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Negra cubana tenía que ser
Una mujer negra que no es más otra, es ella misma
bell hooks

Categoría: Negras con pespuntes de erudicción

21/07/2008 GMT 0

El actor Miguel Benavides

negracubana @ 17:45
Ha muerto el pasado 16 de julio —como el poeta Nicolás Guillén— el actor Miguel Benavides, quien representó a Cuba como una fuente viva y diversa del Tercer Mundo

por Nancy Morejón

Siempre decimos que el teatro es fugaz, efímero, a pesar de que su cuerpo existe gracias a un texto escrito por un autor o varios. Es una gran verdad. Un actor no es más que una de sus cuerdas, uno de sus alientos vitales cuya esencia es aún más efímera, más fugaz, más inasible. La vida es también un poco eso mismo; de ahí la grandeza suprema del arte de las tablas. Por estos días, tan sólo ayer, incineramos el cuerpo del actor Miguel Benavides, justo a los tres meses de haber perdido la poesía, la política y la cultura caribeñas a ese grande que fue Aimé Césaire.

La carrera artística de Benavides —médico de profesión— comenzó temprano cuando abandonó su práctica docente, durante los años sesenta, por las tablas, habiendo alcanzado su cumbre cuando encarnaba el personaje del héroe Patricio Lumumba en la pieza teatral Una temporada en el Congo (1973) que dirigiera en La Habana el director Roberto Blanco.

Benavides estaba hecho de bruscos contrastes y muchos de sus personajes estaban construidos a partir de esa característica personal. En una película como Patakín, dirigida por Manuel Octavio Gómez, asumió el protagónico de una comedia musical cuyas sendas de identidad se centraban en un personaje inspirado en la picaresca rumbera de La Habana. Esta obra lo reveló como un excelente comediante cuya fantasía biográfica había nacido de la tradición de nuestros bufos.

Muchos críticos de la época, entre ellos Rine Leal, concedían al talento de Benavides un peculiar sitio en el panorama de la cinematografía nacional. En ese sentido, es importante recordar cómo ha gravitado su peso, por ejemplo,

En la filmografía de un realizador como Sergio Giral; de Rancheador a Maluala hay un espléndido arco en cuyo cenit se dibuja el talento de este creador cuya imagen descuella con gran entrega y oficio no sólo allí sino en infinidad de seriales televisivos de Cuba. Y Cuba siempre formó parte de sus intereses. Fue inolvidable su lectura del ensayo Claves por Rita Montaner, del entonces joven poeta Miguel Barnet, una tarde de 1971, en la cafetería de la Unión de Escritores y Artistas, hoy reconocida como el célebre Hurón Azul.

Curiosamente, durante el último período de su carrera, su trabajo estuvo integrado al elenco de la Compañía Teatral Rita Montaner que ha permanecido vigente durante más de cuarenta años. Benavides buscaba lo cubano en cualquiera de sus manifestaciones. Y como muchos otros teatristas de la época encontró, recreándola, una fuente de inspiración en el lenguaje artístico que naciera en el transcurso de los años treinta. Su condición de actor lo hizo representar el repertorio cubano concebida Cuba como una fuente viva del Tercer Mundo en donde latía esa diversidad india, negra, en fin, mestiza, que impone su sello de identidad a Nuestra América.

Muerto un 16 de julio —como el poeta Nicolás Guillén, cantor de Manzanillo, inolvidable escenario del asesinato de Jesús Menéndez—, el actor Miguel Benavides, hijo de una familia de patriotas de la ciudad de Manzanillo, diseñó su futuro regresando a su tierra natal en donde se esparcieron sus cenizas luego de recibir el cariño y el homenaje no sólo de sus coterráneos sino de todo un público diseminado por toda la Isla, admirador de su obra.

En la bahía que dibujara Benny Moré en el imaginario popular de los cubanos, boga Miguel Benavides, hermoso actor, empujada su barca por los grandes seres que supo encarnar en su mágica y fugaz vida de actor.

18/07/2008 GMT 0

Una conversación inusitada

negracubana @ 14:28
A Marla, la autora de este artículo, la conocí en un postgrado sobre Género y Medios de comunicación. Ella coordina varios talleres interesantes en el Centro Martin Luther King (Jr), y acumula una vasta experiencia en Educación Popular. Les comparto entonces su primera publicación en Cubaliteraria.

Una conversación inusitada

Por Marla Muñoz

Zeta, protagonista de Cien botellas en una pared, ha entablado conmigo un diálogo que quiero compartir. Gira en torno a una manera de observar el racismo en el que reconozco, al menos, una parte de mi visión del asunto.

Entre otras cosas, ella dice: “Podrá parecer raro, pero no. Conozco gente así, que ven a los negros como si fueran bultos (con los chinos pasa lo mismo), siluetas de carbón, imprecisas oscuridades…”.

Yo también creo que es así. Me parece que esa es una de las formas más despiadadas de ese prejuicio, que tiene que ver con la percepción de que “todos los negros son iguales”, lo que, naturalmente, incluye el físico. Dudo que haya quien se atreva a decir que eso no tiene lugar. No importa que la apreciación la rescate una novela, género que coloca al libro del que Zeta es narradora en la esfera de la ficción, y que “ficción”, estrictamente hablando, sea antónimo de “realidad”. No importa.

El racismo contra los negros tiene aquí, como en otros sitios, supongo, muchas maneras de expresarse. Más allá de esa tremenda que Zeta anuncia (o más bien denuncia), en mi opinión la peor es la que lo asocia a la broma, al chiste, porque es la forma más común, la que se recibe y transmite con más deleite, atenida a una supuesta, benevolente y única relación con el carácter nacional, con el choteo criollo, lo que, supuestamente, disminuye su nivel de indecencia. Parece que viene, como todas, además, de hace muchísimos años. En mi memoria al menos, de la época que ciertamente me antecedió (decididamente no soy tan antigua) del vernáculo dúo teatral del gallego y el negrito. Y terca y generosamente se extiende, más allá de la calle y el barrio, que son sus lugares por excelencia, hasta los humoristas de hoy, ya sea en el teatro Mella o en la discoteca El cocodrilo. Con la televisión no se atreve abiertamente, como tampoco se atreven otras cosas, anden o no por caminos necesarios, que no es eso lo que interesa ahora.

En contra de esa primera apreciación Zeta probablemente recuperaría, a través de un personaje que no sea uno de sus amigos, esta frase: “Compadre, si yo tengo montones de amigos negros…”. Pero con seguridad, junto a mí señalaría que esa declaración, que viene de personas blancas y resuena con cierto tonillo justificativo, aunque a primera vista pudiera parecer que da cuenta de un posicionamiento antirracista, es decir, socialmente justo, incluyente, como se dice ahora, no es de tal índole. Si no, ¿por qué un grupo de gente blanca se vale de ella con alguna frecuencia? ¿Por qué nadie dice nunca: “Compadre, si yo tengo montones de amigos blancos”? Entonces, ¿será que la declaración primera encierra una sospecha?, ¿será así? Otra vez creo que sí. Y es Zeta la que anota ahora que “(…) resulta bastante desagradable cuando algún blanco exhibe (sus prejuicios) delante de uno, con tremenda naturalidad, como dando por descontado que uno piensa exactamente lo mismo: que los negros son la peor basura que existe sobre la faz de la Tierra”.

