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Negra cubana tenía que ser
Una mujer negra que no es más otra, es ella misma
bell hooks

Categoría: Libros y Literatura

16/02/2008 GMT 0

Presenta CubaLiteraria sitios de Premios Nacionales

negracubana @ 14:14
En el marco de las actividades organizadas dentro de la XVII Feria Internacional del Libro de La Habana, la Editorial Electrónica CubaLiteraria presentó los sitios dedicados a divulgar la vida y obra de los Premios Nacionales que fueron otorgados en el año 2006; Juan Valdés y Desiderio Navarro, en Edición y Fernando Martínez Heredia en Ciencias Sociales.

La jornada comenzó con la invitación realizada por Diana Fernández, directora de la editorial, a los homenajeados. Esteban Llorach presentaría a Juan Valdés, editor de reconocida trascendencia sobre todo dentro de la literatura científico técnica. Su labor como maestro de varias generaciones de profesionales del libro fue ensalzada por quien también se considera uno de sus alumnos. La presentación del sitio web correría a cargo del editor Michel Encinosa Fu, quien es además el autor de la entrevista que aparece en el sitio y con la cual podemos conocer al Juan Valdés que existe más allá de las letras y los signos de puntuación. Miguel Guerrero y Nelson Gonzalo realizarían un diseño sobrio y respetuoso pero a la vez enaltecedor de este intelectual que se vincularía con el libro en los finales de la década del sesenta cuando comenzó a trabajar como bibliotecario. Mucho ha llovido desde entonces, mejor dicho, editado, al final suman 45 títulos.

Por otra parte, el sitio web de Desiderio Navarro fue presentado por la profesora Margarita Mateo, quien realizaría una exposición inolvidable sobre la figura de tan reconocido intelectual, que iría desde establecer una vinculación entre el nombre y la personalidad del autor hasta destacar anécdotas de la vida de este investigador que ha entregado su vida al proyecto que dirige: la revista Criterios. La edición web estuvo a cargo de Ruth Lelyen quien además mostró el sitio a los presentes. El diseño, realizado por Eduardo Fuentes, nos impactaría por la utilización creativa de las fotos del autor que dialogan, a su vez, con los fragmentos de su propia obra.

Para finalizar la tarde de presentaciones, Julio Cesar Guanche enmarcaría al cientista social Fernando Martínez Heredia, su labor antes y luego del triunfo revolucionario, la fundación de la revista Pensamiento Crítico, la dirección del departamento de Filosofía de la Universidad de la Habana, así como la producción ensayística de este intelectual que podemos encontrar en esta emisión de la Feria: La revolución del 30 y la que aparecerá próximamente: El ejercicio del pensar. Yaíma González, editora de Cubaliteraria, destacó las particularidades que hacen que este sitio sea óptimo, cómodo y funcional, a partir, precisamente, de la utilización eficiente de las nuevas tecnologías en el diseño web, en este caso realizado por el joven Jorge Romero Gómez.

10/01/2008 GMT 0

Desafíos de la problemática racial en Cuba

negracubana @ 12:31

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Tenemos el gusto de invitarlos a la presentación del libro Desafíos de la problemática racial en Cuba del Dr. Esteban Morales Domínguez de la Universidad de la Habana.
Presentación a cargo del Dr. Fernando Martínez Heredia
Día: Jueves 17 de Enero del 2008 a las 4:00 PM
Lugar: Casa Fernando Ortiz
Esquina de L y 27. Vedado

Etiquetas: , ,

12/10/2007 GMT 0

Felices los normales

negracubana @ 17:04

Felices los normales, esos seres extraños.
Los que no tuvieron una madre loca, un padre borracho, un hijo delincuente,
Una casa en ninguna parte, una enfermedad desconocida,
Los que no han sido calcinados por una amor devorante,
Los que vivieron los diecisiete rostros de la sonrisa y un poco más,
Los llenos de zapatos, los arcángeles con sombreros,
Los satisfechos, los gordos, los lindos,
Los rintintín y sus secuaces, los que como no, por aquí
Los que ganan, los que son queridos hasta la empuñadura,
Los flautistas acompañados por ratones,
Los vendedores y sus compradores,
Los caballeros ligeramente sobrehumanos,
Los hombres vestidos de trueno y las mujeres de relámpago,
Los delicados, los sensatos, los finos,
Los amables, los dulces, los comestibles y los bebestibles.
Felices las aves, el estiércol, las piedras.

Pero que den paso a los que hacen los mundos y los sueños,
Las ilusiones, las sinfonías, las palabras que nos desbaratan
Y nos construyen, los más locos que sus madres, los más borrachos
Que sus padres y más delincuentes que sus hijos
Y más devorados por amores calcinantes.
Que les dejen sitio en el infierno, y basta.

