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Negra cubana tenía que ser
Una mujer negra que no es más otra, es ella misma
bell hooks

Categoría: Femineando

10/03/2008 GMT 0

El feminismo, para tres cubanas

negracubana @ 12:38
Un amigo, el pasado 8 de marzo, dejó esto en mi buzón:

Esperemos
Aurelia Castillo de González, La Habana, 1895
“Las leyes tiraron una línea entre el hombre y la mujer, y sobre esa línea alzaron las costumbres elevadísima e infranqueable muralla.

La mujer hubo de acatar leyes en cuya confección no tomaba parte. Sus destinos se decidieron sin consultarla para nada y decretada quedó su eterna minoría, su posición perpetua protegida; posición humillante que deja ánimo campo a todos los abusos, y cuyo resultado final e ineluctable es la postración de la voluntad, si no la perdida completa de la dignidad, ahogada entre los ruines defectos de los que vive sojuzgado.”


¡Masculinismo, no! ¡Feminismo!

Mariblanca Sabas Aloma, La Habana, 1920.

¿Qué queremos masculinizarnos?

¡No! Queremos simplemente hacernos dignas del hombre; y al decir el hombre, nos referimos al hombre que piensa, que crea, que trabaja, que aspira, que progresa; al hombre que se desvela por remediar los males de la humanidad, que labora incesante por nuestro perfeccionamiento; ellos, los hombres de talento y de alteza de miras, no se asombran, como los hermanos espirituales de Don Juan, cuando oyen decir de una mujer que es feminista, sino que, por el contrario, la apoyan y la admiran.

Creen los hombres inferiores que nosotras queremos usurparles sus derechos, que queremos descender a la prosa de la vida, a endurecer nuestros sentimientos en ella, creen que las teorías que sustentamos las tenemos que defender con pantalones, cuello y corbatas, alzando los puños y endureciendo el gesto; que queremos el voto para hacer de él lo que hacen los hombres vulgares: un motivo para guaperías y egoísmo; todo eso, y mucho más opinan de nosotros. Los ilustres hermanos de D. Juan.

 
Feminismo
Camila Henríquez Ureña, La Habana, 1939.

“Cuando la mujer haya logrado su emancipación económica verdadera; cuando haya desaparecido por completo la situación que la obliga a prostituirse en el matrimonio de interés o en la venta pública de sus favores; cuando los prejuicios que pesan sobre su conducta sexual hayan sido destruidos por la decisión de cada mujer de manejar su vida; cuando las mujeres se hayan acostumbrado al ejercicio de la libertad y los varones hayan mejorado su detestable educación sexual; cuando se viva días de nueva libertad y de paz, y al través de muchos tanteos se halle manera de fijar las nuevas bases de unión entre el hombre y la mujer, entonces se dirán palabras decisivas sobre esta compleja cuestión. Pero nosotros no oiremos esas palabras. La época que nos toca vivir es la de derribar barreras, de franquear obstáculos, de demoler para que se construya luego, en todos los aspectos, la vida de relación entre los seres humanos.”

06/03/2008 GMT 0

Recordando a Las Krudas

negracubana @ 16:31

Mama KrudaAyer, durante el concierto de mujeres raperas, todas recordamos a Las Krudas. Aprovecho que aun tengo la buena sensación en mi piel, aquella que me produjo el volver a escucharlas, para compartirles algo de lo que esta en myspace.com.

Un momento especial, cuando las chicas raperas le pusieron en hombros nuestra bandera a la MADRE de Las Krudas.

Krudas Cubensi es una collectiva mujerista.

Somos tribu que cree firmemente en la acción de las mujeres como parte central y motriz en el cambio del mundo ¡Que se necesita ya!

Krudas Cubensi son tres artistas de Hip Hop; Artes Visuales; Teatro en Zancos y Poesía. La agrupación se compone por las hermanas Odaymara y Odalys Cuesta y Olivia Prendes. Originalmente fundadoras de la ''Agrupacion de Creación Alternativa Cubensi'' en 1996 y en 1999 del grupo de Hip Hop; Krudas Cubensi.

Internacionalmente reconocidas Krudas Cubensi se han presentado en espacios como Teatro Nacional de Cuba, Teatro América, Anfiteatro de Alamar en Cuba; Canopy Club, Blueberry Hill, Blue Note, Knickerbockers, Granada Theatre, Waiting Room, Edificio de Mujeres, Galería de la Raza, Picador Theatre, La Peña Cultural Center, Majestic Theatre, Pabst Theatre, Blind Pig y House of Blue Theatre, S.O.B.s (NY) entre otros en EUA.

Tambien han colaborado en varios proyectos y presentaciones artísticas. Han compartido escenarios con el poeta Sekou Sundiata (e.p.d); Herencia Reggae Band, Obsesión, Anónimo Consejo, Paisanos, Hermanos de Causa, Paso Firme, D'bi Young y Omegas Kilay, Aya de Leon, Goddessa Alchemy Project, Common, La Bruja, Patty Duke, Rebeldiaz, Climbing Poetree, Bronouwt, Dj P.O.W, Sevilla del Mazo; Buscando el Monte, Antibalas Orchestra (2006 Spring Tour) y much@s más.

"Por la gente buena, por las femeninas del mundo y la paz y nuestras madres, por la resistencia de culturas matriarcales, de estructuras matriarcales, de reservas matriarcales, de costumbres matriarcales, para continuar la eterna lucha por equilibrar la vida."
Olivia Prendes


"No hay verdadera revolución sin mujeres"
Odaymar a Cuesta.

23/02/2008 GMT 0

Negra (cubana) tenía que ser. El uso del blog desde el ciberfeminismo

negracubana @ 21:20
NegracubanaPonencia presentada en el VII Congreso Iberoamericano de Ciencia, Tecnología y Género, La Habana 18-22 de febrero 2007.


"Cuando te miras al espejo, ¿qué ves?" "Veo una mujer", responde la blanca.
La negra explica: "Ese es el problema, cuando yo me miro al espejo, veo una mujer negra.
Para ti la raza es invisible, porque así funcionan los privilegios.”
Lélia González (feminista afrobrasilera)

Me llamo Sandra, nombre que mi tía Miriam y mi tío Juan Antonio me dieron, mucho antes de mi nacimiento, como muestra de su amor por mi. Sin embargo, prefiero que me llamen negra, negrona, y ahorita que ando con mi identidad cyber a cuestas: NEGRACUBANA. Y no es por gusto, es porque soy hembra, mis caracteres sexuales dan cuenta de ellos; soy negra: por el color intenso de mi piel, mi nariz ancha y mis labios gruesos; cubana: pues tuve la dicha de nacer en esta insularidad que disfruto enormemente; soy mestiza, dentro de mi habitan un chino, una jamaicana, un criollo, una africana, a quienes le debo, entre otras cuestiones, el color de mi piel y mis ojos achinados y por ultimo soy caribeña y confieso que esta ha sido de mis últimas apropiaciones identitarias, dado que la gente de esta isla ha preferido ser latina ante caribeña, creo que solo el oriente del país, en especial en el caliente Santiago, escapan de tal falacia.

Por otra parte, desde muy chica me acostumbré a la ausencia de mi nombre: “esta negra”, “aquella negrita”, “la negra”, eran como me llamaba la gente en la primaria, en la Lenin, en la Facultad de Psicología. En fin, yo era una negra que vivía, estudiaba, existía entre personas blancas. Confieso que por momentos me resistí a ser llamada así, sin embargo en aquel entonces no entendía lo que quería decir: “lo único que te falta es ser blanca” y hasta llegaba a sentirme bien cuando alguien me decía: negra, tu eres una negra-blanca”, quizás para mi mente infantil solo era problema del color, de manera que también podía ser una negra-verde o una negra-roja. Ahora sé, hace muchos años sé, que significa ser una negra-azul, y que esta es una problemática bien compleja que resume siglos de esclavitud y racismo.

La bloga que presento en el día de hoy, en el marco de este evento, viene a ser una manera de decir lo que quiero y siento fuera de la academia, que por momentos me constriñe, haciendo uso de las categorías, herramientas y conocimientos que el feminismo negro y ciberfeminismo me brindan, para reelaborar las vivencias que he tenido a los largo de tres decenios de vida. Por otra parte, esta no es una ponencia acabada o definitiva, ella va evolucionando (o lo contrario) en tanto me encuentro en lo que produzco y hago para mi bloga, teniendo en cuenta que las identidades no son entes fijos y acríticos; en su lugar puedo entrar, salir, dialogar y hasta prescindir de ellas. Por ejemplo, ahora mismo ando en un proceso de amor-extrañamiento con el “gorda”, veremos si de aquí a cuando vuelva a redactar esta ponencia ya le tengo más simpatía.


Posicionándome teóricamente

La corriente llamada feminismo negro, surgida durante los años setenta, advirtió el carácter burgués y clasista del movimiento feminista, lo que supuso una toma de conciencia en estas otras mujeres (negras, tercermundistas, pobres, etc) quienes coincidieron en reconocer la concomitancia de varias opresiones: sexista, clasista, racial, regional, religiosa, heterosexista, etc.

Asimismo, la feminización de fenómenos como la emigración y la pobreza, se expresa de manera incisiva en mujeres pobres, negras e inmigrantes quienes están obligadas a ocupar las posiciones más desventajosas; ellas continúan siendo las nanas, sirvientas (o como decimos en Cuba “la muchacha que me ayuda”) por lo que en ocasiones detrás de una gran mujer (ejecutiva, comerciante, intelectual o académica) pudiese estar una mujer negra.

