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Negra cubana tenía que ser
Una mujer negra que no es más otra, es ella misma
bell hooks

Categoría: Investigaciones

21/07/2008 GMT 0

Las Ciencias Sociales: En Cuerpo de Mujer y con Voz de Hombre. Neoliberalismo epistémico patriarcal

negracubana @ 18:12
Violencia epistémica de género desde el canon de las ciencias sociales • "A nuestro equipo de trabajo le inquietó que una formación en ciencias sociales fuese condición de imposibilidad para pensar el género, es decir que la epistemología y las metodologías de las ciencias sociales colonizaran y neutralizaran las potencialidades subversoras del campo de género"

por Miguel Gil

Las Ciencias Sociales: En Cuerpo de Mujer y con Voz de Hombre

Hoy es difícil negar que los movimientos de mujeres y los feminismos, hayan influenciado el constante crecimiento del acceso de las mujeres a la Universidad y a los mundos de las ciencias sociales en particular. Pero resulta muy polémica la idea de que la participación de más mujeres en la educación superior y en la producción científica haya producido cambios en los modos en que se ejercen las prácticas académicas y de producción de conocimiento o en redefiniciones de los contenidos del conocimiento científico.

Tampoco es evidente que más mujeres estudiando o haciendo ciencia, signifiquen la reorientación de la investigación hacia temas que tomen en cuenta problemas formulados a partir de una experiencia marcada por la diferencia sexual.

Desde hace 5 años vengo desarrollando un trabajo académico y político con perspectiva de género en una Facultad de Ciencias Sociales. He acompañado a las estudiantes durante un ciclo completo de su formación, es decir, desde que ingresaron al primer semestre de sus programas de educación superior, hasta ahora, que están terminando sus trabajos de grado. Varios de ellos fueron elaborados con perspectiva de género.

Durante este lapso de tiempo hubo una situación particular que llamó mi atención: gran parte de las estudiantes encontraban dificultad para conciliar los modos aprendidos de hacer ciencias sociales, con los modos de pensar desde género. Aquellas estudiantes que formulaban un problema de investigación a partir de la problematización de sus experiencias de género, al trabajarlo con las herramientas conceptuales y metodológicas que les da su formación profesional, terminaron perdiendo la perspectiva, extraviándose en los vericuetos de la búsqueda de la verdad científica occidental.

Ello no debería resultar extraño, dado que los conceptos que conforman a las ciencias sociales al parecer no constituyen un lenguaje capaz de nombrar aquellas experiencias que las estudiantes consideran de relevancia para el género. Si bien durante los cinco años de mi ejercicio de la docencia en ciencias sociales, he sido testigo del constante y progresivo aumento del número de mujeres que ingresan a la educación superior, junto a ello, he presenciado el progresivo silenciamiento de las voces autorreflexivas que habíamos logrado en el trabajo con las estudiantes.

Durante los semestres que duró la elaboración de sus trabajos de grado, las estudiantes parecían ser capturadas por unos modos de pensar los problemas, por unas metodologías de investigación y por algunos procedimientos institucionales, que de alguna forma vaciaban el potencial político que movilizaban sus trabajos.

Dichos proyectos, que al comienzo del proceso habían comprometido vitalmente a las estudiantes con sus relaciones de género, redujeron progresivamente el horizonte de observación al mismo tiempo que avanzaban en su formación epistemológica en ciencias sociales. Podría afirmarse que las formas de percibir, significar y representar las realidades de género eran colonizadas en sus imaginarios (concepto que ya ha sido usado en las ponencias durante este evento*).

Fue así como en nuestro equipo de trabajo emergió la inquietud de si podría estar ocurriendo que una formación en ciencias sociales fuese condición de imposibilidad para pensar el género, es decir que la epistemología y las metodologías de las ciencias sociales colonizaran y neutralizaran las potencialidades subversoras del campo de género.

Un recurso alegórico para entender esta problemática lo encontramos en un relato mitológico, el de Piral, quien tiene cuerpo de mujer y voz de hombre. Debido a su ambigüedad corporal es condenada al destierro y enviada hacia una ciudad cuyos habitantes eran ciegos. Allí logra destacarse durante años en la vida pública, debido a su habilidad como oradora, llegando a desempeñarse como respetada consejera. Años después, los habitantes del pueblo recuperan la visión, y al enterarse de que aquella voz que daba consejos coincidía con el cuerpo de una mujer, entran en cólera y la someten a juicio, condenándola a quedar sin voz, despojada de su lengua y su boca. Así mismo establecieron que los consejos e ideas, tantos años aceptados y reconocidos eran un engaño y formaban parte de un plan para destruir su cultura.

La presente ponencia pretende hacer un ejercicio autorreflexivo desde las ciencias sociales y propone algunos puntos para el análisis y el debate de las situaciones antes señaladas. Además promueve algunas perspectivas frente a un problema en el que creemos se juega la integración o la separación radical entre hacer y conocer.

Tendencias Epistémicas Neoliberales

Desde hace más de diez años, en América Latina, el campo de las ciencias sociales ha sido escenario del despliegue de tendencias epistémicas neoliberales. Tales tendencias se identifican con la mirada de un hombre/blanco, masculino/heterosexual, capitalista/patriarcal militar.

Si bien es cierto que tales condiciones de producción del conocimiento social fueron asumidas e institucionalizadas por las Universidades desde hace varios siglos y que ya habían entrado en crisis por las críticas provenientes desde los feminismos y desde los paradigmas de los estudios literarios y culturales de tendencia posestructuralista, no podemos dejar de advertir el hecho de que desde la década de los 90 del siglo XX, en las facultades de ciencias sociales en Latinoamérica se reactualizan y fortalecen ciertas condiciones de pensamiento fundadas en la división binaria de la realidad. Tal reactualización es entendida aquí como parte del despliegue de cierta globalización extendida a los campos de la universidad y de las ciencias sociales.

Dichas epistemes han logrado reposicionarse como hegemónicas mediante la repetición de un doble ejercicio de poder. El primer movimiento al suplir el lugar de enunciación, ocultándose así la localización corpo/política del sujeto y por ende sus marcas de raza lengua, clase, edad, sexo/género etc. Simultáneamente autoproclamándose como única racionalidad capaz de ordenar el mundo y con autoridad para juzgar a cualquier otra.

De esta forma, el canon del pensamiento binario reposicionó en las universidades latinoamericanas esa mirada del mundo, colonizada por las reglas dualistas que sostienen al patriarcado epistémico. Este naturaliza dicho modo de ver, conformándose como dispositivo principal de pensamiento social y a partir del cual se establecen criterios para financiar la investigación y cuyos resultados son la base para dar forma a la política pública.

Actualmente tal regreso latinoamericano a los paradigmas científicos del siglo 19, se legitima a través de la implementación de sistemas nacionales de ciencia y tecnología. Estas entidades se encargan de medir los currículos de los investigadores y de ubicarlos en una escala que privilegia a aquellos que producen conocimientos útiles para ser circulados según la lógica del mercado académico y editorial. De esta forma, se desplaza a la investigación en campos como el del género, que moviliza intereses distintos a los de las meta-narrativas empleadas como “ciencia para el progreso, ciencia para el desarrollo, ciencia para la paz y hasta ciencia para la igualdad de género”.

Así mismo, tales instituciones ordenan e implementan las políticas de investigación en ciencias de nuestros países. (No creo que en Cuba, pero…) En síntesis, desde instituciones articuladas a intereses económicos globales se da forma a los criterios que determinan qué, para qué y quiénes investigan en ciencias.

No deja de ser sospechoso que en algunas regiones de América Latina, como Colombia, el correlato político de dichas tendencias epistémicas se expresa hoy a través de la omnipresencia de su figura presidencial, encarnada en un líder que habla el código de un hombre/blanco, masculino/heterosexual, capitalista/patriarcal militar, cuyo discurso político recicla los temas del siglo 19 latinoamericano como son la paz, la patria, el orden, la obediencia a la autoridad, el cumplimiento del deber, la familia patriarcal como núcleo social y revive para la mujer los valores del “ángel del hogar”, imagen que reactivó en mi país las prácticas más reaccionarias en términos de género.

Paradójicamente, en Colombia no dejamos de sorprendernos cuando se conoció que fueron las mujeres quienes determinaron la reelección del actual gobierno y quienes con más vehemencia idealizan la figura presidencial, cuyo gobierno instaló un régimen social paramilitar, expandido regionalmente a través de las prácticas más machistas que yo haya conocido en el continente y quizás en el mundo. En efecto, justo en el momento en que Colombia pareciera entrar en la línea de lo políticamente correcto en términos de género y justo cuando las mujeres parecieran estar ocupando espacios sociales antes vedados, es cuando se fortalecen cultural y epistémicamente las tendencias patriarcales mas arraigadas.

Dispositivo epistémico colonial y producción de violencia epistémica de genero

La violencia epistémica de género se produce desde un dispositivo cuya lógica determina la alteración, la negación, y en casos extremos, la extinción de los significados de la vida simbólica de un grupo social. Por ejemplo la prohibición de una lengua materna en una nación ocupada, constituye una de las formas extremas de la violencia epistémica.

En su dimensión de género, tal violencia se relaciona con la enmienda, con la revisión y el borrón o la suplantación de los sistemas de simbolización, representación y subjetivación que las mujeres tienen de sí mismas, por ejemplo sus formas de registro y memoria de la experiencia.