Por Roberto Fernández Retamar

05/10/2007 GMT 0

Las olvidadas hijas de Eva

negracubana @ 13:32

Los últimos años han constituido una etapa significativa para la mujer cubana, no solo por los logros alcanzados en los planos político social y económico, sino por el incremento de la presencia femenina en los estudios historiográficos donde especialistas como el doctor Julio César González Pagés y las licenciadas Raquel Vinat y Dania de la Cruz entre otros, han marcado pautas.

Es justo señalar que estos estudios resultan aún insuficientes, mucho más si nos percatamos del déficit de análisis desde la región, que permita la comprensión del comportamiento femenino en diversos procesos de nuestra historia en una zona o localidad determinada, cuestión esta que, sin duda, contribuye al enriquecimiento de la historia nacional.

Una mirada historiográfica a la primera mitad del Santiago decimonónico, muestra como es de esperar una visión androcéntrica en la cual las mujeres, en especial las llamadas de color estaban incapacitadas para desarrollar otras funciones que no fueran la servidumbre y “las propias de su sexo”. Sin embargo, estudios recientes demuestran que muchas de estas féminas fueron portadoras de un espíritu optimista, emprendedor, con aspiraciones de ascender en la escala económica y social.

El libro Las olvidadas hijas de Eva, de la colección Ravelo del sello editorial Santiago, es el resultado de varios años de estudios de la licenciada María Cristina Hierrezuelo Planas, jefa del departamento de Historia de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Oriente, maestra de varias generaciones de historiadores, entre ellas quien escribe estas notas, para quien este acto constituye un altísimo honor.

En el volumen la profesora Hierrezuelo ofrece tratamiento a un tema aun poco explorado en las llamadas “mujeres sin historias”. Aquellas que por su raza u origen social pasaron inadvertidas. Con un buen hilo conductor ofrece dos interesantes ensayos a saber: La mujer de color en la sociedad colonial santiaguera y La cara oculta de la inmigración francesa a Santiago de Cuba: La mujer.

En el primero de ellos, la autora desarrolló un magnífico análisis acerca del ascenso económico de la mujer de color en Santiago de Cuba. De manera casi fotográfica presenta numerosas negras y mulatas que a fuerza de esfuerzo, ahorro y tenacidad, hicieron cierto capital que les permitió la obtención de la libertad de ella y de sus familiares, además de la adquisición de algunas propiedades urbanas, rústicas, joyas y otros recursos.

Estas mujeres, integrantes de la llamada pequeña burguesía mulata, existente también en otras ciudades, llegaron a poseer no pocos esclavos que empleaban en el servicio doméstico, en las labores de sus haciendas y vegas o simplemente en el alquiler de su mano de obra.

A pesar del ascenso económico, se vieron reprimidas por el color de la piel y el sexo.

Con abundante fuente documental, María Cristina demuestra que estudios posteriores sobre el ascenso de los hombres de color en Santiago de Cuba, debe tener en cuenta el papel desempeñado por las mujeres cuya ejecutoria ha permanecido oculta en protocolos y transacciones.

El segundo ensayo, no menos interesante, ofrece una mirada no tradicional a la inmigración francesa en la región. Los historiadores, en sentido general, destacan una influencia a partir del aporte masculino, sin tener en cuenta que las mujeres también contribuyeron desde las posiciones de maestras, comerciantes, comadronas, modistas, enfermeras.

Estas mujeres también acopiaron una fortuna, así lo evidencian las numerosas acciones de compraventa de esclavos, propiedades rústicas (incluidos no pocos cafetales), fincas urbanas y como accionistas; de manera tal, que también estuvieron vinculadas al cultivo y fomento del café en la región.

No caben dudas de que estamos en presencia de un estudio que en adelante no pocos investigadores se verán obligados a consultar, en tanto rompe algunos esquemas y entrega una visión más justa acerca de la sociedad santiaguera de la primera mitad del siglo XIX.

A la licenciada María Cristina, las gracias por el obsequio del resultado de sus numerosas horas de desvelos y por confiar en su alumna la presentación de este su primer libro en solitario, tras el que estamos seguras se abrirán nuevas puertas editoriales.

Damaris A Torres Elers

Tomado de Cubaliteraria

24/08/2007 GMT 0

Lilith en la dramaturgia de José Milián

negracubana @ 16:47
20070824214708-cthumb.jpg


Con Lilith en la dramaturgia de José Milián, Yasmín S. Portales Machado propone una lectura diferente. El enfoque feminista que rige este estudio es toda una rareza no solo en las aulas del ISA sino también en la teatrología cubana. Ahí radica uno de sus primeros méritos. Si a esto sumamos el hecho de que el trabajo ha sido elaborado con rigor y prolijidad, que la búsqueda bibliográfica ha sido acuciosa e intensa, que la novedad del tema es incuestionable, pero que además el mismo ha sido abordado con profundidad y detenimiento, tendremos varias de las principales razones por las cuales esta tesis de grado puede ser calificada como audaz e, incluso, revolucionadora. Osvaldo Cano