La declaración aludida, que repica generalmente ante una eventual protesta –de lo que la “gordita socarrona” bien pudiera recelar-, sostiene una manera, que me parece muy rara, de hacerse ver no racista. Por ahí va su trotar, disfrazado de inocencia.

La frase, nos guste o no, presenta otra de las maneras en que el racismo se eleva en nuestro entorno social, a pesar de la cantidad de negros y negras que hay en Cuba; no obstante que, como afirmamos, “aquí el que no tiene de congo tiene de carabalí”; más allá de que nunca fue como en los Estados Unidos, por ejemplo; a pesar de que en esta isla nadie se llama a sí mismo afrocubano, sino simplemente cubano; pese a los presupuestos antirracistas que la política nacional ha pronunciado honestamente en oportunidades varias del triunfo revolucionario acá.

Efectivamente, en un trabajo publicado en La Gaceta de Cuba, Alejandro de La Fuente recuerda que: “A sólo tres meses del triunfo revolucionario, Fidel (…) declaró que “El problema de la discriminación racial es, desgraciadamente, uno de los más complejos y difíciles de los que la revolución tiene que abordar…”

Consta en mi memoria, que no soy investigadora social ni nada por el estilo, que de ahí en adelante la voluntad política en ese sentido, como en otras cosas, sería clara y decidida. “El movimiento revolucionario que tomó el poder (…) -sigue diciendo De la Fuente- se identificó rápidamente con la visión popular del llamado problema racial cubano. (...) varios actores sociales y políticos interpretaron el triunfo revolucionario como una oportunidad –quizás la oportunidad- para acabar con el racismo de una vez por todas”. Así creo que fue.

A partir de ahí, o más bien por ahí, el racismo sería “oficialmente” erradicado. No hay duda alguna que la Revolución lo despreció tan honradamente como a muchos otros males sociales heredados. Pero junto a eso, como problema, sería también olvidado en la agenda de debate público. Por lo menos así me parece a mí. Claro que ya no hubo más sociedades de blancos, de negros y de mulatos, cada una por su lado. Cierto que ya los negros y negras no tuvieron que pasearse por sus zonas en los parques de los pueblos. Verdad es que por allá por los años ochenta, en derroche de úkases y orientaciones, se abrieron paso políticas que privilegiaban la contratación y promoción laboral a favor de mujeres, negros y jóvenes, hecho que ahora creo que se llama “acción afirmativa”, bajo el cual, digo de paso, se ponía en discreta evidencia que, como país, todavía nos las veíamos con exclusiones diversas.

Pero la cosa no pasó de ahí, o más bien se detuvo ahí: las orientaciones, las promociones forzadas sustituían el examen –que entre otras cosas tiene que ver con la historia- alrededor de preguntas como estas: ¿por qué mucha gente sigue siendo racista?, ¿por qué también mucha gente quiere seguir “adelantando”?, ¿por qué ante un hecho delictivo perpetrado por un hombre negro se dice: “Tenía que ser”?, ¿por qué a veces hay que aclarar que “es negrito, pero decente”?, ¿por qué María, que es una amiga mía, negra, le dice “mi negrito” a su hijo y yo no le digo “mi blanquito” al mío?

Entonces, ante la ausencia de respuestas a esas y otras preguntas, me parece que esa manera de que el país se valió para arremeter contra el asunto fue carencial. Me parece que no se percató con la hondura necesaria de que se trataba de meterle el pecho a un asunto de cientos de años de vida y, por lo tanto, de profundo enraizamiento nada más y nada menos que en la cabeza de la gente, lugar de donde, como se sabe, es complicado tanto extraer cosas viejas, dadas por sentadas, como inculcar otras que “nos mueven el piso”, lugar de sostén de las certezas aparentes, entre otras.

No recuerdo que hubiera debates intencionados hacia las esencias de esos temas raciales. No los había, al menos, en los ambientes donde yo me movía. No recuerdo que se educara especialmente sobre el particular. En su lugar, eso sí, por aquellos años bastaba que hubiera una indicación, un ligero olorcito a cosa-fea-que-no-se-hace para que la gente se limitara a la hora de poner al descubierto su racismo. Entre revolucionarios, que éramos mayoría, no era bien visto ser racista. Mucho menos hacerlo saber. Eso sí lo sabía perfectamente todo el mundo.

¿Qué hizo entonces la gente con su viejo racismo? Pues lo mismo que con su religiosidad: esconderlo. De la misma manera en que, en casos dados, al llenar una planilla para ingresar al partido se colocaba una crucecita al lado del NO, en la pregunta: “¿Cree en Dios?”. “Total, que más da, si lo que se lleva por dentro sólo uno mismo lo sabe. No hay planilla que lo descubra.” Esa parecía ser la lógica de ese comportamiento.

Porque para un grupo de gente, de gente buena incluso, esas eran mentiras blancas , no dañinas. En el caso de la religiosidad la cosa para muchos y muchas aparentemente iba por aquí: “Yo creo en Dios, y quiero ser militante del partido, porque me reconozco en su programa, porque comparto sus ideas y propósitos, porque serlo es alcanzar el más alto nivel de legitimación de mi posición política. Entonces, ¿qué más da que niegue a Dios en una planillita si eso está dentro de mí, no se ve, no daña a nadie y Dios mismo me lo va a perdonar?”.

Con el racismo la cosa era un tanto diferente, pero también se movía por los escondites. Cierto es que nunca la planilla de marras preguntó si se era o no racista. Pero la gente sabía, ya lo dije, que serlo no era bien visto. Una complicación más se añadía aquí: al ser censurada la religiosidad, también se censuraba la práctica de las religiones llamadas afrocubanas, que a mí me gusta más decirles cubanas de origen africano, las de los negros.

Pero como en todo lo que tiene como asilo al alma, ahí también era fácil mantener la artimaña: “No lo declaro, o más bien me declaro no racista, pero ¡que me voy yo a empatar con ese tipo que es un negro!, ¿será fresco?”. “Si mi hija se casa con un negro, me muero”. Quiere decir que el asunto se resolvía en casa. No había que socializarlo y san se acabó. ¡Total, qué más da!

Así creo que era. También Zeta, mi cómplice en estas notas, se concilia con mi apreciación, a pesar de que su mirada es mucho más joven que la mía. Ella dice que “Mucha gente lo niega, pero en este país hay un racismo (…). Antes, cuando yo era chiquita, se disimulaba un poco. Ya ni eso.”

Ciertamente, antes de los noventa, período el último en que transcurre la historia que ella narra, era así: el racismo se disimulaba más. Yo diría que, en general, se ocultaba deliberadamente lo más posible. Como la religiosidad, estaba privatizado.