Se erige entonces la racialidad como una categoría política que, aislada del esencialismo, agrupa a mujeres que procedían de la periferia de la sociedad. Ellas reconocieron las lecturas que quedaron subsumidas o invisibles en la lucha feminista tradicional. Ellas realizaron y realizan aportes no solo a la militancia feminista sino también a la teoría. Temáticas relativas al tratamiento del cuerpo de la mujer negra en los medios y la publicidad, la belleza negra, el papel de la familia en la conformación de las identidades raciales, la historia de discriminación y esclavitud a la que estuvieron sumidas estas personas y los estereotipos asociados a ellas han sido algunas de las problemáticas que las feministas afrodescendientes han ayudado a desentrañar. En la práctica, el acceso a la educación, a los derechos sexuales y reproductivos, en especial al aborto, a la vivienda, al agua, son algunas de las razones que encuentran estas mujeres para luchar cada día.

En Cuba son recientes los estudios o prácticas que iniciarían esta tendencia, los que han hecho énfasis en la imagen de la mujer negra en la publicidad o su presencia en los medios de comunicación. En este sentido, las comunicadoras Norma R. Guillard e Irene Esther Ruiz han realizado investigaciones que pudieran ser reconocidas como aplicaciones concretas de los presupuestos teóricos del Feminismo negro.

Por otra parte, la afronorteamericana bell hooks intentaría descolocar del discurso hegemónico que sobre la sexualidad de la mujer negra y mestiza se ha preferido en la sociedad patriarcal. Ella, con un sagaz análisis de la cultura occidental ha advertido sobre el tratamiento de la mujer negra y mestiza como objeto del deseo.

A mi juicio, la sobre-sexualidad de la mujer negra y mestiza también podría hacer alusión a la creencia de que las personas negras estamos más cerca de los primates, y por tanto de la naturaleza. Es como si fueran más primitivas, más salvajes, menos educables, imponiéndose entonces una razón de intenso carácter racista. Si a esto unimos que prevalecen criterios biologicistas en torno a la sexualidad, como una función que es dominada por los instintos, pudiéramos entonces entender la relación entre sexualidad y raza.

Asimismo, la imposición de patrones blancos de belleza (cabello desrizado) y por ende, el descrédito de la belleza negra ha sido uno de los fuertes de la cultura patriarcal sexista/racista. La belleza tradicional necesariamente pasa por el rostro del individuo, por tanto labios, nariz, y cabello son centros de atención en este sentido.

Sin embargo, a mi juicio, es el cabello quien concentra los debates más intensos sobre la belleza y especial sobre la belleza femenina, dado su maleabilidad y que, evidentemente, se ha reforzado por mucho tiempo la creencia de que el cabello lacio es un componente de la belleza física. Partiendo del hecho de que los hombres podrían rapar su cabeza y no es cuestionada su identidad de género o su orientación sexual, para las mujeres aun sigue siendo un mandato, al menos para las mujeres jóvenes, preservar el cabello largo, lo cual para las mujeres negras es motivo de conflicto teniendo en cuenta tanto elementos económicos como de características propias del cabello.

Cuerpos vendibles y cabellos desrizados han sido parte de la colonización que llega hoy hasta nuestros días; sin embargo, propuestas diferentes, intentando desentrañar la madeja de discriminación que otorgan, más que actualidad le brinda justicia al tema, en este camino es donde ser inserta Negra (cubana) tenia que ser.


Era (soy) negra y ahora también soy ciberfeminista.

El ciberfeminismo, como otras corrientes, ha tenido múltiples definiciones, sin embargo nosotros preferimos acogernos a la siguiente:

1. Uso de los ordenadores e Internet para propagar la lucha feminista.

2. Rama de la crítica feminista que intenta desenmascarar los presupuestos machistas y patriarcales que hay detrás de los ordenadores y la Red, la brecha tecnológica que emana de ello, intentando también que Internet sea un lugar mucho más amigable y útil para las mujeres.

3. Creación de cibercomunidades y Zonas Temporalmente Autónomas en la que las mujeres puedan encontrarse a sí mismas y reconstruir su identidad fuera de la influencia de la mentalidad patriarcal (1).

Cuando comencé a construir Negra (cubana) tenía que ser mi objetivo era el primero, propiciar la reflexión sobre algunas áreas de la vida cotidiana a partir del feminismo negro, reconociendo a Internet como el espacio ideal por la posibilidad que brinda para la diseminación y permanencia de la información en y por la red de redes.

Una precisión pertinente sobre el nombre de mi bloga. Cuando supuestamente una persona negra se comporta dentro de lo esperado parar su color de la piel, la gente suele decir o pensar: tenía que ser negro o negra. De esta manera, me apropie de esta frase altamente racista, para desconstruirla y jugar por ella. Si lo que quieran decir que por ser negra lo puedo hacer a la entrada o a la salida, si por ser negra no soy guapa ni hay tamarindo dulce, si por ser negra solo puedo ser la suela del zapato de algunos, entonces: Negra (cubana) tenía que ser.

Esta bloga se convirtió entonces en la cristalización de mi identidad racial y ciberfeminista, reconociéndome entonces como una mujer negra que, apropiándose de la tecnología, quería traer al debate temas de su interés como pueden ser la infección por ITS/VIH/SIDA, los libros y la literatura, el pensamiento caribeño, la racialidad y la negritud, la música, el movimiento de HIP HOP cubano, entre otras cuestiones.

Negra (cubana) tenía que ser también es el resultado de la colaboración de quienes me han dado su testimonio, han permitido que publique su artículo o me han ayudado a desentrañar el complejo lenguaje de los ceros y unos.

(1) Tomado de Creatividad feminista

13/02/2008 GMT 0

Embajadora del sexo

negracubana @ 21:44

Amig@s

Les dejo una canción de Frank Delgado que, aunque esta pasada un poco de moda, nos permite repensar el asunto de la prostitución en Cuba. Recuerden que ya había subido La llaman puta, de Obsesión, por si quieren comparar o recordarla.


Embajadora del sexo
Letra y música: Frank Delgado

Embajadora del sexo, funcionaria del deseo
De día estudias inglés y por la noche te veo

Escarnecidas en historias, como burdas mesalinas
Pero en tiempo de aventura de ser puta clandestina

Que no pagan sindicato, ni a chulo ni pretendiente
Por esa parte te digo son putas independientes

Que utilizan la avenida sin tener que pagar nada
Por esa parte te digo don putas privilegiadas

Si dejan siempre a su paso un rosario de opiniones
Al menos son más rentables que algunas instituciones

Como dice Jorge Amado, hermana prostibularia
Tengan conciencia de clase sean putas proletarias.

No dejen que un extranjero mancille tu mercancía.
Unifiquen la tarifa, no cedan la plusvalía.

Pero no vengas con drama de que eres puta por hambre
Dime mejor que es buen negocio o lo llevas en la sangre.
Yo, yo quisiera estar contigo aunque sea un día de fiesta,
Pero lo bueno de Cuba siempre algo verde te cuesta.

Nunca te vendas barato, trabaja con calidad
No se si es una utopía ser puta con dignidad
No se si es una utopía ser puta con dignidad

Embajadora del sexo, funcionaria del deseo
Trabajan duro, van por dinero, te cobran algo
y hacen lo suyo sin protocolo, sin papeleo.

Embajadora del sexo, funcionaria del deseo,
Y a veces fría, para restarle categoría al reino de la alegría.

Embajadora del sexo, funcionaria del deseo,
Juriconsulta, jurisprudente, hay veteranas, hay disidentes.

Embajadora del sexo, funcionaria del deseo,
Cancilleras de la alegría y cónsules del recreo, que veo, que veo.

Embajadora del sexo, funcionaria del deseo,
De día estudias inglés y por la noche te veo en
el malecón.

12/02/2008 GMT 0

Presenta la Agencia Cubana de Rap dos nuevos discos

negracubana @ 21:43
Ogguere

Ahora que cambié mi bloga de servidor, tengo la intención de actualizarlo diariamente a partir de aquellos hechos que me suceden cotidianamente. Sin embargo, a pesar de mi esfuerzo, he intentado escribir online en máas de una oportunidad pero la conexión está muy lenta, así que paso a la variante B que consiste en escribir por la noche en casa y luego subirlo.

Desde el viernes antepasado quiero compartir lo que sucedió en el café cantante del Teatro Nacional, donde se realizó el lanzamiento, por parte de la Agencia Cuba de Rap, de dos discos de las agrupaciones de su catálogo. El primero de los CDs de Ogguere, quien, con Llena de amor el mambo, sacó a la luz de manera formal, la música que desde hace más de 4 años habita en las Pcs de much@s cuban@s. Finalmente el fonograma está en nuestras manos, resalta el diseño gráfico, el que, con tonalidad sepias muestra a Edrey y Ulises, los protagonistas, en diferentes en ambientes habaneros. Destacan además la participación de Diana ex cantante de Síntesis, Haydée Milanés, Yulien Oviedo y Robertón el de los Van Van.

Respuestas es una compilación que, producida en 2003 por Malcons Junco, agrupa a varias voces de raperas cubanas, entre ellas La Positiva, La Dama, Las Krudas, Magia y Mariana. Para quienes dudaron de la capacidad de las mujeres para rapear o para insertar un discurso diferente entre el Hip Hop cubano, Respuestas resulta ser la evidencia de la salud que tuvo en algún momento la participación femenina en el movimiento. Ciertamente, hoy estamos en otro momento porque muchas de las chicas no se encuentran haciendo música o ya no residen en el país.