Yasmín S. Portales Machado (La Habana, Cuba, 1980). Graduada del quinto Curso de Técnicas Narrativas del Centro de Formación Literaria “Onelio Jorge Cardoso” (2003) y Licenciada en Arte Teatral, especialidad de Teatrología, en la Facultad de Artes Escénicas del Instituto Superior de Arte de La Habana (2007). Ha publicado crónicas, reseñas de libros, críticas teatrales y ensayos breves en revistas cubanas. Un cuento suyo apareció en la antología Cuentos Homoeróticos vol. I (Colección Homoerótica, 2007)

18/07/2007 GMT 0

Una defensa académicamente feminista

negracubana @ 08:02

Amig@s,

Les comparti el reporte de investigación realizado por Yasmín, mi amiga que discutió su tesis de grado sobre teatro y género. Proximamente tendremos fragmentos de tu trabajo en esta bloga. Que la disfruten!!!

Hemos vivido en una isla,
pero no como quisimos,
mas como pudimos (…)
Hemos escrito infatigablemente,
soñado lo suficiente
para penetrar la realidad.
Bueno, digamos que hemos vivido
Virgilio Piñera, 1972

Esta investigación comenzó, siendo estrictos, en diciembre de 1999 cuando, con la excusa de mi primera crítica en una revista regular, conversé con Eberto García Abreu para que me acompañara en busca de las claves del festival Elsinor. Para el otoño del 2000, era evidente que yo no podría contar la historia del festival en el tiempo investigativo de un trabajo de diploma, y Vivian Martínez Tabares propuso que sacara alguna ventaja de mis veintitantas funciones de Si vas a comer, espera por Virgilio y la simpatía que José Milián, su autor y director, parecía demostrarme.
Lo que había sido agónica escasez documental con el tema anterior, se convirtió en una superabundancia bibliográfica que me ahogaba. Milián era el tema, si, pero ¿qué parte de Milián? Debo aclarar que hay pocos dramaturgos vivos con una obra tan sistemática y abundante. Milián empezó a escribir a los quince años, y ya tiene sesenta y uno (nació el 17 de marzo de 1946 en Matanzas). En estos cuarenta y seis años de carrera produjo –hasta donde nos permiten saber su cronología profesional y algunas confesiones– unas treinta y seis obras originales entre dramas, comedias, farsas, musicales. En contraste con tal cantidad de textos estrenados o engavetados (García Abreu, 2005:17-19; Anexo 5.1) su bibliografía se limita a cuatro libros que reúnen apenas dieciséis de ellos. Aunque la mayor parte de la obra de Milián se ha visto en la escena, lo escaso y desordenado de sus publicaciones dificulta el acercamiento sistemático; se impone, ante todo, investigar su trayectoria y poner cada título en su momento cultural, ya que las azarosas reuniones de cada libro no responden a órdenes cronológicos o estéticos (García Abreu, 2005:14).

Esta obra cubre los últimos cuarenta años del siglo xx en Cuba con un estilo personal; dialoga sistemáticamente con la realidad social (González, 1990:17), reflexiona sobre las relaciones humanas y familiares (Leal, 2005:5); se esfuerza por buscar temas y recursos dramáticos que conmuevan a sus espectadores a pesar –¿o de otra manera?– de la competencia de los medios masivos de comunicación (García Abreu, 2005:31); es, en fin, valiosa para comprender el gran mural del teatro cubano a partir de 1959. Pero ante su abundancia y diversidad yo era incapaz de hallar un hilo conductor que guiara mi análisis, razón por la cual me vi obligada a abandonar el proyecto durante seis años.

Al regresar al espacio académico, decidí mantener mi intención investigativa inicial: los textos dramáticos de Milián. Aunque admito que es difícil separar en él sus roles de dramaturgo y director (García Abreu, 2005:20), creo también que, una vez que se fija en letra impresa, el autor da paso a otro tipo de diálogo, donde la carga de prejuicios y referentes del lector –especializado o no– adquiere especial relevancia. Yo apuesto por las palabras que, para bien o para mal, deja Milián a la posteridad. Y como mis disímiles lecturas de estos años marcaron ciertos intereses específicos, me centré en su modo de construir el sujeto femenino.

Casi todos los dramaturgos cubanos tienen uno o varios personajes femeninos paradigmáticos –¿cómo olvidar la Electra de Virgilio Piñera?–, pero rara vez esas mujeres escapan de su rol de amantes, hijas o madres, dejan de ser objetos. Condenadas al espacio privado, sus conflictos necesitan del hombre para saltar al espacio público. Esta característica se mantiene en la mayoría de las obras surgidas tras el triunfo revolucionario, porque el espacio de la mujer sigue siendo el hogar. Si acaso, ella se desdobla como trabajadora o estudiante, y el conflicto deriva a su difícil situación en un mundo que la discrimina. Pocas veces subieron a las tablas mujeres que existieran por si y para si, que enfrentaran al mundo desde la autonomía dramática y plantaran cara a los hombres.

