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Negra cubana tenía que ser
Una mujer negra que no es más otra, es ella misma
bell hooks

Categoría: Femineando

24/07/2008 GMT 0

Elizabeth, habla sobre su boda con Mónica

negracubana @ 11:45

A Elizabeth y Mónica las conocí en plena faena para terminar una publicación escrita por chicas lesbianas y dirigida a la sociedad cubana en general. Les colaboré con la edición del material y aportándoles unas cuantas más. Ellas, son muchachas que tienen muchas ganas de hacer y que han sorteado diversos obstáculos para poder estar juntas y vivir su amor. Les comparto las palabras de Elizabeth el 17 de mayo del presente año en la celebración por en Día Mundial VS Homofobia

Mitos y lesbofobia

Por Elizabeth Cabrera, estudiante de sociología de la Universidad de La Habana

Mónica y yo hicimos un trabajo investigativo sobre el nivel de machismo presente en parejas de lesbianas. Nos acercamos al CENESEX en busca de algún estudio previo sobre el tema y nos encontramos con la falta de bibliografía que existe. Pero, nos enteramos de un espacio en el centro donde se reunían mujeres lesbianas.

El primer día que asistimos estaba Mariela Castro junto a otras personas comentando sobre una estrategia educativa que se quería lanzar a través de los medios de comunicación para visualizar el tema de la diversidad sexual.

Por supuesto, inmediatamente nos sentimos interesadas y con ganas de colaborar en lo que pudiéramos. Y hoy estamos aquí en este lugar, haciendo realidad este anhelo de tantas personas y construyendo un camino hacia la búsqueda de la igualdad de derechos para todos y todas.

En Oremi encontré una forma de luchar contra las discriminaciones. Siento que estoy haciendo, que contribuyo y que se puede lograr nuestro objetivo.

La boda

Todo comenzó por una idea de una fiestecita entre amigos donde yo y Mónica nos juraríamos amor eterno y se convirtió en la primera boda de lesbianas, apoyada por una institución cubana. El CENESEX nos brindo su patio interior.

Esa fue la muestra de amor, de compresión, de apoyo más grande que Mónica y yo pudiéramos tener. Ese día en el CENESEX se respiraba amor.

Mitos
Existen muchos mitos alrededor de la mujer lesbiana, incluso más de los que existen para los hombres. Nosotras somos más juzgadas por estar la sociedad sujeta a leyes y costumbres patriarcales. Por ejemplo, una de las cosas que se piensa es que a las mujeres lesbianas no les interesa la maternidad, sin embargo, el derecho a la reproducción asistida, es causa de lucha en muchos países.

Hemos idealizado tanto el papel de la madre que cuando las personas homofóbicas piensan en una mujer lesbiana, no pueden ver a una mujer que ama a su hijo o hija, tanto como lo hace una mujer heterosexual.

La crianza no esta determinada por la orientación sexual de los padres, no es una atracción sexual hacia el esposo del vecino o hacia el novio de la amiga, simplemente son dos personas que se aman que quieren ser parte de la sociedad, que quieren contribuir con ella y que quieren formar a su hijo o hija.

La ley no cuestiona a una mujer heterosexual con problemas de alcoholismo y droga, con malas condiciones de vida, que tiene un hijo y lo que más se escucha de la gente es: “¿Esa está loca, como va a mantener a ese niño?” y siguen conviviendo con el fenómeno en su cuadra.

Otro de los mitos es que una pareja homosexual solo va a criar un hijo con tendencia homosexual y yo me pregunto: ¿cuántos de los homosexuales que estamos aquí somos hijos de homosexuales?

La homosexualidad no es algo que se enseña, no se aprende, no se contagia, es solo una preferencia sexual. Y al aceptarla, lejos de pensar que se pone en peligro la heterosexualidad, vamos a pensar que se van a evitar muchos crímenes, suicidios, fases de aceptación y conflicto entre los hijos y los padres, se van a abrir canales de comunicación que van a crear un acercamiento en las relaciones paterno-filiales.

Acabar con la homofobia es acabar con miedos, distanciamientos entre padres e hijos, discriminación, conflictos laborales, darle la oportunidad a todos y todas a luchar por un futuro de igualdad de derechos y oportunidades para todos, es darnos cuenta que existen otros tipos de discriminación contra las que también debemos luchar. Porque ¿La diversidad es la norma?

Lesbofobia

Hay veces que nos encontramos con personas que toleran a los hombres homosexuales, pero que no aceptan a la mujer lesbiana y eso es reflejo del discurso androcéntrico que sufrimos cada día, que hace ver a los hombres superiores a las mujeres. Por eso es que se afirma que la mujer lesbiana es triplemente discriminada.
A veces vamos por la calle y los hombres se meten con nosotras y nos dicen que si no queremos que nos haga compañía, que lo que nosotras necesitamos es a un hombre, y eso es un tipo de violencia que sentimos a diario y es una de las cosas con las que tenemos que luchar para hacerles ver que somos una pareja y que no necesitamos de terceras personas.

Otra de las cosas que se comenta es que la mujer lesbiana es una mujer masculinizada, y que cosa es estar masculinizada o feminizada, eso es simplemente una construcción que nos crean y una educación, cuando tu vas a la escuela y en la familia te enseñan que las niñas se sientan con las piernas cruzadas y que los varones no y realmente cuando la mujer asume su orientación, o sea como se dice, sale del closet, quizás ya no este intentando ese coqueteo hacia el hombre y eso provoca que ya no sea esa mujer tan femenina como “se quiera que sea” o como quiera la sociedad que sea y creo que eso es uno de los mitos que más nos afectan.
Ese hecho de que nos vean como un hombre o que nos pregunten quién es el hombre y quién, la mujer… No existe un hombre y una mujer, solo son dos personas que se aman y que comparten una vida.