Ambos discos vienen a ser los primogénitos (mejor dicho una primogénita y un primogénito) de la nueva dirección de la Agencia que tiene la intención de revolucionar, de algún modo, las maneras de hacer y de gestionar el rap entre la mercado musical cubano.

05/02/2008 GMT 0

Masculinidades en Congreso

negracubana @ 13:45

VII CONGRESO IBEROAMERICANO DE CIENCIA, TECNOLOGÍA Y GÉNERO

Mesa redonda: Géneros en disputa : las masculinidades al debate.

Resumen: Los ponentes hablaran de sus trabajos relacionados con
los empleos tradicionalmente masculinos, la emigración y la construcción
de la masculinidad hegemónica.

Coordinador.
Dr. Julio Cesar González Pages.
Universidad de la Habana.
Panelistas:
Ms.Andrea Hungerbuehler.
Universidad de Berna.
Ms. Oscar Ulloa
Universidad de Oriente
Lic. Dayron Oliva
Instituto Superior de Arte.

Convocado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, la Universidad de La Habana y la Federación de Mujeres Cubanas

Fecha: 19 de febrero de 2008.hora: 2.30 p.m. Lugar: Hotel Nacional, La Habana, Cuba.

 

30/11/2007 GMT 0

Activismo contra la violencia de género

negracubana @ 11:54

20071130205604-lazo.jpgEn el marco de la Campaña de los 16 días de activismo contra la violencia de género, les invitamos a participar en la actividad que tendrá lugar el 4 de diciembre en la Universidad de la Habana. Esta actividad se está organizando conjuntamente con las Naciones Unidas y la Universidad de la Habana, y culminara con una presentación del grupo de Teatro Espontáneo.

Te esperamos!

No faltes!

Día 4 de diciembre del 2007 a las 10.00 a.m. en el salón 250 aniversario del edificio Varona panel desafiando obstáculos, combatiendo la violencia

25 de noviembre del 2007

13/11/2007 GMT 0

Del azogue y los espejos

negracubana @ 11:19

Receta para construir una mujer global:

• Tome unas gotas de Amarige de Givenchy.
• Un poco de crema antiarrugas de Clinique.
• Una porción de extracto revitalizante para el cabello de L Oreal.
• Mézclelo cuidadosamente para que no haga grumos.
• Distribúyalo sobre un cuerpo femenino de 1. 80 metros con 90, 60, 90 centímetros de pecho, cintura y caderas respectivamente, preferiblemente blanco y rubio.
• Si no encuentra fácilmente este producto en el mercado, puede recurrir sin remordimientos a silicona y colágeno, extraer algunas costillas o realizar lipoescultura.
• Salpimiente con algo exótico a gusto.
• Cueza a fuego lento en un caldo con algo de consumismo, fin de las ideologías y la historia u otras hierbas...
• Sirva enfundada en Dona Karan, Agata Ruiz de la Prada, Dior, Armani… de acuerdo a su presupuesto.

Aunque mi propuesta de “receta” pueda parecer solo un ejercicio irónico, no está muy alejada del paradigma que los centros hegemónicos androcéntricos de poder económico, político y mediático presentan como modelo de lo femenino en tiempos de globalización neoliberal y postmodernidad. Y expresa, metafóricamente, como ese paradigma se explicita simbólicamente en la publicidad, una de las expresiones de la comunicación masiva que propició el nacimiento en EE.UU de los mass media research, a principios del siglo XX, investigaciones que se consideran iniciadoras de los actuales estudios de comunicación.

Pero no me voy a detener en el modelo ni en las imágenes con el que se presenta, o en la manera en que también se diseñan los cuerpos masculinos porque lo abordaré más adelante. La intención de mis reflexiones iniciales es provocar el debate sobre la investigación comunicológica con enfoque de género en los contextos mediáticos globalizados.

Se habla con entusiasmo de los kilómetros de fibras óptica que recorren el mundo, de los satélites que permiten chatear en tiempo real con desconocidos en el otro extremo del planeta, de la transmisión en directo de la invasión estadounidense a Iraq como si se tratara de una saga de la taquillera Guerra de las Galaxias de George Lucas. La comunicación masiva despierta pasiones encontradas: se etiqueta nuestro tiempo como el de la sociedad de la información y se ponderan los mass media como la expresión cultural por excelencia de nuestros días, o por el contrario, se le demoniza como la culpable de la violencia y la enajenación que priman en el planeta. En lo que sí coinciden tanto los apocalípticos como los integrados es en la centralidad de los medios.

En este contexto se presentan a las y los investigadores de la comunicación en América Latina varios retos, en primer lugar desmarcarse del discurso teórico homogenizador, generado desde los centros tradicionales de poder, y situar de qué modo la globalización comunicacional tiene lugar en el continente y cómo se involucran las audiencias, los públicos, los receptores, los perceptores, consumidores o usuarios según los definen las diferentes escuelas. Entre estas posibles líneas de investigación me interesa particularmente la incorporación del enfoque de género a los estudios comunicológicos no simplemente como un concepto tomado de la sociología para hacer investigaciones instrumentales o estar a la moda. Se impone eludir lo que se ha denominado el autismo epistémico y abrirse a otras dimensiones de las ciencias sociales.

Aunque nacidas en dos momentos diferentes del siglo XX, la Teoría de la Comunicación y la Teoría del Género entraron en las Ciencias Sociales marcadas por la polémica acerca de su cientificidad y provocando la desconfianza y la ojeriza de la academia más ortodoxa.

Solo en los últimos años han ido ocupando un espacio en ese ámbito porque sus respectivos objetos de estudio han ganado protagonismo en el mundo contemporáneo. En el caso de la Comunicación, por la necesidad de comprender la producción, distribución y recepción del conocimiento y la información que se produce en el ámbito mediático, que en apenas 100 años ha multiplicado sus soportes y lenguajes hasta hablarse hoy de una sociedad de la Información, y en el de la Teoría de Género, por la urgencia de entender la manera en que se estructuran y sostienen las relaciones entre los individuos sexuados. Los medios de comunicación y la teoría de género se han convertido en elementos clave para explicar y explicarnos el mundo en que vivimos.

Las confluencias entre la Teoría de la Comunicación y la del Género no se remiten a su condición de marginales para ciertos estudiosos, ni a coincidencia temporal o al azar concurrente, sino que se constituyen en dos saberes que pretenden analizar la construcción social de sentido y que se interrelacionan en los ámbitos de las edificaciones simbólicas.

La comunicación masiva se ha transformado en industria pesada , en una posición que puede resultar ambigua, pero que se considera hoy estratégica. Se ha constituido en un espacio desde donde se construye y negocia el poder.

El género ha sustentado movimientos sociales, cátedras universitarias, ministerios, organismos de Naciones Unidas y se ha incorporado incluso a lo considerado “políticamente correcto.” Su emergencia coincide con la llamada crisis de los paradigmas que ha provocado un cuestionamiento profundo del sujeto y de sus referentes, por lo que se han constituido en preocupación de las ciencias sociales las formas y procesos a través de los cuales se produce la construcción de lo femenino y lo masculino y las relaciones entre ellos. Por supuesto, que el sujeto es una construcción que no se reduce al género, pero es esta la dimensión principal que consideraré en este ensayo.

Estudiar entonces los nexos entre la teoría de la comunicación y la teoría de género se constituye, por una parte, en una necesidad de ambos saberes, pues las investigaciones comunicológicas que utilizan o pretenden utilizar el enfoque de género abundan cada vez más, al igual que proliferan las investigaciones que desde el género estudian procesos comunicacionales. Gurúes de las últimas tendencias en los estudios de comunicación como Jesús Martín Barbero o Pierre Bourdieu han dedicado dentro de su obra una mirada a los estudios de género; el español con una investigación de imagen de trascendencia en la sociedad española y el francés con un título imprescindible en los estudios de género, en general, y en los de masculinidad en particular .

Por otra parte, coincido con Barthes y Derrida quienes postularon que “deben abandonarse los actuales sistemas conceptuales basados en nociones como centro, margen, jerarquía y linealidad y sustituirlos por otras de multilinealidad, nodos, nexos y redes.”

En los últimos tiempos expertos y expertas en las dos materias han coincidido en el carácter interdisciplinario de estas teorías y en las posibilidades de enriquecimiento de su aparato conceptual e instrumental al cruzarse con otras áreas del conocimiento. Juan Carlos Volnovich afirma que entre los desafíos actuales de la teoría de género está precisamente el desafío interdisciplinario para eludir el esencialismo. Ana Sánchez profesora de Filosofía y Lógica de la Universidad de Valencia sostiene que la ciencia occidental es un reflejo de la forma de concebir el mundo por parte de una fracción de la población representada en el varón occidental, blanco, de clase media alta… y que las consecuencias de esto es una construcción dicotómica que contempla la separación entre sujeto y objeto, entre la naturaleza y la cultura, entre objetivo y subjetivo…construcción que se halla en la base epistemológica del reduccionismo de la ciencia hasta finales del siglo XX. Por ello señala que la respuesta ante esta postura androcéntrica y occidentalcéntrica sería proponer modelos interactivos con otros conceptos de la causalidad, casi nunca lineal sino múltiple, donde cuenten las diversas relaciones de dominación entre las partes y el todo y más interesada en la comprensión que en la explicación. Ester Massó de la Universidad de Granada en esta misma dirección postula que “las reflexiones acerca del género y sus vinculaciones están poblando multitud de campos teóricos y generando hipótesis novedosas constantemente.”