Es llamativo entonces, al revisar la copiosa bibliografía de José Milián, encontrar a tantas mujeres profundamente agresivas, féminas que no necesitan contrapartes masculinas e, incluso, llegan a ejercer un despótico dominio sobre el resto de los personajes. Así, el autor no duda en lanzar a escena madres solteras negras enloquecidas por el hambre (Vade Retro), fanáticas religiosas con hijos adoptados (Mamico Omi Omo), racistas psicóticas con hijas casaderas (La era del garrote) o amas de casa atrapadas en el tiempo que atormentan a nietos y bisnietos (¿Y quién va a tomar café?).

De esta diversa galería, me enfoco en Juana de Belciel, Carmen y Sibila porque protagonizan dramas donde la causa última de los conflictos permanece sin esclarecer. Ya este problema fue referido de manera tangencial por Gerardo Fullera León (“El carácter personal de una dramaturgia” en Si vas a comer, espera por Virgilio, Unión, 2000) y Omar Valiño (“Bajo la piel de todos” en Tablas 1/01, enero–marzo de 2001), pero ambos lo resuelven con adjetivos que descalifican a las protagonistas, sin argumentos teatrológicos aportadores de un análisis, tanto técnico como idiomático, que faciliten su comprensión y lo ubiquen en el sitio que le corresponde en el contexto de la dramaturgia nacional. Creo que el enfoque de género –ver las tres obras como espacios de lucha entre hombres con poder y mujeres inconformes– es más lógico que suscribir las valoraciones antes emitidas.

Con estos tres personajes, Milián da un salto cualitativo asombroso dentro del movimiento teatral cubano, que no carece de mujeres fuertes –ahora pensemos en la Camila de Brene–, pero si de obras donde el conflicto central sea construido a partir de la ruptura de los roles de género femeninos. Y eso es lógico, puesto que apenas hay mujeres escribiendo, y concebir personajes enfrentados a la sociedad es mucho más lógico desde los miembros del grupo dominado que desde los representantes del grupo dominante.

Mi hipótesis es que la causa última de los conflictos dramáticos en las obras de José Milián Juana de Belciel, más conocida por su nombre de religión como Madre Juana de los Ángeles, Para matar a Carmen y Sibila es la ruptura, por sus protagonistas, de los roles de género socialmente asignados y esto puede ser demostrado a través de un análisis cuidadoso de los textos y la dinámica de sus personajes.

¿Cómo establecer una comparación racional entre Juana de Belciel, Carmen y Sibila? Las tres son personajes dispares, cada una protagonista de un conflicto específico: la primera, bastante lejana en el tiempo, producto ficcional de un episodio real; la segunda, no solo persona, también receptáculo donde se manifiesten las “presencias” de otras mujeres que murieron de amor en la escena; la tercera, tan denigrada por los otros personajes que su rostro se alza deformado, pero valiente. En tanto esta ha sido una investigación de género con enfoque feminista –que busca en cada texto las claves que expresan la ideología patriarcal y los condicionamientos de percepción y valoración que genera este sistema social de género–, y el feminismo existe, también, para introducir una “perspectiva emancipatoria” en los ámbitos productivos e ideológicos (Ravelo Blancas & Rodríguez Gómez, 1992:4), busqué los signos emancipatorios, o de sometimiento, que llevan sobre sí estas tres mujeres, índice de su nivel de plenitud o frustración.

Pero esta es también una investigación teatrológica, que busca los mecanismos dramáticos insertos en el texto para llevar a los personajes ante la crisis última de sus respectivos conflictos. Recordemos a John Howard Lawson:

“El carácter esencial del drama es el conflicto social –personas contra personas, o individuos o grupos contra fuerzas sociales o naturales– en el cual la voluntad consciente, ejercida para la realización de objetivos específicos y comprensibles, es suficientemente fuerte como para traer el conflicto a un punto de crisis” (Lawson, 1976:278)

Hasta ahora, ningún crítico expuso una razón argumentada para las motivaciones de las protagonistas de Juana de Belciel…, Para matar a Carmen y Sibila, a las cuales se valoró por sus sentimientos y defectos, no por sus objetivos vitales o actitudes éticas. La crítica no ha tratado de ir más allá de sus sentimientos, en busca de sus contextos ideológicos, porque no parecía necesario. El canon androcéntrico asimilado a nuestra cultura (Suárez Briones, 1997:6) limitó convencionalmente nuestra necesidad de entenderlas a la dimensión de animales sentimentales, domésticos, sin dedicar un instante a incluir la posibilidad de que ellas fueran portadoras de una ideología propia, dialéctica o dogmática, fallida o victoriosa.

