor.

Esta es mi nueva hipótesis y en la que empiezo a creer que todo este dolor lleva el nombre de discriminación. Muchas dirán, en todo esto tiene que ver también la relación de poder, el control del cuerpo, la sexualidad, el patriarcado, pues si, pero creo profundamente que sobre todo esto esta el hecho de hacerte sentir y no solo sentir sino creer que eres un animal, sin ningún valor, ni derecho a opinar a sentir, bueno, ni siquiera un animal porque hasta los animales tienen a veces mejores consideraciones…

De plano que esto no se logra entender con la razón, es muy difícil porque hasta a la razón ofende, sin embargo, es mi vida, es lo que he vivido, siento y sigo viviendo junto a tantas mujeres negras, indígenas, amarillas y también blancas; no es solo el hecho de que te valoren que te den una palmadita y te digan tu vales, eres inteligente, sigue pa lante, es mucho más que eso y por ello sigo luchando, sigo peleando por ese espacio que no sólo por ser mujer se me arrebata, sino por ser sobre todo mujer negra, ya no se diga pobre. En fin esto es lo que se me movió, sigo convencida de que vale la pena luchar por una realidad diferente porque la discriminación te hace sangrar y que esa sangre tiene olor, sabor a negra, quiero volver a reír, a disfrutar de lo que soy, disfrutar de mi ser negro, a gustarme, tener los ojos abiertos para no dejarme arrebatar lo grandioso de ser negra, de ser mujer, aunque se hace muy difícil vivirlo en este paisito, hoy aprendí y quiero seguir aprendiendo que no tengo que demostrar nada, que soy una diosa hermosa, inteligente y sabia y que mi mismo ser de negra me empuja a gritar a lo panameño, PA LANTE MAYRA, PA, LANTE.

Quizás nadie lea esto y mucho menos logre entenderse, pero no me importa, no me importa como cada quien lo interprete, lo que importa es que yo lo entiendo y entiendo que al igual que la violencia no es nada fácil salir de esto, pero aún así quiero intentarlo…

Con mucho cariño para mi hija Mayra Alejandra y Camilo Ernesto que aunque crezca en un mundo patriarcal, pondré todo lo que este de mi para que vivan, sientan, se vean, se amen como negra y negro.

Les ama su madre, Mayra, solo Mayra

28/11/2006 GMT 0

Todos los colores valen

negracubana @ 11:41

20061128204014-20061128180405-pelo.jpgEsta bloga no es solo mía, también es de amigas cubanas (algunas veces negras como yo) quienes acceden a poner sus palabras en ella. Hoy les comparto algo escrito por Yule, joven bautista socióloga, a quien también le interesa el tema racial.

Todos los colores valen

La percepción que tienen los hombres y las mujeres sobre sí mismos esta mediada en gran medida por la pertenencia a determinados grupos o categorías sociales y por el significado valorativo y emocional que le conceden a dicha pertenencia, así como el valor y el reconocimiento social de que gozan estos grupos en un contexto socio-histórico determinado.

Los hombres y la mujeres negras pertenecen a un grupo social que a través de la historia ha sido ubicado en el fondo de la pirámide social por lo que han tenido que enfrentarse continuamente y con las particularidades concretas de cada país, a situaciones de discriminación, marginación y desvalorización social legitimadas por una ideología racista, que pretende la homogeneidad como ideal y que ha encontrado un terreno fértil en un sistema de relaciones sociales patriarcal, que toma como paradigma: el hombre, blanco, solvente y heterosexual; lo cual ha condicionado que las sociedades se estructuren de forma jerárquica y asimétrica.

Las características que comparten teóricamente todos los hombres y todas las mujeres conforman sus identidades como género y están determinadas por la posición que han ocupado a través de la historia en la sociedad. Los primeros ocupan una posición privilegiada al detentar el poder mientras las segundas han sido confinadas al polo inferior. Esta división masculino versus femenina ha propiciado el establecimiento de un modelo cerrado, que promueve comportamientos estancos en el desempeño de roles para cada uno de los roles.

Las ideologías tradicionales que pautan la feminidad y la masculinidad se convierten en patrones de conducta que guían y orientan el ejercicio de cada una de las actividades sociales desarrolladas por las personas. Sin embargo no todas y todos cumplen con las expectativas sociales de su género. Marcela Lagarde (1) describe este fenómeno como un desfase entre el deber ser y la existencia, entre la norma y la vida realmente vivida que genera procesos complejos, dolorosos y conflictivos para los seres humanos.

El género no es una categoría monolítica y homogénea, con ella interactúan una multiplicidad de variables, entre las que se encuentran: el país, la raza, la edad, preferencia sexual, entre otras, que al combinarse se manifiestan de forma singular denotando una gran diversidad. Esta heterogeneidad refleja una realidad rica, diversa, compleja. Las identidades sociales desde las individuales hasta las colectivas se construyen fundamentalmente a partir de procesos de diferenciación que en la práctica se traducen en desigualdades, derivadas de todo aquello que se diferencia o se distancia del paradigma universal. De ahí que desde el discurso hegemónico se legitimen estigmas sexuales y raciales que censuraran toda desviación de la norma y que se expresan en todos los órdenes, desde los espacios macroestructurales hasta la vida cotidiana, lo que tiene implicaciones para todas las personas pero indudablemente las colectividades negras han sido las más afectadas y dentro de ellas las mujeres, ya que se enfrentan a una doble discriminación.

Cuba no ha estado inmune a este mal social a pesar de que el triunfo revolucionario marcó una nueva etapa en la lucha contra el racismo y el sexismo en nuestro país. El proyecto social que se inició el 1ro de enero de 1959, contempló la toma de una serie de transformaciones en el orden político, económico, jurídico y social que conllevaron a modificaciones estructurales profundas que permitieron el tránsito hacia un orden social diferente. Estos cambios aunque iban dirigidos a la sociedad en general incluían propuestas dirigidas a los grupos más vulnerables, entre los que se encontraban las mujeres y amplios sectores de la población negra. A favor de estos últimos se logró desmontar políticas articuladoras de procesos opresivos y discriminatorios basados en el color de la piel, neutralizando sus efectos nocivos, en el orden público e institucionalmente.