Por su parte, en relación con la comunicación Miguel de Moragas ha apuntado la necesidad de una visión que involucre criterios conceptuales de otras ciencias sociales al defender que “la investigación sobre comunicación de masas es, propiamente, un conjunto de investigaciones aplicadas que, son el resultado de irregularidades y descompensadas aproximaciones a un objeto que, de hecho, es común a diversas ciencias sociales”. María Inmaculada Vasallo asegura que la teoría de la comunicación se plantearía “no tan solo como verificación de hipótesis, sino principalmente de la construcción de enunciados originales sobre los fenómenos comunicacionales.” Nicolson escribe que la “perspectiva metodológica para la investigación de la comunicación debería emplear de manera integrada métodos, técnicas y criterios conceptuales procedentes de diversas áreas del conocimiento.”

Javier Esteiman en un análisis sobre la CIESPAL y la formación de imaginarios de comunicación en América Latina asevera que las investigaciones de comunicación quiebran sus fronteras teórico metodológicas tradicionales que analizan la comunicación desde sí misma e inician una gradual ruptura conceptual a partir de la lenta asimilación de los aportes de la economía, la historia, la antropología.

Sin embargo, la incomprensión nacida del desconocimiento acerca de los postulados del feminismo y de la Teoría de Género, la burla esgrimida como defensa ante esta mirada que cuestiona elementos clave constitutivos de nuestra subjetividad como seres sexuados, y el reduccionismo que hiperboliza determinadas aristas de este enfoque para desvirtuarlo son algunas de las reacciones que todavía despierta la Teoría de Género en el mundo de los medios de comunicación, e incluso, en ciertos sectores de la academia.

La “generofobia” que a veces se encuentra entre algunos estudiosos de la comunicación se contextualiza en la resistencia, que de manera general provoca la renovación epistemológica que el género propone, al reconocer el papel de la subjetividad en la elaboración del saber científico. La objetividad y neutralidad que la concepción ilustrada de la ciencia postuló, y que luego la modernidad asumió plenamente, es cuestionada por el feminismo académico que devela que esa supuesta neutralidad se fabricó desde vivencias masculinas. La comunicación de masas por su parte, hizo de la objetividad y neutralidad un pilar para sustentar su lugar en la sociedad contemporánea y aunque hoy, ese mito, esta cayendo por su propio peso, sigue constituyendo uno de los puntos neurálgicos en las diferentes escuelas de comunicación. Objetividad versus subjetividad para ser, para muchos, la cuestión.

Sin embargo, como afirma Canclini “en las ciencias sociales es particularmente grave, aunque no solo en ellas, la omisión de la diversidad de experiencias, de rutas cognitivas y discursivas.” Jesús Martín Barbero va más allá al situar a la comunicación como un ámbito en el que gnoseológicamente se entrecruzan las ciencias sociales ante la ya mencionada crisis de los modelos del siglo XX al sostener que “la razón comunicativa aparece en el centro de la reflexión social llenando el vacío, la orfandad epistemológica producida por la crisis de los paradigmas de la producción y la representación, y proveyendo a la sociedad un potencial de resistencia y orientación del que se alimentan los nuevos movimientos sociales desde los étnicos y ecológicos hasta los feministas.”

He repasado e invocado todo este arsenal de pensadoras y teóricos de ambos saberes, para formular lo que tal vez se considere una herejía en ciertos ámbitos de los medios de comunicación que todavía discuten si el periodismo es un oficio, que se adquiere por osmosis en las redacciones, o una “profesión liberal”, que se estudia en las universidades. Estableciendo una dicotomía excluyente entre la práctica y la sistematización científica, no solo en lo que se refiere a la Teoría de la Comunicación propiamente dicha, sino a otras disciplinas en las que se incluye la Teoría de Género.

Más allá de los fundamentalistas, me interesa reivindicar la interdisciplinariedad de estas dos teorías y los nexos que se establecen entre ellas, pues sostengo que la Teoría de la Comunicación y la del Género establecen una relación sinérgica. En mi opinión, estos nexos e interrelaciones se centran principalmente en los ámbitos empírico, teórico conceptual, metodológico y epistemológico.

A TRAVÉS DE LAS ENCRUCIJADAS

El género ha sido abordado desde diferentes saberes y se ha utilizado para analizar la organización social de las relaciones entre hombres y mujeres (Rubin, 1975; Barrett, 1980; MacKinnon, 1987); para investigar la reificación de las diferencias humanas (Vetterling Braggin, 1982; Hawkesworth, 1990; Shanley y Pateman, 1991); para conceptualizar la semiótica del cuerpo, el sexo y la sexualidad (Folcaut; De Lauretis, 1984; Suleiman, 1985; Doane, 1987; Silverman, 1988); para explicar la distribución de cargas y beneficios en la sociedad (Walby, 1986; Connell 1987; Boneparth y Stoper, 1988); para ilustrar las microtécnicas del poder (De Lauretis, 1987; Sawicki, 1991); para iluminar la estructura de la psique (Chodorow, 1978); y para explicar la identidad y la aspiración individuales (Epperson, 1988; Butler, 1990), para ilustrar la división social y sexual del trabajo vinculada a la célula básica de la sociedad (Engels). Las discusiones sobre el género en historia, lenguaje, literatura, artes, educación, medios de comunicación, política, psicología, religión, medicina y ciencia, economía, antropología, derecho y otras se han convertido en temas del debate contemporáneo.

Por mi parte, defino la Teoría de Género como el saber que devela que el ser mujer u hombre más allá del hecho biológico es el resultado de una construcción simbólica que se erige sobre los cuerpos y las subjetividades de sujetos sexuados que se constituyen en la historia y que adquieren su identidad en un movimiento relacional y complejo de interacciones sociales, a la vez que constituyen un ethos particular. Este proceso sociocultural y subjetivo denota relaciones jerárquicas de poder, en contextos concretos e históricamente determinados, y signa el proceso de interacción entre los seres humanos en el ámbito doméstico, privado y público. Esa construcción de sentido esta a su vez condicionada por la raza, la clase, la etnia, la diversidad sexual, la discapacidad y otras tipificidades de la condición humana.

Sobre las diferencias biológicas entre hombres y mujeres se elaboró un discurso apoyado en mitos, creencias, asignación de roles, normas, leyes, teorías científicas que refrendó y naturalizó como inferior a las mujeres y lo considerado femenino. La diferencia biológica se constituyó en desigualdad y discriminación en las prácticas culturales, políticas, económicas, sociales y en el quehacer cotidiano Joan Scott es de las primeras teóricas que evidenció este aspecto del género al señalar que es un elemento constitutivo de relaciones sociales basadas en diferencias percibidas entre los sexos, y es también una manera primordial de significar relaciones de poder. Al explicar el género como un elemento constitutivo de las relaciones sociales, Scott enfatiza que el género opera en múltiples campos, incluidos los símbolos culturalmente disponibles que evocan múltiples representaciones, los conceptos normativos que exponen interpretaciones de los significados de los símbolos, las instituciones y organizaciones sociales y la identidad subjetiva. Según Scott, el género es una herramienta útil de análisis porque "proporciona una manera de decodificar el significado y de entender las conexiones complejas entre varias formas de interacción humana”.

Y he aquí, en mi opinión, uno de los nexos teórico conceptuales del género y la comunicación a partir de la relación que se establece en el ámbito simbólico entre el discurso mediático y el sujeto, el estatus de este sujeto en la producción de sentido de lo que consideramos masculino y femenino, y en la posterior representación social y mediática de ser hombre o ser mujer.

Pero veamos esta relación no solo desde de las definiciones de género y detengámonos en las del proceso comunicativo, que se ha tratado de explicar desde el funcionalismo, el estructuralismo, el interaccionismo simbólico, la teoría crítica y los estudios culturales, entre otras escuelas de pensamiento. Con elementos provenientes tanto de la lingüística como de la cibernética, del materialismo histórico o la psicología, la Teoría de la Comunicación ha configurado un bagaje semántico híbrido que se remonta a las visiones organicistas del siglo XIX.

La historia de los estudios de comunicación está signada por el predominio de paradigmas que, sin duda, han ido marcando hitos en la evolución de esta Teoría.

¿Dónde me sitúo yo? ¿Funcionalista? ¿Apocalíptica o integrada? ¿Culturalista? ¿Neofrackfurtiana? Les confieso que me afilio a las definiciones de Teoría de la Comunicación que potencian que es una práctica cultural y un espacio de producción y negociación de sentido condicionada y a su vez condicionante de procesos y contextos socioculturales, políticos y del devenir cotidiano.

Los procesos comunicacionales se articulan a nivel individual, grupal y de toda la sociedad y se establecen como un eje plural de matrices culturales y espacio donde se explicita el poder hegemónico.

Reivindico esta atribución de sentido como una relación dialéctica efectuada en los nodos de la integración social y signada por un entramado complejo de mediaciones.

Asumo entonces la teoría de la comunicación en el proceso complejo de articulaciones con todas las manifestaciones de la superestructura social de la cual es una manifestación a la vez que uno de los elementos que la presupone.

Si coincidimos en que los medios son reproductores del pensamiento dominante en cada realidad específica, constructores del universo simbólico, y que van más allá de la utilización de determinados recursos expresivos o técnicos, para resultar esencialmente un proceso de producción compartida de significados a través de los cuales los individuos dotan de sentido sus experiencias; coincidiremos también en la influencia de los medios en la conformación de lo femenino y lo masculino y, a su vez, en el condicionamiento que estas visiones ejercen en la construcción, emisión, resignificación, apropiación y rechazo de los mensajes.

Vuelve a evidenciarse el nexo teórico conceptual entre la Teoría de Género y la Comunicación que ya señalaba cuando nos deteníamos en las definiciones de género. No olvidar que toda relación social se estructura simbólicamente, y todo orden simbólico se estructura a su vez discursivamente. La comunicación masiva se constituye en constructor de las subjetividades que el poder hegemónico requiere para perpetuarse.