El problema es que lo que es de la zona de la subjetividad se privatiza ahí mismo. Por lo tanto, habitualmente sigue en ese lugar, aunque no se vea con los ojos, y cuando le dan un chancecito, vuelve a echarse a andar. Quiere decir que para sacarlo de ahí hay que trasladarlo de lugar y “darle coco”, como bien pudiera decir Zeta. No hay otro modo de exterminarlo.

El contradictorio período especial, entre otras cosas, como se sabe, se ha encargado de desatar desprivatizaciones, muchas de ellas resguardadas en la profunda intimidad personal.
La gente empezó a llenar las iglesias, muchos y muchas se hicieron y se hacen santo. Por ahí fue la cosa en cuanto a la religiosidad. El suceso no fue insólito. Todas las crisis económicas y sociales elevan la religiosidad. Así como algunos pueblos a lo largo de la historia se han convertido a otra religión porque sus dioses anteriores no les respondían, también cuando la sociedad no puede responder a las angustias personales, se vuelve a los dioses, a los santos y al copón bendito. No hay originalidad alguna en lo que pasó con la religiosidad en la Cuba de los noventa, lo que, además, a mí no me parece dañino.

El racismo también se desprivatizó. La apertura que sucedió en algunos terrenos a los pocos años de iniciada la crisis no podía tener resortes que garantizaran que unas cosas entraran y salieran y otras no. La libertad que da jugársela para sobrevivir, que fue lo que nos pasó, desanudó prácticas, sentidos –malos y buenos—que teníamos dentro, y las echó a rodar públicamente otra vez. Ejemplos hay. No es raro que sea así.

Pero lo que no es bueno es que pervivan comportamientos que nada tienen que ver con la idea de sociedad de futuro a la que, yo creo que sinceramente, muchos cubanos y cubanas hemos puesto un empeño tremendo, casi sin recesos para tomar aliento. El chiste racista retoma espacios de lujo en teatros y discotecas cubanas. Negros y negras no los protestan, más bien los ríen y hasta los dicen. El Salón Rosado de La Tropical, como se vio en Suite Habana, es solamente negro, como si al resto de habaneros y habaneras no les gustara bailar.
Sí, hay más parejas interraciales. También hay más blancos y blancas que se hacen santo. Menos mal. Pero más de una persona me ha dicho que Santiago de Cuba –ciudad que visité hace poco luego de más de cuarenta años, y que me pareció que el período revolucionario ha puesto preciosa—está horrible porque “cada vez hay más negros”. ¿Qué quieren?, ¿que haya suecos?

Pero cuidado. Si desprivatizar el racismo nos dio la dolorosa medida de su permanencia, peor aún es privatizarlo. Cualquier privatización en estos campos sociales -de la que las prohibiciones son antecedentes-, lo único que da son posposiciones incómodas y eventualmente peligrosas. Y el tiempo, diga lo que diga Einstein, que no sé bien lo que dijo, no es infinito. Por lo menos no lo es para nosotros y nosotras en esta hermosa isla, una de cuyas cosas más bonitas es, precisamente, su mezclada racialidad.


Una aclaración:

En la contraportada de Cien botellas en una pared se dice: “Tomando como escenario La Habana de los años noventa la protagonista se desplaza por el mundillo artístico y marginal…”. Yo añado: no sé si tan artístico ni tan marginal. No sé si mundo o mundillo. Sí creo que ocurre en ambientes reales. Eso sí. No soy crítica literaria ni ocho cuartos, pero la novela me parece muy divertida y aguda, que una cosa no quita la otra.

03/07/2008 GMT 0

Los pelos. La letra compartida

negracubana @ 11:59


Los pelos

Letra y música: Dúo Obsesión

Pelo suelto y carretera, mira: No hay desriz

me di cuenta que ¿Pa que? si yo no naci asi

el hombre que me quiere me acepta como soy

llevo el afro y pal carajo a donde quiera que voy.

Mi naturaleza rompe patron de belleza

que no me vengan con esas de que pa lucir mas fina

(¿Hay que plancharse la cabeza pa verse mas femenina?)

oyeme no, nananina mis codigos determinan

se van por encima de todos esos esquemas

se encaracola mi pelo y es postura ante la vida

una doctrina que consolida esta imagen que te vengo dando

conmigo duermen mas de 400 años soñando con el hasta cuando!!

el procedimiento te estira el pelo, lo hace mentiroso

opacando lo que naturalmente es hermoso.

Coro:

Parriba los pelos y que crezcan los dreadlocks

a que le guste bien y al que no tambien

Se repite 4 veces.

Segun decreto ley cincuenti-yo

inciso B a mi concierto y aprende que

tu pelo es malo solo cuando muerde

si no quieres el que tienes entonces damelo

No lo mereces!!!

Sigue quemandote el craneo y deja que pasen dos meses

la verdad en forma de raices aparece (siempre)

a veces recibo raras miradas de quienes creen que para estar bien arreglada

necesito tenr la moña estirada, pero nada....

lo nuestro es nuestro y habla por nosotros

por ahi va mi idiocincracia capilar

el aire no me despeina como a Pilar

veo al caminar un mar tiendas que no venden muñecas negras

pero esa es otra historia que contar, por ahora...

Coro:

Parriba los......

Se repite 4 veces.

Identidad siempre dispuesta

Orgullo sale a la palestra

Obsesion dice y demuestra

Conviccion en talla extra

Dime entonces si tu sales o entras

O lo escondes o lo muestras

O te pierdes o te encuentras

Tu piensalo que yo mientras....

voy a seguir en la pelea de "A partir de lo que somos, entonces lo que sea"

Responde:¿Somo o no somo?

(los autores de la letra han decidido no acentuar las palabras) colocados

02/07/2008 GMT 0

No es un asunto personal: apuntes sobre la TV y el manejo de la racialidad

negracubana @ 14:55

Por: Gladys Egües Cantero

Si se habla de la palabra,
los sueños y las imágenes serán también protagonistas
Leyda Oquendo
Hemos vivido tan acuciados por las urgencias
de la agotadora manera de vivir
que casi siempre hemos tenido,
que no está de más detenernos un momento
para mirarnos en el espejo
Guillermo Rodríguez Rivera