Sobre el tema de la equidad entre los géneros existe en la actualidad un debate público muy fuerte, hay un consenso a todos los niveles de todo lo logrado y lo que queda por hacer, sin embargo nos hemos quedado rezagados en el debate sobre la racialidad, las conquistas alcanzadas crearon la ilusión de un problema resuelto. Según una tesis marxista los cambios que tiene lugar en la base económica, no se reflejan instantáneamente en la superestructura. El racismo no solo es un problema de desigual distribución de recursos de todo tipo, también constituye un sistema de ideas, valores y percepciones sociales de gran arraigo en nuestra cultura y que son trasmitidos a través del proceso de socialización.

Los cambios experimentados en el panorama social cubano después del Triunfo de la Revolución no impactaron con la misma profundidad en la subjetividad de las cubanas y los cubanos en lo tocante al problema racial. El debate público al respecto muchas veces se ha creído fuera de lugar en nuestra sociedad y ese silencio ha permitido solapar y mantener latente el racismo en el ámbito de la vida cotidiana y las relaciones interpersonales. De esta forma se han perpetuado hasta nuestros días y revitalizado a partir de coyunturas económicas, que han puesto al relieve desigualdades sociales en el contexto cubano: estereotipos, representaciones, imágenes sociales, valores y cualidades cargadas de prejuicios racistas contentivas de un conjunto de características rígidas que se le imponen por igual a una generalidad de individuos, de acuerdo a su pertenencia a un grupo racial determinado.

De ahí que lo negro se haya asociado con los peores atributos sociales y personales. Decir negro es sinónimo de: sucio, vago, poco inteligente, prohibido, impuro, feo mientras que lo blanco se asocia con todo lo contrario: inteligente, limpio, puro, bello. El lenguaje patriarcal está cargado de códigos basados en términos contrapuestos entre sí en el que unos representan lo positivo y otros lo negativo, generando una escisión que atraviesa todos los ámbitos de las relaciones sociales sobre la base de una jerarquía relativa a cualidades sociales, psíquicas, éticas e incluso de habilidades y belleza.

En nuestra vida cotidiana es frecuente escuchar frases como:

-Tenía que ser negro (a).
-Hoy he tenido un día negro.
-Él o ella es la oveja negra de la familia.
-El negro cuando no lo hace a la entrada lo hace a la salida.
-Vamos a pensar como los blancos.
-Todos los negros son iguales.
-Te veo gris con perpuntes negros.
Y otras expresiones como éstas:
-Aguas negras.
-Mercado negro.
-Humor negro.

En todas lo negro tiene una implicación negativa.

En cuanto a la belleza física las características fenotípicas de las personas negras son contrastadas y evaluadas con un canon de belleza basado en una tipología blanca, por ende constantemente devaluados y nombrados peyorativamente: Labios gruesos, bemba; nariz chata, ñata; pelo rizo, pasa, pelo malo; rasgos valorados como feos y toscos. Este lenguaje a través del cual nos comunicamos y nos apropiamos de la realidad que nos circunda, no sólo es expresión de nuestro pensamiento sino también de nuestra cultura y es asimilado como normal, real y universal enmascarando la carga de violencia y destrucción que implica, así como los mecanismos de construcción que lo mantienen vigente.
No existe una esencia negra que determina persé determinados comportamientos o cualidades. Es arbitrario afirmar que todos los negros(as) son iguales, como no lo son todos los blancos(as) y los mestizos(as). Para todos es conocido las disímiles, irregulares y desiguales circunstancias que marcaron la trayectoria socio-cultural del conjunto de la población negra y mestiza desde los primeros siglos de la sociedad cubana hasta la actualidad, por tanto hablamos de una colectividad negra heterogénea en espacios vitales, status sociales y respuestas culturales. Aunque teóricamente compartimos todos y todas el hecho de ser víctimas del racismo, en alguna de sus manifestaciones.

Si queremos construir una sociedad más justa y equitativa con todos(as) y por el bien de todos(as) el problema del racismo no puede quedar a la zaga. Ser negro o negra en nuestra sociedad no es lo mismo que ser blanca o blanco. Los primeros(as) tienen que sobreponerse constantemente a estigmas sociales, barreras que nos imponen modelos fenotípicos y culturales, que nos obligan a redibujarnos continuamente, lo que produce no pocos malestares, ansiedades y frustraciones tanto para los que se esfuerzan por acercarse al ideal hegemónico como para los que optan por la resistencia. Erikson al referirse a los procesos identitarios expresaba: “La identidad nos hace sentir en nuestro propio cuerpo como en casa. Es un sentimiento de coherencia y comodidad que, cuando se pierde, produce un enorme malestar”. (2)

El lenguaje es la expresión fundamental de una cultura, a través del mismo se articulan discursos sociales que remiten a concepciones sobre la realidad o aspectos de ella, que a su vez estructuran formas de actuar en la misma y por tanto posibilidades de cambiarla. A mi juicio, por ahí debemos orientar nuestros mayores esfuerzos, es necesario promover un debate público a través de un discurso claro, preciso, que aporte y enriquezca el proceso de construcción de la identidad de racial de hombres y mujeres negras, desconstruyendo concepciones racistas, patriarcales, ahistóricas, consideradas universales e inamovibles.

Un discurso que nos permita visualizarnos como sujetos con expresiones históricas propias, que aportaron elementos fundamentales a la conformación de nuestra cultura nacional, hay que rescatar el protagonismo de los hombres y mujeres negras en nuestra historia, hay que desarraigar del imaginario social la representación de lo negro como lo negativo. Lo negro es símbolo de resistencia y creatividad en tanto hemos creado alternativas de sobrevivencia ante las limitaciones materiales y esclavizantes, lo cual es sinónimo de inteligencia, constancia, laboriosidad, unidad. Tenemos que aprender a apreciar lo negro como bello, puro, decente. Valorizar el color de nuestra piel, nos permitirá llevar una vida más auténtica de autorrealización y autoafirmación individual y colectiva que nos permita una convivencia más gratificante con el cuerpo en el que una(o) se reconoce y es reconocida (o) por los demás.

