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Negra cubana tenía que ser
Una mujer negra que no es más otra, es ella misma
bell hooks

Categoría: Femine-ando

11/11/2009 GMT 0

Cuba: VIH, llegar con la prevención a las mujeres

negracubana @ 19:46
Por Raquel Sierra

Habana, noviembre (Especial de SEMlac)- Olga Lidia García es estilista y peluquera desde hace más de 10 años. Con destreza corta todo tipo de cabello, aplica un tinte o, con un cepillo y un secador, deja lacio un pelo rebelde. Durante ese tiempo, mientras trabaja, las clientas le cuentan todo tipo de historias y problemas.

 

En la peluquería Afrodita, ubicada en el consejo popular Pilar-Atarés, el de mayor incidencia de la epidemia del VIH en la barriada del Cerro, en La Habana, funciona desde hace unos años el Proyecto Salud=Belleza, cuyo propósito es la prevención de las infecciones de transmisión sexual/VIH/sida.

 

En ese espacio —frecuentado fundamentalmente por mujeres, uno de los grupos vulnerables frente a la epidemia—, se transmiten mensajes de prevención, a la par que se ofrecen consejos y condones gratuitamente.

 

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26/08/2009 GMT 0

¿Existe una literatura de género?

negracubana @ 13:05
Por Zaida Capote Cruz

Cuenta Claudio Magris en su magnífica —por minuciosa y desbordada— monografía sobre el Danubio, el hallazgo, en una librería de viejo, de un manual escolar de poética publicado en Buda en 1831, en uno de cuyos acápites encontró lo que él llama “una pregunta poco galante”: Potestne esse femina, quae dicitur heroina, materia epopoeiae? Que quiere decir más o menos “¿podría ser una mujer, a quien llamaríamos heroína, materia de la literatura épica?” Una pregunta así, “poco galante” es la que nos reúne hoy: ¿Existe una literatura de género?

Antes de intentar responderla me gustaría preguntar a la pregunta el por qué de sí misma. Parece que nunca terminaremos de zanjar esta cuestión, casi permanente, y siempre deberemos volver a empezar la discusión de cero. En primer lugar, el término “literatura de género” se presta a confusión. No he oído hablar de “literatura de género” en muchos sitios, la verdad, y supongo que se trata de evitar confusiones; escuchando esa frase una piensa en algo cercano al costumbrismo, al policial, no sé.

23/07/2009 GMT 0

Por andar vestida de hombre

negracubana @ 17:00

El pasado día 16 de julio de 2009 fue presentado en el Instituto Internacional de Periodismo "José Martí" de La Habana, la versión digital del libro "Por andar vestida de hombre", obra del doctor Julio César González Pagés.

Esta obra aborda los detalles de la primera mujer que ejerció la Medicina en Cuba vestida de varón y su autor cuenta los pormenones de esa historia, protagonizada por la suiza Enriqueta Favez a la cual llamaron criatura infeliz, monstruo, descargaron sobre ella todo tipo de improperios e hicieron de su juicio una representación fiel de un tribunal de la Santa Inquisición. Enriqueta Favez, la primera mujer que ejerció la Medicina en Cuba vestida de hombre, nunca ocultó las causas por las que fue juzgada. Sin embargo, su verdadera historia fue prácticamente sepultada durante casi dos siglos.

Dieciséis años le tomó al doctor Julio César González Pagés, historiador y antropólogo cubano, investigar lo sucedido alrededor de esta figura, que desafió el poder hegemónico y de la que prácticamente nada sobrevive. Ni siquiera su cadáver, pues el cementerio donde estaba enterrada en Nueva Orleans fue dañado por el huracán Katrina, en 2005.

En busca de evidencias, este acusioso investigador viajó a varios países y reconstruyó, mediante la técnica de la arqueología histórica, los detalles de un caso del que supo en el Archivo Nacional de Cuba, mientras buscaba información para su tesis doctoral. Estuvo incluso frente a la puerta de la casa natal de Favez, en la ciudad suiza de Lausana. «No hay ni una tarja que la recuerde. Ni allí ni en ninguno de los tantos lugares por los que pasó alguna vez», aseguró el autor del libro.

El relato, digno de un guión cinematográfico, es narrado a partir de documentos y cartas originales. No hay en él nada de ficción.

La Red Iberoamericana de Masculidades pone a disposición de todos sus usuarios, de manera temporal y excepcional, la opción de descargar esta versión digital del libro "Por andar vestida de hombre". Se trata de un formato ISO que puede ser montado sobre una unidad virtual de CD-ROM o reproducido mediante un quemador de CDs.