De la imagen hay todo un culto. No cabe la menor duda. Cuando pienso que la gran y archifamosa actriz Sarah Berhart durante toda su existencia realizó unas 7000 representaciones teatrales y no alcanzó a llegar a medio millón de espectadores, comprendo por qué esa pantalla doméstica fue santificada prácticamente desde sus inicios.
Definitoria clarinada de su embrujo fue en 1960, cuando en un programa especial con Brigitte Bardot, la gran BB reina indiscutible del glamoursimbol de esos años, acaparó la atención de 30 millones de telespectadores al unísono. Europa quedó a los pies de la T.V. El poder de la pequeña pantalla (¿pequeña?) se define por su avasallante seducción.
Otro dato que revela su hegemónico papel dentro del devenir mediático del mundo actual, donde los medios aparentemente en sí y de por sí proyectan y presentan su realidad, es la repercusión de un solo material audiovisual: La novela brasileña Esclava Isaura, vista por mucho más de 875 millones de personas en unos 130 países. Fenómeno de masas donde se imbrican las redes para hacerlas parecer naturales, democratizantes, antimanipuladoras, pues se apoyan en el derecho a saber, el derecho a ser informado, el derecho a participar de los acontecimientos.
La cifra demuestra como se percibe a la T.V. Su utilización como instrumento imprescindible para la implantación de valores, la expresión de sueños, e ilusiones y, por supuesto, manifestación de una realidad construida por quienes detentan el ejercicio del poder. Porque, reitero: las preferencias tienen vida propia. Se acuña así la frase: lo que no sale por T.V, no existe. Se parte de su entramado mágico para convertirse en un punto de partida, de percepción particular de los valores que condicionan y definen la existencia.
El soporte milagroso de esa pantalla cautivante no mengua, se entrelaza con las nuevas formas, y videos, DVD, HD player, VCD, Internet, portales, revistas especializadas, periódicos tradicionales… Los diferentes soportes confluyen para avalar su primacía. Ella es interactiva. Sus formas, a la manera del inicio de este siglo, le permiten más que pervivir, afianzarse.
Emociones, sentimientos, aspiraciones, deseos… El individuo y la audiencia, los telespectadores, las masas tienen y encuentran la posibilidad de ser, y la vivencian.
Si la segunda mitad del siglo XX garantizó su poder como un medio de conformación de las mentalidades, hoy, casi al finalizar la primera década del XXI, sus métodos se hacen más insinuantes, delicados, sutiles.
Ahí está el mundo de la nanotecnología sirviendo a sus fines. Los resultados científicos cautivan a los seres humanos, los deslumbran. Y también comienzan a ser parte de las ilusiones. Soñar no cuesta, embellece la vida. Indica y traza un sendero de anhelos, pero…
Desde New York, Okinawa, Dinamarca, Caracas, Nigeria u Holanda, jóvenes y adolescentes orgasman con poseer una movible walkman Wg 101, o quizás lleguen a conseguir lo último, ¡la Morp!, el prodigioso brazalete con dispositivos que permiten ver programas de T.V (con los anuncios incluidos), películas, desfiles de modas en vivo, la mejor música del mundo y hasta una visita dirigida al Museo del Louvre… ¡Qué locura! Este material electrónico de alta tecnología y precios prohibitivos es flexible, transparente, hermoso, deseable, con superficie autolimpiable. En fin, está hecho para los elegidos. Quienes lo adquieran pasan a la élite, a ser miembros de ese selecto club de consumidores de lo último. Así integran la cúspide que absorbe y delimita. Sin notar que solo son ensoñaciones…
Una idea de esta visión que ilustra y adoctrina a las multitudes está justamente en lo inofensivo y engañoso del tono. Cualquier persona lo puede adquirir. Está a la venta. Listo para formar parte de la vida.
¡OH, FAMA MARAVILLOSA!
Desde los centros de poder se emiten conceptos sobre la existencia, la comodidad, la belleza, la felicidad… incluso la ampliación de los saberes y la posibilidad de nuevos empleos. El mercado del trabajo se acrecienta y las ganancias, también.
Un solo dato: la aparición de los nuevos equipos electrónicos que incluyen imagen en movimiento y sonido, sustituyeron a los perfumes como objetos de regalos. Destronaron al genérico de mayor consumo en el mundo: el perfume, y desde finales del 2004 comenzó otra era.
Veamos como lo refleja una sola marca líder: La Casa Puig, fundada en 1914, que factura más de 850 millones anuales y vende en 150 países con filiales en 23 de ellos, y cuenta con marcas tan prestigiosas (incluye, administra, distribuye) como Nina Ricci, Yaal, Myrugia, Antonio Banderas, Agatha Ruiz de la Prada, Vittorio Luchino, Rafa Nadal… La multinacional Puig perdió 200 millones en el 2005 y tuvo que reevaluar su estrategia publicitaria y el sistema de ventas.
Sirvan estos apuntes para concretar que la T.V continúa imperando como el medio fundamental de entretenimiento para las amplias mayorías del mundo sin distinción de sexo, razas, credos, clases sociales. Por lo que su papel en la conformación de modelos, roles, paradigmas, resulta incuestionable.
Los procesos comunicacionales potencian una práctica donde la negociación de sentido condiciona y a su vez constituye un condicionante de los pasos históricos, culturales, políticos ideológicos. Vienen con toda la carga del pensamiento dominante, por tanto, su reproducción y construcción simbólica está lastrada por las exclusiones que estas visiones ejercen en la emisión, proyección y resignificación de los mensajes.
Me detengo en la exposición de las imágenes donde desde el propio uso del lenguaje se codifica el entorno.
Una barrera contra el derecho a la información está en el tratamiento tiempo de la noticia. • ¿Cuánto a la Guerra de Irak? ¿Qué tratamiento al terrorismo? ¿Por qué los inmigrantes en el sur de los Estados Unidos pierden la licencia de conducción?
Sin embargo, importa vender una forma de vida rodeada de productos ajustada por conceptos que opaquen las realidades.
2000 millones de seres humanos carecen de electricidad y jamás han hablado por teléfono. 852 millones de seres humanos padecen hambre. Millones de mujeres subalimentadas lloran a diario las muertes de sus hijos por enfermedades absolutamente curables.
Pero los Dioses del Olimpo, los centros de poder muestran, promueven, una realidad otra.
El cabello de la actriz española Paula Echeverría se condiciona con productos L´Oreal. La norteamericana Julia Robert va de bailarinas rosas de D vs G. Las camisetas de Wentworth Meller, el astro de Prision Break, son de Gucci. La cantante latinoamericana Shakira lanza su línea de perfumes en este 2008 El sexsimbol del momento en Europa, el modelo Kartajaran, tiene más de 200 páginas escritas sobre su vida… él impone belleza.
La publicidad comercial acapara más de un millón de millones de dólares. El mundo de consumidores garantiza la ilusión de ser, llegar y participar.
IMAGEN Y GÉNERO
Los paradigmas presentan a gente de fama y famosos, profesionales del éxito fabricado, arquetipos de ensueños. Manejar el fenómeno casi intuitivo del sentido de la imitación consustancial a los seres humanos es un objetivo esencial. La búsqueda de ejemplos se llena con los adecuados a los intereses del sistema. También se sazona con algunas gotas de trasgresión. Así hay color y sabor garantizados. Esa es la mirada triunfadora.
Esta simulada versatilidad, a prueba de registros, no incluye la diferencia. El mundo privilegia la figura eurocéntrica, preferentemente blanca, delgada, flexible y elástica, de cabellos y ojos claros.
Un momento de atención: las maniquíes, el soporte humano del precioso y confortable mundo propuesto tienen características precisas.
• Muchachas muy jóvenes (la edad se convierte en una desventaja). El factor suerte para que las descubran. Un ángulo perfecto del rostro o la silueta para que la maquinaria de embellecimiento se ponga en marcha. 1,80 metros de estatura. Tiene que lucir en la pasarela… 52 kilogramos de peso. No importa la anorexia, ni que sea caribeña, latinoamericana, de EE UU o europea. Ese es el canon. Y todo lo demás: la fábrica de ilusiones puesta en marcha.