22/07/2008 GMT 0

Cine Club "Diferente"

negracubana @ 14:45
El Cine Club "Diferente"vuelve el próximo 24 de julio a las 8:30 p.m. en el cine Riviera (Calle 23 y Ave. de los Presidentes) con la co-producción anglo-norteamericana Botas Kinky (Kinky Boots - 2005)

Director: Julian Jarrold

Sinopsis: Una travesti rescata a un hombre que, tras heredar la fábrica de zapatos de su padre, necesita diversificar la variedad de su producción si quiere mantener su negocio a flote...


... y recuerden que, después de la película, tenemos debate sobre el tema del filme!


P
rosigue su andadura el Cine Club Diferente en La Habana con "Kinky boots"

La próxima oferta del Cine Club “Diferente” será este jueves 24 de julio y abordará el complejo mundo del travestismo mediante el filme anglonorteamericano “Botas Kinky” (Kinky boots), de Julian Jarrold, en la misma sala, hasta tanto se terminen las labores de remodelación del Cine 23 y 12, sede habitual del encuentro, que busca presentar cintas, cuya temática esté relacionada con el mundo de la diversidad sexual.

Cien minutos, cien años de cine. Así podría llamarse de forma alternativa el documental "El celuloide oculto" que, el mes pasado, nos presentó en su ya habitual Cine Club “Diferente” el crítico y escritor cubano Frank Padrón Nodarse. No hay dudas, que Hollywood, a lo largo de esta centuria y algo más, ha tenido oportunidades de acumular glorias y sinsabores. Difícil entonces, ante una producción tan prolífera, que algún tema de esta vida variada y llena de vericuetos, escapara de sus tentáculos y no pasara por su filtro, ya fuera para bien o para mal.

Así pues, "El celuloide oculto" (The Celluloid Closet), coproducción franco-alemana-británico-estadounidense, de 1995 devela, con la maestría del gran arte fílmico, cómo la industria del entretenimiento norteamericano, luego de una relativa y sorprendente ‘liberalidad' en sus primeros años, trató de depauperar la imagen y la autoestima del homosexual, así cómo aquellos realizadores conscientes y necesitados, se montaron en las alas de la metáfora y la sutileza para, al menos discretamente, reflejar en la pantalla grande, la vida de aquellos que escogieron amar de forma diferente.

A través de fragmentos, muchos de ellos censurados en su momento y perfectamente integrados al discurso, Robert Epstein y Jeffrey Friedman repasan con vocación de relojero, los mil y un ejemplos, en que Hollywood ejerció sus ‘buenos oficios' en el tratamiento de este lado de la vida, hasta hace poco silenciado por el main-stream del entretenimiento popular.

No faltan nombres de peso del showbizz, para reafirmar que no siempre la gran industria jugó limpió cuando el asunto era retratar a los homosexuales en pantalla. Entre ellos este ‘talking-heads' nos brinda los testimonios de astros como Tony Curtis, Whoopi Goldberg, Tom Hanks, Shirley MacLaine, Susan Sarandon, Gore Vidal y otros muchos que, al ser asumidamente gay, no podían ver con buenos ojos el mal manejo que de su experiencia vital se hacía.

Tampoco faltan ejemplos de filmes, aparentemente, inocentes que, de forma velada, presentaban situaciones de claras implicaciones homosexuales. Verbigracia Rebeca o Ben Hur, por sólo mencionar dos casos. También abundaron muestras de caricaturas, exacerbaciones, denigración y fatalismo. La lista sería interminable.

Claro quedó para el público, que llenó la espaciosa sala del cine Riviera de la Habana, que tal tratamiento no siempre fue casual, de hecho casi nunca y parecía encerrar unos lineamientos hasta ahora poco claros, pero no por ello menos destructivos.

El debate – parte implícita y fundamental del proyecto de Padrón Nodarse – se trabó a partir de las opiniones del auditorio y de importantes personalidades de la cultura nacional, que además de aquilatar las calidades del producto cinematográfico sometido a su consideración, aprovecharon el momento para la sana catarsis y la reflexión productiva, en torno del fenómeno que allí los había reunido.

Una vez más, Mariela Castro Espín, jefa del Cenesex, concedió la gentileza de su presencia y aprovechando el momento también hilvanó ideas sobre la necesidad de la presencia del gay en los medios, pero siempre a partir de posturas de dignidad.

© Antón Vélez Bichkov-NOTICINE.com

21/07/2008 GMT 0

Las Ciencias Sociales: En Cuerpo de Mujer y con Voz de Hombre. Neoliberalismo epistémico patriarcal

negracubana @ 18:12
Violencia epistémica de género desde el canon de las ciencias sociales • "A nuestro equipo de trabajo le inquietó que una formación en ciencias sociales fuese condición de imposibilidad para pensar el género, es decir que la epistemología y las metodologías de las ciencias sociales colonizaran y neutralizaran las potencialidades subversoras del campo de género"

por Miguel Gil

Las Ciencias Sociales: En Cuerpo de Mujer y con Voz de Hombre

Hoy es difícil negar que los movimientos de mujeres y los feminismos, hayan influenciado el constante crecimiento del acceso de las mujeres a la Universidad y a los mundos de las ciencias sociales en particular. Pero resulta muy polémica la idea de que la participación de más mujeres en la educación superior y en la producción científica haya producido cambios en los modos en que se ejercen las prácticas académicas y de producción de conocimiento o en redefiniciones de los contenidos del conocimiento científico.