Bibliografía:
-Barcia Zequeira, María del Carmen. La otra familia. Parientes, redes y descendencia de los esclavos en Cuba, Casa de las Américas. Cuba, 2003.
-De la Hoz, Pedro. África en la Revolución Cubana nuestra búsqueda de la más plena justicia. Letras cubanas. Cuba, 2005.
-De la Torre Molina, Carolina. Las identidades. Una mirada desde la psicología. Centro de Investigación de la Cultura Cubana Juan Marinello, La Habana, 2001.
-La Gaceta de Cuba. Nación, raza y cultura. Unión de Escritores y artistas de Cuba, enero-febrero, 2005.
-Memoria de los seminarios “Racismo en la Educación”. Casa por la identidad de las mujeres afro. Santo Domingo, República Dominicana, 1997.
-Selier, Yesenia y Hernández, Penélope. Identidad racial de “gente sin historia”, pp84-90. En: Caminos. Revista Cubana de Pensamiento Socioteológico” No 24-25, 2002.
Citas:
1- Véase Marcela Lagarde. Identidad Femenina. 1990.
2- Véase Carolina de la torre. Las identidades. Una mirada desde la Psicología. p69.

Lic. Yulexis Almeida Junco.
Universidad de la Habana.

22/11/2006 GMT 0

Estrenando LETRAS COMPARTIDAS

negracubana @ 10:46

Hoy estoy estrenando sección: LETRAS COMPARTIDAS, así se llamará y estará dedicada a letras de canciones y poemas que deseo compartir con ustedes. Selecciono para ello una de Silvia Amal, a quien conocí a través de Mariam, una bloquera como yo que también gusta de la música rap. Demósle entonces la entrada a:

 

Stilo Rapero

Interprete: SIlvia Amal

Hay muchos raperos que van de auténtico rapero/
el verdadero estilo rapero, dicen ellos/
solo hablan de money, bitches y rap, nada más/
visten todos igual, no tienen personalidad/
muchos raperos afroamericanos se comportan como los que les maltrataron/
insultan a sus mujeres, no las respetan, las utilizan/
cobardes se aprovechan/
porque saben que en la sociedad estan indefensas.

Rapero macho, macho hispano francés o americano/
tu floul puede ser muy bueno pero tus letras tiene veneno/
rap machista y violento/
moda que provoca muertes, golpes y mucho sufrimiento.

Rapero macho, te has vendido, te han comprado hermano/
con coches de lujo y diamantes/
tu arte es basura cubierta de brillantes/
ya va siendo hora de que cambies/
triunfas alimentando la barbarie de este sistema infame/
en el que solo vale la money/
solo interesa (...) lo material.

No me impresiona tu ropa de marca/
(...) tu aire macho/
aprendí a distinguir lo que de verdad tiene valor/
me interesan las personas con corazón/
no me fijo solo en el caparazón.

Te crees que haces lo que quieres/
que eres libre, lo crees (...)/
stupid man no lo ves/
te dejan decir palabrotas y barbaridades/
porque no amenazas los bienes de los magnates/
enteraté, si hablases de repartir riqueza/
de eliminar la pobreza/
si cuestionases el sistema/
tendrias que callarte/
no saldrias en la MTV, asi es si/
no saldrias en la MTV.

Os veo por la tele y ya no quiero ser como vos/
Un cocodrilo lleno de lujos/
vestidos con estilo/
mientras sale de tu boca: la mujer es una zorra/
eres como ellos/
como tantos banqueros, políticos (...)/
sigues construyendo el mundo que hicieron/
mundo machista y clasista
donde la mujer es apartada y sometida/
donde a pobres y debiles se les margina/
tu rapa ya no me encandila cariño/
es una tonteria al lado del holocausto femenino/
(...)
tu sigues pregonando rimas de violencia y misoginia/
que sepas que tu mensaje disfrazado de floul bueno/
fomenta la violencia y enfrenta los sexos.

(...)

17/11/2006 GMT 0

Libro a la Carta, con Nancy Morejón

negracubana @ 10:12

20061117151216-galeria.gifLa poetiza, ensayista y traductora Nancy Morejón, será la invitada de mañana, 16 de noviembre, al espacio Libro a la Carta, que se realiza cada mes en el Palacio del Segundo Cabo.

Nancy Morejón recibió en el 2001, el Premio Nacional de Literatura. Ha publicado, entre otros, los libros de poesía: Mutismos (Ed. El Puente, 1962); Amor, ciudad atribuida (Ed. El Puente, 1964); Octubre imprescindible (Ed. Unión, 1982); Piedra pulida (Ed. Letras Cubanas, 1986) y Premio de la Crítica 1986; Elogio y paisaje (Ed. Unión, 1997) y Premio de la Crítica 1997; La quinta de los molinos (Ed. Letras Cubanas, 2000) y Premio de la Crítica 2000; Black Woman and Other Poems (Bilingual edition) (Ed. Mango Publishing, London, 2001); entre otros.

Libro a la Carta estará conducido por el licenciado Fernando Rodríguez Sosa.

Tomado de Cubaliteraria

08/11/2006 GMT 0

Peripecias y ansiedades del color cubano

negracubana @ 11:35
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A 75 años de la publicación de Sóngoro cosongo, los versos de ese poemario y el prólogo que el propio autor escribió para presentarlos, se revelan como un manifiesto de esencias portador de inusitada vigencia. Esta cualidad no es un deseo, sino una fértil realidad que se hizo evidente durante las dos jornadas de trabajo que la Fundación Nicolás Guillén dedicó en la UNEAC para reflexionar no solo en torno al alcance de ese libro seminal sino también acerca de la problemática racial allí enunciada y sus resonancias contemporáneas.