Yo tampoco podría haber superado esas convenciones sin una actitud de sospecha ante las prácticas culturales (Suárez Briones, 1997:3) que generaron estas tres obras, y sus lecturas críticas fundamentales. El prisma crítico feminista me permitió extraer del cuerpo textual, las relaciones de poder latentes en las acciones y criterios de los personajes, así como los argumentos justificativos que permiten a las tramas partir de la realidad probable hacia un universo ficcional de impecable factura dramática.

El conflicto dramático central de Juana de Belciel… es la lucha de la protagonista por escapar de la cotidianidad y entrar al imaginario colectivo: trascender. Este objetivo la enfrenta a los representantes de la autoridad eclesiástica –las fuerzas sociales (Lawson, 1976:278)–, a los cuales Juana debe eliminar (Urbain Grandier) o manipular (Surin, Richeliu). La causa última de este conflicto es la personalidad de la Madre Juana de los Ángeles, que ambiciona ser la única responsable de sus actos (Milián, 2000:42) como persona independiente y, por lo tanto, única. Su ambición la lleva a romper con su rol de género socialmente asignado, y desarrollar diversas estrategias que la diferencien de sus iguales (Milián, 2000:53). Posesión demoníaca y contemplación divina son las maniobras de enfrentamiento a la sociedad a través de las cuales expresa su “voluntad consciente” de escapar al espacio privado que le está asignado, y realizar el “objetivo específico y comprensible” (Lawson, 1976:278) de obtener la autonomía personal que le niega la sociedad por su condición femenina.

El conflicto dramático central de Para matar a Carmen es la lucha de la protagonista por encontrar el amor y fundar una familia. El objetivo de hallar por si misma la plenitud la enfrenta a su carácter romántico, expresión ideológica del sistema social de género que conformó su personalidad: el patriarcado –la “fuerza social” a la que se enfrenta (Lawson, 1976:278). La causa última de este conflicto está en la voluntad de Carmen de asumir un rol activo en la construcción de su felicidad, acción con la que rompe con su rol de género socialmente asignado: la pasividad erótica (Reyes Bravo, 2001:12). Cuando ella aplica su “voluntad consciente” (Lawson, 1976:278) en encontrar a la persona que podrá amarla, se enfrenta a la sociedad patriarcal que conformó su carácter. La crisis se precipita porque la naturaleza romántica de Carmen la incapacita para complementarse a sí misma y escapar al poder de las fuerzas sociales, al poder que las convenciones que pactan las relaciones entre los géneros ejercen sobre ella. Carmen se rinde y renuncia a su libertad en nombre del amor romántico: prefiere ser objeto sexual a mujer racional.

El conflicto dramático central de Sibila es la pugna entre dos sistemas de valores. Daniel, desde el discurso hegemónico patriarcal, defiende el amor romántico y su imprescindible agregado de subordinación femenina (Reyes Bravo, 2001:12); Sibila cree en las relaciones libres y autónomas, basadas en la igualdad y el respeto a las características del otro (Reyes Bravo, 2001:13). La causa última de este conflicto está en Sibila, que rompe con su rol de género socialmente asignado porque posee una sexualidad autónoma, que no necesita completarse en una identidad masculina para sus proyectos de desarrollo personal. Al llevar adelante su “objetivo específico y comprensible” (Lawson, 1976:278) de cambiar a Sibila, Daniel debe poner en cuestionamiento su propia identidad, el sentido último de sus creencias sobre el amor y el compromiso. Pero Sibila tiene su propio “objetivo específico y comprensible”: que él la acepte como es, porque no tiene ninguna necesidad de cambiar. La “voluntad consciente” (Lawson, 1976:278) de ambos conduce a un conflicto irresoluble, prueba de resistencia que gana Sibila, porque la autenticidad de su sistema de valores le permite ignorar las supuestas bondades del mundo poético –y machista– que le ofrece Daniel.

Se trata, en los tres casos, de mujeres que construyen, para bien o para mal, sus propias acciones libertarias, y las diferencias entre sus objetivos y métodos les permiten, o no, ser felices. Para Juana y Sibila, fuertes y centradas en si mismas, el camino trazado es una cuestión de voluntad, de no prestar oídos a los que desean regresarlas a su espacio previsto –la celda o la cama. Para Carmen, la búsqueda de la persona amada es condena en si misma, ya que carece de capacidad para discriminar a quién entregarse, solo la muerte –simbólica o real– le permite realizarse, porque significa la renuncia al ejercicio del criterio.