El origen es secundario: la chica de brasil tiene que llenar el arquetipo al igual que la de Valencia o Guandong… El mundo tiene que suspirar.
Se habla de la anorexia, la anorgasmia, la terrible falta de autoestima, las tristezas que no cumplir estos parámetros deja en las muchachas de todos los confines. Entonces llegan otros métodos. Por ejemplo, una de las pretendientes a Miss universos de América Latina se hizo 22 operaciones para perfeccionarse, entre ellas afinó la cintura a costa de 4 costillas y remodeló pómulos y pantorrillas.
Ni una reminiscencia de su identidad: la chola andina, la mestiza mexicana, la descendiente oriunda de Guatemala indígena quedarán en el mundo de ensoñaciones y anhelos junto a la gran mayoría de asiáticas y africanas.
Claro, de cuando en cuando el exotismo instaura una negra de ojos enigmáticos, la etiope felina como los tigres de bengala; la mestiza de cuerpo apabullante, la japonesa con la carga histórica del reinado geisha… Ellas matizan y apuntalan la posibilidad de llegar. También, a veces la moda trae ciertas exuberancias (quizás los aires de los pasados años 50…), se rellenan busto, labios y otras áreas.
Esta cárcel de conceptos y pensamientos tiene barrotes de diamantes, guantes de seda de la Casa Dior, trajes de John Galliano, zapatos Manoletes, olores de la Casa Channel y un carro, a precio de ganga, Renault Clio de última generación y con seguro a todo riesgo. El sueño atrapa.
En este lenguaje gestual donde se articulan los conjuros el destino estipula la alucinación: solamente las elegidas llegarán de verdad, serán autóctonas y modernas quienes sigan el rito de estos universos míticos.
Lo más importante: olvidarse de todo lo demás. Los cuentos de hadas futuristas colman el placer de estar y llegar.
Un secreto: las cirugías estéticas para tener senos túrgidos se convierten en el regalo central de las chicas quinceañeras de EU. ¡Padres preparen los bolsillos! 2000 dólares promedio por operación; los implantes van de 300 a 10 000 dólares; claro, dependen de
la extensión y los sitios (cabellos, nalgas, bíceps, muslos, labios, pómulos, pantorrillas)…
Una nueva estética urge. La construcción de universos posibles que decodifiquen el entorno e instalen el caudal del imaginario popular con su representación de lo humano y lo divino en toda su complejidad poliédrica debe constituir un propósito puntual. Mujeres y hombres de esta era tienen que conducir el camino que los desmarque y muestre.
SOS: PELIGRO
Estas notas van dirigidas a un llamado de atención: Fortalecer el sentido de responsabilidad de quienes trabajan en los medios (escritores, guionistas, directores, maquillistas, productores, luminotécnicos…)
En Cuba, este camino se transita. La pantalla doméstica inauguró el verano del 2007 con un canal trasmitiendo las 24 horas del día; otro con 20 y dos con más de 16 horas diarias. Todas las provincias cuentan con telecentros y un horario en que transmiten para todo el país, y más de 20 municipios ya tienen grupos audiovisuales.
La TV de casa debe apuntalar sin mácula los objetivos esenciales en la promoción de los valores que proponemos, ser expresión de la cultura, costumbres, tradiciones y educación de la población y, por supuesto, desde ella constituirse en instrumento para erradicar definitivamente los prejuicios que aún perviven en la sociedad cubana.
Reflejar, mostrar el resultado del esfuerzo colectivo, lo variopinto de nuestra población, socavar las exclusiones y convertirse en puente para que el dominio conceptual sobre estas aristas que forje y sostenga el trabajo de creación artística e informativa en nuestros medios de difusión. Entre los aspectos generales están:
• Mostrar en su complejidad que el papel de la mujer en la sociedad de hoy, tanto en el espacio público como al interior del hogar, para lograr interactuar con las brechas que dificultan la existencia. Visibilizar a la mujer negra. Desplegar las posibilidades para reflejar el ascenso social. Crear audiovisuales con ella como protagonista tal cual sucede ya en nuestra realidad. Balancear positivamente la integralidad racial en locutoras y conductoras. Preparar técnicamente a todos los cuadros para que ángulos, luces, maquillaje, peinados y estilos potencien el atractivo de las no blancas. Cuidar el uso del lenguaje para que las marcas sexistas se difuminen y deje de ser el hombre medida del ser humano. Tarea que conlleva una especialización y dominio gramatical y literario del idioma. Al igual que el respeto en el diálogo. No se trata de una puridad falsa, sino de un intercambio inteligente donde primen educación y cultura. Ser meticulosos en el uso del valor violencia cuando se reflejen los valores y las relaciones inter e intrafamiliares, con mensajes de bien público que apoyen desde la recreación necesaria los arquetipos morales que propugnamos. Los productos comunicativos que muestren aspectos de las religiones afrocubanas deben partir de un estudio metódico para que no sean cultivo ni para la risa ni la marginación, entre otros aspectos.
Desde estas páginas resalto la preocupación y ocupación de la Federación de Mujeres Cubanas en relación al tratamiento de la imagen de la mujer y las diferencias. Desde sus congresos siempre han reflexionados sobre estos temas, haciendo llegar sus apreciaciones a creadores, artistas y al ICRT. Tarea que no por realizada deja de exigir una continuidad perenne.
Uno de los ejemplos es la aceptación del programa Cuando a una mujer, que estuvo entre los más solicitados del verano anterior. A pesar de que aún no es un producto perfecto, sobre todo en el tratamiento de las entrevistas, sí aborda temas imprescindibles para las mujeres y las familias.
Además, la conductora del espacio, negra de piel, proyecta una imagen atinada: pelo laceado unas veces, natural o con trenzas otras, y el maquillaje ha mejorado para resaltar su belleza con todos sus atributos.
Sigue este camino, también la conductora de Entre tú y yo. Y resalta en este empeño que desde el mes de marzo, en la emisión estelar del NTV, un locutor negro, atractivo, con nariz ancha y labios gruesos, participa de la conducción del espacio.
Finalizo estos apuntes. Reitero los planteamientos generales del material Un arcoiris para Gabriela. El análisis de la gente famosa, la singularidad del arquetipo que la prensa internacional muestra para la teleaudiencia de los países llamados del tercer mundo, las apreciaciones sobre cierto mimetismo que anida entre nosotros y algunos de los escollos para superar estas situaciones deben estar presente en la agenda de reflexiones que especialistas del tema, creadores y las instituciones pertinentes desarrollan.
La pequeña pantalla de casa juega un papel esencial en la vida de la población cubana. Ella es consustancial al entretenimiento, ocupa gran espacio del llamado tiempo libre, por tanto, resulta primordial el anclaje, fortalecimiento y desarrollo de los valores que nuestra sociedad promueve para la realización de los seres humanos y de la felicidad.
No se trata de pedir milagros, ni de enfatizar que la T.V sienta que es responsable de estos asuntos, sino de articular convenientemente su papel con los presupuestos del montaje ideológico que muestra cómo la piel define la subjetividad del ideario social cubano y graba la historia del país.
Desacralizar las marcas excluyentes continúa siendo un reto que condiciona nuestra esencia.
BIBLIOGRAFÍA
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Canel, Eva. Lo que vi en Cuba. Editorial Oriente. Santiago de Cuba. 2006.
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Zurbano, Roberto. Los cuerpos oscuros me subyugan mucho más. Entrevista a Manuel Mendive. Revista Catauro. Cuba. Primer sem. 2002.