A los análisis del alcance lírico de la obra de Nicolás Guillén, aportados en la sesión inicial por Guillermo Rodríguez Rivera y Virgilio López Lemus y valorados por Nicolás Hernández Guillén, presidente de la Fundación, se sumaron perspectivas conceptuales desde diversas disciplinas humanísticas en la segunda jornada.

La profesora Ana Cairo vinculó la efemérides con otra que no debe pasar inadvertida: la creación hace 70 años en La Habana de la Sociedad de Estudios Afrocubanos por Fernando Ortiz, en la cual Guillén desempeñó un activismo fundamental en aras de promover las contribuciones de la población negra y mestiza a la forja de la identidad nacional, cuestión que en esa época levantaba rechazos y suspicacias por parte de quienes detentaban la hegemonía en la república mediatizada.

En torno a la percepción de la discriminación y los prejuicios raciales en el tejido social de nuestros días disertaron, sobre la base de rigurosas investigaciones de campo, los sociólogos Pablo Rodríguez y Rodrigo Espina, del Centro de Antropología del Ministerio de Ciencias, Tecnología y Medio Ambiente.

Ello dio pie para que el doctor Esteban Morales, de la Universidad de La Habana, y la socióloga Mayra Espina, del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas, abordaran las relaciones entre racialidad, cultura y desigualdad, a partir de la necesidad de asumir con recursos propios una agenda ineludiblemente vinculada a la estrategia de defensa y profundización de las conquistas sociales revolucionarias, y de la preservación y consolidación de la unidad de los diversos factores que integran la sociedad cubana ante las amenazas imperiales.

En todo momento el debate derivó hacia la toma de conciencia de los requerimientos de acciones científicas, educativas, y promocionales que se articulen con la elaboración y aplicación de políticas sociales, como las que se llevan a cabo inspiradas en los nuevos programas de la Revolución.

Mayra Espina recordó oportunamente cómo estas reflexiones debían conducir a la impostergable indagación acerca del extraordinario valor de las palabras escritas por Guillén en el prólogo de Sóngoro cosongo: “Por lo pronto, el espíritu de Cuba es mestizo. Y del espíritu hacia la piel nos vendrá el color definitivo. Algún día se dirá: color cubano”.

Pedro de la Hoz

Tomado de Granma

Foto tomada de Cubaliteraria

 

01/11/2006 GMT 0

El sexismo en el sistema educativo (II)

negracubana @ 12:21
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Esta es la segunda parte del estudio que realizamos y que decidí compartir con Uds. para que vean que las diferencias no son muchas a pesar de que nuestro modelo es socialista, es que sexismo está en la médula y 47 años no son aun suficientes.


ANALISIS DE LOS RESULTADOS

Programas de estudio
Son muchas las informaciones que nos brinda el análisis de los programas de estudio; en primera instancia es posible notar en el gráfico siguiente la utilización de manera absoluta del masculino como genérico: niño, adulto, hombre, autor y la atribución por defecto del femenino a actividades o funciones como auxiliares pedagógicas, maestra, y educadora.

Categoría Sustantivos
Actividad atribuida por defecto el femenino Maestra, educadora, auxiliares pedagógicas
Femenino Madre, madres, hermanas
Doble género Hembras/ varones
Masculino como genérico + diversidad Niños, pequeños, adultos, héroes, abuelos, coetáneos, compañeros, padres, hijos, los preescolares, vecinos, ganadores, los integrantes, revolucionarios cubanos, trabajadores, los miembros, todos, padres
Masculino como genérico Adulto, niño, autor, papá



Para realizar un análisis más detallado decidimos discriminar la utilización del masculino como genérico en singular y plural, pues consideramos que el plural puede estar haciendo alusión a la diversidad de seres humanos, mientras que el uso del singular solo hace mención a un patrón único, restringiéndose toda la humanidad a un sustantivo.

Realizamos tal distinción alentadas sobre todo por las valoraciones de la Teoría Feminista que en un inicio sólo habló de “mujer” y posteriormente a pedido de las mujeres negras concibió entonces el término “mujeres”, en este sentido va nuestro análisis. En otras ocasiones, mayoritarias, se utiliza el masculino como genérico plural lo cual pudiésemos interpretar como que tratamiento a la diversidad cada día es mayor.

Con relación al uso de sustantivos en femeninos o la simple utilización de los términos hembras o madres sólo se realiza vinculado a la naturaleza y al mundo social, lo cual pudiese ser casual, sin embargo las que tenemos formación feminista podríamos reconocer acá una información relevante en tanto a las mujeres se les ha vinculado siempre, dentro de la cultura patriarcal, a los elementos más naturales, de ahí que se nos considere más sensible, emocionales, irracionales y exitosas en las relaciones interpersonales.

Materiales didácticos, cuentos e ilustraciones.

· Cuadernos:
Recordemos que en grado preescolar los cuadernos están conformados a partir de imágenes, en el análisis de las mismas pudimos notar que de manera general se utilizan iconos sin implicaciones sexistas, se muestran plantas, animales, objetos de uso cotidiano, instrumentos de trabajo, etc., ambos, niñas y niños, deben trabajar con los mismos, coloreando, ordenando o realizando las actividades pertinentes. En los casos en los que se presenta la figura humana se logra representar a hembras y varones por igual incluyendo las diferentes razas.

Ahora bien, en los cuadernos existe sólo una imagen que contiene un contenido sexista puesto que se asocia la realización de las tareas doméstica a la mujer, a pesar de ser una sola es definitoria, pues es una de las dos presentes en los cuadernos que plantea este tema, pero lo realiza utilizando el estereotipo que alrededor del mismo se ha construido, las tareas del hogar son femeninas.
Dos de los tres cuadernos constan de una introducción dirigida a los/profesores los que fueron analizados puesto que se da un fenómenos interesante por una parte se utiliza el masculino como genérico para dirigirse al profesorado, y al alumnado sin embargo las firmantes si asumen su género: se dirigen al educador pero firman como las autoras.