En Cuba, donde la crítica teatral feminista es un fenómeno eventual y discontinuo, las lecturas intencionadas de textos de autores masculinos para desnudar las huellas de la ideología de género (Suárez Briones, 1997:5) son más escasas aún. No solo por la carencia metodológica en la formación de los teatristas, sino porque las convenciones culturales tacharán de “obsesiva” cualquier mirada que intente sistematizar las huellas de una ideología discriminadora. El discurso hegemónico sigue siendo patriarcal y, aunque ya pocos se atrevan a expresar en público su sexismo, se practica una complaciente ceguera que no reconoce las discriminaciones para no discriminar (Rodríguez Calderón, 1999:187). Así se perpetúan actitudes y convicciones: con el silencio sobre espacios conflictivos de la realidad textual o escénica, que es reflejo de la realidad toda.

No creo que José Milián supiera lo que nacía en su vieja máquina de escribir, y la revisión bibliográfica me ha demostrado que a ningún crítico vio, o quiso ver, la oposición de caracteres, la legítima pelea que enfrentaba a cada mujer con el mundo donde el autor la había puesto. Tampoco los culpo. Atreverme a abordar la obra de Milián desde la óptica feminista es, también, una toma de posición.

Realizar esta “lectura intencionada” (Castillo Barrientos, 1999:160) me permite llamar la atención de lectores, espectadores y críticos sobre la expresión de criterios cargados de prejuicios sexistas, o puntos de vista estereotipados sobre –mas bien contra– las mujeres. Este método, que será legítimo hasta que sean desarticuladas todas las actitudes de discriminación por sexo que operan sobre la interpretación convencional de las relaciones sociales, dando por natural la subordinación de la mujer al hombre, “es una forma de acción y de compromiso con cambiar las estructuras del mundo real” (Suárez Briones, 1997:3).
Ustedes tienen la palabra.

10/07/2007 GMT 0

Sitio web de Criterios da acceso a nuevos textos

negracubana @ 11:50

20070710165012-logoani.gif31 nuevos textos de teoría de la literatura, las artes plásticas, el teatro, el cine y la música publicados por Criterios en ediciones ya agotadas han sido reemplanados, impresos en formato PDF y colocados en el sitio web de Criterios, para su libre descarga, junto a los 20 que ya ahí estaban disponibles.

Se trata de:

Umberto Eco, Perspectivas de una semiótica de las artes visuales

Mieczyslaw Porebski, Semiótica e icónica

Irlemar Chiampi, La literatura neobarroca ante la crisis de lo moderno

Kazimierz Braun, La desnudez en el teatro

Janusz Slawinski, Sobre la categoría de sujeto lírico

Aleksandr Piatigorski, "El otro" y "lo propio" como conceptos de la filosofía literaria

Hal Foster, Contra el pluralismo

Louis Marin, La utopía no es un proyecto político, o "El proyecto de emigración del ciudadano Cabet" (1848)
Wladyslaw Tatarkiewicz, Creación: historia del concepto

Vilmos Voigt, El cambio en la literatura folclórica

Philippe Hamon, Texto e ideología: para una poética de la norma

Menakhem Perry, La dinámica literaria: Cómo el orden de un texto crea sus significados

Janusz Slawinski, El espacio en la literatura: distinciones elementales y evidencias introductorias

Meletinski, Toporov, Ivanov, Lotman y otros, Arbol del Mundo: Diccionario de Imágenes, símbolos y términos mitológicos, Letra F (Fiesta, Fuego)

Margarita Mateo Palmer, Postmodernismo y Criterios: Prólogo para una antología y para un aniversario

Jolanta Brach-Czaina, La autotrascendencia en el arte

Jonathan Culler, La crítica postestructuralista

Michal Glowinski, Los estilos de recepción

Henryk Markiewicz, La recepción y el receptor en las investigaciones literarias. Perspectivas y dificultades

Dionyz Durisin, Bosquejo de los puntos de partida fundamentales del estudio comparativo de la literatura

Andreas Huyssen, De la acumulación a la mise en scène: el museo como medio masivo

Zofia Lissa, Prolegómenos a una teoría de la tradición en la música

bell hooks, Alisando nuestro pelo

Wieslaw Godzic, Algunas observaciones sobre la “comunicación esópica” en el cine

Iuri Levin, Sobre la semiótica de la mentira

Stefan Morawski, Sobre el arte llamado religioso

Peter Bürger, La verdad estética

Erika Fischer-Lichte, El Postmoderno: ¿continuación o fin del Moderno?