Tampoco es evidente que más mujeres estudiando o haciendo ciencia, signifiquen la reorientación de la investigación hacia temas que tomen en cuenta problemas formulados a partir de una experiencia marcada por la diferencia sexual.

Desde hace 5 años vengo desarrollando un trabajo académico y político con perspectiva de género en una Facultad de Ciencias Sociales. He acompañado a las estudiantes durante un ciclo completo de su formación, es decir, desde que ingresaron al primer semestre de sus programas de educación superior, hasta ahora, que están terminando sus trabajos de grado. Varios de ellos fueron elaborados con perspectiva de género.

Durante este lapso de tiempo hubo una situación particular que llamó mi atención: gran parte de las estudiantes encontraban dificultad para conciliar los modos aprendidos de hacer ciencias sociales, con los modos de pensar desde género. Aquellas estudiantes que formulaban un problema de investigación a partir de la problematización de sus experiencias de género, al trabajarlo con las herramientas conceptuales y metodológicas que les da su formación profesional, terminaron perdiendo la perspectiva, extraviándose en los vericuetos de la búsqueda de la verdad científica occidental.

Ello no debería resultar extraño, dado que los conceptos que conforman a las ciencias sociales al parecer no constituyen un lenguaje capaz de nombrar aquellas experiencias que las estudiantes consideran de relevancia para el género. Si bien durante los cinco años de mi ejercicio de la docencia en ciencias sociales, he sido testigo del constante y progresivo aumento del número de mujeres que ingresan a la educación superior, junto a ello, he presenciado el progresivo silenciamiento de las voces autorreflexivas que habíamos logrado en el trabajo con las estudiantes.

Durante los semestres que duró la elaboración de sus trabajos de grado, las estudiantes parecían ser capturadas por unos modos de pensar los problemas, por unas metodologías de investigación y por algunos procedimientos institucionales, que de alguna forma vaciaban el potencial político que movilizaban sus trabajos.

Dichos proyectos, que al comienzo del proceso habían comprometido vitalmente a las estudiantes con sus relaciones de género, redujeron progresivamente el horizonte de observación al mismo tiempo que avanzaban en su formación epistemológica en ciencias sociales. Podría afirmarse que las formas de percibir, significar y representar las realidades de género eran colonizadas en sus imaginarios (concepto que ya ha sido usado en las ponencias durante este evento*).

Fue así como en nuestro equipo de trabajo emergió la inquietud de si podría estar ocurriendo que una formación en ciencias sociales fuese condición de imposibilidad para pensar el género, es decir que la epistemología y las metodologías de las ciencias sociales colonizaran y neutralizaran las potencialidades subversoras del campo de género.

Un recurso alegórico para entender esta problemática lo encontramos en un relato mitológico, el de Piral, quien tiene cuerpo de mujer y voz de hombre. Debido a su ambigüedad corporal es condenada al destierro y enviada hacia una ciudad cuyos habitantes eran ciegos. Allí logra destacarse durante años en la vida pública, debido a su habilidad como oradora, llegando a desempeñarse como respetada consejera. Años después, los habitantes del pueblo recuperan la visión, y al enterarse de que aquella voz que daba consejos coincidía con el cuerpo de una mujer, entran en cólera y la someten a juicio, condenándola a quedar sin voz, despojada de su lengua y su boca. Así mismo establecieron que los consejos e ideas, tantos años aceptados y reconocidos eran un engaño y formaban parte de un plan para destruir su cultura.

La presente ponencia pretende hacer un ejercicio autorreflexivo desde las ciencias sociales y propone algunos puntos para el análisis y el debate de las situaciones antes señaladas. Además promueve algunas perspectivas frente a un problema en el que creemos se juega la integración o la separación radical entre hacer y conocer.

Tendencias Epistémicas Neoliberales

Desde hace más de diez años, en América Latina, el campo de las ciencias sociales ha sido escenario del despliegue de tendencias epistémicas neoliberales. Tales tendencias se identifican con la mirada de un hombre/blanco, masculino/heterosexual, capitalista/patriarcal militar.

Si bien es cierto que tales condiciones de producción del conocimiento social fueron asumidas e institucionalizadas por las Universidades desde hace varios siglos y que ya habían entrado en crisis por las críticas provenientes desde los feminismos y desde los paradigmas de los estudios literarios y culturales de tendencia posestructuralista, no podemos dejar de advertir el hecho de que desde la década de los 90 del siglo XX, en las facultades de ciencias sociales en Latinoamérica se reactualizan y fortalecen ciertas condiciones de pensamiento fundadas en la división binaria de la realidad. Tal reactualización es entendida aquí como parte del despliegue de cierta globalización extendida a los campos de la universidad y de las ciencias sociales.

Dichas epistemes han logrado reposicionarse como hegemónicas mediante la repetición de un doble ejercicio de poder. El primer movimiento al suplir el lugar de enunciación, ocultándose así la localización corpo/política del sujeto y por ende sus marcas de raza lengua, clase, edad, sexo/género etc. Simultáneamente autoproclamándose como única racionalidad capaz de ordenar el mundo y con autoridad para juzgar a cualquier otra.

De esta forma, el canon del pensamiento binario reposicionó en las universidades latinoamericanas esa mirada del mundo, colonizada por las reglas dualistas que sostienen al patriarcado epistémico. Este naturaliza dicho modo de ver, conformándose como dispositivo principal de pensamiento social y a partir del cual se establecen criterios para financiar la investigación y cuyos resultados son la base para dar forma a la política pública.