· Programa televisivo “Mi TV”
Relativo a la cantidad de personajes que participan en tal programa cabe destacar que prevalecen los personajes femeninos, ocho en total, constituidos por la protagonista (maestra, mujer blanca), un personaje secundario y seis niñas. Los varones son cuatro, un co-protagonista, personaje que permanece más tiempo en pantalla, y tres niños.

El personaje co-protagónico es un hombre, de nombre Pancho Majagua, campesino claro está, carácter que es reforzado con el nombre y que hace una historia, de la cual se pudieron extraer los siguientes parlamentos:

ü “… el hombre al igual que los animales nace del vientre de su madre.”
ü “…cosas que logra el hombre con su trabajo.”
ü “…hombre que fue a cazar un venado que vivía en el campo con su esposa.”
ü “…todos los vecinos de Felo Pérez…”
ü “…la mujer de Felo Pérez hacia los dulces para los vecinos y para ellos mismos…”
ü “…a la señora se le perdió la escoba.”

Si nos detenemos en ellos, podemos denotar como el personaje masculino de la historia es quien tiene un rol activo, posee propiedades y hasta una esposa, llamando la atención la pasividad con la que es construido el personaje femenino, y cuando no era así es porque estaba haciendo labores domésticas, además es propietaria quizás el artículo menos importante de aquella casa: la escoba. Igualmente, es posible advertir el uso del masculino como genérico, sencillamente los otros guajiros ni siquiera tenían esposas porque los vecinos son todos varones.

Relativo al tema racial. de los doce personajes, nueve son blancos, sólo hay dos niñas mestizas y otra negra, ninguno de los adultos/as es negro/a incluyendo los/las protagonistas.

· Tarjetas para construir historias.
En este caso analizamos tres secuencias de tarjetas, una relativa al proceso productivo de la agricultura, otra que representa jugar con una pelota, y la última relacionada con un hábitat campestre, en todas se representan hembras y varones.

En la primera historia el personaje femenino participa en todo el proceso de producción de las frutos, de la siembra, la cosecha, la venta, de la ingesta, sin embargo no colabora en cargar las cajas que las contienen lo cual pudiese estar señalando la creencia de que las mujeres no podemos cargar peso pues somos frágiles y débiles. En la segunda secuencia la niña asume los roles pasivos: recibir la pelota, comerse un chupete, mientras que el varón lanza la pelota y le da su chupete a la nena. La restante secuencia muestra un contenido y un tratamiento no sexista.

· Personajes motivadores:
Los payasos, Picaflor, Payasín y Pirulí son utilizados cada día como motivadores e incitadores de las actividades docentes y/o de actitudes, valores y conductas. Los tres son varones, amén de que uno de ellos tiene un nombre unisexo y se decora la cabeza con flores.

 

Los murales, los rótulos, las señales y los carteles.

· Mural general de la escuela
Este mural se encuentra en el lobby central de la escuela justo delante del aula de preescolar, allí se dan informaciones generales, sobre la escuela, el profesorado, las organizaciones y se decora con bastantes imágenes así como llamados a determinadas actividades o comportamientos y citas textuales.

De manera general todos los llamados utilizan el masculino como genérico. Sin embargo las hembras están representadas en imágenes no así en palabras como ya dijimos. Los héroes sólo son hombres: Che, Mella, Paquito Rosales, no existiendo ninguna referencia a una mujer ni iconográfica ni verbal escrita. Las representaciones en las paredes son de dos tipos: celebres, que constituyen l rincón martiano, o lúdicas formado por personajes que adornan el aula: la sirenita, el osito, etc. Entre unas y otras ambos sexos están representados, sin embargo lo más llamativo resulta el cuerpo sexualizado que presentan las figuras femeninas lúdicas, y que responde al estereotipo cubano de belleza femenina.

Interiorización de estereotipos de género en el alumnado.

· ¿Qué es lo que más te gusta de ser?
Las respuestas de los niños a estas preguntas se encuentran fundamentalmente alrededor del disfrute de la infancia (4 de 5 argumentos), mientras que un solo argumento alude al rol sexual y genero de ser padre. En el caso de las niñas estas ven como provechoso la posibilidad de usar atributos determinados, la asunción del rol materno y de las actividades domesticas. El análisis revela que las hembras sienten más placer por lo que todavía no son, mostrándose una exagerada preocupación por funciones que aun no le corresponden, y estando su realización en un futuro muy lejano para cuando se tienen cinco años, igualmente la presencia de los roles maternos y domésticos, nos hablaría de cómo las nenas desde muy pequeñas se les entrena para ser excelentes madres y domésticas. Por su parte los chicos, como que disfrutan mas la edad que tienen y las posesiones con las cuales juegas, sin embargo el argumento de ser papa podría interpretarse de manera similar al de las hembras pero sin la misma profundidad.

·
Conceptos de niña/macho.
Ambos sexos construyen el concepto de hembra/macho a partir de las referencias externas, fundamentalmente las del médico que es quien diagnóstica el embarazo y con ayuda el ultrasonido, el sexo de la criatura antes del nacimiento. Esta exploración resultó muy interesante porque permitió corroborar como a los cinco años de edad los conceptos en ocasiones están conformados por atributos no definitorios para la categoría y el papel activo de la persona adulta en la formación de dicho concepto. Además de que revela la pertinencia de una intervención eficaz de tipo no sexista en este tema.

Varones:¿Por qué ellas son hembras? Hembras:¿Por qué ellos son machos?
Porque nacen de su mamá. Porque tomaron leche de su cuerpo, de su teta. Porque cuando eran chiquitas, que eran una bolita, se fueron formando creciendo, hasta que nacieron. Nacieron de su mamá, cuando nacieron se vio que eran hembras. Porque nacieron de la barriga de su mamá. Porque nacieron de la barriga de su mamá, se vieron en una computadora y el médico les dijo a su mamá que si era hembra o varón. Porque el médico le hizo una placa a su mamá y le dijo que era varón. Por que su mamá fue al médico, y él le hizo (se toca la panza y mueve la mano en círculo) y le dijo que era varón.