Es importante subrayar que estos procesos de violencia simbólica están entrelazados con procedimientos que median, traducen y diluyen esa voz otra. Son procedimientos sutiles que han impuesto el sentido de la traducción, de la enmienda sin marginar a las afectadas. Estos procesos ejercen, por así decirlo, un chantaje cognitivo al plantear la dificultad o la imposibilidad de escuchar la voz otra desde sus modos y desde su cuerpo.

Durante los últimos años se han pronunciado al respecto algunas autoras feministas que relacionan la opresión de la mujer con “el carácter cada vez más «científico» de la sociedad occidental” (Spivak, 1989, Shiva, 1989; Merchant, 1992). Otras autoras no comparten esa visión estructural, pero mantienen una crítica cerrada de las prácticas científicas modernas y de sus efectos cosificantes y de exclusión sobre las mujeres (Haraway, 1991, 1997; Downey y Dumit, 1997).

Siguiendo esa línea de pensamiento procederemos a plantear una rápida genealogía del dispositivo que organiza la violencia epistémica de género en el campo de las ciencias sociales, con el fin de rastrear los modos en que esta adquiere su forma institucionalizada en la Universidad. Nuestra hipótesis es que dicho dispositivo mantiene y reproduce las estructuras propias de la visión eurocéntrica/patriarcal del mundo, al mismo tiempo que captura las posibles líneas de fuga.

La forma epistémica de la violencia de género conllevaría a la destrucción de las condiciones de posibilidad para explicarse el mundo con códigos y referencias propias, inclusive para quienes desde la academia o desde la política pública estudiamos o intervenimos el género. Así mismo dicho dispositivo impediría la emergencia y difusión de epistemologías no binarias, que se desmarquen de las determinaciones del sistema sexo/género y posibiliten conocimientos situados políticamente. (Haraway)

Epistemicidio y Colonización de la Mirada

Genealógicamente y siguiendo las perspectivas poscoloniales, podemos afirmar que el ejercicio de la violencia epistémica de género en América, emerge en Europa a comienzos del siglo XVI, como una de las manifestaciones del proyecto de gobierno imperial español. Este proyecto de dominación encuentra forma bajo la formación del sistema mundo y la expansión colonial de Europa.

Epistémicamente, este proyecto de gobierno exigía que la multiplicidad de modos de pensamiento, es decir, que la diversalidad epistémica de los pueblos del planeta fuera colonizada, traducida y reducida al formato de una serie de diferencias ordenadas jerárquicamente en el tiempo. En consecuencia las “muchas formas de conocer” quedaron integradas a una jerarquía donde el conocimiento científico-ilustrado aparecía en el lugar más alto y adelantado de la escala cognitiva, mientras que todas las demás epistemes eran vistas como su pasado, como la parte más atrasada.

En este esquema la ciencia significaba civilización, mientras que los saberes producidos y practicados por mujeres —junto con el de indios, negros, homosexuales y locos— significaban un estado de barbarie y de atraso, es decir de minoría de edad frente a la adultez alcanzada por la Ilustración.

Una consecuencia relevante de tal proyecto fue que se suplantaron los criterios de validez del conocimiento con criterios de cientificidad del conocimiento. Ello implicó que desaparecieran, que fueran invisibilizadas y/o normalizadas todas otras formas de conocer, que privilegiaban la búsqueda del bien y la felicidad o la continuidad entre sujeto y objeto, entre naturaleza y cultura, o entre hombres y mujeres. De esta maneral, al incidir sobre otras formas de conocimiento, se produjo un epistemicidio: la muerte de los conocimientos alternativos trajo la liquidación o la subalternización de los saberes y que portaban otros grupos sociales, como las mujeres, cuyas prácticas se asentaban en tales conocimientos.

La ciencia y, en particular, las ciencias sociales, asumieron así la condición de ideología legitimadora de la subordinación de las mujeres y constitutiva de la superioridad epistémica masculina para dar cuenta del mundo.

En síntesis, desde el dispositivo epistémico se nos colonizó la mirada a través de la imposición de la idea de que la realidad consta de dos ámbitos ontológicamente separados, promoviendo una separación radical entre lo natural y lo social y entre lo masculino y lo femenino, es decir esencializando la diferencia entre un cuerpo y otro que además pasaba a ser su opuesto. Ello conllevó a entender que la finalidad del conocimiento es la descomposición de la realidad en fragmentos con el fin de dominarla. Esta visión occidental/patriarcal presenta a la naturaleza y a la mujer como el enemigo que hay que vencer para domesticar las contingencias de la vida e instalar el reino del hombre sobre la tierra.

Es en este nicho epistémico que las ciencias sociales encuentran refugio y desde donde se constituyen heredando un imaginario colonial. Los hombres criollos ilustrados, quienes fueron vehículos de esta política del conocimiento, no dudaron en ubicar a las mujeres en el lugar más bajo de la escala cognitiva. Sobre este grupo debía dirigirse la violencia epistémica con el fin de disciplinarlas. El punto aquí es entender que la ciencia no era solamente el lugar de la distancia epistémica de la ciencia frente a la doxa, es decir del conocimiento verdadero frente a la opinión de todos los otros conocimientos, sino también el lugar de la distancia cultural de los hombres criollos frente a las mujeres.

Las Ciencias Sociales y la Universidad como refugios de la Episteme Patriarcal

Las ciencias sociales incidieron sobre la victoria de la episteme científica patriarcal/occidental y se convirtieron en una pieza fundamental para el proyecto de organización y control de la vida humana en América. El nacimiento de las ciencias sociales no es un fenómeno anexo a la organización política definida por el Estado Nación, sino que es una condición de posibilidad de tal organización.

Es necesario generar una plataforma de observación científica sobre el mundo social que se quiere gobernar. Sin el concurso de las ciencias sociales el Estado moderno no se hallaría en capacidad de ejercer control sobre la vida de las personas, de definir metas colectivas a largo plazo, ni de construir y asignar a los ciudadanos una identidad cultural. Las políticas del Estado demandan una representación científicamente avalada sobre el modo en que funciona la realidad social.

Las taxonomías elaboradas por las ciencias sociales no se limitan entonces a la elaboración de un sistema abstracto de reglas, sino que tienen consecuencias prácticas en la medida en que son capaces de legitimar las políticas reguladoras de los Estados. La necesidad práctica que hace emerger las ciencias sociales es la necesidad de ajustar la vida al aparato de producción, disciplinando las energías vitales y orientándolas hacia el beneficio del capital a través del trabajo

Es una idea aceptada que el progreso material de la nación depende de que la Universidad genere cierto tipo de sujetos que incorporen el uso de conocimientos útiles. Dicha idea conlleva el supuesto de que la universidad es la institución que sobre la base de una plataforma absoluta y objetiva determine cuales son las disciplinas científicas y sus respectivos objetos de estudio.

Ello determina, para quienes ejercemos las ciencias sociales, el permanente entrenamiento en un “pensamiento disciplinario” establecido sobre la idea de que los conocimientos tienen jerarquías, especialidades y límites que marcan las fronteras epistémicas que no pueden ser transgredidas. Estas fronteras diferencian entre unos campos del saber y otros. Tal estructura disciplinaria de la episteme recorta ciertos ámbitos del conocimiento definiendo los temas pertinentes a su objeto de estudio. Ello tiene fuertes implicaciones para quienes estudiamos las relaciones de género, porque las disciplinas se espantan ante posibilidad de entender que el cuerpo pueda convertirse en su objeto de estudio. Tal hecho rompería con las fronteras que imposibilitan que percibamos, demos significado y representemos cuestiones relativas al género.

Así, el currículo universitario define los cánones de las disciplinas que actúan como dispositivos de poder, que sirven para fijar los conocimientos en ciertos lugares evitando ciertas perspectivas peligrosas para el establecimiento. La formación profesional que ofrece la universidad, sus organigramas y sus estructuras curriculares, sus programas, así como los textos que circulan, los regímenes de evaluación y el reconocimiento académico de sus docentes apuntan hacia la legítima reproducción de cierta mirada del mundo. La organización disciplinar de la las ciencias sociales constituye así una violencia epistémica de género, en la medida en que los modos de percepción y representación del tiempo y el espacio de las mujeres es silenciado y suplantado por otro marcado por la racionalidad masculina, mantenida por la ciencias sociales tradicionales.

En todos los casos, de lo que se trata es que al articularse al lenguaje binario de las ciencias sociales hegemónicas, las perspectivas de género se vuelven invisibles dentro de los entornos curriculares patriarcales. ¿Por qué no pensar que hombre no es el sexo/género opuesto a mujer sino que son vecinos? ¿El de al lado y no el contrario? Continuar por el mismo camino conduce hacia la recreación del sujeto hombre/ blanco, masculino/heterosexual, capitalista/patriarcal militar.

Es preciso vulnerar y desestabilizar los modelos esencialistas y sexistas de la epistemología dominante, para poder hablar de descolonización de las relaciones de género. Así sea con buenas intenciones, pretender pensar género objetivamente, es decir compartiendo los supuestos de la ciencia occidental/patriarcal, resultaría en un acto de violencia epistémica dado que su racionalidad es la misma del hombre/blanco heterosexual/patriarcal capitalista/militar.

En consecuencia habría que promover miradas que entiendan que ser mujer tiene que ver menos con un cuerpo esencializado y más con un devenir, más con una visión orgánica del mundo en la que naturaleza y humanidad; hombres y mujeres; hacer y conocer formen parte de un todo interrelacionado.