Michelle Mattelard destaca que “hoy en día el debate interno del feminismo se une al debate que se desarrolla, desde hace ya algunos años, sobre la arena de la teoría crítica de los medios de comunicación. Las implicaciones de tal debate se articulan alrededor de la cuestión del poder de los medios, del poder de las imágenes, de los modelos que ellos hacen pasar…”

Aunque sé que existe cierta moda comunicacionista, no me afilio a ella, opino que la comunicación es un ámbito articulador entre diferentes saberes que tratan de estudiar los comportamientos humanos y sociales.
Epistemológicamente considero que se imbrica con la Teoría de Género porque se sostienen en los mismos paradigmas teóricos-críticos y culturales como ya hemos visto en el análisis teórico y han bebido del materialismo dialéctico, la antropología, la sociología, la psicología y la lingüística en la conformación de su propio corpus.

Coinciden también en que se enmarcan dentro de los saberes que estudian el comportamiento humano y se detienen particularmente en los expresivos más que en los ejecutivos, o sean viajan a través de las construcciones de sentido y sus representaciones contextualizadas en la red de interacciones sociales, por lo que ineludiblemente, se entrelazan de manera dialéctica.

En el plano metodológico la comunicación que nació muy marcada por la visión funcionalista y por los métodos cuantitativos para determinar efectividad ha transitado a reivindicar la metodología cualitativa y en los últimos tiempos se aprecia una tendencia a la triangulación metodológica. Lo cual se debe a la apertura y asunción de la dimensión cultural a la hora de abordar los procesos comunicacionales.

Los estudios de género postulan la metodología cualitativa de manera preferente, y algunas técnicas como las historias de vidas han sido un aporte a estas metodologías. Recordemos que una de las revolucionarias propuestas epistemológicas del género es asumir que lo vivencial forma parte de la realidad, que la objetividad es subjetividad y viceversa. Confluyen de nuevo ambos saberes en este caso en los nodos metodológicos.

En el plano empírico los actuales estudios de género y comunicación generalmente no rebasan una visión funcionalista e instrumental que sirve a la denuncia y la sensibilización. Una revisión de los estudios e investigaciones, de los temas de los debates en congresos internacionales y de las publicaciones arroja un predominio de trabajos de tipo empírico-pragmático, que no subestimo pero que resultan parciales.

Estas investigaciones de género y medios de comunicación a las que me he referido se detienen en tres asuntos básicos: imagen, la presencia como comunicadores/as, y por último los procesos de recepción.

Los estudios que más abundan son los relacionados con la imagen, sobre todo imagen de la mujer en los medios noticiosos, en la publicidad, los audiovisuales, internet y otros soportes. Mi propia obra investigativa no escapa a esta tendencia.

Varias pudieran ser las razones del predominio de la relación mujer y medios: los womem studies iniciaron los análisis de género —incluso en determinados contextos erróneamente género se utiliza como sinónimo de mujer— al ser ellas los sujetos que sufrían la opresión recurrieron a todas las herramientas que les permitiera evidenciar ante la sociedad las formas en que se legitima culturalmente la subordinación.

Desde el punto de vista de las investigaciones de comunicación prima aún el uso instrumental de análisis de los mensajes y como la teoría de género es deudora de los pensadores de la Teoría Crítica, lo que en los medios tuvo uno de sus máximos exponentes en la Escuela de Frankfurt y la denuncia de las industrias culturales, encontraron un terreno de confluencias e identificaciones que tributaba a sus intereses.

Otra posible causa debe verse en el poder de sensibilización que permite el proceso de deconstrucción de las imágenes mediáticas, pues resultan un referente conocido popularmente con códigos asentados en la llamada cultura de masas, a diferencia del lenguaje académico.

Los estudios de imagen han sido además de gran utilidad para la denuncia de la discriminación de las mujeres que han permitido entre otras acciones la creación de observatorios de comunicación y la instrumentación de regulaciones sobre el uso de determinados recursos expresivos peyorativos o denigrantes de las mujeres en las leyes y los códigos de ética de las empresas de comunicación.

La madurez y experiencia alcanzada en este sentido hace necesario asumir análisis sobre la imagen y presencia masculina, pues recordemos que género no es sinónimo de mujer, y abordar otros aspectos como el proceso de construcción de los mensajes, las rutinas productivas, el proceso de recepción y el complejo fenómeno de las mediaciones.

En el caso cubano los estudios son pocos y la mayoría se ha realizado en los últimos cinco años. Al igual que en el resto del mundo predominan los estudios de imagen. Precisamente una de las recomendaciones del Plan de Acción de la República de Cuba a la Conferencia de Beijing en el acápite de Medios de Comunicación es aumentar las investigaciones en este campo.

Todo ello señala que urge sistematizar un saber teórico que permita a las y los investigadores de ambos campos relacionar estos aparatos conceptuales para lograr salir de la descripción y poder establecer relaciones, indagar en la causalidad, realizar predicciones, señalar tendencias.

Asumir la dimensión comunicacional y la de género no es sencillamente un dilema intelectual es un imperativo en el propósito de hacer nuestro mundo menos ancho y ajeno.

 

NOTAS

[1] Jesus Martín Barbero ha afirmado que el autismo epistémico pretende aislar a los estudios de comunicación de las ciencias sociales construyendo una pseudo-especificidad basada en saberes técnicos, taxomanías psicológicas y estrategias organizacionales. En Martín Barbero, Jesús. Tecnicidades, identidades, alteridades: des-ubicaciones y opacidades de la comunicación en el nuevo siglo. Diálogos de la Comunicación en http:// www.infoamerica.org/teoria/martin barbero 1.htm

[2] Eco Humberto. Para una guerrilla
semiológica.Enhttp://www.nombrefalso.com.ar/materias/apuntes/html/eco_2.html

[3] Martín-Barbero. Jesús. La comunicación, centro de la modernidad. Una peculiar relación en América Latina. En Telos No 34. 1996. http://www.campusred.net/telos/anteriores/num_036/index_036.html?opi_perspectivas5.html

[4] Martín Barbero, Jesus. Nosotras y vosotros según nos ve la televisión. Imágenes de las mujeres y los varones en los programas y anuncios televisivos(1992-1994) En Instituto de la Mujer. Síntesis de Estudios e Investigaciones del Instituto de la Mujer. Madrid, 1994.

[5] Me refiero a La dominación masculina. París. 1998. Igualmente importante en los estudios de género resulta su obra El sentido Práctico. Taurus. Madrid, 1991.

[6] Citado por Antonio Pasquali, Roberto Hernández Montoya, Jorge Gómez e Ivan R. Méndez en el texto escrito para el Foro El idioma en la Internet, organizado por el Celarg el viernes, 23 de abril de 2004. http://www.cip.cu/webcip/servicios/estasem/articulos/2004/octubre/29/Cie/1029Cie3.html oct 2004

[7] Volnovich. Psicoanálisis, estudios feministas y género. Ponencia presentada en las II Jornadas de Actualización Feminidad, masculinidad, nuevos sujetos y sus prácticas. Foro de psicoanálisis y Género de la Asociación de Psicologos de Buenos Aires. 2 de noviembre 1996.

[8] Sanchez, Ana. La cuestión del género desde la perspectiva de la construcción del conocimiento. http://www.imim.es/quark/num27/027077.htm

9 Masó, Esther. Citado por Trejo, Raúl en Apreciar y estudiar a los medios: Quimeras e insuficiencias en la era de la globalidad. Revista Etcétera 2002. http://www.etcetera.com.mx/ensayoslist.esp

[10] Moragas, Spa M, Teorías de la comunicación, Barcelona, Gustavo Gili, 1990

[11]Citado por Trejo, Raúl en Apreciar y estudiar a los medios: Quimeras e insuficiencias en la era de la globalidad. Revista Etcétera 2002. http://www.etcetera.com.mx/ensayoslist.esp

[12] Idem

[13] Esteiman, Javier. CIESPAL y la formación de imaginarios de la comunicación en América Latina. En Revista Razón y Palabra. Feb-marzo 2002.
http://www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n25/jesteino/html

[14] García Canclini,

[15] Martín-Barbero. Jesús. Idem.

[16] Ver Hamkesworth, Mary: Confundir el género, Cendoc-Cidhal, mar. 2001. Este ensayo apareció originalmente en Signs: Journal of women in Culture and Society, 1997, v. 22, n. 3.

[17] Scott, Joan: El género una categoría útil para el análisis histórico, American Historical Review, 1986.

[18] Esta definición es hija de los estudios culturales, de teóricos como Jesús Martín Barbero, Néstor García Canclini, Elizabeth Osorio, Eliseo Verón. Mi definición es deudora también de los trabajos de Armand y Michelle Mattelard , de Gramsci entre otros.

[19] Mattelard, Michelle. Mujeres, Poder, Medios; aspectos de las crisis en Mujer y Medios de Comunicación. Centro de la Mujer Peruana. Flora Tristán, 1994.

[20] Editorial de la Mujer. Plan de Acción Nacional de Seguimiento a la Conferencia de Beijing. República de Cuba.1999.