Robert S. Hatten, El puesto de la intertextualidad en los estudios musicales

Louis Marin, Tesis sobre la ideología y la utopía

Iván Slávov, El kitsch en el socialismo

Los 20 trabajos colocados anteriormente son:

Linda Hutcheon, La política de la parodia postmoderna

Janusz Slawinski, Las funciones de la crítica literaria

Gerald Prince, Observaciones sobre la narratividad

Stefan Zólkiewski, Bajtín y el problema fundamental de la semiótica

Pierrette Malcuzynski, El campo conceptual del (neo)barroco

Els van der Plas, La belleza es una necesidad básica

Dmitri S. Lijachov, Poética del tiempo artístico de la obra literaria

Tzvetan Todorov, El cruce de las culturas

Jacques Leenhardt, El 'saber leer' o modalidades sociohistóricas de la lectura

Jerzy Ziomek, La pornografía y lo obsceno

Ihab Hassan, El pluralismo en una perspectiva postmoderna

Pável Medvédev/Mijaíl Bajtín, La evaluación social, su papel, el enunciado concreto y la construcción poética

Susan Rubin Suleiman, El nombrar y la diferencia: reflexiones sobre 'modernismo versus postmodernismo' en la literatura

Uri Margolin, Sobre el objeto de estudio de la historia literaria

Mijaíl Bajtín, El autor y el héroe en la actividad estética

Kenneth Frampton, Reflexiones sobre la autonomía de la arquitectura: una crítica de la producción contemporánea

Aleksandar Flaker, La proyección óptima

Viacheslav V. Ivanov, Contribución a la teoría semiótica del carnaval como inversión de oposiciones binarias

Pierre Bourdieu, El campo literario. Requisitos críticos y principios de método

Zohar Shavit, La noción de niñez y los textos para niños

27/06/2007 GMT 0

Mexicana Elena Poniatowska resultó ganadora del Premio Rómulo Gallegos

negracubana @ 09:47

Caracas.- La escritora mexicana Elena Poniatowska se alzó este martes, con su obra El tren pasa primero, como la ganadora del 15º Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos, en el que participaron más de 200 novelas de 18 países hispanoamericanos.

Como primer finalista del premio, considerado uno de los reconocimientos literarios de mayor prestigio de Iberoamérica, figuró la obra El ejército iluminado, del también mexicano David Toscana.

Así lo dio a conocer el jurado de este prestigioso galardón, grupo que este año estuvo integrado por los venezolanos Luis Britto García y Luis Navarrete; la hondureña Helen Umaña y los españoles Juan Madrid e Isaac Rosa, este último ganador de la edición anterior del premio por su novela El vano ayer.

El jurado privilegió la obra de Poniatowska por su densidad temática y estilística, señaló el veredicto.

«Compendia la narrativa intimista y la novela coral, combinando con rara maestría la tensión poética con un lenguaje certero y coloquial, y la austeridad descriptiva.

«Se trata de una obra compleja, de personajes bien dibujados y construidos. En esencia, una epopeya colectiva por la dignificación del trabajador, mediante la reconstrucción ficcional de hechos reales», refiere el veredicto.

Poniatowska es una de las escritoras contemporáneas más importantes de México.

Britto García destacó el valor de la obra de la escritora, no sólo en El tren pasa primero.

«No hay un libro débil en su narrativa. Es un veredicto merecido a una gran escritora del idioma castellano», aseveró Britto.

Al concurso se presentaron 228 obras concursantes de 18 países de habla hispana.

En el encuentro con la prensa, el jurado resaltó la gran calidad de las 45 obras venezolanas recibidas.

Helen Umaña destacó que para ella, como hondureña, su participación como jurado fue «una revelación a la naturaleza de la literatura venezolana».

El tren pasa primero logró el primer premio con tres votos, de los cinco correspondientes al jurado.

La obra relata la historia real de un movimiento social de trabajadores ferroviarios y la fuerte represión de la cual fue objeto, en 1958 y 1959, en México.

El protagonista de la novela, Demetrio Vallejo, es una creación literaria de Poniatowska, por medio de la cual se explora la vida privada de un personaje público.

Poniatowska recibirá el premio el 2 de agosto próximo, a las 8:00 de la noche, en el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg).

Formaron parte de las finalistas las obras: Tres lindas cubanas, de Gonzalo Celorio (México); La hora azul, de Alonso Cueto (Perú); Salvador Golomón, de Alexis Díaz Pimienta (Cuba); La batalla del calentamiento, de Marcelo Figueras (Argentina), y El síndrome de Ulises, de Santiago Gamboa (Colombia).

Florencia y ruiseñor, de Bárbara Jacob (México); Los cristales de la noche, de Carlos Noguera (Venezuela); Zapata, de Pedro Ángel Palou (México); El barrio era una fiesta, de Mauricio Rosencof (Uruguay), y Los minutos negros, de Martín Solares (México), completan la lista de obras que llegaron a la recta final de concurso.

El Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos se otorga en Venezuela cada dos años, desde 1967, y es uno de los galardones más prestigiosos de la literatura de habla hispana.