§ Roles durante la hora de juego.

Durante la observación de la hora del juego pudimos constatar que niñas y niños asumen
roles activos, solo que en temáticas diferentes. En la semana durante la cual realizamos el trabajo de campo en la escuela la consigna de juego estaba relacionada con las funciones y actividades dentro de un agro mercado. Por lo general los varones fueron quienes lideraban estas actividades, vendían, almacenaban y las hembras fundamentalmente compraban. Paralelamente, en el área existían juguetes propios de las tareas domesticas, los cuales eran manipulados mas por las niñas que por los varones. Ellas dormían a los/las bebes, le daban la comida, iban a la peluquería, etc. 5.

Manifestaciones de violencia y afectividad.

Violencia Las agresiones tanto física como verbal de los niños y niñas de esta aula de grado preescolar es bastante frecuente y se comportó de la manera siguiente:

  • agresión física de varón a varón:5
  • agresión física de hembra a hembra: 3
  • agresión física de varón a hembra: 1

 

  • agresión verbal de varón a hembra: 2
  • agresión verbal comparación con animales de hembra a varón: 1
  • agresión verbal de hembra a varón: 1
  • agresión verbal de hembra a hembra: 2

Lo cual nos dice que prevalece en esta edad la violencia física sobre la verbal. Los varones son más emisores de violencia física y por consiguiente más receptores de esta misma violencia por parte de otros varones y de violencia verbal de parte de las niñas, estas últimas son más receptoras de violencia física por parte de sus congéneres de que de los varones y en general son mas emisoras de violencia verbal. Esto puede estar asociado al hecho de que a las niñas se les entrena para que hablen y a los varones para que peleen entre ellos pero a las niñas no se les pega, al final todos son estereotipos sexistas.

Afectividad.

De manera general las chicas son más afectivas, entre ellas, para con la maestra y para con los varones del aula. Los varones son receptores de esa afectividad por parte de las niñas, pero son menos afectuosos.

IV. CONCLUSIONES

1) La metodología de investigación acción participativa demostró ser apropiada para lograr el objetivo general del proyecto.

2) Es evidente en todos los ámbitos analizados que en el grado preescolar de la escuela primaria donde se hizo el estudio se manifiesta la existencia de sexismo en las conductas, lenguaje y actitudes del profesorado y del alumnado.

3) Considerando que esta escuela es un centro de referencia y que su programa es común a todas las demás del sistema pudiera concluirse que aún en el currículo oculto de la escuela cubana persiste el enfoque y las conductas sexistas, lo cual hace que se conserve y trasmitan estereotipos sexistas legitimándose la inequidad de género.

4) Las manifestaciones más reiterativas de sexismo se reflejan en las diferentes valoraciones con que se asumen y distribuyen los roles: los pasivos para las hembras, los activos para los varones.

5) En la composición de los medios de enseñanza se observa desigualdad en la proporción racial, lo cual podría dejar sin referente a los niños y niñas negros/as y mestizos/as.

6) La reiteración en el lenguaje y las imágenes de estereotipos más que tradicionales, denigrantes para la persona humana, es el caso del guajiro macho y la guajira que sólo se proyecta como barrendera. Esto es también consecuencia de utilizar figuras difundidas por los medios como personajes “simpáticos”, al igual que pasa con los payasos, todos masculinos,

7) Se refuerza el protagonismo masculino cuando en el lenguaje se utiliza lo masculino como genérico, observable en los programas de estudio, murales, carteles, etc; mientras que se asigna lo femenino a lo tradicionalmente considerado como tal, ej: el magisterio y lo doméstico (cuidadora, protectora).

8) El paradigma de valentía, energía y valor se potencia en la figura masculina cuando las imágenes de los héroes son varones y las referencias a fechas o actos históricos sólo cuentan las historias de hombres. En cambio, cuando se busca representar en imágenes lo bello, lo tierno, lo débil, se recurre a la figura femenina sexualizada, mujer linda, casi siempre blanca, sexy. Es evidente la reproducción del estereotipo común del hombre duro y la mujer débil, lo que se pone más claro en el análisis de las manifestaciones de violencia en el aula.

9) Por último cabe afirmar, como conclusión general de nuestro trabajo investigativo que, tal como se plantea por varios autores y estudiosos de las políticas y sistemas educacionales, los niños y niñas en el grado preescolar llegan a la escuela con una ya marcada influencia sexista recibida en la familia, ámbito donde empiezan a naturalizar las desigualdades y a conformar la conciencia de su inevitabilidad porque se es de uno u otro sexo. Esas desigualdades inicialmente percibidas y aprendidas en el ámbito familiar son reforzadas en la escuela mediante los currículos, tanto explícitos como ocultos. El sistema educacional cubano no está exento de estas realidades y se enfrenta al dilema de las contradicciones entre lo que se hace en el aula, lo que hacen los autores de programas, textos, etc, las actitudes del profesorado y del alumnado y los objetivos ideológicos del sistema y las políticas públicas basadas en el paradigma de la eliminación de todo tipo de discriminación en la sociedad cubana.

V. RECOMENDACIONES
1. Lograr una estabilidad en el intento de utilización de los íconos sin implicación sexista.

2. Programar un trabajo que permita un reajuste entre los contenidos de la transmisión cultural de estereotipos que las niñas y niños traen de sus hogares y los nuevos enfoques no sexistas.

3. Hacer una buena revisión de los materiales de estudios eliminando el excesivo uso del masculino como genérico.

4. Revisar las propuestas de los mensajes que perpetúan los roles activos y pasivos.5. Ejercitar con el colectivo de maestras y maestros el reconocimiento de las figuras heroicas femeninas al mismo nivel con que son tratadas las masculinas.

6. Trabajar un nuevo enfoque de belleza que supere el enfoque eurocéntrico y dar espacio a la belleza negra y a otras no blancas u occidentales.