 

Autora: Isabel Moya Richard. Directora de la Revista Mujeres

Ponencia presnetada en el Coloquio Sara Gómez: Imagen Múltiple. Tomada de La Jiribilla

 

De lo público a lo privado: temas del discurso femenino desde el terreno artístico y audiovisual

negracubana @ 09:52

Recuento histórico

El discurso artístico femenino se enfrenta con un presupuesto emancipatorio que se ha mezclado con la forma de banalización que tiene la creación contemporánea al despojarse de todo sentido trascendente para optar por la inclusividad y la relatividad de los esquemas de representación. Todo el humanismo del que hablara Gloria Steinem pierde mucho de su carga trascendental, a la vez que es reciclado en la moda que lo vacía de toda sombra subversiva y lo mezcla, en las revoluciones “inocentes” de la estética.

Las artistas mujeres en Cuba han rehusado en muchas ocasiones toda militancia con respecto a determinadas problemáticas de género. Esta postura anula de antemano la validez de estos presupuestos y se suma al temor de una acusación o relegación sectaria que en su opinión iría en detrimento de la condición de artistas más allá de su sexo.

Los referentes en nuestro país acumulan intentos tempranos y aislados de mujeres que desde el campo literario o periodístico lograron tener voz y espacio en la vida cultural cubana. Pero en todos los ejemplos existentes no vemos una cohesión como grupo que demuestre una participación activa de la mujer en la lucha por sus derechos: los espacios de reivindicación se desarrollan en un ámbito muy elitista, para mujeres cultas, participantes de la vida literaria, en la que se rebelaban contra las injusticias sociales a través de la imagen de heroínas románticas. El espacio de referencias y relativo poder dentro del drama se desarrolla siempre en los confines de la casa y el matrimonio, y las temáticas se circunscribían a las amorosas y a problemas de la pareja. De esta manera ya se fueron sentando las reglas o normas de escritura femenina que se contraponían a preocupaciones filosóficas, sociales y políticas.

Los cambios históricos en nuestro país que suponían algún tipo de mejoras verdaderas para la mujer, casi siempre estaban vinculados a transformaciones generales y a una apertura en la mentalidad y en las costumbres de la época que sucedían de forma colectiva. Las primeras décadas del siglo XX en Cuba son usualmente mencionadas como momento de cambios y reivindicación del papel de la mujer, traídas por una mayor influencia de patrones internacionales —mayormente norteamericanos— y un intento de acceso a la modernidad y vanguardia internacional. Sin embargo, algunos investigadores explican que “no se reconoce el hecho de que en esta redefinición intervienen decisivamente las mujeres; y que esa mujer que la prensa codifica en las portadas de revistas[1], no pasa de ser un icono tan decorativo e intrascendente como la antigua reina del hogar.”[2]

Según esta afirmación la liberación de la mujer sería como un estar a tono con el mundo, que se preocupa por su inclusión en la misma sociedad que empieza a liberarse de los prejuicios en temas como la moda, el desnudo, las costumbres o que se interesa por la introducción de los avances tecnológicos y los asomos de modernidad. Aunque hay mujeres que sí realizaron una interesante labor periodística, política y literaria en estos años, vinculándose a organizaciones de gran avanzada social como el célebre Movimiento Minorista, y que muchas veces quedan relegadas a un segundo plano y sus nombres olvidados. Solo ahora es que algunos estudios empiezan a rescatarlas en su papel de activistas por los derechos de la mujer y su importancia dentro de un movimiento feminista bastante activo.[3] La posibilidad de independencia económica se trataba de un asunto ampliamente mencionado por ellas, porque significaba el respaldo de la mujer en la vida pública, así como su participación en organizaciones que le garantizaran una voz dentro del campo de fuerzas políticas existente.

Sobre esta actividad de principios de siglo nos encontramos con un Primer Congreso Nacional de Mujeres en 1923 que presentaba demandas enfocadas en su mayoría hacia el derecho al voto, las leyes de matrimonio, las concernientes a propiedad y divorcio, la protección para hijos concebidos fuera del matrimonio y la legislación laboral. Sin embargo, luego de que las mujeres obtuvieron el sufragio en 1934 y se incorporaron la mayoría de los reclamos femeninos a la Constitución del 40, el movimiento feminista parece diluirse, con la excepción de un Congreso de mujeres que se celebró en 1954 y que se centró en los problemas económicos de la familia cubana.

Mujer y Revolución

Con el triunfo de la Revolución comenzó otra historia donde es interesante contraponer el todo social al terreno de lo individual y privado. Con la movilidad de todas las estructuras sociales que se plantea la Revolución, se abrieron nuevas perspectivas para las nociones de género, para las divisiones existentes entre vida doméstica y laboral y para la institución de una serie de mecanismos que posibilitaban mejoras de los estándares de vida. Si antes los paradigmas sociales encerraban a la mujer en el marco limitado del matrimonio y de todas las represiones sexuales que existían, en el año 1959 se tomaron al momento una serie de medidas que suponían su emancipación. Las reformas para liberar a la mujer de “los rezagos del pasado” se traducían también en la eliminación de la prostitución, y todo vestigio de objetualizar el sexo como mercancía, lo que se aviene a la adopción de una moralidad y eticidad reformadora, interesada en eliminar los eslabones de la cadena de comercio capitalistas. A la par, se produjo la creación de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) como organización para representar los derechos de la mujer y la amplia tarea educativa de la Revolución se apreció a través de las campañas de los medios de difusión que imponían nuevos patrones sociales e incluían a las mujeres teniendo en cuenta su incorporación al estudio, al mercado laboral, a las distintas tareas y programas sociales y al propagar el modelo de mujer militante y “activa” políticamente, que tanto difería del ama de casa pasiva y apolítica que predominaba en nuestras sociedades latinoamericanas de esquema paternalista.

Resulta de gran interés cómo las metas de esta organización creada por la revolución experimentan una evolución desde un inicio a menudo en contraposición con el discurso femenino del mundo occidental [4] y de una idea de una lucha de mujeres separada, hacia posiciones más radicales que incorporan perspectivas del feminismo internacional. El proyecto de emancipación de la mujer en Cuba se encontraba dentro de un proyecto mayor de construcción de la nación. Y esta es una idea clave al entender un feminismo reinventado y reorientado hacia realidades específicas cubanas que creaban su propio cuerpo de valores, donde la idea de la liberación de la mujer era imposible de separar de otros problemas sociales. Entre las reformas se trató de darle igualdad de condiciones a la mujer en el estudio y en el trabajo, dándose la posibilidad a muchas mujeres de tener una vida fuera del hogar. Sin embargo, en el Congreso de 1974, Fidel expresaría sucintamente que “la igualdad de la mujer aún no existe.” A mediados de la década del 70, según estudios realizados por el Partido Comunista de Cuba muy pocas mujeres habían sido elegidas como delegadas al Poder Popular Local, puesto que eran relegadas a las tareas de cuidar la casa, a los niños y al esposo.

Medios de difusión

Por otra parte tenemos que los medios de comunicación en esta época, se plantearon una manera de incentivar la incorporación de la mujer al ámbito laboral, retratar su presencia en la vida pública y su participación en disímiles tareas. En la industria fílmica se estimuló la aparición de nuevos modelos de mujer que rompían con el clásico perfil repetido por el cine anterior a la Revolución. El crítico José Alberto Lezcano menciona a los tradicionales roles de la mujer fatal, la heroína romántica, la burguesa en conflicto y la madre sufrida. Con la creación del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos, se intentó cambiar este enfoque e incentivar nuevas visiones, a partir de lo cual se desarrolló toda una extensa filmografía que recurría a mujeres de todos los estratos sociales y épocas históricas como protagonistas. En estas también se reflexionó sobre problemas que impedían la igualdad de la mujer, a la vez que denunciaban los obstáculos impuestos por una larga tradición de sociedad paternalista.

Sin embargo, en muchas telenovelas, el retrato de la mujer tendía a idealizarse, como si estas no bregaran con obstáculos prácticos (que no solo se limitaban al cuidado de los niños) y que restringían su vida pública. Ya las feministas cubanas de principios del siglo 20, habían reflexionado sobre la necesidad de lograr una independencia económica como base para el logro de una verdadera igualdad. Y la liberación de la mujer cubana siempre se vio ligada a la posibilidad real de contar con una infraestructura que le permitiera su desarrollo laboral. Estas demandas se trataban de satisfacer a través de las mejoras en el acceso a los bienes que significaran ventajas en su vida privada, o las expectativas reales de tener ascensos en el trabajo y todo lo que esto implicara.

Por lo general las limitaciones de todos estos materiales audiovisuales es posible resumirlos en dos elementos: O bien se abordaban los problemas tradicionales de la mujer, la doble carga de trabajo en la calle y trabajo en la casa, la atención de los niños, la discriminación laboral, pero muchas veces con tonos educativos que llegaban a ser panfletarios. O el retrato era de mujeres que contaban con un mundo de bienestar económico irreal o poco representativo en el que sobraba el tiempo para dedicarle al trabajo, a los niños y a la casa.

Por otro lado tenemos un ejemplo que interpreta acertadamente desde el terreno del arte, muchos conflictos sociales de la década del 70, y es el filme titulado De cierta manera, de la realizadora Sara Gómez, primera película hecha por una mujer en Cuba. En ella se contraponen los paradigmas de una sociedad que condena las desigualdades de sexo y clase y el desenvolvimiento de la esfera individual y privada, creando lo que se daría en llamar las contradicciones sociales aun existentes como remanentes del antiguo régimen. Uno de los mayores valores del filme reside en su capacidad de diseccionar procesos correlativos a la discriminación de la mujer y que se dan a través de un enfoque que incluye criterios de raza y grupo social. Por una parte la película expone lo que la oficialidad opinaba de la marginalidad y por otro lado como se desenvuelven los que realmente la padecían; se contraponen las conversaciones en reuniones y consejos y lo que la gente hablaba íntimamente en los ambientes donde el Estado no podía intervenir.[5]

No solo en este filme, sino en gran parte de la producción fílmica cubana, aparece el rostro del machismo encarnado en la “fidelidad o cofradía” que le otorga una gran importancia a la relación afectiva masculina para rebasar las contradicciones que se presentan entre sus aspiraciones individuales y las sociales.[6] No nos sorprende entonces que en muchos productos culturales la realidad se pinte como eminentemente masculina y que los problemas femeninos sean discutidos a través de una interpretación hecha por hombres.