Tomado de Agencia Bolivariana de Noticias

Quince mujeres auténticas

negracubana @ 09:44

20070627144426-cuentos-infieles.jpgMientras presentaban la antología Cuentos infieles, publicada por la editorial Unión, me invadía cierta curiosidad por leer aquellas historias. Allí, frente al grupo, estaba Marilyn Bobes, quien hizo la compilación y el prólogo y, a ambos lados, Susana Haug y María Elena Llana, dos de las narradoras antologadas. Estas, además de hablar sobre el hecho creativo de sus textos, ofrecieron una panorámica de los cuentos agrupados en la antología.

Me acomodé al lado de una de las altas columnas para escuchar las anécdotas y ser partícipe de ellas. Imaginaba en sus historias mucha morbosidad, mucha ternura, mucho sentimentalismo y, quizás, mucho odio.

Busqué entre el grupo de personas que llenaba el patio interior del palacio y reconocí, hacia un costado, a tres más de las autoras: Diana Fernández, Laidi Fernández de Juan y Basilia Papastamatíu, quienes también tuvieron oportunidad de enfrentar, de manera desprejuiciada, el tema de la infidelidad.

El libro palpitaba entre mis manos, y las mujeres desnudas en la cubierta -un detalle de la obra de Ileana Mulet: Estado de languidez- me inquietaron.

Lo abrí en la página del índice y encontré los títulos de los cuentos y los nombres de las autoras: “Las musas inquietantes”, de Gina Picart; “Versión original”, de Mirta Yánez; “Interiores”, de Basilia Papastamatíu; “Mimusa”, de Ana Lidia Vega; “Tiempo de rosas”, de Adelaida Fernández de Juan; “Como si ya supiera”, de Esther Díaz Llanillo; “Cierta rutina”, de Enid Vian; “Ángeles”, de Olga Marta Pérez; “Cuerpo de mujer en el tiempo”, de Diana Fernández; “Vivace ma non troppo”, de Mabel Rodríguez; “La mujer del espejo de la columna”, de Aimara Aymerich; “Infiel”, de Mylene Fernández; “La paja en el ojo ajeno”, de Nancy Alonso; “Ronda en el malecón”, de María Elena Llana, y, por último, “La maestra y Margarito” de Susana Haug.

Según nos dice Marilyn Bobes, en el prólogo, la mayoría de estas narraciones muestran un espectro de la Cuba de hoy, pero sin dejar de ser universales. Los cuentos “La paja en el ojo ajeno” y “Ronda en el malecón” , están más centrados en los resortes sociales que en los mecanismos sicológicos. Las mujeres de “Tiempo de rosas”, “Ángeles” y “La maestra y Margarito” deciden el límite de sus aventuras. Por su parte, en “Como si ya supiera”, “Cierta rutina” e “Infiel” tratan de reivindicar su derecho a la búsqueda de la felicidad u otras experiencias fuera de la disfuncionalidad del matrimonio. En “Interiores”, “Vivace ma non troppo”, “Cuerpos de mujer en el tiempo” y “La mujer del espejo de la columna”, buscan en el subconsciente respuestas menos racionales pero válidas. “Las musas inquietantes” y “Versión original” son alegorías donde la recreación histórica de un tiempo pretérito nos lleva a una interpretación inédita de lo narrado; mientras que en “Mimusa” es la mujer la que queda, paradójicamente, peor parada.

Los lectores ansiosos, cuando finalizó la presentación, saltaron de sus sillas e invadieron las mesas de venta. Yo, apreté el libro con cuidado, y me alejé.

RAFF

Tomado de Cubaliteraria

11/05/2007 GMT 0

Coloquio internacional "Cuatro siglos de literatura cubana"

negracubana @ 11:19

La Habana, 3- 7 de noviembre, 2008

En ocasión de conmemorarse cuatrocientos años del Espejo de paciencia, el Instituto de Literatura y Lingüística y el Instituto Cubano del Libro convocan al coloquio internacional CUATRO SIGLOS DE LITERATURA CUBANA.

El coloquio estará dedicado al análisis de los procesos histórico-literarios más notables de nuestra tradición. Se espera contar con trabajos panorámicos (movimientos, etapas, géneros, visiones comparativas, etc.), aunque también se aceptarán trabajos sobre figuras y obras específicas de nuestra literatura.

Los títulos y resúmenes deberán enviarse antes del 30 de marzo de 2008, acompañados de un breve curriculum vitae de su autor/a. Las ponencias, que no excederán las 10 cuartillas mecanografiadas a doble espacio, deberán remitirse antes del 5 de septiembre de 2008.

Las personas interesadas pueden comunicarse con:

Departamento de Literatura
Instituto de Literatura y Lingüística
Ave. Salvador Allende, núm. 710,
e/ Soledad y Castillejo
Centro Habana, La Habana, Cuba
C. P. 10 300

Telfs. (537) 878 53 77
(537) 878 64 86
Fax: (537) 873 57 18
Correo-e: cuatrosiglos@cubarte.cult.cu

 

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