Ponencia presentada en Género y Comunicación

06/06/2008 GMT 0

Taller "Azúcar y Abolición"

negracubana @ 12:27


Martes 10 de junio, 9:00 am

Inauguración del Taller. Palabras de Fernando Martínez Heredia, Presidente de la Cátedra de Estudios Antonio Gramsci

9:30-10:20am
Notas sobre el contexto historiográfico de Azúcar y abolición. Oscar Zanetti Lecuona

Ciencia social y lucha de clases. Notas sobre Azúcar y Abolición. Diosnara Ortega

10:20-11:00 am.Debate

11:00-11:20 am. Receso

11:20-12:00 m. Ideas e ideologías en la Segunda República. La posición de Cepero Bonilla. Fernando Martínez Heredia

Leonardo Fernández Sánchez y Raúl Roa: dos alternativas marxistas. Ana Cairo

12:40pm Debate


Miércoles 11 de junio

9:00-9:40am El marxismo de Cepero Bonilla. Jorge Ibarra

9:40-10:20am Debate

10:20-11:00 am Walterio Carbonell ante un dilema cubano en la Rrevolución: desafricanización y antirracismo.

Mario Castillo Santana, En torno a la historia y las armas. Alexander Correa Iglesias

11:00-11:20am Receso

11:20-11:50am Cepero hoy. Pedro Pablo Rodríguez

11:50am-12:30pm Debate

12:30 pm Clausura del Taller.

Rolando González Patricio, Director del Instituto Cubano de Investigación Cultural “Juan Marinello

Un comentario que vale la pena compartir

negracubana @ 11:55


Para mi ha sido una dicha tener esta bloga; entre otras razones, porque mujeres con vivencias similares hemos vertido nuestras opiniones sobre temas particulares. Hoy les quiero compartir el comentario que ha dejado Niurka, una cubana que vive en África, a propósito del cuidado y desrizamiento del cabello. Ella también es una mujer negra.

Que bueno leer este blog!!! Soy cubana y viví en Cuba por 33 años, ahora vivo en Moçambique, África. Hasta un día antes de salir de Cuba mi mamá me alisó el pelo con el peine caliente y este ritual comenzó desde que tenía 10 años. Demás esta decir que no me gustaba pero no tenía muchas alternativas, pues al probar desrizarme con aquellos productos de laboratorios caseros, por lo menos a mí y es mi experiencia de que "la pasa" se quedaba tiesa además de debilitarla mucho. A la semana de estar aquí me tuve que hacer las trenzas con pelo sintético pues no se usa el peine caliente y despues esperar 2 meses para desrizarme. Mi mamá siempre me inculcó mucho que debía cuidarme el pelo y que nosotras -negras o meztizas- teníamos que dar una buena impresión a partir del tratamiento que le dabamos al cabello, pero con los años me he dado cuenta que esto es válido para todas las mujeres. En Mozambique y toda África existe el rigor de la competencia y de la imagen como en el resto del mundo, si bien hay de todo para mantener el pelo bonito no todas las mujeres se lo arreglan, aquí influyen desde los problemas económicos hasta la la falta de cuidado y de conocimento por parte de la mujer. Pero como en todo, las tendencias permanecen, es más fácil para una mujer bien arreglada obtener un buen empleo que otra quizás un poco desaliñada. Esto es así en todas partes del mundo el cuidado que la persona tiene de sí mismo dice mucho del tipo de persona que eres. La mujer cubana, como yo, de origen africano se diferencia mucho de las mujeres de aquí. A mí me gusta cuidarme el pelo y lo disfruto y esto es resultado de lo que me fue inculcado desde niña.

29/04/2008 GMT 0

Para negras (o no)

negracubana @ 17:59


He decidido hacer este post para orientar la búsqueda en esta bloga. Si la temática que te hizo llegar hasta aquí fue Negras con pespuntes de erudicción, te dejo algunas de las entradas publicadas con trabajos teóricos o investigaciones sobre feminismo negro, mujer negra, belleza negra o testimonios de afrodescendientes.

Alisando nuestro pelo

Negra (cubana) tenia que ser. El por qué de este título

La mujer negra. SU representación gráfca y los estereotipos en la publicidad
Primera parte

Segunda parte


Lo erótico como poder

Presencia de la mujer negra en la TV cubana

Todos los colores valen

Testimonio de una mujer negra latinoamericana

To mezclao. Una bloga cubana sobre el racismo

negracubana @ 13:28


To mezclao

Gente,

Juliett Morales, es periodista de Prensa Latina, tiene una bloga sobre la supervivencia de las manifestaciones de racismo en Cuba: To mezclao,  que surgió a partir del diplomado de Periodismo Digital que cursa en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí, en La Habana. Se los dejó entonces, mientras voy entrando...

22/03/2008 GMT 0

Ennegrecer al feminismo. Por Sueli Carneiro

negracubana @ 14:30

Son suficientemente conocidas las condiciones históricas en las Américas que construyeron la relación de cosificación de los negros en general y de las mujeres negras en particular. Sabemos también que en toda situación de conquista y dominación la apropiación sexual de las mujeres del grupo derrotado es uno de los momentos emblemáticos de afirmación de superioridad del vencedor.

En Brasil y en América Latina la violación colonial perpetrada por los señores blancos a mujeres negras e indígenas y la mezcla resultante está en el origen de todas las construcciones sobre nuestra identidad nacional, estructurando el decantado mito de la democracia racial latino-americana que en el Brasil llegó hasta sus últimas consecuencias. Esa violencia sexual colonial es también el cimiento de todas las jerarquías de género y raza presentes en nuestras sociedades configurando aquello que Angela Gilliam define como "la gran teoría del esperma en la formación nacional" a través de la cual, y siguiendo a Gilliam:
1. "el papel de la mujer negra es rechazado en la formación de la cultura nacional ;
2. la desigualdad entre hombre y mujer es erotizada ; y
3. la violencia sexual contra las mujeres negras ha sido convertida en un romance." [1]

Lo que podría ser considerado historias o reminiscencias del periodo colonial permanecen, sin embargo, vivas en el imaginario social y adquieren nuevos ropajes y funciones en un orden social supuestamente democrático que mantiene intactas las relaciones de género, según el color o la raza instituidos en el periodo esclavista. Las mujeres negras tuvieron una experiencia histórica diferenciada que el discurso clásico sobre la opresión de la mujer no ha recogido. Así como tampoco ha dado cuenta de la diferencia cualitativa que el efecto de la opresión sufrida tuvo y todavía tiene en la identidad femenina de las mujeres negras.