Así mismo, desde la academia es necesario confiar más en los saberes que cotidianamente producen las mujeres para que desde un diálogo entre la academia y esa diversalidad epistémica, emerjan formas de hacer y conocer que puedan ser entendidas como contra violencia y resistencia frente al embate del neoliberalismo epistémico patriarcal, en Latinoamérica.

Con este artículo continuamos una temporada de reflexiones sobre el tema de género y violencia, con trabajos presentados en la pasada edición del Coloquio Internacional Violencia / Contraviolencia en la cultura de mujeres latinoamericanas y caribeñas, organizado, como cada año, por el Programa de Estudios de la Mujer en la Casa de las Américas.

 
Tomado de La Ventana 

18/07/2008 GMT 0

El video clip en la mira

negracubana @ 13:51

Por Antonio López Sánchez

Una singular mirada al analizar la imagen de la feminidad y masculinidad en una muestra de alrededor de una docena de videos clips de factura nacional, fue el resultado del acto de defensa del trabajo de Diploma para el grado de Licenciatura en Periodismo de Lirians Gordillo Piña. La estudiante de la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Habana, aportó interesantes observaciones y un sólido esfuerzo investigativo, a partir del estudio de estos materiales audiovisuales.

El trabajo, y su acto de defensa, convocó también a una serie de personalidades del entorno académico y en especial a varios entre nuestros buenos especialistas en materias de género. Son los casos de la Doctora Zaida Capote Cruz, el Doctor Julio César González Pagés, asumiendo las tareas de ejercer como miembros del tribunal, y el crítico y periodista Rufo Caballero, ejerciendo la labor de la oponencia. Para nuestra Editorial de la Mujer, resulta de sumo interés el acercamiento a la visión de una temática como la reflejada en dicho trabajo de Diploma, reforzado además por la presencia de la periodista y especialista en materias de género, la Master Isabel Moya Richard, que fungió en la tutoría.

La tesis Enfoques de género: Una aproximación a la representación social de la feminidad y la masculinidad en el video clip cubano, hace un pormenorizado análisis de algunas de las imágenes y cánones patriarcales habituales en la pantalla musical nacional. El poder androcéntrico, asociado a la belleza dominante del macho y a sus posibilidades económicas, la mujer despersonalizada, como cuerpo objeto del deseo sexual masculino, son sólo algunos de los patrones reiterados en una buena parte de la muestra analizada. Entre otros ejemplos, Lirians Gordillo demostró que hay todavía una serie de cánones patriarcales que se reproducen, a veces incluso de modo inconsciente, en la manera de reflejar las imágenes de hombres y mujeres dentro de esta manifestación creativa.

La heteronormatividad, la permanencia de una visión hegemónica desde la masculinidad, la mujer asociada a características como la mera satisfacción sexual del poder patriarcal y la reiteración de atributos tradicionalmente asociados a la feminidad como la sensualidad, la belleza física, la delicadeza, siempre en función de un erotismo encaminado a la satisfacción del otro, son algunos de los hallazgos que develó este trabajo. A partir del acto de defensa y de las preguntas de la oponencia, así como de las respuestas de la diplomante, se suscitó un variado debate al que se sumó posteriormente el criterio de varios de los integrantes del tribunal.

Es digno de destacar el exhaustivo trabajo metodológico llevado a cabo por la estudiante que en opinión de los especialistas rebasaba la exigencia del grado académico en disputa. Julio César González Pagés, destacó los logros de la investigación y felicitó el esfuerzo realizado por la estudiante Lirians Gordillo, en especial en el manejo de una teoría compleja y poco difundida en nuestro país. Por su parte, Isabel Moya, que también se desempeña como profesora en la Facultad de Comunicación Social, señaló que este estudio abre un camino que debe trascender y despejar la ausencia de trabajos en ese centro académico que aborden desde el uso de las herramientas de las teorías de género, los diversos objetos de estudio que pueden investigarse en nuestro contexto. Hasta el momento, no se habían hecho en esta Facultad investigaciones de este tipo desde la óptica de los futuros comunicadores.

El final del diálogo y las reflexiones suscitadas por este trabajo y su acto de defensa, estuvo en la muy merecida calificación de cinco puntos que aprobaron los miembros del tribunal. Por esa calificación, que abre la puerta de bienvenida a la culminación de sus estudios, nuestras páginas felicitan a la nueva colega y le desean abundantes éxitos en su recién iniciada carrera profesional.

02/07/2008 GMT 0

No es un asunto personal: apuntes sobre la TV y el manejo de la racialidad

negracubana @ 14:55

Por: Gladys Egües Cantero

Si se habla de la palabra,
los sueños y las imágenes serán también protagonistas
Leyda Oquendo
Hemos vivido tan acuciados por las urgencias
de la agotadora manera de vivir
que casi siempre hemos tenido,
que no está de más detenernos un momento
para mirarnos en el espejo
Guillermo Rodríguez Rivera