Actualmente tal regreso latinoamericano a los paradigmas científicos del siglo 19, se legitima a través de la implementación de sistemas nacionales de ciencia y tecnología. Estas entidades se encargan de medir los currículos de los investigadores y de ubicarlos en una escala que privilegia a aquellos que producen conocimientos útiles para ser circulados según la lógica del mercado académico y editorial. De esta forma, se desplaza a la investigación en campos como el del género, que moviliza intereses distintos a los de las meta-narrativas empleadas como “ciencia para el progreso, ciencia para el desarrollo, ciencia para la paz y hasta ciencia para la igualdad de género”.

Así mismo, tales instituciones ordenan e implementan las políticas de investigación en ciencias de nuestros países. (No creo que en Cuba, pero…) En síntesis, desde instituciones articuladas a intereses económicos globales se da forma a los criterios que determinan qué, para qué y quiénes investigan en ciencias.

No deja de ser sospechoso que en algunas regiones de América Latina, como Colombia, el correlato político de dichas tendencias epistémicas se expresa hoy a través de la omnipresencia de su figura presidencial, encarnada en un líder que habla el código de un hombre/blanco, masculino/heterosexual, capitalista/patriarcal militar, cuyo discurso político recicla los temas del siglo 19 latinoamericano como son la paz, la patria, el orden, la obediencia a la autoridad, el cumplimiento del deber, la familia patriarcal como núcleo social y revive para la mujer los valores del “ángel del hogar”, imagen que reactivó en mi país las prácticas más reaccionarias en términos de género.

Paradójicamente, en Colombia no dejamos de sorprendernos cuando se conoció que fueron las mujeres quienes determinaron la reelección del actual gobierno y quienes con más vehemencia idealizan la figura presidencial, cuyo gobierno instaló un régimen social paramilitar, expandido regionalmente a través de las prácticas más machistas que yo haya conocido en el continente y quizás en el mundo. En efecto, justo en el momento en que Colombia pareciera entrar en la línea de lo políticamente correcto en términos de género y justo cuando las mujeres parecieran estar ocupando espacios sociales antes vedados, es cuando se fortalecen cultural y epistémicamente las tendencias patriarcales mas arraigadas.

Dispositivo epistémico colonial y producción de violencia epistémica de genero

La violencia epistémica de género se produce desde un dispositivo cuya lógica determina la alteración, la negación, y en casos extremos, la extinción de los significados de la vida simbólica de un grupo social. Por ejemplo la prohibición de una lengua materna en una nación ocupada, constituye una de las formas extremas de la violencia epistémica.

En su dimensión de género, tal violencia se relaciona con la enmienda, con la revisión y el borrón o la suplantación de los sistemas de simbolización, representación y subjetivación que las mujeres tienen de sí mismas, por ejemplo sus formas de registro y memoria de la experiencia.

Es importante subrayar que estos procesos de violencia simbólica están entrelazados con procedimientos que median, traducen y diluyen esa voz otra. Son procedimientos sutiles que han impuesto el sentido de la traducción, de la enmienda sin marginar a las afectadas. Estos procesos ejercen, por así decirlo, un chantaje cognitivo al plantear la dificultad o la imposibilidad de escuchar la voz otra desde sus modos y desde su cuerpo.

Durante los últimos años se han pronunciado al respecto algunas autoras feministas que relacionan la opresión de la mujer con “el carácter cada vez más «científico» de la sociedad occidental” (Spivak, 1989, Shiva, 1989; Merchant, 1992). Otras autoras no comparten esa visión estructural, pero mantienen una crítica cerrada de las prácticas científicas modernas y de sus efectos cosificantes y de exclusión sobre las mujeres (Haraway, 1991, 1997; Downey y Dumit, 1997).

Siguiendo esa línea de pensamiento procederemos a plantear una rápida genealogía del dispositivo que organiza la violencia epistémica de género en el campo de las ciencias sociales, con el fin de rastrear los modos en que esta adquiere su forma institucionalizada en la Universidad. Nuestra hipótesis es que dicho dispositivo mantiene y reproduce las estructuras propias de la visión eurocéntrica/patriarcal del mundo, al mismo tiempo que captura las posibles líneas de fuga.

La forma epistémica de la violencia de género conllevaría a la destrucción de las condiciones de posibilidad para explicarse el mundo con códigos y referencias propias, inclusive para quienes desde la academia o desde la política pública estudiamos o intervenimos el género. Así mismo dicho dispositivo impediría la emergencia y difusión de epistemologías no binarias, que se desmarquen de las determinaciones del sistema sexo/género y posibiliten conocimientos situados políticamente. (Haraway)

Epistemicidio y Colonización de la Mirada

Genealógicamente y siguiendo las perspectivas poscoloniales, podemos afirmar que el ejercicio de la violencia epistémica de género en América, emerge en Europa a comienzos del siglo XVI, como una de las manifestaciones del proyecto de gobierno imperial español. Este proyecto de dominación encuentra forma bajo la formación del sistema mundo y la expansión colonial de Europa.

Epistémicamente, este proyecto de gobierno exigía que la multiplicidad de modos de pensamiento, es decir, que la diversalidad epistémica de los pueblos del planeta fuera colonizada, traducida y reducida al formato de una serie de diferencias ordenadas jerárquicamente en el tiempo. En consecuencia las “muchas formas de conocer” quedaron integradas a una jerarquía donde el conocimiento científico-ilustrado aparecía en el lugar más alto y adelantado de la escala cognitiva, mientras que todas las demás epistemes eran vistas como su pasado, como la parte más atrasada.