Cuando hablamos del mito de la fragilidad femenina que justificó históricamente la protección paternalista de los hombres sobre las mujeres, ¿de qué mujeres se está hablando? Nosotras -las mujeres-negras- formamos parte de un contingente de mujeres, probablemente mayoritario, que nunca reconocieron en sí mismas este mito, porque nunca fueron tratadas como frágiles. Somos parte de un contingente de mujeres que trabajaron durante siglos como esclavas labrando la tierra o en las calles como vendedoras o prostitutas.
¡Mujeres que no entendían nada cuando las feministas decían que las mujeres debían ganar las calles y trabajar!

Somos parte de un contingente de mujeres con identidad de objeto. Ayer, al servicio de frágiles señoritas y de nobles señores tarados. Hoy, empleadas domésticas de las mujeres liberadas. Cuando hablamos de romper con el mito de la reina del hogar, de la musa idolatrada por los poetas, ¿en qué mujeres estamos pensando? Las mujeres negras son parte de un contingente de mujeres que no son reinas de nada, que son retratadas como las anti-musas de la sociedad brasilera porque el modelo estético de mujer es la mujer blanca.

Somos parte de un contingente de mujeres para las cuales los anuncios de empleo destinan la siguiente frase: "Se exige buena presencia" y cuyo sub-texto es: negras no se presenten.

Por lo tanto, para nosotras se impone una perspectiva feminista en la cuál el género sea una variable teórica más, tal como afirman Alcoff y Potter, que no "puede ser separada de otros ejes de opresión" y que no "es posible de un único análisis. Si el feminismo debe liberar a las mujeres, debe enfrentar virtualmente todas las formas de opresión". [2] Desde este punto de vista se podría decir que un feminismo negro, construido en el contexto de sociedades multirraciales, pluriculturales y racistas -como son las sociedades latinoamericanas- tiene como principal eje articulador al racismo y su impacto sobre las relaciones de género dado que él determina la propia jerarquía de género de nuestras sociedades.

En general, la unidad en la lucha de las mujeres en nuestras sociedades no sólo depende de nuestra capacidad de superar las desigualdades generadas por la histórica hegemonía masculina sino que también exige la superación de ideologías complementarias de este sistema de opresión como es el caso del racismo. El racismo establece la inferioridad social de los segmentos negros de la población en general y de las mujeres negras, en particular, operando además como factor divisionista en la lucha de las mujeres por los privilegios que se instituyen para las mujeres blancas.

Desde esta perspectiva, la lucha de las mujeres negras contra la opresión de género y de raza viene diseñando nuevos contornos para la acción política feminista y anti-racista enriqueciendo tanto la discusión de la cuestión racial, como también la cuestión de género. Este nuevo mirar feminista y anti-racista
se integra a la tradición de lucha de los movimientos negros como a la del movimiento de mujeres, y afirma esta nueva identidad política que resulta de la condición específica de ser mujer y negra. El actual movimiento de mujeres negras al traer a la escena política las contradicciones resultantes de las variables raza, clase y género está promoviendo la síntesis de banderas de lucha que históricamente han sido levantadas por los movimientos negros y movimientos de mujeres del país, ennegreciendo de un lado las
reivindicaciones feministas para hacerlas más representativas del conjunto de las mujeres brasileras, y por el otro lado promoviendo la feminización de las propuestas y reivindicaciones del movimiento negro.

El peso de la raza Ennegrecer al movimiento feminista brasilero ha significado,
concretamente, demarcar e instituir en la agenda del movimiento de mujeres el peso que la cuestión racial tiene en la configuración, por ejemplo, de las políticas demográficas ; de la caracterización de la violencia contra la mujer introduciendo el concepto de violencia racial como un aspecto determinante de las formas de violencia sufridas por la mitad de la población femenina del país que es no blanca ; en la incorporación de las enfermedades étnicoraciales o de las enfermedades de mayor incidencia sobre la población negra, fundamentales para la formulación de políticas públicas en el área de salud ; o introducir en la crítica a los mecanismos de selección en el mercado de trabajo, el criterio de la buena presencia como un mecanismo que mantiene las desigualdades y los privilegios entre las mujeres blancas y las negras.
Se debe estudiar y actuar políticamente sobre los aspectos éticos y eugenésicos que la investigación en el área de la biotecnología y, en particular,la ingeniería genética pone hoy en el debate. Un ejemplo concreto lo tenemos en la cuestión de Salud y Población. Si históricamente las prácticas genocidas tales como la violencia policial, el exterminio de niños, la ausencia de políticas sociales que garanticen el ejercicio de los derechos básicos de ciudadanía han sido prioritarios en la acción política de los movimientos negros, los problemas evidenciados hoy en Salud y Población nos sitúan frente a un cuadro más alarmante aún en relación al riesgo de genocidio del pueblo negro en el Brasil.

En el nuevo contexto, a la reducción poblacional a través de la esterilización masiva, a la progresión del SIDA y al uso de drogas entre nuestra población, se le suman las amenazas de las nuevas biotecnologías, en particular de la ingeniería genética, y sus posibilidades para que las prácticas eugenésicas se constituyan en nuevos y alarmantes aspectos del genocidio, sobre los cuales el conjunto del movimiento negro precisa actuar.

La importancia de estas cuestiones para las poblaciones consideradas descartables como son los negros y el creciente interés de los organismos internacionales en el control del crecimiento de estas poblaciones, ha llevado al movimiento de mujeres negras a desarrollar una perspectiva internacionalista de lucha. Esta visión internacionalista está promoviendo la diversificación de las temáticas, se están desarrollando nuevos acuerdos y asociaciones y se está ampliando la cooperación interétnica. Crece entre las mujeres negras la conciencia de que los procesos de globalización determinados por el orden neo-liberal que -entre otras cosas- agudiza la feminización de la pobreza, vuelven necesaria la articulación y la intervención de la sociedad civil a nivel mundial. Esta nueva conciencia nos ha llevado a desarrollar acciones regionales en América Latina, en el Caribe y con las mujeres negras de los países del primer mundo, para fortalecer nuestra participación en los foros internacionales donde gobiernos y sociedad civil se enfrentan y definen la inserción de los pueblos tercer mundistas en el tercer milenio.

Esta intervención internacional, en especial en las Conferencias mundiales convocadas por las Naciones Unidas a partir de la década de los 90, nos ha permitido ampliar el debate sobre la cuestión racial a nivel nacional e internacional y sensibilizar a los movimientos, gobiernos y a las NN.UU. para la inclusión de la perspectiva anti-racista y del respeto a la diversidad, en todos sus temas.

Con esta perspectiva actuamos en la Conferencia de El Cairo sobre Población en la cual las mujeres negras operaron a partir de la idea de que "en tiempos de difusión del concepto de poblaciones superfluas, la libertad reproductiva es esencial para las etnias discriminadas y para impedir políticas controladoras y racistas". Así estuvimos en Viena en la Conferencia de Derechos Humanos de la cual salió el compromiso-sugerido por el gobierno brasilero-de realizar una Conferencia Mundial sobre Racismo y otra sobre Migración para antes del año 2000. Así trabajamos en el proceso de preparación de la Conferencia de Beijing, dentro de la cual realizamos en Mar del Plata un seminario con mujeres negras de 16 países de América Latina y del Caribe, donde resultó un documento consensuado pró-Beijing que fue incorporado también por mujeres negras organizadas del primer mundo.