7. Que a las maestras y maestros se capaciten en enfoque de género.

El sexismo en sistema educativo (I)

negracubana @ 10:27

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La vida pública de las palabras dejó un post muy interesante que me motivó a publicar los resultados de una investigación que realizamos como ejercicio de evaluación de unos de los módulos de la maestría, se trata de un estudio de corte sociológico sobre el sexismo en el sistema educacional cubano.

Conocer si existía o no el sexismo en nuestro sistema educativo y como se manifiestaba, específicamente en el grado preescolar, fue el objetivo de la presente investigación. A partir de la observación participante, realizada en una escuela primaria de Ciudad de la Habana, pudimos recoger una serie de datos que nos permitieron concluir que en el currículo oculto de la escuela cubana persiste el enfoque y las conductas sexistas, lo cual hace que se conserve y trasmitan estereotipos sexistas legitimándose así la inequidad de género. De manera similar, reconocimos que las manifestaciones más reiterativas de sexismo se reflejan en las diferentes valoraciones con que se asumen y distribuyen los roles: los pasivos para las hembras, los activos para los varones.

El sexismo en el sistema educativo. Una exploración en el grado preescolar.

I. FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA

La cultura siempre impone valores de la clase dominante, dado que ella en si misma es un medio de dominación. Según las teorías de la reproducción la escuela funciona como el lugar donde se prepara al alumnado para obedecer o dominar, según su clase de pertenencia. Sin embargo, si bien los postulados de las teorías de la reproducción son válidos en tanto analizan el rol de la escuela como medio donde se trasmiten y reproducen los valores de la clase dominante en la sociedad, sin cuestionar esos valores, más bien reforzándolos, es evidente que fallan en la generalización de la supuesta pasividad en que funciona ese mecanismo de reproducción de desigualdades. Se subestima o ignora que en la escuela los sujetos pensantes también se apropian de herramientas conceptuales y de acción capaces de promover cambios sociales. Si bien el alumnado es sometido a un proceso homogeneizador tendente a favorecer el estatus socialmente aceptado, la escuela ofrece -aún sin proponérselo, y muy a su pesar- herramientas de conocimiento generadoras de ideas y reacciones de resistencia a la opresión y la discriminación, ya sea clasista, racista o sexista.

Específicamente relativo al la discriminación sexual, al decir de Xavier Bonal[i], internacionalmente la investigación sobre el sexismo en la escuela tiene lugar sobre todo a lo largo de los años ochenta. Con anterioridad la sociología de la educación ignoro la cuestión de la desigualdad en este ámbito, en primera instancia porque no se consideraba que la escuela discriminase (como elemento más de dominación), sino que se creía que esta institución era la mejor forma de garantizar la igualdad de oportunidades ya que permitía a cada individuo alcanzara un nivel de instrucción que le permitiera acceder a empleos equitativamente remunerados.

Posteriormente, con el advenimiento de la crisis mundial, económica y educativa, que tuvo lugar en los años setenta se derrumbó la visión igualitarista de la escuela. La constatación de que el éxito y el fracaso escolar seguían dependiendo del origen social de los individuos, cambió por completo las expectativas sociales y políticas de la educación. La investigación sociológica se encargó entonces de demostrar que la escuela no sólo no contribuía a la igualdad oportunidades, sino que reproducía las desigualdades entre los grupos sociales.

Sin embargo, en aquel entonces la discriminación por motivos de género tampoco fue investigada por la sociología de la educación; en primer lugar porque este quehacer científico es sobre todo desarrollado por hombres y en segundo lugar porque no era posible notar un “fracaso escolar femenino” por llamarlo de alguna forma. Todo lo contrario, hubo un incremento del éxito escolar entre las chicas. Lo que sucede es que se trata de elementos más sutiles, por demás inconcientes para los individuos e instituciones que producen y reproducen la desigualdad basada en el género. Si continuamos remitiéndonos al trabajo anteriormente citado, el autor identifica tres áreas principales de investigación sociológica en el ámbito educativo:

  1. Las que se ocupan del currículum explícito, o sea lo que se enseña y a lo que no se enseña, como por lo que se refiere al sexismo en el lenguaje de los textos.
  2. Las que hacen referencia a lo que entendemos como currículum oculto, es decir la transmisión cultural de los estereotipos de género y a la definición de los roles sexuales masculinos y femeninos.
  3. Las referidas a la posición de las mujeres en el sistema de enseñanza.

Ahora bien, hasta aquí lo que ha sucedido de manera casi unitaria en los sistemas educativos de los países capitalistas; para nosotras las preguntas más importantes en este instante son: ¿que sucederá al interior de nuestro sistema educativo?; ¿es nuestra escuela revolucionaria en alguna medida reproductora de desigualdades de género?, ¿en qué magnitud?; ¿nos distanciamos lo suficiente de lo que hasta aquí hemos expresado? Vale aclarar que con el triunfo revolucionario de 1959, se asumieron de manera explícita en nuestra Constitución la igualdad de todos los cuidadanos[ii], prohibiéndose y penalizándose la discriminación por motivo de raza procedencia social, sexos, etc. De hecho, se crearon organizaciones e instituciones, como pueden ser la A.N.A.P. y la F.M.C., las cuales velarían y lucharían por la igualdad de derechos de todos y todas las cubanas y sobre todo que fortaleciera la comunidad de intereses desde el interior de esas mismas asociaciones.

De esta manera, dentro de nuestro sistema educativo dejaron de existir las escuelas para blancos o para ricos, pasándose a la escuela revolucionaria, donde lo principal no es la procedencia ni el color de la piel del alumnado, sino la oportunidad de gozar de una excelente educación que garantiza el crecimiento personal y el desarrollo humano. La cuestión legislativa, o referente a los derechos, es una garantía en cuanto al acceso y a las oportunidades sin embargo no a las posibilidades. La cuestión legal es sólo uno de las aristas de la igualdad y la equidad de género. Después de 47 años de Revolución aún es posible advertir conductas sexistas en muchos sectores de la sociedad cubana: nuestros medios de comunicación, en el acceso de las mujeres a determinados puestos de trabajo y en particular a los puestos de dirección, en las consideraciones acerca de lo que es propia de una hembra o de un varón, etc.