En este esquema la ciencia significaba civilización, mientras que los saberes producidos y practicados por mujeres —junto con el de indios, negros, homosexuales y locos— significaban un estado de barbarie y de atraso, es decir de minoría de edad frente a la adultez alcanzada por la Ilustración.

Una consecuencia relevante de tal proyecto fue que se suplantaron los criterios de validez del conocimiento con criterios de cientificidad del conocimiento. Ello implicó que desaparecieran, que fueran invisibilizadas y/o normalizadas todas otras formas de conocer, que privilegiaban la búsqueda del bien y la felicidad o la continuidad entre sujeto y objeto, entre naturaleza y cultura, o entre hombres y mujeres. De esta maneral, al incidir sobre otras formas de conocimiento, se produjo un epistemicidio: la muerte de los conocimientos alternativos trajo la liquidación o la subalternización de los saberes y que portaban otros grupos sociales, como las mujeres, cuyas prácticas se asentaban en tales conocimientos.

La ciencia y, en particular, las ciencias sociales, asumieron así la condición de ideología legitimadora de la subordinación de las mujeres y constitutiva de la superioridad epistémica masculina para dar cuenta del mundo.

En síntesis, desde el dispositivo epistémico se nos colonizó la mirada a través de la imposición de la idea de que la realidad consta de dos ámbitos ontológicamente separados, promoviendo una separación radical entre lo natural y lo social y entre lo masculino y lo femenino, es decir esencializando la diferencia entre un cuerpo y otro que además pasaba a ser su opuesto. Ello conllevó a entender que la finalidad del conocimiento es la descomposición de la realidad en fragmentos con el fin de dominarla. Esta visión occidental/patriarcal presenta a la naturaleza y a la mujer como el enemigo que hay que vencer para domesticar las contingencias de la vida e instalar el reino del hombre sobre la tierra.

Es en este nicho epistémico que las ciencias sociales encuentran refugio y desde donde se constituyen heredando un imaginario colonial. Los hombres criollos ilustrados, quienes fueron vehículos de esta política del conocimiento, no dudaron en ubicar a las mujeres en el lugar más bajo de la escala cognitiva. Sobre este grupo debía dirigirse la violencia epistémica con el fin de disciplinarlas. El punto aquí es entender que la ciencia no era solamente el lugar de la distancia epistémica de la ciencia frente a la doxa, es decir del conocimiento verdadero frente a la opinión de todos los otros conocimientos, sino también el lugar de la distancia cultural de los hombres criollos frente a las mujeres.

Las Ciencias Sociales y la Universidad como refugios de la Episteme Patriarcal

Las ciencias sociales incidieron sobre la victoria de la episteme científica patriarcal/occidental y se convirtieron en una pieza fundamental para el proyecto de organización y control de la vida humana en América. El nacimiento de las ciencias sociales no es un fenómeno anexo a la organización política definida por el Estado Nación, sino que es una condición de posibilidad de tal organización.

Es necesario generar una plataforma de observación científica sobre el mundo social que se quiere gobernar. Sin el concurso de las ciencias sociales el Estado moderno no se hallaría en capacidad de ejercer control sobre la vida de las personas, de definir metas colectivas a largo plazo, ni de construir y asignar a los ciudadanos una identidad cultural. Las políticas del Estado demandan una representación científicamente avalada sobre el modo en que funciona la realidad social.

Las taxonomías elaboradas por las ciencias sociales no se limitan entonces a la elaboración de un sistema abstracto de reglas, sino que tienen consecuencias prácticas en la medida en que son capaces de legitimar las políticas reguladoras de los Estados. La necesidad práctica que hace emerger las ciencias sociales es la necesidad de ajustar la vida al aparato de producción, disciplinando las energías vitales y orientándolas hacia el beneficio del capital a través del trabajo

Es una idea aceptada que el progreso material de la nación depende de que la Universidad genere cierto tipo de sujetos que incorporen el uso de conocimientos útiles. Dicha idea conlleva el supuesto de que la universidad es la institución que sobre la base de una plataforma absoluta y objetiva determine cuales son las disciplinas científicas y sus respectivos objetos de estudio.

Ello determina, para quienes ejercemos las ciencias sociales, el permanente entrenamiento en un “pensamiento disciplinario” establecido sobre la idea de que los conocimientos tienen jerarquías, especialidades y límites que marcan las fronteras epistémicas que no pueden ser transgredidas. Estas fronteras diferencian entre unos campos del saber y otros. Tal estructura disciplinaria de la episteme recorta ciertos ámbitos del conocimiento definiendo los temas pertinentes a su objeto de estudio. Ello tiene fuertes implicaciones para quienes estudiamos las relaciones de género, porque las disciplinas se espantan ante posibilidad de entender que el cuerpo pueda convertirse en su objeto de estudio. Tal hecho rompería con las fronteras que imposibilitan que percibamos, demos significado y representemos cuestiones relativas al género.

Así, el currículo universitario define los cánones de las disciplinas que actúan como dispositivos de poder, que sirven para fijar los conocimientos en ciertos lugares evitando ciertas perspectivas peligrosas para el establecimiento. La formación profesional que ofrece la universidad, sus organigramas y sus estructuras curriculares, sus programas, así como los textos que circulan, los regímenes de evaluación y el reconocimiento académico de sus docentes apuntan hacia la legítima reproducción de cierta mirada del mundo. La organización disciplinar de la las ciencias sociales constituye así una violencia epistémica de género, en la medida en que los modos de percepción y representación del tiempo y el espacio de las mujeres es silenciado y suplantado por otro marcado por la racionalidad masculina, mantenida por la ciencias sociales tradicionales.