De la imagen hay todo un culto. No cabe la menor duda. Cuando pienso que la gran y archifamosa actriz Sarah Berhart durante toda su existencia realizó unas 7000 representaciones teatrales y no alcanzó a llegar a medio millón de espectadores, comprendo por qué esa pantalla doméstica fue santificada prácticamente desde sus inicios.
Definitoria clarinada de su embrujo fue en 1960, cuando en un programa especial con Brigitte Bardot, la gran BB reina indiscutible del glamoursimbol de esos años, acaparó la atención de 30 millones de telespectadores al unísono. Europa quedó a los pies de la T.V. El poder de la pequeña pantalla (¿pequeña?) se define por su avasallante seducción.
Otro dato que revela su hegemónico papel dentro del devenir mediático del mundo actual, donde los medios aparentemente en sí y de por sí proyectan y presentan su realidad, es la repercusión de un solo material audiovisual: La novela brasileña Esclava Isaura, vista por mucho más de 875 millones de personas en unos 130 países. Fenómeno de masas donde se imbrican las redes para hacerlas parecer naturales, democratizantes, antimanipuladoras, pues se apoyan en el derecho a saber, el derecho a ser informado, el derecho a participar de los acontecimientos.
La cifra demuestra como se percibe a la T.V. Su utilización como instrumento imprescindible para la implantación de valores, la expresión de sueños, e ilusiones y, por supuesto, manifestación de una realidad construida por quienes detentan el ejercicio del poder. Porque, reitero: las preferencias tienen vida propia. Se acuña así la frase: lo que no sale por T.V, no existe. Se parte de su entramado mágico para convertirse en un punto de partida, de percepción particular de los valores que condicionan y definen la existencia.
El soporte milagroso de esa pantalla cautivante no mengua, se entrelaza con las nuevas formas, y videos, DVD, HD player, VCD, Internet, portales, revistas especializadas, periódicos tradicionales… Los diferentes soportes confluyen para avalar su primacía. Ella es interactiva. Sus formas, a la manera del inicio de este siglo, le permiten más que pervivir, afianzarse.
Emociones, sentimientos, aspiraciones, deseos… El individuo y la audiencia, los telespectadores, las masas tienen y encuentran la posibilidad de ser, y la vivencian.
Si la segunda mitad del siglo XX garantizó su poder como un medio de conformación de las mentalidades, hoy, casi al finalizar la primera década del XXI, sus métodos se hacen más insinuantes, delicados, sutiles.
Ahí está el mundo de la nanotecnología sirviendo a sus fines. Los resultados científicos cautivan a los seres humanos, los deslumbran. Y también comienzan a ser parte de las ilusiones. Soñar no cuesta, embellece la vida. Indica y traza un sendero de anhelos, pero…
Desde New York, Okinawa, Dinamarca, Caracas, Nigeria u Holanda, jóvenes y adolescentes orgasman con poseer una movible walkman Wg 101, o quizás lleguen a conseguir lo último, ¡la Morp!, el prodigioso brazalete con dispositivos que permiten ver programas de T.V (con los anuncios incluidos), películas, desfiles de modas en vivo, la mejor música del mundo y hasta una visita dirigida al Museo del Louvre… ¡Qué locura! Este material electrónico de alta tecnología y precios prohibitivos es flexible, transparente, hermoso, deseable, con superficie autolimpiable. En fin, está hecho para los elegidos. Quienes lo adquieran pasan a la élite, a ser miembros de ese selecto club de consumidores de lo último. Así integran la cúspide que absorbe y delimita. Sin notar que solo son ensoñaciones…
Una idea de esta visión que ilustra y adoctrina a las multitudes está justamente en lo inofensivo y engañoso del tono. Cualquier persona lo puede adquirir. Está a la venta. Listo para formar parte de la vida.
¡OH, FAMA MARAVILLOSA!
Desde los centros de poder se emiten conceptos sobre la existencia, la comodidad, la belleza, la felicidad… incluso la ampliación de los saberes y la posibilidad de nuevos empleos. El mercado del trabajo se acrecienta y las ganancias, también.
Un solo dato: la aparición de los nuevos equipos electrónicos que incluyen imagen en movimiento y sonido, sustituyeron a los perfumes como objetos de regalos. Destronaron al genérico de mayor consumo en el mundo: el perfume, y desde finales del 2004 comenzó otra era.
Veamos como lo refleja una sola marca líder: La Casa Puig, fundada en 1914, que factura más de 850 millones anuales y vende en 150 países con filiales en 23 de ellos, y cuenta con marcas tan prestigiosas (incluye, administra, distribuye) como Nina Ricci, Yaal, Myrugia, Antonio Banderas, Agatha Ruiz de la Prada, Vittorio Luchino, Rafa Nadal… La multinacional Puig perdió 200 millones en el 2005 y tuvo que reevaluar su estrategia publicitaria y el sistema de ventas.
Sirvan estos apuntes para concretar que la T.V continúa imperando como el medio fundamental de entretenimiento para las amplias mayorías del mundo sin distinción de sexo, razas, credos, clases sociales. Por lo que su papel en la conformación de modelos, roles, paradigmas, resulta incuestionable.
Los procesos comunicacionales potencian una práctica donde la negociación de sentido condiciona y a su vez constituye un condicionante de los pasos históricos, culturales, políticos ideológicos. Vienen con toda la carga del pensamiento dominante, por tanto, su reproducción y construcción simbólica está lastrada por las exclusiones que estas visiones ejercen en la emisión, proyección y resignificación de los mensajes.
Me detengo en la exposición de las imágenes donde desde el propio uso del lenguaje se codifica el entorno.
Una barrera contra el derecho a la información está en el tratamiento tiempo de la noticia. • ¿Cuánto a la Guerra de Irak? ¿Qué tratamiento al terrorismo? ¿Por qué los inmigrantes en el sur de los Estados Unidos pierden la licencia de conducción?
Sin embargo, importa vender una forma de vida rodeada de productos ajustada por conceptos que opaquen las realidades.
2000 millones de seres humanos carecen de electricidad y jamás han hablado por teléfono. 852 millones de seres humanos padecen hambre. Millones de mujeres subalimentadas lloran a diario las muertes de sus hijos por enfermedades absolutamente curables.
Pero los Dioses del Olimpo, los centros de poder muestran, promueven, una realidad otra.
El cabello de la actriz española Paula Echeverría se condiciona con productos L´Oreal. La norteamericana Julia Robert va de bailarinas rosas de D vs G. Las camisetas de Wentworth Meller, el astro de Prision Break, son de Gucci. La cantante latinoamericana Shakira lanza su línea de perfumes en este 2008 El sexsimbol del momento en Europa, el modelo Kartajaran, tiene más de 200 páginas escritas sobre su vida… él impone belleza.
La publicidad comercial acapara más de un millón de millones de dólares. El mundo de consumidores garantiza la ilusión de ser, llegar y participar.
IMAGEN Y GÉNERO
Los paradigmas presentan a gente de fama y famosos, profesionales del éxito fabricado, arquetipos de ensueños. Manejar el fenómeno casi intuitivo del sentido de la imitación consustancial a los seres humanos es un objetivo esencial. La búsqueda de ejemplos se llena con los adecuados a los intereses del sistema. También se sazona con algunas gotas de trasgresión. Así hay color y sabor garantizados. Esa es la mirada triunfadora.
Esta simulada versatilidad, a prueba de registros, no incluye la diferencia. El mundo privilegia la figura eurocéntrica, preferentemente blanca, delgada, flexible y elástica, de cabellos y ojos claros.
Un momento de atención: las maniquíes, el soporte humano del precioso y confortable mundo propuesto tienen características precisas.
• Muchachas muy jóvenes (la edad se convierte en una desventaja). El factor suerte para que las descubran. Un ángulo perfecto del rostro o la silueta para que la maquinaria de embellecimiento se ponga en marcha. 1,80 metros de estatura. Tiene que lucir en la pasarela… 52 kilogramos de peso. No importa la anorexia, ni que sea caribeña, latinoamericana, de EE UU o europea. Ese es el canon. Y todo lo demás: la fábrica de ilusiones puesta en marcha.
El origen es secundario: la chica de brasil tiene que llenar el arquetipo al igual que la de Valencia o Guandong… El mundo tiene que suspirar.
Se habla de la anorexia, la anorgasmia, la terrible falta de autoestima, las tristezas que no cumplir estos parámetros deja en las muchachas de todos los confines. Entonces llegan otros métodos. Por ejemplo, una de las pretendientes a Miss universos de América Latina se hizo 22 operaciones para perfeccionarse, entre ellas afinó la cintura a costa de 4 costillas y remodeló pómulos y pantorrillas.
Ni una reminiscencia de su identidad: la chola andina, la mestiza mexicana, la descendiente oriunda de Guatemala indígena quedarán en el mundo de ensoñaciones y anhelos junto a la gran mayoría de asiáticas y africanas.
Claro, de cuando en cuando el exotismo instaura una negra de ojos enigmáticos, la etiope felina como los tigres de bengala; la mestiza de cuerpo apabullante, la japonesa con la carga histórica del reinado geisha… Ellas matizan y apuntalan la posibilidad de llegar. También, a veces la moda trae ciertas exuberancias (quizás los aires de los pasados años 50…), se rellenan busto, labios y otras áreas.
Esta cárcel de conceptos y pensamientos tiene barrotes de diamantes, guantes de seda de la Casa Dior, trajes de John Galliano, zapatos Manoletes, olores de la Casa Channel y un carro, a precio de ganga, Renault Clio de última generación y con seguro a todo riesgo. El sueño atrapa.
En este lenguaje gestual donde se articulan los conjuros el destino estipula la alucinación: solamente las elegidas llegarán de verdad, serán autóctonas y modernas quienes sigan el rito de estos universos míticos.
Lo más importante: olvidarse de todo lo demás. Los cuentos de hadas futuristas colman el placer de estar y llegar.
Un secreto: las cirugías estéticas para tener senos túrgidos se convierten en el regalo central de las chicas quinceañeras de EU. ¡Padres preparen los bolsillos! 2000 dólares promedio por operación; los implantes van de 300 a 10 000 dólares; claro, dependen de
la extensión y los sitios (cabellos, nalgas, bíceps, muslos, labios, pómulos, pantorrillas)…
Una nueva estética urge. La construcción de universos posibles que decodifiquen el entorno e instalen el caudal del imaginario popular con su representación de lo humano y lo divino en toda su complejidad poliédrica debe constituir un propósito puntual. Mujeres y hombres de esta era tienen que conducir el camino que los desmarque y muestre.
SOS: PELIGRO
Estas notas van dirigidas a un llamado de atención: Fortalecer el sentido de responsabilidad de quienes trabajan en los medios (escritores, guionistas, directores, maquillistas, productores, luminotécnicos…)
En Cuba, este camino se transita. La pantalla doméstica inauguró el verano del 2007 con un canal trasmitiendo las 24 horas del día; otro con 20 y dos con más de 16 horas diarias. Todas las provincias cuentan con telecentros y un horario en que transmiten para todo el país, y más de 20 municipios ya tienen grupos audiovisuales.
La TV de casa debe apuntalar sin mácula los objetivos esenciales en la promoción de los valores que proponemos, ser expresión de la cultura, costumbres, tradiciones y educación de la población y, por supuesto, desde ella constituirse en instrumento para erradicar definitivamente los prejuicios que aún perviven en la sociedad cubana.
Reflejar, mostrar el resultado del esfuerzo colectivo, lo variopinto de nuestra población, socavar las exclusiones y convertirse en puente para que el dominio conceptual sobre estas aristas que forje y sostenga el trabajo de creación artística e informativa en nuestros medios de difusión. Entre los aspectos generales están:
• Mostrar en su complejidad que el papel de la mujer en la sociedad de hoy, tanto en el espacio público como al interior del hogar, para lograr interactuar con las brechas que dificultan la existencia. Visibilizar a la mujer negra. Desplegar las posibilidades para reflejar el ascenso social. Crear audiovisuales con ella como protagonista tal cual sucede ya en nuestra realidad. Balancear positivamente la integralidad racial en locutoras y conductoras. Preparar técnicamente a todos los cuadros para que ángulos, luces, maquillaje, peinados y estilos potencien el atractivo de las no blancas. Cuidar el uso del lenguaje para que las marcas sexistas se difuminen y deje de ser el hombre medida del ser humano. Tarea que conlleva una especialización y dominio gramatical y literario del idioma. Al igual que el respeto en el diálogo. No se trata de una puridad falsa, sino de un intercambio inteligente donde primen educación y cultura. Ser meticulosos en el uso del valor violencia cuando se reflejen los valores y las relaciones inter e intrafamiliares, con mensajes de bien público que apoyen desde la recreación necesaria los arquetipos morales que propugnamos. Los productos comunicativos que muestren aspectos de las religiones afrocubanas deben partir de un estudio metódico para que no sean cultivo ni para la risa ni la marginación, entre otros aspectos.
Desde estas páginas resalto la preocupación y ocupación de la Federación de Mujeres Cubanas en relación al tratamiento de la imagen de la mujer y las diferencias. Desde sus congresos siempre han reflexionados sobre estos temas, haciendo llegar sus apreciaciones a creadores, artistas y al ICRT. Tarea que no por realizada deja de exigir una continuidad perenne.
Uno de los ejemplos es la aceptación del programa Cuando a una mujer, que estuvo entre los más solicitados del verano anterior. A pesar de que aún no es un producto perfecto, sobre todo en el tratamiento de las entrevistas, sí aborda temas imprescindibles para las mujeres y las familias.
Además, la conductora del espacio, negra de piel, proyecta una imagen atinada: pelo laceado unas veces, natural o con trenzas otras, y el maquillaje ha mejorado para resaltar su belleza con todos sus atributos.
Sigue este camino, también la conductora de Entre tú y yo. Y resalta en este empeño que desde el mes de marzo, en la emisión estelar del NTV, un locutor negro, atractivo, con nariz ancha y labios gruesos, participa de la conducción del espacio.
Finalizo estos apuntes. Reitero los planteamientos generales del material Un arcoiris para Gabriela. El análisis de la gente famosa, la singularidad del arquetipo que la prensa internacional muestra para la teleaudiencia de los países llamados del tercer mundo, las apreciaciones sobre cierto mimetismo que anida entre nosotros y algunos de los escollos para superar estas situaciones deben estar presente en la agenda de reflexiones que especialistas del tema, creadores y las instituciones pertinentes desarrollan.
La pequeña pantalla de casa juega un papel esencial en la vida de la población cubana. Ella es consustancial al entretenimiento, ocupa gran espacio del llamado tiempo libre, por tanto, resulta primordial el anclaje, fortalecimiento y desarrollo de los valores que nuestra sociedad promueve para la realización de los seres humanos y de la felicidad.
No se trata de pedir milagros, ni de enfatizar que la T.V sienta que es responsable de estos asuntos, sino de articular convenientemente su papel con los presupuestos del montaje ideológico que muestra cómo la piel define la subjetividad del ideario social cubano y graba la historia del país.
Desacralizar las marcas excluyentes continúa siendo un reto que condiciona nuestra esencia.
BIBLIOGRAFÍA
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Canel, Eva. Lo que vi en Cuba. Editorial Oriente. Santiago de Cuba. 2006.
Centelles, Felipe. Una aproximación a la sociobiografía. Revista Catauro. Cuba, segundo sem, 2004.
Cosmopolitan, revista, ediciones españolas de enero, febrero y marzo. 2008.
Furé Martínez, Rogelio. Eshu. Oriki a mi mismo y otras descargas. Editorial Letras Cubanas. 2007.
Glamour. Revista, Edición española. Textos generales, marzo 2006.
Hernández, Rafael. Notas sobre raza y desigualdad. Revista Catauro, Cuba. Segundo sem. 2002
Hooks, Bell. Las economías políticas de la belleza. Revista Revolución y Cultura. Cuba. Segundo trim 2005.
La Gaceta de Cuba, revista Número 1, 2005. textos generales.
La moda de la A a la Z. Magazine de El Mundo. España, primavera verano 2008.
Martínez Heredia, Fernando. Historia y raza de la Cuba actual. Palabras pronunciadas en el Encuentro dedicado a Manzano. Noviembre 2004.
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Morejón, Nancy. Nación y mestizaje de Nicolas Guillén. Ediciones UNEAC. Cuba, 2005.
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Ortiz, Fernando. Sin el negro Cuba no sería Cuba. De archivos del folklore. Revista Catauro. Cuba Primer semestre. 2001. Prejuicio. De archivos de folklore. (Dossier) Revista Catauro. Cuba. Primer sem. 2000.
Oquendo, Leyda. Martí en su antirracismo militante. Ensayo, 1980. Inédito. Afroamerica, voz. Casa de las Américas. Y El Derecho Humano al Conocimiento de la Verdad Histórica. Ponencias presentadas al Seminario Internacional por el Centenario de la Abolición de la esclavitud en Brasil. Brasil. 1998.
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Rodríguez Rivera, Guillermo. Por el Camino de la Mar. Nosotros los cubanos. Ediciones Boloña. Cuba. 2007.
Samá, Izett. Hacia una mirada inclusiva. Caminos revista Cuba. Cuarto trim. 2005. Páginas de la 2 a la 10.
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Sherr Salgado, Raquel. Alisando el cabello. Revista La Gaceta de Cuba. Primer trim. 2006.
Torres Cuevas, Eduardo. En busca de la cubanidad. Revista Debates Americanos no. 1. La Habana. 1995.
Zurbano, Roberto. Los cuerpos oscuros me subyugan mucho más. Entrevista a Manuel Mendive. Revista Catauro. Cuba. Primer sem. 2002.