Estas Conferencias Mundiales se volvieron espacios importantes en el proceso de reorganización del mundo luego de la caída del muro de Berlín y se constituyen hoy en foros de recomendación de políticas públicas para el mundo.

El Movimiento Feminista Internacional ha operado en estos foros con el lobby más eficiente entre los segmentos discriminados del mundo. Esto explica los avances de la Conferencia de Derechos Humanos en Viena en relación a la cuestión de la mujer, los avances de la Conferencia de Cairo sobre Población y de la Eco 92.

En los esfuerzos realizados por las mujeres hacia Beijing uno de los resultados fue que Brasil, por primera vez en la historia de la diplomacia internacional, obstruyó la reunión del G-77, grupo de los países en desarrollo del cual forma parte, para discrepar con el retiro del término étnico-racial del artículo 32 de la Declaración de Beijing, cuestión que era innegociable para las mujeres negras del Brasil y de los países del Norte. La firmeza de la posición brasilera aseguró que la redacción final del artículo 32 afirmase la necesidad de "intensificar los esfuerzos para garantizar el disfrute en condiciones de igualdad, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales de todas las mujeres y niñas que enfrentan múltiples barreras para su desarrollo y su avance debido a factores como raza, edad, origen étnico, cultura, religión..." La lucha ahora es asegurar que esta conquista se concrete en la vida real. El próximo paso es monitorear la implementación de estos acuerdos por parte de nuestros gobiernos.

El origen blanco y occidental del feminismo estableció su hegemonía en la ecuación de las diferencias de género y ha determinado que las mujeres no blancas y pobres, de todas partes del mundo, luchen por integrar en su ideario las especificidades raciales, étnicas, culturales, religiosas y de clase social.

¿Qué lugar para el feminismo negro?

¿Hasta dónde las mujeres no blancas avanzarán en estas cuestiones? Las alternativas de izquierda, de derecha o de centro se construyen a partir de estos paradigmas instituidos por el feminismo que, según Léila Gonzalez, padece de dos dificultades para las mujeres negras : por un lado el sesgo eurocentrista del feminismo brasileño se constituye en un eje articulador más de la democracia racial y del ideal de blanqueamiento al omitir la centralidad de la cuestión de raza en las jerarquías de género y al universalizar los valores de una cultura particular (la occidental) al conjunto de las mujeres, sin mediarlos con los procesos de dominación, violencia y explotación que están en la base de la interacción entre blancos y no-blancos. Por otro lado, también revela un distanciamiento de la realidad vivida por la mujer negra al negar "toda una historia de resistencias y de luchas, en las que esa mujer ha sido protagonista gracias a la dinámica de una memoria cultural ancestral (que nada tiene que ver con el eurocentrismo de ese tipo de feminismo)" [3]. En ese contexto, ¿cuáles serían los nuevos contenidos que las mujeres negras podrían aportar en la escena política más allá del "toque de color" en las propuestas de género?


La feminista negra norteamericana, Patricia Collins, argumenta que el pensamiento feminista negro sería (...) un conjunto de "experiencias e ideas compartidas por mujeres afro-americanas que ofrece un ángulo particular de visión del yo, de la comunidad y de la sociedad... que involucra interpretaciones teóricas de la realidad de mujeres negras por aquellas que la viven..."

A partir de esta visión Collins elige algunos "temas fundamentales que caracterizarían el punto de vista feminista negro". Entre ellas se destacan:
1. el legado de una historia de lucha
2. la naturaleza interconectada de raza, género
y clase
3. el combate a los estereotipos o "imágenes de autoridad".

Acompañando al pensamiento de Patrícia Collins, Luíza Bairros usa como paradigma la imagen de la empleada doméstica como elemento de análisis de la condición de marginación de la mujer negra, y a partir de ella busca encontrar especificidades capaces de rearticular los puntos colocados por Patricia Collins concluyendo que "esa marginalidad peculiar es la que estimula un punto de vista especial de la mujer negra (permitiendo) una visión distinta de las contradicciones en las acciones e ideología del grupo dominante". "La gran tarea es potenciarla afirmativamente, a través de la reflexión y de la acción política".

segregación siendo encuadrado en la particularidad, o por dilución en el El poeta negro Aimé Cesaire dice que "las dos maneras de perderse son: por universal". La utopía que hoy perseguimos consiste en buscar un atajo entre una negritud reductora de la dimensión humana y la universalidad occidental hegemónica que anula a la diversidad. Ser negro sin ser solamente negro, ser mujer sin ser solamente mujer, ser mujer negra sin ser solamente mujer negra. Lograr la igualdad de derechos es convertirse en un ser humano pleno y lleno de posibilidades y oportunidades más allá de su condición de raza y de género.

Ese es el sentido final de esta lucha.

Notas

[1] Angela Gilliam en "Anais do Seminário Internacional "Multiculturalismo e
Racismo: O papel da açaô afirmativa nos Estados Democráticos
Contemporáneos" pg. 54, Ministério da Justicia, Secretaria Nacional de a
Direitos Humanos. Brasília, julio de 1996.
[2] Adriana Piscitelli, ibdem , pg. 10/11
[3] Lélia Gonzalez citada por Bairros, Luiza "Lembrando Lélia Gonzalez" en "O
livro da Saúde das Mulheres Negras". Organizadoras : Jurema Werneck, Maísa
Mendonóa y Evelyn C.White. Editora Pallas/Criola, pg 57. Rio de Janeiro. Año
2000
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Documento III Foro
Ciudadanía Sexual
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Sueli Carneiro es brasileña, filósofa y directora del "Instituto GELEDES de la
Mujer Negra" de Sao Paulo, Brazil. Este artículo está basado en su
presentación en el Seminario Internacional sobre Racismo, Xenofobia y Género
organizado por Lolapress en Durban, Sudáfrica, el 27 - 28 de agosto 2001.
Traducción y edición del portugués al castellano por Lilián Abracinskas de
Lolapress

Tomado de Les Pénélopes

Negras con pespuntes de erudicción

negracubana @ 14:22
Ayer en la noche mientras revisaba por enésima vez mi tesis de maestría (que ya estoy próxima a concluir) me percaté de que tengo mucho info en mi PC que puede servir a las hermanas, sobre todas las feministas negras o a quienes el color de su piel les hace reflexionar. Es por eso que inauguro hoy Negras con pespuntes de erudicción, donde publicaré textos importantes sobre esta corriente del feminismo contemporáneo y que nos puede ayudar a encontrar un norte (o un sur) sobre nuestros propios procesos identitarios.

Hoy para comenzar, comparto Ennegrecer al feminismo. Sueli Carneiro

Son suficientemente conocidas las condiciones históricas en las Américas que construyeron la relación de cosificación de los negros en general y de las mujeres negras en particular. Sabemos también que en toda situación de conquista y dominación la apropiación sexual de las mujeres del grupo derrotado es uno de los momentos emblemáticos de afirmación de superioridad del vencedor.

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