En todos los casos, de lo que se trata es que al articularse al lenguaje binario de las ciencias sociales hegemónicas, las perspectivas de género se vuelven invisibles dentro de los entornos curriculares patriarcales. ¿Por qué no pensar que hombre no es el sexo/género opuesto a mujer sino que son vecinos? ¿El de al lado y no el contrario? Continuar por el mismo camino conduce hacia la recreación del sujeto hombre/ blanco, masculino/heterosexual, capitalista/patriarcal militar.

Es preciso vulnerar y desestabilizar los modelos esencialistas y sexistas de la epistemología dominante, para poder hablar de descolonización de las relaciones de género. Así sea con buenas intenciones, pretender pensar género objetivamente, es decir compartiendo los supuestos de la ciencia occidental/patriarcal, resultaría en un acto de violencia epistémica dado que su racionalidad es la misma del hombre/blanco heterosexual/patriarcal capitalista/militar.

En consecuencia habría que promover miradas que entiendan que ser mujer tiene que ver menos con un cuerpo esencializado y más con un devenir, más con una visión orgánica del mundo en la que naturaleza y humanidad; hombres y mujeres; hacer y conocer formen parte de un todo interrelacionado.

Así mismo, desde la academia es necesario confiar más en los saberes que cotidianamente producen las mujeres para que desde un diálogo entre la academia y esa diversalidad epistémica, emerjan formas de hacer y conocer que puedan ser entendidas como contra violencia y resistencia frente al embate del neoliberalismo epistémico patriarcal, en Latinoamérica.

Con este artículo continuamos una temporada de reflexiones sobre el tema de género y violencia, con trabajos presentados en la pasada edición del Coloquio Internacional Violencia / Contraviolencia en la cultura de mujeres latinoamericanas y caribeñas, organizado, como cada año, por el Programa de Estudios de la Mujer en la Casa de las Américas.

 
Tomado de La Ventana 

Telmary Díaz, poeta de la calle

negracubana @ 16:11
Prefiere el calificativo de poeta de la calle, aunque también el de jazz poet porque la improvisación y libertad del jazz la apasionan. Para muchos, es solo Telmary: “No estoy atrapada por ningún tono ni técnica. Es lo bueno de no haber estudiado música”

por Sarah Moreno

Cuando Telmary Díaz camina por las calles de St. Clair, el barrio de Toronto, Canadá, donde vive desde hace un año y medio, con frecuencia escucha una voz de mujer que grita desde una ventana: "¡Qué equivoca'o!". La frase, que da título a uno de los temas de A diario, su primer CD en solitario, se ha convertido en un himno femenino de rebelión ante aquellos hombres que llegan pintando villas y castillas y después se recuestan y no trabajan.

La cantante cubana, a quienes muchos llaman rapera, aunque ella prefiere el calificativo de ''poeta de la calle'', ha hecho popular el tema en sus conciertos en Canadá, y especialmente en su barrio, donde tradicionalmente han vivido portugueses, italianos y, ahora, muchos cubanos.

''Aquí se celebran unos carnavales con cervezas y cajitas de comida'', informa Díaz, sin poder evitar la comparación con Cuba.

Sentada en el pasillo fuera del apartamento que comparte con su pareja, también músico —para que los ruidos no interrumpan la entrevista telefónica con El Nuevo Herald— Díaz ofrece un paseo por cada uno de los temas de su disco, producido por Roberto Carcasés y Yusa. También echa luz sobre la música cubana más reciente, marcada por uno de los grupos a los que perteneció, Interactivo: "Una nave comandada por Carcassés en la que cada miembro cultiva a su vez una carrera individual".

Rezo, el primer tema que escribió sola en su totalidad, inaugura el disco con una invocación a Elegguá en la voz de Descemer Bueno. ''Los cantos a los orishas son una de las raíces del hip hop cubano, junto al repentismo'', opina Díaz, refiriéndose a los ritmos afrocubanos y a la improvisación de décimas, típica de la música campesina. Para ella, quienes cultivan el género en la isla deben inspirarse en estas manifestaciones autotóctonas y no en los raperos norteamericanos.

Fiesta nació de la amistad. Telmary llegó a casa de Athanai —''el rapero blanco'', como lo llama— en España, y éste la recibió con el saludo: ''Fiesta, para que te la sientas''. "Salió muy orgánicamente. Le dije 'es un coro', y nos encerramos en el estudio y grabamos Fiesta''.

Pa' que vuelva lo escribió de un tirón en una cabina telefónica de Madrid. Dedicado a Frank, un baterista que hoy es su pareja, y enriquecido con el saxofón de Ariel Bringuez, surgió de una noticia desgarradora. ''Me enteré de que se había quedado en Canadá'', recuerda acerca de lo que le comunicó Frank desde el otro lado del Atlántico. "Luego me dijo: 'Sigamos juntos y verás que la vida nos va a unir'''.

Un viejo amor, William Vivanco, la acompaña interpretando Mr. God. Compuesto por ambos, el tema incluye parte de la letra en inglés, idioma que Díaz aprendió cuando estudiaba Lengua y Literatura Inglesa en el Instituto Pedagógico de La Habana.

Marilú, compuesto por Juan Formell, tiene nuevos arreglos de Díaz para A diario y la voz de Mayito Rivera, de Los Van Van. ''Mi mamá se llamaba Marilú, era periodista de Radio Rebelde, y falleció en 1985. Fue amiga de Formell y siempre bailaba esta canción'', comenta la cantante, que desde niña escribía poesía y soñaba con ser periodista como su mamá, aunque también tenía habilidades para las ciencias e incluso llegó a ganar un concurso nacional de Física.