Ponencia presentada en Género y Comunicación

30/06/2008 GMT 0

Cultura urbana: Los EM@S

negracubana @ 15:55

Este será un post compartido. Mi amiga Iddia lo subió a Latinamericalandya y yo lo referencio.

"Emo" puede describir un estilo de comportamiento o un estado general de infelicidad o melancolía. Es un estilo de vida que la gente adopta; en especial las personas jóvenes.

Una de las mayores tendencias de la moda actual entre l@s adolescentes, además de la onda gótica, es la onda EMO-CORE. La palabra EMO viene de la palabra EMOción. Y es que l@s representantes de esta tribu se caracterizan por ser muy emocionales y susceptibles a pesar creerse rud@s…

Leer más...

 

03/06/2008 GMT 0

VII Taller Científico Internacional “MUJERES EN EL SIGLO XXI”

negracubana @ 14:39

La Cátedra de la Mujer de la Universidad de La Habana y la Dirección Nacional de la Federación de Mujeres Cubanas convoca al VII Taller Científico Internacional “MUJERES EN EL SIGLO XXI” que se realizará del 18 al 25 de mayo del 2009 en La Habana; con el coauspicio de COSUDE, OXFAM, ACSUR Y ACPA.

El propósito general de este encuentro es propiciar el intercambio, actualización y evaluación: del quehacer académico sobre Feminismo y Género; los Estudios de Mujeres; el trabajo con mujeres y el movimiento feminista y de mujeres contemporáneo

Objetivos:

- Crear un espacio de reflexión teórico- científico en torno a la dimensión de género y a los asuntos más importantes que conciernen a las mujeres y la teoría feminista.
- Promover el diálogo y el intercambio de experiencias entre especialistas de estos temas, desde diferentes disciplinas científicas.
- Dar a conocer los resultados de investigaciones y trabajos científicos-prácticos sobre las mujeres, así como estimular la continuidad y el intercambio del trabajo científico en el mismo.
- Propiciar el intercambio de experiencias acerca del trabajo con mujeres y de los movimientos de mujeres y feministas contemporáneos

Participantes:

Tod@s l@s profesionales, especialistas e interesad@s en estas cuestiones.

Programa Científico.

El Taller se desarrollará en paneles, mesas redondas y trabajos individuales.

Comisiones y líneas temáticas

• Teoría, Metodología y Pensamiento Feminista
• Teoría de Género
• Género, Identidad y Subjetividad
• Estudios de masculinidades
• Género e Historia
• Género y Desarrollo Socioeconómico (se incluyen experiencias de proyectos sobre equidad de género)
• Género y Ruralidad (se incluyen experiencias de proyectos sobre equidad de género)
• Violencia por inequidad de género
• Género y Violencia (incluye guerras y conflictos armados)
• Género y medioambiente
• Género y Salud
• Género y Sexualidad (incluye estudios gay y lésbicos)
• Género y Educación
• Género y Empleo
• Género y Poder
• Género y Ecuación
• Género, Arte, Literatura y Cine
• Género y Medios de Comunicación
• Género y Derechos Humanos
• Género, Raza, Clase y Etnia
• Género y Religión
• Género, Ciencia y Tecnología

Inscripciones:

Se realizará una pre inscripción a través de:

• Envío o entrega antes del 22 de febrero 2009 de un resumen con una extensión de no más de 200 palabras, que contenga además: titulo, autor e institución a la que pertenece así como su e mail.
• Envío por e mail (attachment) o entrega en nuestra oficina antes del 22 de marzo, del trabajo a presentar que contenga además la siguiente información: titulo, autor, institución, e mail, modalidad organizativa en la que desee presentar el trabajo (individual, mesa redonda o panel) y necesidad de medios audiovisuales.

Costos de inscripción 100 CUC (120 USD)

El pago de la inscripción se realizará en efectivo, directamente el día 22 de mayo en la oficina de acreditación del taller.

L@s interesad@s puenden comunicarse con la Dra. Norma Vasallo, presidenta del Comité Organizador a través de:

E mail: cmujer@psico.uh.cu

Teléfonos: (537) 8783450

Dirección:

Cátedra de la Mujer
Universidad de La Habana
San Rafael y Mazón
Plaza, C. Habana
Cuba

Foro y taller de masculinidades en junio de 2008.

negracubana @ 14:22

FORO “La masculinidad en los medios”

Moderadora: Lourdes Pasalodos.

Participan:

Dr. Julio César González Pagés coordinador general de la red Iberoamericana de Masculinidades.

Lic. Andrey Hernández Centro de Prevención de VIH-SIDA

En esta ocasión la Editorial UNION presentará El dulce amargo de la desesperación, libro de Emilio Comas, presentado por Marilin Bobes, premio Casa de las Américas.

Fecha: jueves 5 de junio de 2008, hora: 10.00 am, Sala Guillén. Sede de la UNEAC. Calle 17 entre G y H. Vedado.

 

TALLER Masculinidades y Feminidades en los audiovisuales: hombres en cubierta y mujeres en el beisbol…..

Debate con el realizador Ernesto Pérez Zambrano y su obra.

Participan:

Dr. Julio César González Pagés coordinador general de la red Iberoamericana de masculinidades.

Est. Daniel Alejando Fernández González. Universidad de la Habana.

Est. Ernesto Díaz Calderin. Universidad de la Habana.

Fecha: 13 de junio de 2008, Hora 10. 00 am, Lugar: Universidad de la Habana.

Entrada limitada.