Desgraciadamente, la complejidad de este fenómeno excede a los nobles propósitos a nuestro proyecto revolucionario. Además, los cambios a nivel informativo o cognitivo no van acompañados, y muchas veces ni siquiera sucedidos, de los cambios actitudinales esperados. Suponemos que la escuela, como uno de los agentes socializadores de mayor valía, no debe escapar al sexismo, claro está que si buscamos indicadores de igualdad educativa en la participación de hembras y varones o en los resultados académicos la igualdad esta prácticamente conseguida. Sin embargo, debe estar presente el sexismo, sobre todo en el currículo oculto, por el hecho de que la escuela también es parte de esta misma sociedad que predice que las niñas se sientan con los pies cerrados; que los varones deben cargar los mayores pesos porque las niñas son más frágiles y que las niñas tienen mejor sensibilidad y gusto estético por eso es que los murales les quedan más lindos.

Como ven, estos son ejemplos de lo que le transmitimos a los niños y niñas de manera inconciente y que para nada está inmerso en el discurso oficial de dicha institución. Si unimos a ello, que la escuela no acoge a individuos con mentes en blanco, sino niños y niñas que han tenido un periodo previo de socialización en el ámbito familiar y en algunos casos también en otras instituciones educativas, entonces estamos diciendo que dichos infantes ya vienen con los contenidos de lo que significa ser hembra y lo que significa ser varón. Lo que hace la escuela entonces es, por acción o por omisión, reproducir los estereotipos masculinos y femeninos, los cuales son construidos socialmente y que conllevan a la desigualdad de género. De esta manera, aunque la escuela no se constituye como la institución que más contribuye a la desigualdad si puede hacer muchísimo por la igualdad y la equidad de género.

Si una sociedad que aspira a mayor justicia social, como es el caso de la cubana, se propone eliminar o reducir los impactos de la socialización de las desigualdades de género en el sistema educativo, es sumamente importante tomar en cuenta el papel del profesorado en la transmisión o eliminación de las conductas sexistas. Son ellos y ellas quienes pueden llevar a cabo estas transformaciones porque son “agentes de cambio” en su carácter de “intelectuales transformativos” y porque en definitiva el carácter reproductor de la educación puede aplicarse también a los objetivos de renovación y cambios. Si teóricamente aceptamos que es posible la transformación educativa entonces hay que ir a la investigación a nivel micro, a la práctica escolar, asistir a los centros, dialogar con el profesorado, conducir una experiencia, probar, rectificar, sacar conclusiones que nos permitan crear un instrumento de trabajo para romper esquemas y rutinas del pasado, construir y promover la aplicación de una metodología para la coeducación que produzca cambios en las actitudes, en las mentalidades y las relaciones cotidianas.

Las investigaciones son una efectiva contribución a revelar las manifestaciones visibles o invisibles del sexismo en los currículums escolares y aportan ideas para diseñar sistemas de coeducación, no androcéntricos, para niños y niñas donde se reconozcan las diferencias y prevengan las prácticas de sexismo en el proceso educativo. Nuestro equipo seleccionó para su trabajo investigativo, el análisis de cómo el sistema educativo hace parte de las instituciones del poder establecido para trasmitir y reproducir sus valores, es decir a formar a los individuos para garantizar la continuidad de las estructuras y modelos de relación impuestos por la clase dominante. En concreto focalizamos nuestra investigación en el análisis de actitudes del profesorado y del contenido de los mensajes y medios de enseñanza utilizados en el grado preescolar de una escuela primaria. El propósito ha sido identificar rasgos de sexismo en el tratamiento diferenciado a alumnos y alumnas, con lo cual se perpetúan las desigualdades de género existentes en el entorno familiar y social.

Pregunta:¿La escuela cubana del siglo XXI reproduce las desigualdades de género?

Hipótesis
La escuela cubana actual sigue siendo un medio socializador de la subcultura de género porque todavía conserva y trasmite estereotipos sexistas que legitiman y reproducen la inequidad de género. La realización de esta investigación nos permitirá conocer cómo el sistema educativo cubano pudiese reproducir y transmitir mensajes culturales que tienen efectos diferentes sobre el grupo sexual que los recibe.

Objetivo General
Identificar conductas, actitudes sexistas que muestran la reproducción de desigualdades en la muestra seleccionada.

II. PARTE METODOLÓGICA

Para nuestro trabajo investigativo sobre el sexismo en la escuela primaria aplicamos la metodología de investigación-acción participativa en el grado preescolar. ¿Por qué escogimos este grado? Preescolar es el inicio de la vida docente del niño y la niña, ambos llegan a la escuela con marcas de género derivadas de su socialización dentro de la familia y otras instituciones (Bonal). Resulta interesante conocer cómo la escuela legitima los estereotipos que conllevan a las desigualdades de género y qué vías utiliza para ello.


2.1 Muestra

La Escuela Primaria “Juramento de Baraguá”, del Municipio Diez de Octubre en Ciudad Habana, tiene dos aulas del grado preescolar, trabajamos en el aula B. La maestra Maria Julia Romero, Lic. en Educación Primaria, es una mujer negra de 59 años con 39 de experiencia laboral, los últimos 4 en el grado preescolar.


Características del alumnado

La distribución por sexo del alumnado está equilibrada: diez varones y diez hembras. De los niños ocho son blancos y dos negros, de las niñas cuatro son blancas y seis mestizas. El análisis de la categoría ocupacional de los padres se muestra en la tabla siguiente.

CATEGORÍA OCUPACIONAL

Madre Padre

# %
# %
Obrera calificada 1 5 Obrero 3 15
Técnica 6 30 Técnico 5 25
Profesional universitaria 3 15 Profesional universitario