Sueño brujo, con el grupo español Ojos de Brujo, mezcla el flamenco con el hip hop. La fusión apasiona a Díaz, que además de ''poeta de la calle'' acepta llamarse jazz poet porque la improvisación y libertad del jazz la apasionan. Si de algo se precia en sus diferencias con los clásicos intérpretes del hip hop es de tocar siempre con músicos en vivo. También se aparta de la agresividad de la mayoría de las letras.

''Ustedes quieren que me ponga roja y grite. Con mi femineidad voy a lograr que me escuchen igual; equilibrar es la palabra clave'', dice, negándose a imitar a los raperos hombres.

La sensualidad de su voz, los sombreros, pañuelos, turbantes y las prendas artesanales que viste, las mismas que fabricaba con sus manos y que en un tiempo le ayudaron a pagar la renta —en dólares— en Cuba, reafirman que disfruta ser mujer.

''La parte sensual me sale natural. Es lo bueno de no haber estudiado música. No estoy atrapada por ningún tono ni técnica. Soy una persona de palabras'', confiesa.

El gusto por ''actuar'' las palabras cuando canta le ha abierto puertas a filmes como Habana Blues, del español Benito Zambrano, y al más reciente Alborada Carmesí, una película de suspenso colombiana filmada en parte en La Habana por el periodista Luis Hernán Reina.

''Hay un duelo musical entre el Diablo y yo'', adelanta la cantante de su rol en Alborada Carmesí, que probablemente se estrene en septiembre en el Festival de Toronto.


Tomado de La Ventana publicada originalmente en El Nuevo Herald

18/07/2008 GMT 0

El video clip en la mira

negracubana @ 13:51

Por Antonio López Sánchez

Una singular mirada al analizar la imagen de la feminidad y masculinidad en una muestra de alrededor de una docena de videos clips de factura nacional, fue el resultado del acto de defensa del trabajo de Diploma para el grado de Licenciatura en Periodismo de Lirians Gordillo Piña. La estudiante de la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Habana, aportó interesantes observaciones y un sólido esfuerzo investigativo, a partir del estudio de estos materiales audiovisuales.

El trabajo, y su acto de defensa, convocó también a una serie de personalidades del entorno académico y en especial a varios entre nuestros buenos especialistas en materias de género. Son los casos de la Doctora Zaida Capote Cruz, el Doctor Julio César González Pagés, asumiendo las tareas de ejercer como miembros del tribunal, y el crítico y periodista Rufo Caballero, ejerciendo la labor de la oponencia. Para nuestra Editorial de la Mujer, resulta de sumo interés el acercamiento a la visión de una temática como la reflejada en dicho trabajo de Diploma, reforzado además por la presencia de la periodista y especialista en materias de género, la Master Isabel Moya Richard, que fungió en la tutoría.

La tesis Enfoques de género: Una aproximación a la representación social de la feminidad y la masculinidad en el video clip cubano, hace un pormenorizado análisis de algunas de las imágenes y cánones patriarcales habituales en la pantalla musical nacional. El poder androcéntrico, asociado a la belleza dominante del macho y a sus posibilidades económicas, la mujer despersonalizada, como cuerpo objeto del deseo sexual masculino, son sólo algunos de los patrones reiterados en una buena parte de la muestra analizada. Entre otros ejemplos, Lirians Gordillo demostró que hay todavía una serie de cánones patriarcales que se reproducen, a veces incluso de modo inconsciente, en la manera de reflejar las imágenes de hombres y mujeres dentro de esta manifestación creativa.

La heteronormatividad, la permanencia de una visión hegemónica desde la masculinidad, la mujer asociada a características como la mera satisfacción sexual del poder patriarcal y la reiteración de atributos tradicionalmente asociados a la feminidad como la sensualidad, la belleza física, la delicadeza, siempre en función de un erotismo encaminado a la satisfacción del otro, son algunos de los hallazgos que develó este trabajo. A partir del acto de defensa y de las preguntas de la oponencia, así como de las respuestas de la diplomante, se suscitó un variado debate al que se sumó posteriormente el criterio de varios de los integrantes del tribunal.

Es digno de destacar el exhaustivo trabajo metodológico llevado a cabo por la estudiante que en opinión de los especialistas rebasaba la exigencia del grado académico en disputa. Julio César González Pagés, destacó los logros de la investigación y felicitó el esfuerzo realizado por la estudiante Lirians Gordillo, en especial en el manejo de una teoría compleja y poco difundida en nuestro país. Por su parte, Isabel Moya, que también se desempeña como profesora en la Facultad de Comunicación Social, señaló que este estudio abre un camino que debe trascender y despejar la ausencia de trabajos en ese centro académico que aborden desde el uso de las herramientas de las teorías de género, los diversos objetos de estudio que pueden investigarse en nuestro contexto. Hasta el momento, no se habían hecho en esta Facultad investigaciones de este tipo desde la óptica de los futuros comunicadores.

El final del diálogo y las reflexiones suscitadas por este trabajo y su acto de defensa, estuvo en la muy merecida calificación de cinco puntos que aprobaron los miembros del tribunal. Por esa calificación, que abre la puerta de bienvenida a la culminación de sus estudios, nuestras páginas felicitan a la nueva colega y le desean abundantes éxitos en su recién iniciada carrera profesional.

28/06/2008 GMT 0

Dos contribuciones de Teresa Díaz Canals

negracubana @ 18:52

Teresa Díaz Canals, quien me tutoreó la tesis de maestría, es filósofa, feminista y profesora universitaria.