Contactar para confirmar al correo gonpages@cubarte.cult.cu

13/03/2008 GMT 0

Programa posdoctoral en Estudios de Género

negracubana @ 15:04
UNIVERSIDAD DE CIENCIAS EMPRESARIALES Y SOCIALES (UCES)

DEPARTAMENTO DE POSTGRADOS.
PROGRAMA POSTDOCTORAL EN ESTUDIOS DE GÉNERO.

CONVOCATORIA PARA EL PROGRAMA POSTDOCTORAL EN  ESTUDIOS DE GÉNERO   2008-2009

El Departamento de Postgrados de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES) de Buenos Aires, convoca  a la inscripción en su Programa Post-doctoral en Estudios de Género.
Este Programa ofrece una alternativa de nivel superior para quienes se han doctorado en ciencias humanas y sociales.
Su objetivo es aportar el enfoque interdisciplinario de los Estudios de Género a las investigaciones y proyectos en proceso.  También se propone superar el aislamiento entre disciplinas e incentivar el intercambio y la producción multidisciplinaria en este  campo de conocimientos.
Está dirigido a doctores/as que estén realizando estudios e investigaciones con perspectiva de Género.
Este Programa tiene una duración de dos semestres.
El programa ofrecerá seminarios, asesoramiento y tutorías a cargo de destacados/as especialistas de Argentina y de centros académicos extranjeros.  También están previstas reuniones periódicas de intercambio entre los/las investigadores/as participantes de este Programa, en la sede de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES) en Buenos Aires.
Las actividades propias del Programa Post-doctoral configuran un rango variado de posibilidades:
•     Investigación
•     Publicaciones científicas
•     Elaboración de ponencias
•     Conferencias públicas
•    Asesoría a tesistas de Postgrado
•    Participación en las jornadas de investigadores del Departamento de  Investigación de UCES u otras instituciones asociadas al programa.
•    Participación en las actividades del Programa de Estudios de Género y Subjetividad de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES)

El/la candidato/a post-doctoral podrá proponer en su plan de actividades opciones no incluidas en este listado que serán consideradas ad referéndum del Comité Académico.
El conjunto de actividades propuesto por cada post-doctorando/a en su plan deberá ser evaluado por el Comité Académico para otorgar los créditos requeridos para obtener la certificación del programa.

Requisitos de Ingreso al Programa Post-doctoral en Estudios de Género
1.- Poseer título de Doctor/a. Presentar original del mismo y/o copia autenticada.
2.- Presentar Currículum  Vitae.
3.- Presentar una solicitud impresa por la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES), debidamente completada.
4.- Acreditar experiencia en investigación en áreas  vinculadas al programa de estudios post-doctoral.
5.- Presentar una carta de recomendación emitida por un/a profesor/a de reconocido prestigio académico en el área.
6.- Presentar el proyecto de investigación que desarrollará, incluyendo las metas y los productos finales que espera obtener como resultado de la trayectoria post-doctoral.
7.- Presentar el programa de trabajo a desarrollar durante su trayectoria, junto con un cronograma.
8.- Aprobación de la solicitud de ingreso por parte del Comité Académico del Programa Post-doctoral en Estudios de Género.

Requisitos de permanencia
a) Informe semestral aprobado por el/la asesor/a y la Directora del Programa Post-doctoral en Estudios de Género.
b) Asistir a actividades de formación, investigación e intercambio presencial de investigadores a lo largo de la duración del programa.
c) Concurrir a reuniones de asesoría con  un/a  asesor/a de reconocida calidad académica que se le asigne para el desarrollo de su trayectoria post-doctoral.

Requisitos para la obtención del certificado de estudios post-doctorales.
a) Aprobación, por parte de la Directora del Programa Post-doctoral en Estudios de Género del informe final de actividades, previamente avalado por el/la asesor/a de la investigación post-doctoral.
b) Ponderación de las actividades realizadas con una cantidad no menor a 25 créditos académicos.
c) Presentación de un artículo como resultado de su propuesta de investigación, que deberá ser aprobado por el/la asesor/a de la trayectoria post-doctoral y por la directora del Programa Post-doctoral en Estudios de Género.
d) Cancelación de los aranceles establecidos por la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES).

CRONOGRAMA 2008-2009

1 de Marzo al 30 de Abril: Inscripción de candidatas/os al Programa Post-doctoral, cohorte 2008-2009. Entrevista con la Directora del Programa,  Dra. Mabel Burin y el Secretario Académico de Postgrados, Lic. José Fliguer.

Mayo  y Junio: Selección de  los/las candidatos/as al Programa Posdoctoral en Estudios de Género.

29 y 30 de Agosto: Seminario de presentación y  debate de los trabajos producidos por los/las egresados/as del Programa Post Doctoral en Estudios de Género, cohorte 2007-2008. Este seminario es de asistencia obligatoria para las/os candidatas/s post-doctorales de la cohorte 2008-2009. Se realizará en la sede de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES).

19 y 20 de Septiembre: Seminario  “Nuevos debates en Estudios de Género” con la participación de destacados/as especialistas en distintas disciplinas. Este seminario es de asistencia obligatoria para los/as candidatos/as post-doctorales de la cohorte 2008-2009. Se realizará en la sede de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES).

Informes e inscripción: UCES, Departamento de Postgrados, Adriana Accinelli, aaccinelli@uces.edu.ar  TE: (5411) 4815-3290 Int. 496. Paraguay 1338, 1er. piso, Ciudad de Buenos Aires.

14/11/2006 GMT 0

Mujer y violencia en la Cuba decimonónica: el caso de María Pérez

negracubana @ 14:43

La violencia doméstica constituye un vasto y reciente campo de investigación para los historiadores en Cuba. El análisis de múltiples pleitos encontrados en el Archivo Nacional, entablados ante los tribunales civiles durante la primera mitad de la centuria decimonónica, por mujeres cuyos maridos diariamente les propinaban golpes, insultos, amenazas y humillaciones, permite afirmar que estas agresiones físicas y psicológicas estaban íntimamente asociadas con una valoración ideológica asimétrica de los sexos.

Considerada la mujer más débil en cuerpo, mente y carácter que el hombre, se le asignaba en la relación conyugal un rol de sumisión y dependencia. Obligada a residir con el esposo, estaba sometida a su autoridad en todos los aspectos de su vida, puesto que no tenía soberanía sobre la mayoría de sus acciones legales, sus propiedades y sus ganancias. Incluso, si era madre no tenía derecho a ejercer la patria potestad sobre sus hijos.

Esta concepción falocrática de la familia monogámica, formada bajo la égida católica, investía al descendiente de Adán del “noble deber” de vigilar y corregir la conducta de su pareja. El maltrato formaba parte, de esta manera, de un patrón de actuación que abarcaba a todos los estamentos de la sociedad. Sólo, cuando la sevicia alcanzaba un ribete dramático, que amenazaba seriamente de muerte a la esposa, ésta podía denunciarla en los tribunales civiles, o en los eclesiásticos si pretendía obtener el divorcio1. Valdría la pena destacar, que dichas acusaciones podían ser realizadas por mujeres de todos los niveles educativos y sociales.

María Pérez, campesina mestiza y analfabeta, fue una de esas mujeres que denunció a las autoridades la violencia de que era víctima. El 18 de agosto de 1819 acudió ante el escribano Ramón Martínez, para que a su nombre remitiera una carta al Juez del Partido de Lagunillas2 , Alejandro Hernández, en la que le comunicaba:

"Aviso a usted como Juez de este Partido, como mi marido nombrado Tadeo Rodríguez me ha dado un castigo exorbitante que me ha hecho varias heridas pues me llevó tres cuartos de legua castigándome a pie por los montes (…), le aviso a usted para que tome las providencias que le corren de obligación porque mi vida está en peligro."3

Diez días después, Hernández se personó en la vivienda de María para tomarle declaración oficialmente. Ella enfatizaba en su alegato, que los porrazos descargados por su cónyuge no eran leves ni ocasionales, sino al contrario, se habían convertido en una práctica habitual.

"Que antes de sacarla de la casa le pegó un tizón de candela que le hizo varias quemaduras habiéndole apagado un tizón en el cuerpo, volvió por otro y también dice que le dio algunas quemaduras con él. (…). Dice además que le ha dado en varias ocasiones y que en una de ellas le dio un bocabajo. De edad de 25 años y estado casada"4

Para confirmar la ocurrencia de los acontecimientos antes descritos, fueron citados para testificar varias personas que trabajaban junto a Tadeo Rodríguez en el ingenio de Domingo Mora. Invariablemente, para que los Magistrados aceptaran la idea de que la estabilidad de la familia se hallaba resquebrajada se necesitaban evidencias muy categóricas.

Resulta importante recordar aquí, que tanto para la Iglesia como para el Estado, la familia constituía un espacio vital de control social, un lugar de aprendizaje de los comportamientos “virtuosos” que garantizaban la paz social. Por esa razón, Rodríguez intentó “persuadir” a algunos de los testigos para que negaran su mal proceder. Entre ellos, se hallaba el esclavo Arencibia, quien a pesar de recibir varias amenazas por parte de Rodríguez, se negó a mentir sobre los hechos que había presenciado:

"En veintiocho de agosto de mil ochocientos diecinueve, habiendo pedido el permiso a su amo compareció ante mí, Don Alejandro Hernández, y los de asistencia Don Miguel Alvarado y Don Leonardo Izquierdo, el moreno José de Jesús Arencibia, criollo.5 Dice el que declara que estaba la mujer bañada en sangre cuando él la vio. Y que le dijo Rodríguez que como algún Juez lo prendiera por haber golpeado a la mujer lo pasaría mal."6

La lectura de esta documentación refleja, cómo María además de soportar ser lastimada en la cabeza, los senos y el vientre por instrumentos contundentes, recibía serias agresiones psíquicas y profundas heridas en su dignidad.