Ante los problemas planteados por la crisis económica de los 90, en el llamado Período Especial, ocurre la pérdida considerable de espacios y posibilidades para la lucha por la emancipación. El aumento de la prostitución o de las mujeres que organizaron sus relaciones de pareja sobre la base al interés económico son retratadas por letras de canciones populares o algunos audiovisuales como es el caso de Sucedió en La Habana, del artista Henry Eric. Pero rara vez aparece como problema mencionado en los medios masivos de comunicación, y cuando se hace alguna mención a esto son enfrentados como elecciones personales más que como necesidades. La importancia de una escalada en el reflejo de estas situaciones se fue haciendo más evidente, y esto dio lugar a que comenzaran a mencionarse tímidamente en espacios públicos, pero que no siempre lograron salirse de determinada carga moralizante.

Mientras tanto, en la vida “real”, empezó a hacerse más explícita aun la separación entre lo público y lo privado que ya había anunciado premonitoriamente Sara Gómez en su filmografía. Como conviven en la vida diaria diferentes prototipos de verbalidad, la oficial, la ilustrada y el “chisme”, el “chanchullo”; diferentes tipos de procederes; el que se desenvuelve “normalmente” a través de canales institucionales y el de los mecanismos aleatorios que se presentan a través de los negocios, los contactos, los arreglos, las relaciones informales. En el período especial se observa un reinado de la búsqueda de soluciones alternativas para la vida cotidiana, la necesidad de supervivencia y de “flexibilizar” ciertos paradigmas que obligan a tentar los límites, a bajar ciertos standards morales y a convivir con toda una serie de individuos estigmatizados, desclasados y heréticos. Surge un nuevo hombre acostumbrado a vivir en los márgenes y que está más tentado a reproducir las actitudes de machismo o racismo: un sujeto que ha perdido cierta dignidad, que ha perdido una parte de su humanidad en el proceso.

En todo este paisaje de aspiraciones individuales y colectivas, continuar con una reflexión que active problemáticas culturales centradas en este campo del discurso de género ha sido una tarea compleja. Buena parte de los medios masivos experimentan una popularización del audiovisual encaminado a la promoción turística o al video clip que va en consonancia con la producción musical popular de la Isla. En el terreno de las artes visuales ha habido otros obstáculos. En la actualidad muchas artistas siguen manteniendo una mirada muy conservadora hacia el tema que o bien desdeña cualquier intento de hacer un discurso femenino o reproduce un esquema conservador de lirismo, represión o sufrimiento contenido. En estas reflexiones también se pretende indagar sobre auténticos espacios de reivindicación, de manera que se activen importantes reflexiones culturales no solo sobre la sociedad cubana sino también sobre otros países del Tercer Mundo.

[1] Revistas como Social y Carteles

[2]Campuzano, Luisa. Quedaron casi fuera de la foto: vanguardia y mujeres en Cuba. Revolución y Cultura.

[3] Dos ejemplos los tenemos en la labor de las escritoras y periodistas Mariblanca Sabas Aloma y Ofelia Rodríguez Acosta

[4] Sheril L. Lutjens Reading between the lines, women, the state and rectification in Cuba. Latin American Perspectives. Vol.22 No.2. Women in Latin America, Spring 1995.

[5] Julia Lesage, De cierta manera, de Sarah Gómez: película dialéctica, revolucionaria y feminista, en Discurso femenino actual. Colección Mujeres de palabra, Editorial de la Universidad de Puerto Rico, 1995.

[6] Ibídem.

Autora: Mabel Llevat

Ponencia presentada en el Coloquio Sara Gómez: Imagen Múltiple

03/10/2007 GMT 0

Análisis de spots audiovisuales en torno a la despenalización del aborto en la Ciudad de México

negracubana @ 11:59

Amig@s:
Unas estudiantes mexicanas que recien conoci en un evento aca en la Habana me hicieron llegar este trabajo muy interesante a proposito del tema del aborto y de los spot usados en este tema.
Negracubana

En México, anualmente el 21% de las mujeres1 se realiza un aborto, siendo la primera causa de mortalidad en mujeres de entre 15 y 39 años2. El aborto es un problema de salud pública por la incidencia de muertes ya que debido a su penalización, se realiza en la clandestinidad, lo que ocasiona que las mujeres de bajos recursos recurran a abortos realizados de manera insalubre y las que tienen una posición económica más alta, puedan adquirir un trato que las proteja de los riesgos que implica realizarse un aborto, por lo que también es un problema de injusticia social.

Debido a que las campañas de salud sexual de gobierno y privadas no son difundidas de manera correcta, y en las escuelas la información es pobre, propagada a través de los prejuicios de los docentes, los temas son tratados como tabú, se imparten de forma morbosa y se carece de formación, por lo que los jóvenes no están preparados para afrontar su propia sexualidad o prácticas sexuales seguras. Además la difusión de información se ve influenciada por la religión, debido a que la separación de la iglesia y el estado, a pesar de haberse promulgado desde antaño (1859), no se ha conseguido e incluso pretenden inmiscuirse en las decisiones políticas. Por lo que la sociedad mexicana aún se encuentra muy influenciada por los valores morales impuestos por la religión.

El siguiente análisis tiene el objetivo de profundizar en el contenido de los spots televisivos y de Internet presentados en la República Mexicana, en torno al proceso de despenalización del aborto en la ciudad de México.

Este análisis retoma teorías psicoanalíticas, específicamente a los autores y artículos que hacen referencia al sentimiento de culpa, en los estudios sobre psicología social y de las masas.

Tomando en cuenta que los spots referidos que se proyectaron en televisión fueron transmitidos en horarios clasificados como AA, para niños, adolescentes, jóvenes y amas de casa y que los transmitidos por Internet se encuentran en páginas diseñadas para adolescentes y jóvenes, queda delimitada la población a la que se dirigen los spots.

La Real Academia Española, define al aborto como la “interrupción del embarazo por causas naturales o deliberadamente provocadas”, en este trabajo, nos enfocaremos a estos últimos.

En México existen tres posturas principales sobre el aborto: la religiosa, la de salud y la legislativa.

La religión católica es la de mayor influencia en México; ésta concibe al aborto como un pecado, ya que considera que la vida humana se inicia al momento de la unión de las células femenina y masculina, y, por lo tanto, al efectuar un aborto se comete un homicidio.

Dentro de la postura de la salud, el aborto se entiende como la interrupción del embarazo a partir de la concepción hasta el momento del parto. En la ciudad de México, los abortos realizados en la clandestinidad, figuran como la tercera causa de mortalidad en mujeres, ya que éstos se realizan de manera insalubre e inadecuada o incluso son autoinducidos mediante hierbas o remedios caseros. Si los abortos se realizaran en clínicas bien establecidas y con personal capacitado, el estar embarazada o requerir de un aborto, no sería causante de muerte.

Desde la perspectiva legislativa, el aborto es permitido en casos de violación, peligro de muerte de la madre, en caso de que el aborto fuera ocasionado por una imprudencia de la mujer o por problemas congénitos, con variantes en algunos estados de la República (en los cuales no se permite en caso de violación y en otros es viable incluso por cuestiones económicas, sujeto a la orden de un juez). A partir del 26 de Abril de 2007 se despenaliza el aborto en el Distrito Federal.

CONTEXTO SOCIOPOLÍTICO

En México el gobierno federal es representado por el Partido Acción Nacional (PAN), desde el sexenio pasado que se autodefine como democristiano; su postura se rige por la moral cristiana, por lo que están en contra de la despenalización del aborto, considerándolo como un asesinato. Para expandir su postura mantiene lazos con algunas asociaciones civiles afines a su ideología como Provida, Denme chance, entre otras.

La Ciudad de México, está gobernada por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) desde 1997; el PRD se autodefine como un partido izquierdista, su postura ante un tema como el aborto es en pro de su despenalización y la libertad de los derechos de la mujer.

Diferentes organizaciones no gubernamentales feministas, se han involucrado en el tema con mayor fuerza desde hace aproximadamente 10 años; una de sus mayores aportaciones ha sido la labor de concientización en el sector de la población que tiene acceso al poder. Los legisladores pertenecientes al PRD realizaron la propuesta de la modificación del código penal capitalino para despenalizar el aborto antes de las 12 semanas de gestación, bajo cualquier circunstancia.

Durante los cuatro meses de discusión legislativa, se mantuvo de manera permanente una campaña publicitaria audiovisual (televisión e Internet) –a favor y en contra- que pretendía manipular la postura de la población respecto a la despenalización del aborto. Por cuestiones de tiempo sólo nos abocaremos a los que están en contra, eligiendo un spot trasmitido en televisión abierta y otro en Internet.

Tomando en cuenta que México ocupa el cuarto lugar a nivel mundial en audiencia televisiva3, es decir, el 91.4% del total de la población mexicana, que un televidente promedio recibe 101 spots televisivos diariamente a través de la televisión abierta4 y que el 8.22%5 del total de la población tiene acceso a Internet, se deduce que los spots referidos tienen un gran impacto en la población.