Acá comparto dos de sus contribuciones:


El respeto y la filosofía del rincón

No pude articular una frase coherente ante las cámaras de televisión en la presentación que  hizo el canal Habana en su programa El triángulo de la confianza con el tema sobre el respeto.

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La miel en el panal: mujer y participación

La verdadera legitimidad del comprometimiento de cualquier intelectual es comprometer su saber. Ir más allá en la relación mujer participación es ver que no se trata simplemente de cambiar de posición, de lugar, sino cambiar de naturaleza y ahí tendríamos que  rectificar culturalmente todos, tanto hombres como mujeres.

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Rap con nombre de mujer

negracubana @ 13:29

El movimiento cubano de hip hop, a mi forma de ver es el único movimiento musical que tiene, o pretender tener una perspectiva de genero, lo cual se evidencia pertinentemente en el proyecto Alzar la voz donde se concentran un numero importante de las chicas raperas.

A pesar de ser minoría, ellas son las principales artífices del taller de género que se realiza en el marco del Simposio de hip hop, aunque son minorías como es de esperar. Sin embargo, en el último taller las mujeres hicieron determinados aportes prácticos para el tratamiento de la equidad de género de la mujer dentro del HIP HOP, por cierto, además de la rapera (MC), tuvimos muchachas B-GIRL (la bailadora), DJ, y grafiteras.

En el mes marzo ellas realizaron un concierto que constituye un resultado directo del Simposio. Las chicas tienen claro que como son menos tienen que unirse para lograr organicidad, visibilidad y fortaleza.

Luego de ese concierto, las raperas volvieron a reunirse el pasado 8 de marzo, sesión en la que quedó instituida la Madriguera como una plaza fija, donde los 8 de cada mes será realizará el concierto de mujeres. Ese día, Unsorocan, dúo anfitrión (poesía cantada o spoken word)) tuvo como invitadas varias raperas, entre ellas Magia de Obsesión.

Otro elemento que destaca es las temáticas que abordan en sus letras, que van desde el SIDA, las guerras, el trabajo infantil, el femicidio, la violencia de género, entre otros, y  los llamados al amor, el respeto, la solidaridad, etc que realizan desde sus líricas.

04/06/2008 GMT 0

El Che, Sartre y Simón de Beauvoir

negracubana @ 17:35

Acaba de subir un nuevo sitio a la red de redes, por el 80 cumpleaños del Che. En especial para las feministas socialistas... una de las fotos que allá aparece.

Che recibe en la sede del Banco Nacional a los intelectuales franceses Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir. Febrero 1960.

La diferencia

negracubana @ 13:30

Esto no se de dónde salió pero no tiene desperdicio!!!!

03/06/2008 GMT 0

La letra compartida: Madre Nuestra que estás en la Tierra

negracubana @ 16:45


 

Mi amiga Julia Ardón ha escrito algo maravilloso. Acá lo dejo como La letra compartida de este mes. Espero que lo puedan disfrutar. Los comentarios aquí.

Madre Nuestra que estás en la Tierra

Madre Nuestra Que Lloras y Vives y Cantas
Y Estas en La Tierra
Venga a Nosotros El Fuego de Tu Risa
El Agua de Tu Vientre
Venga a Nosotros El Paraíso Perdido.

Santificado Sean Tus Pechos Nutricios
Las Manos que Los Tocan
Los Ojos amados Que Los Miran con Deseo

Santificada esa boca.
Santos sus labios y la lengua que la habita
Santas sus Manos Otra Vez
Santas
Santas
Santas las lágrimas de sus Pies.

Hágase Tu Voluntad
Tanto En el Suelo como en el Cielo.
Que Los Pájaros Despierten
y Sea Alboroto de Canciones
Cuando él por mi Lado Pase.
Y Que Se Llene de Mar el Tiempo
Que Traiga Mareas, Remolinos,
Dulzura de Algas,

Paz

Cuando Se Me Detenga Dormido En El Centro Del Pecho
y Cada Vello Bello Me Arañe La Espalda

Hágase Tu Voluntad
Señora De Todas Las Lluvias y Los Soles
Amante de Los Planetas y Los Astros
Sacerdotisa de Los Desvalidos y Las Solas

Luna Creciente y Despierta
Señora Maga

Danos Hoy Nuestro Pan de Cada Día
Cada Bocado Un Beso
Cada Beso Alimento
Cada Gana Una Risa
Cada Risa El Corazón Más Grande

Perdona Nuestros Apuros
Los Desaires, Los silencios
Perdónanos El Despecho, El Rechazo
La Cordura,
Perdónanos El Miedo, La Cautela,
Perdónanos La Espera
Así como Nosotros nos podemos Perdonar
Con el Abrazo

Danos Un Beso, Señora, y Otro y Otro
Para que No Nos falten humedades
Ni Risa Ni Desorden Amanecido.

Permítenos Fluir con la Tentación
Abandonarnos a Ella Sin Miedo
Ser HOY y no Pensar en ningún mañana
Eternizarnos
Soltarnos

Líbranos, Madre,
del Paso No Articulado
La Palabra No desplegada
La Arreada Bandera
El Estornudo Sostenido,
El Beso Apagado.

Amanos Señora
Amanos Hada
Amanos Sirena
Amanos Madre
Santa María
Madre Bendita
Ruega por Nosotros
Adivínanos Sin Culpas
para Poder Amarnos
Como Lo Merecemos
y Necesitamos
Ahora y en la Hora
De Nuestra Vida.

Amén

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