"Preguntado Don Miguel Valcárcel, de estado casado y oficio alfarero y vecino de este Partido, sobre si conoce a Tadeo Rodríguez y a María Pérez su mujer, y si sabe del trato bueno o malo que le da Rodríguez a su consorte. Y responde que hace más de un año que los conoce y (…) que un día, que fue el 26 de julio de este presente año, se puso Rodríguez a castigar a la mujer y gritaba ella a su esposo que la matara de un golpe para sentir menos sus penas y que Rodríguez le contestó que se callara y que él la mataría pero poco a poco."7
Dichos abusos no fueron negados por Tadeo en el interrogatorio que le fuera realizado por el Juez Miguel García, después de ser arrestado y remitido a la Real Cárcel de la Habana, el 4 de noviembre de 1819. Más bien, él buscó mostrar que su esposa era poco “honesta” y que por ese motivo había sido “merecedora” del castigo.

"Hallándose en la sala de visitas el Dr. D. Gregorio Quintana, asociado de mí el Excelentísimo, se hizo comparecer a Tadeo Rodríguez de 28 años de edad, condición libre, estado casado y oficio aserrador. Indagado sobre por qué había tratado a su esposa con tanta sevicia dijo que por haberla encontrado infiel en su matrimonio, en términos de haberla encontrado con Don Nicolás Hernández conocido por el Gomero."8

Las anteriores palabras de Rodríguez estaban en consonancia con las del discurso que postulaba que la violencia era éticamente poco reprobable cuando se ejercía en mujeres de menor calidad u honorabilidad. Por eso en estos casos, los hombres siempre se defendieron desacreditando la honra de sus “medias naranjas”, con el fin de disminuir la legitimidad de las acusaciones. Esta estrategia seguida por Tadeo, para intentar ser exonerado del delito que se le atribuía, prueba que esos elementos jurídicos patriarcales, habían permeado la sociedad hasta el punto de que una persona ignorante como él, iletrado por demás, podía escudarse tras ellos.

"Reconvenido como es que dice fue el motivo que le impulsó haber tratado a su mujer en los términos expresados, la infidelidad que en ella advirtió, cuando hay constancia en el sumario de que en otra ocasión castigó igualmente el confesante a su citada consorte, sin que hubiese precedido motivo para ello, contestó que, aunque es verdad castigó otra vez a su mujer fue por igual causa a la expresada, que es cierto se violentó; pero que todo fue efecto del dolor que le causó el lance amoroso referido. (…). Preguntado, además sobre si sabía que la violencia y el castigo cuando puede resultar peligrosa para la vida las leyes tienen establecidas severas penas contra semejantes delincuentes dijo: que todo lo sabe, pero como él no ha incurrido en las apuntadas delincuencias, no puede estar comprendido ni en las leyes ni en sus penas."9

La imputación de adulterio hecha a María, aún cuando públicamente era notoria su rectitud y fidelidad, bastó para que el Tribunal dictaminara la inocencia de Tadeo en esta causa criminal. Es que, en la práctica, la defensa de la unión conyugal era mucho más importante para la sociedad que la aplicación literal de las leyes y las autoridades estaban dispuestas a aceptar una “dosis” de maltrato, legitimada en la autoridad del marido, quien en cierta forma tutelaba a la mujer.

"Habana y noviembre 6 de 1819.
Vistos: Por justas consideraciones se sobresee en este expediente: póngase en libertad a Tadeo Rodríguez, apercibido para que en lo sucesivo trate con más moderación a su consorte María Pérez, librándose orden al Capitán del Partido de Lagunillas, para que se le notifique.
Juez Miguel García. "10

Las represalias que tras su salida de prisión tomaría Rodríguez con María, causante de su encierro, resultan una incógnita. Pero lo que su caso trasluce nítidamente son: las características de la violencia que muchas mujeres vivían cotidianamente en la Cuba decimonónica, ante la que algunas se rebelaron y a la que muy pocas lograron ponerle fin; la manera en que los conocimientos de los procedimientos legales estaban a todos los niveles sociales y cómo, a pesar de la honestidad de los testigos, sus declaraciones fueron marginadas y se adoptó una conducta que favorecía las prácticas patriarcales más extremas, como las de la sevicia.

1 Dado que el matrimonio aceptado en la Isla entonces era el canónico, los jueces eclesiásticos eran los únicos que podían pronunciar una sentencia de divorcio. Aunque este dictamen no implicaba la ruptura del vínculo matrimonial, que para la Iglesia católica posee carácter sacramental, sí autorizaba la separación de lecho, mesa y habitación de la pareja. En dependencia de la causa por la que se solicitase el divorcio de separación de cuerpos (sevicia, adulterio, delincuencia, herejía o enfermedades incurables, que a juicio de los médicos, pudieran ser transmitidas por la cohabitación de los cónyuges), el tribunal eclesiástico dictaminaba que la separación fuese perpetua o temporal.

2 Lagunillas era un poblado de la actual provincia de Matanzas.

3 Contra Tadeo Rodríguez por sevicia a su consorte María Pérez. Archivo Nacional de Cuba. Miscelánea de Expedientes, legajo 347, no. AC, folios 3-3v.

4 Ibídem, folio 4v.

5 Aunque aquí se resalta la loable actitud adoptada por el esclavo Arencibia, hay que tener en cuenta, que su denuncia de la golpiza propinada por Rodríguez a María, no le acarreaba represalias por parte de su amo. De cierta forma implicaba su apoyo, ya que a un esclavo se le prohibía declarar ante las autoridades, a no ser que se dirigiera al Síndico por causa de un grave problema personal, sin la autorización del dueño.

6 Contra Tadeo Rodríguez…ob. cit., folio 7.

7 Ibídem, folios 7v-8.

8 Ibídem, folios 11v-12.

9 Ibídem, folio 14.

10 Ibídem, folio 14v.

La Lic. Leonor Arlen Hernández Fox, autora de este artículo, es profesora del Departamento de Historia de Cuba. Facultad de Filosofía e Historia. Universidad de La Habana.

Tomado de Cubaliteraria

Yo soy marxista y tú? (II)

negracubana @ 14:11

Parte III: Amas de casa desesperadas

 

Decíamos que la familia es la institución de esta sociedad de clases que determinó y mantiene la opresión de las mujeres. Sin embargo, la familia no cumple esta función del mismo modo entre las clases dominantes que entre las clases subalternas.

 

Para la pequeñoburguesía (los pequeños comerciantes, propietarios de pequeñas parcelas de tierra, etc.), la familia es una unidad productiva en la que todos sus miembros cooperan. Para los explotadores, la familia es, fundamentalmente, aquella institución a través de la cual transmiten hereditariamente su riqueza de una generación a otra.

Pero los capitalistas obtienen otros beneficios de la familia... ¡de los trabajadores!: la familia del obrero es el mecanismo básico por el cual, el empresario, se exime de garantizar la reproducción social de aquellos cuya fuerza de trabajo explota. ¡Es un mecanismo muy barato para la burguesía! Por eso, los capitalistas nos siguen inculcando la idea de que cada familia debe hacerse responsable por la vida de sus integrantes. La familia es responsable del cuidado de todos aquellos que no están en condiciones de ser explotados y “ganarse el pan con el sudor de su frente”: niños, ancianos y enfermos.

Además, a través de la familia, se garantiza la reproducción de la fuerza de trabajo con las tareas domésticas gratuitas que permiten a los trabajadores volver a la fábrica, al día siguiente, para seguir vendiendo su fuerza de trabajo al capitalista. Si los trabajadores tuvieran que comprar su comida hecha o tuvieran que comer siempre en restaurantes, si tuvieran que recurrir todos los días del año a los lavaderos automáticos y las tintorerías, si tuvieran que pagar modistas, niñeras y personal de limpieza para el aseo de la casa... ¡tendrían que cobrar salarios mucho más altos que los que cobran! Por eso el capitalismo, aunque no “inventó” la opresión de las mujeres, se aprovecha de ella en gran escala, fomentando los prejuicios de que las mujeres tienen que estar en la casa fregando, mientras los varones trabajan para “traer el sustento”.

¡Pero, al mismo tiempo, el capitalismo empujó a las mujeres a la producción social! Incorpora su fuerza de trabajo a fábricas, talleres y empresas; pero no las exime de las tareas domésticas. Por eso, los marxistas hablamos de la doble jornada laboral de las mujeres trabajadoras: por un lado, vende su fuerza de trabajo al patrón –como el resto de los obreros–; pero, además, usa el tiempo libre restante en las tareas domésticas que no son consideradas “horas de trabajo” por la patronal, aunque le resulten altamente beneficiosas.

El resultado para las mujeres está claro: stress, abatimiento, embrutecimiento y múltiples enfermedades y accidentes producidos por la excesiva fatiga. Es lógico que el amor familiar, entonces, se vea trastocado por la discordia, el malhumor, el desgano y la irritabilidad.

Los reaccionarios de toda laya dicen que los marxistas –cuando denunciamos esto– queremos destruir a la familia. ¡Pero es el mismo sistema capitalista el que, al mismo tiempo que glorifica la unidad familiar, hunde en esta situación a las familias proletarias!