El siguiente spot fue trasmitido en televisión abierta. Los responsables de éste son los integrantes del PAN . Las características que presentan las mujeres en este anuncio, pertenecen a las de una mujer mexicana promedio, además de utilizar el “nosotras” lo que favorece que todas las mujeres se puedan identificar con este modelo.

El enjuiciado es el feto, al cual se le trata como un individuo con la capacidad de defenderse, de decidir y de guiar sus actos. En el spot, se lleva a cabo un juicio de tipo estadounidense, en donde el jurado está compuesto por civiles; el acusado es señalado por toda la comunidad y el dictamen es determinado por los valores morales de cada individuo, ya que el sujeto que está siendo juzgado representa un peligro para la sociedad o simboliza algo no deseable en su vida. Viéndose subestimada la opinión y decisión de la mujer.

Por naturaleza los seres humanos buscamos la aceptación de los demás integrantes de nuestra comunidad, es aquí donde funge un papel crucial el Superyó , en el que se encuentra nuestra conciencia moral y está forjado bajo los lineamientos del exterior, el Superyó entra en conflicto con los deseos propios, es decir, con el Ello; lo que explica que ante una situación como el aborto, la mujer se encuentre en una disyuntiva: por un lado, le permite resolver una problemática específica y por el otro, el enfrentamiento al juicio, rechazo y señalamiento social. Por tanto en caso de tomar la decisión de abortar, se experimenta la vergüenza social magnificando el sentimiento de culpa que está per se en la mujer mexicana.

Si se ha llegado a un juicio, puede deducirse que la mujer ha tomado una decisión previamente, la de abortar. Al tocarse el vientre podemos interpretarlo como una reafirmación de que el acusado es el feto, a su vez puede considerarse como un gesto de protección al mismo, así como una actitud que remite a que la mujer experimente arrepentimiento y por consiguiente una culpa mayor a la ya existente.

El uso de imágenes de ultrasonido 4D permite deducir que el feto de las imágenes se encuentra entre las 24 y 32 semanas de gestación como mínimo, debido al riesgo que las radiaciones de dicha técnica puede generar en etapas anteriores de gestación.

Consideramos que estas imágenes fueron empleadas debido a que su nitidez y semejanza a las de un bebé tienen un mayor impacto sobre los televidentes. Estas imágenes se ven intensificadas por el gesto sonriente de uno de los fetos, siendo que éste aún no tiene la capacidad para desarrollar dicha respuesta, debido a que la sonrisa adquiere significado a través de la socialización. Simultáneo a las imágenes se puede escuchar el latido del corazón del feto, el cual evoca la ternura o simpatía hacia el producto.

Del discurso de la joven se infiere que la ley existente cubre las necesidades de la población mexicana, por lo que parece absurda la petición de la despenalización del aborto por cualquier motivo, considerando que las otras circunstancias que pueden orillar a una mujer a abortar son infundadas y poco válidas, por lo que se autodefinen como defensores de la vida mediante el slogan “A favor de la vida”.

El segundo spot fue realizado por una asociación católica (Red Informática de la Iglesia en América Latina) y el acceso a éste es vía Internet; las imágenes que se presentan en este spot, son mucho más fuertes, debido a la carencia de censura en Internet. Durante el spot, se hace un cuestionamiento a la libertad de las personas para tomar decisiones sobre su cuerpo y acciones que realicen e influyan sobre el curso de su vida, al entrecomillar la palabra derecho.

Pareciera que cuando los jóvenes salen de noche y van a los centros nocturnos, se ven obligados a tener relaciones sexuales sin protección y por ende correr el riesgo de tener un embarazo no deseado y verse en la necesidad de recurrir a la realización de un aborto.

Se hace un gran énfasis en la palabra asesinato siendo que ésta tiene una denotación que no puede aplicarse a las circunstancias, debido a que se considera asesinato a ocasionar la muerte de un individuo (es decir, a una persona), de manera premeditada, con perversidad y alevosía6. Este concepto se ve reforzado con la imagen de un feto que no coincide con la etapa de gestación en donde es permitido el aborto y con otro feto, que es congruente pero que se muestra de manera grotesca y morbosa, lo cual incrementa la postura negativa del observador hacia el aborto.

Consideramos que la imagen presentada del feto que se compara con la moneda, pertenece a la de un aborto de tipo natural, debido a que las características de un feto extraído mediante una técnica abortiva no son las que en el video se presentan.

Al mencionar en el spot que todos “México y los jóvenes aborrecen el aborto”, se generaliza la opinión que hace creer que quien aborta será señalado y aborrecido por toda la población, y marcado de por vida por dicha acción, cerrando la posibilidad al surgimiento de distintas opiniones.

La última frase, “defiende la vida”, es un slogan que se dirige a varios sectores, desde la mujer que toma la decisión de abortar y a la cual se le considera como asesina y por consiguiente como “en contra de la vida”, hasta el resto de la población que debe manifestar una opinión hacia la mujer que aborta y hacia el aborto mismo, como decisión personal y desde la perspectiva legal.

La imagen de los pies del bebé que se presenta al final, contrasta con las imágenes anteriores, generando un cambio drástico de emociones que lleva de la repulsión a la ternura.

Luego de visualizar los spots, es posible notar que en ambos se enfatiza el señalamiento negativo de la sociedad mexicana hacia la mujer que aborta o cualquier persona de la población que pueda tener una postura a favor de la despenalización de éste, por lo que la carga de culpa de una mujer que aborta, es mayor.

En los dos spots se considera al feto como bebé y como individuo, siendo que se le llama bebé hasta el momento del nacimiento y que su aparato psíquico se inicia cerca del primer año de vida, hasta que se rompe la simbiosis con la madre. Además, no es posible juzgar a una persona que no tiene capacidad de interlocución, debido a que esto lo coloca en una posición de desventaja al no tener la capacidad de entender y comprender los cargos que se le imputan.

El hecho de que se trate al feto como un individuo hacen que el aborto realmente pueda concebirse como un asesinato, dando pie a que la persona efectivamente considere que la decisión de abortar es imperdonable dentro de una sociedad regida por la moral católica, que considera al aborto como un “…homicidio triplemente calificado por matar a un ser totalmente inocente, indefenso y sin bautismo”7.

La anterior ley referente a los abortos en la Ciudad de México, permitía el aborto bajo circunstancias específicas mencionadas anteriormente. En los spots, se transmite la idea de que cualquier otra circunstancia que pueda orillar a la mujer a tomar la decisión del aborto (problemas económicos, la falta de información adecuada para prevenir el embarazo, la carencia de acceso a los métodos anticonceptivos, la falta de información de su uso correcto, la prohibición del uso de anticonceptivos por algunas religiones, no querer tener hijos, no querer tener hijos por el momento, tener ya varios hijos, etc.) es meramente un pretexto, es decir, que se le ve como falto de validez e infundado; del mismo modo considera que la despenalización incrementará la incidencia de abortos, ya que es visto como una salida fácil e irresponsable por parte de la mujer, puesto que sobre ella recae la responsabilidad de embarazarse.

Es importante recalcar que, un gran número de veces, la mujer que decide abortar, lo hace a sabiendas de no estar preparada para traer un hijo al mundo y de ser incapaz de formar un sujeto psíquico adecuado en otro ser humano; por lo que puede decirse que es una decisión tomada considerando tanto al producto como a ella.

Si consideramos que el sentimiento de culpa surge a partir de la ambivalencia que existe entre el Yo y el Superyó, el plantear en los spots que la mujer que aborta será señalada como culpable de asesinato por toda la sociedad, genera un conflicto entre las exigencias internas de la mujer y las exigencias morales que la sociedad impone.

Cuando el superyó (principalmente el ideal del Yo) cuenta con cimientos morales muy marcados, el sentimiento de culpa es mayor. A su vez el Yo ideal, es decir, aquella imagen perfecta que deseamos ser, se ve truncada al tomar una decisión que va en contra de las normas impuestas socialmente. Por tanto al hacer evidentes, en los spots, elementos simbólicos de autoridad, se incrementa la capacidad de hacer consciente el conflicto ya existente.

En sociedades en las que el aborto se encuentra legalizado, consecuencias como el síndrome post aborto se ven reducidas en un principio, y prácticamente erradicadas con el transcurso del tiempo. Por consiguiente, puede interpretarse que el Superyó de los sujetos pertenecientes a estas sociedades, pese a estar regidos por normas morales y religiosas que castigan el aborto, no se ven limitados por normas legales que lo penalicen reduciendo el conflicto entre el Yo y el Superyó.

Asimismo, es relevante hacer notar que gran parte de quienes acusan de asesinas a las mujeres que abortan, son quienes tienen acceso al poder e incluso pertenecen a la iglesia y en su mayoría son representados por hombres que se jactan de tener una moral intachable aún cuando son los que toleran la pederastia, el genocidio, el narcotráfico (con todas sus implicaciones) y que incluso prohíben el uso de métodos anticonceptivos y el acercamiento a la información pertinente para llevar una vida sexual saludable. Por lo que resulta absurdo acusar de asesinas a las mujeres que abortan e incluso excomulgarlas, a ellas y a quienes realizan los abortos o manifiestan una postura favorable ante éste. Hablamos de sujetos con doble moral, que señalan a quienes se enfrentan a situaciones como el aborto, pero que han tomado decisiones aún más inmorales y de mayor repercusión.

Por todo lo anterior no puede dejar de señalarse la importancia que tiene el manejo del conocimiento psicológico en las campañas publicitarias, ya que permite la manipulación de las decisiones y posturas de una población como la mexicana.

Autoras: Eréndira Cruz Reyes, Viridiana Gómez Alarcón, María Fernanda Martínez-Vara Tiznado

 

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