 

Parte IV: Las superpoderosas

 

A pesar de lo que venimos sosteniendo, la familia es defendida por la mayoría de los trabajadores y trabajadoras, porque es el único lugar en el que se intentan satisfacer algunas necesidades humanas, como el amor, la compañía, etc. ¡Quien desintegra a la familia, trayendo sufrimiento y soledad, no es el marxismo sino el propio sistema capitalista!

 

El sistema capitalista ha moldeado enormes contradicciones: nos dice que las mujeres debemos quedarnos en el hogar al cuidado de los niños, pero nos obliga a trabajar fuera de la casa, porque con un salario no alcanza para sostener a la familia; nos dice que los varones tienen que proveer el sustento, pero después azota a los trabajadores con el látigo de la desocupación, provocando depresión y angustia junto con la miseria. En el capitalismo, nos dicen que debemos criar a nuestros niños, pero ni el Estado ni los capitalistas nos proveen de guarderías gratuitas en nuestros trabajos, para estar cerca de ellos, que quedan en manos de otras trabajadoras –si podemos pagar este servicio- o al resguardo de sus hermanas mayores, de las abuelas u otros familiares. ¡Incluso nos despiden cuando quedamos embarazadas!

A los jóvenes se les dice que deben ser libres, independizarse de sus padres y progresar, pero después se encuentran con el trabajo precario, la flexibilización, los sueldos de miseria y la inestabilidad de los contratos temporales... ¡Así que tienen que quedarse a vivir con los padres hasta muy grandes! Nos dicen que debemos soñar con el amor romántico, pero después nos imponen los turnos americanos, los horarios rotativos, el trabajo nocturno... ¿Y cuándo nos vemos con nuestra pareja?

También nos dicen que las mujeres somos débiles, pero cada vez son más los hogares mantenidos por mujeres solas. Pero además, cuando el capitalismo descarga sus grandes crisis sobre las familias obreras, ¡las mujeres están en la primera fila de la lucha y son de temer para los patrones, para los jueces, para las fuerzas represivas y para los políticos del régimen! Trotsky decía que “la crisis social, con su cortejo de calamidades, gravita con el mayor peso sobre las mujeres trabajadoras. Ellas están doblemente oprimidas: por la clase poseedora y por su propia familia.” Pero agrega: “Toda crisis revolucionaria se caracteriza por el despertar de las mejores cualidades de la mujer de las clases trabajadoras: la pasión, el heroísmo, la devoción.” Así lo mostraron las mujeres pobres de París, en 1789, cuando se movilizaron contra los precios del pan y dieron inicio a la gran Revolución Francesa. Así lo mostraron, también, las obreras textiles de San Petersburgo, en 1917, cuando se movilizaron reclamando “pan, paz y libertad” y dieron el puntapié inicial de la primera revolución proletaria triunfante, la Revolución Rusa. Pero también así lo mostraron, más recientemente, las obreras de Brukman y las mujeres de los movimientos de desocupados, enfrentando la crisis del 2001. Y en estos últimos meses vimos cómo las jóvenes de la Comisión de Mujeres de Jabón Federal estuvieron al frente de la lucha por la reincorporación de los despedidos, imprimiéndole su fuerza, como apoyo moral de sus compañeros. Ellas dijeron que no eran las “chicas superpoderosas”. Sin embargo, su compañía y su fortaleza fueron indispensables para que la patronal no quebrara el ánimo de los trabajadores.

Las mujeres, durante la dictadura militar, fueron las que encabezaron las denuncias contra el terrorismo de Estado. Y también son mujeres las que siempre están adelante en las movilizaciones contra el gatillo fácil, convirtiendo su dolor en una lucha contra las fuerzas represivas, la corrupción y la impunidad.

Por eso, creemos que un análisis materialista del origen histórico y del rol que cumple la familia en la sociedad capitalista y una visión marxista de la opresión de la mujer en la sociedad de clases son esenciales para desarrollar un programa revolucionario que se plantee desplegar esta enorme energía de las mujeres trabajadoras y de los sectores populares en la lucha por la revolución social y la emancipación de todos los oprimidos.

 

Parte V: Libres e iguales

 

Decíamos que un análisis materialista del origen histórico y del rol de la familia en la sociedad capitalista y una visión marxista de la opresión de la mujer en la sociedad de clases son esenciales para desarrollar un programa revolucionario, que se plantee desplegar esta enorme energía de las mujeres trabajadoras y de los sectores populares en la lucha por la revolución social y la emancipación de todos los oprimidos. ¿Qué debería plantearse ese programa?

 

A los marxistas muchas veces nos acusan de estar en contra de la familia. A decir verdad, es el propio capitalismo el que destruye a las familias proletarias con la superexplotación, la desocupación, la marginación, el hambre, la miseria y todas las consecuencias de la descomposición social. Lo que planteamos es que debe abolirse la familia como estructura económica privada, sobre la que descansan las tareas relativas al abastecimiento de alimentos, abrigo, comida y cuidados necesarios para la reproducción de la fuerza de trabajo; para dar paso a relaciones establecidas libremente, sin coerción económica ni de ningún tipo, y basadas en el amor. Pero sabemos que esto no puede acontecer “por decreto”.

Para ello es necesario plantearse, en primer lugar, la industrialización y socialización de las tareas necesarias para la reproducción. Esto liberaría a las mujeres de lo que Lenin denominó la “esclavitud doméstica” y permitiría que se incorporen a la producción socializada en las mismas condiciones que los varones, sin cargar con las dobles cadenas que impone la doble jornada laboral.

Esta enorme tarea es inseparable del derrocamiento de la propiedad privada de los medios de producción. Sólo sobre la base de un estado obrero, basado en los organismos de democracia directa de la clase trabajadora que planifiquen la economía, se podrán dar estos primeros pasos para erradicar, definitivamente, la opresión que pesa sobre las mujeres.

Pero con esa perspectiva, sabiendo que esta emancipación sólo puede conseguirse sobre las bases de una revolución socialista que acabe con el dominio de una clase sobre otra, llamamos a la más amplia movilización de las mujeres para luchar con un programa que permita desplegar la energía revolucionaria de la clase trabajadora en alianza con el pueblo pobre y otros sectores oprimidos. Exigimos un salario destinado al trabajo doméstico necesario, en una familia, para su propia reproducción; denunciando que ese trabajo “invisible” y no remunerado –que recae mayoritariamente en las mujeres de la familia- es vital para el Estado y los capitalistas ya que, en nuestro país, equivale a más del 33% del Producto Bruto Interno. Exigimos la inclusión de guarderías pagadas por la patronal y el Estado en las fábricas, empresas y demás lugares de trabajo.

Con la incorporación de las mujeres a la producción social, exigimos igual salario por igual trabajo, igualdad de oportunidades en el empleo, contra la discriminación de las mujeres en cualquier rama de la actividad económica y derechos especiales para las mujeres embarazadas y que están amamantando.

Junto a esto, el derecho de las mujeres a decidir y tomar control de su propio cuerpo, su sexualidad y sus funciones reproductivas. Por eso luchamos por el derecho al aborto libre y gratuito, pero también por la educación sexual y la distribución gratuita de anticonceptivos, al mismo tiempo que defendemos el derecho a la maternidad elegida libremente.

Consideramos que sólo la más amplia autonomía –desde la independencia económica hasta el control del propio cuerpo- permitirá que las personas se relacionen con libertad, amor y respeto mutuo, basándose exclusivamente en sus deseos y no presionados por las necesidades acuciantes de la supervivencia cotidiana.

Para esto es necesario, también, enfrentar los prejuicios que la clase dominante recrea entre las filas de los explotados. Sabemos que, tampoco con decretos o “buenos deseos” se puede acabar con el machismo y la opresión. El feminismo plantea la necesidad de desarrollar nuevas “culturas” y “estilos de vida” que enfrenten las actitudes patriarcales de los varones. Para los marxistas, por el contrario, la salida no es individual. Y no culpamos a los varones de la opresión sexual, sino a la sociedad de clases y sus instituciones. Es ésta la que reproduce y legitima estos comportamientos machistas entre los sectores oprimidos, fortaleciendo el dominio de los explotadores.

Sin embargo, que no se trate de un problema de “educación” o “estilo de vida”, no significa que los marxistas, los obreros concientes y las mujeres que toman su destino en sus propias manos no debamos enfrentar estas presiones y que, en ocasiones, nos conducen a reproducir las peores miserias humanas que luchamos por desterrar. Parafraseando a Marx, podemos decir que no puede liberarse quien oprime a otros. Por eso, ¡desterremos el sexismo de nuestras filas! ¡Por la unidad de la clase trabajadora en lucha contra la explotación y la opresión! ¡Paso a la mujer trabajadora!

Publicado en entregas semanales en el periódico La Verdad Obrera , del Partido de Trabajadores Socialistas www.pts.org.ar

Tomado de Rebelión

10/11/2006 GMT 0

Coeducación Espacio para Educar en Igualdad (sitio)

negracubana @ 12:40

20061110174003-lengusex2.jpg

Querid@s no se que pasa con Blogia, o con mi conexión, que hoy no logro poner hipervínculos, así que les paso la dirección del sitio Coeducación Espacio para Educar en Igualdad, la cual es http://web.educastur.princast.es/proyectos/coeduca/, vaya como en los viejos tiempos....

Les dejo otra de las imágenes interesantes que se encuentran en el sitio.

Al final, lo logré. Igual, se las dejo afuerita por si las moscas...

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