Descargar ahora (35 Megabytes)

Si tiene algun problema de forma directa entre a nuestro sitio 

www.redmasculinidades.com

gonpages@cubarte.cult.cu

02/07/2009 GMT 0

Cuba: Violencia sobre el papel

negracubana @ 16:14
Por Dixie Edith


La Habana, junio (Especial de SEMlac).- La violencia hacia las mujeres aparece, de manera recurrente, en muchas de las obras de las escritoras cubanas surgidas desde la década de los noventa del siglo pasado, una evidencia del empeño de esta generación en contar la realidad desde una mirada femenina.

Así lo atestiguó la periodista Helen Hernández Hormilla, quien investigó esa producción literaria para su tesis de grado: "Mujeres en crisis. Una mirada a la realidad social de las mujeres cubanas a través de la narrativa femenina de los noventa".

Durante su indagación académica, la joven comunicadora comprobó que "la violencia, vista desde diversas aristas, se convierte para esta narrativa en uno de los tópicos más visitados", según explicó a SEMlac.

Para Hernández Hormilla, tal situación no es casual "en tanto refleja el devenir mismo de la condición de género, heredada a través de la experiencia cultural, subjetiva y simbólica, donde han sobrevivido los rasgos autoritarios del patriarcado".

En Cuba, tras muchos años de ser un tema silenciado en los medios audiovisuales, cada vez más artistas de signo diverso emplean sus obras para visibilizar este fenómeno.

"La violencia de género aflora últimamente en muchas de las obras escritas, pintadas o filmadas. Hay una constante en las puestas en escena teatrales, por ejemplo", reflexionó en entrevista a SEMlac la escritora y crítica literaria Zaida Capote, especialista del Instituto de literatura y Lingüística de Cuba.

Incluso, durante 2008, la representación de la violencia en las artes y la literatura fue el tema central del Coloquio internacional que anualmente organiza el Programa de Estudios de la Mujer, de la Casa de las Américas.

En esa ocasión, la cita abordó la Violencia / Contraviolencia en la cultura de mujeres latinoamericanas y caribeñas y contó con la participación de casi 60 profesores, investigadores y estudiosos del tema, en su mayoría mujeres, provenientes de Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Cuba, España, Italia, México, Puerto Rico y Venezuela.

En particular, entre las escritoras estudiadas por Hernández Hormilla pueden encontrarse cubanas de diversas generaciones, signadas por un rasgo común: las mujeres y sus disyuntivas se posicionan en el centro de sus obras.

Múltiples investigaciones sociales han confirmado la presencia en la isla de todas las formas de violencia intrafamiliar y hacia la mujer, donde la llamada violencia psicológica resulta, a la vez, la más extendida y menos estudiada.

No es una sorpresa, entonces, que este tema aparezca en las obras de autoras como Laidi Fernández de Juan, Aida Bahr, Marylin Bobes, Mylene Fernández Pintado, Karla Suárez o Ena Lucía Portela, entre otras que escriben a partir de sus experiencias de la cotidianidad, durante las últimas décadas de la vida cubana.
"Mucho más, cuando sus historias se inscriben en un momento en el que la sociedad toda se encontraba abocada hacia la supervivencia y en el que aflora la agresividad", precisó la periodista.

Según Ena Lucía Portela, una de las escritoras estudiadas, "en nuestra época, una historia sin violencia no es ya una historia. Es, en el mejor de los casos, una historia de segunda".

De antes y de lejos

A juicio de Ángeles de la Concha, catedrática de Lengua Inglesa de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), de España, la literatura "es depositaria de la memoria de lo humano, ya que a través de ella descubrimos y revivimos las grandes preocupaciones existenciales de la humanidad, desde el inicio de los tiempos".

En su artículo "Cultura y violencia de género. Literatura y mito en la génesis de un conflicto secular", De la Concha se remonta a los orígenes de la palabra escrita para demostrar que la relación de poder que subyace en la génesis de la violencia ha estado legitimada por la leyenda y la palabra escrita.

Así, "la mujer como 'compañera fatal', manzana de la discordia, y causa de perdición y castigo social colectivo" aparece en las leyendas de Pandora, culpable del sufrimiento del hombre; de Eva, por quien entró el pecado en el mundo; o de Helena, raptada por Paris y pretexto para la sangrienta guerra de Troya.

"Todas ellas son protagonistas pasivas de historias que subrayan la fatalidad del deseo que despiertan y justifican el castigo que merecen. Convertidas en arquetipos inmortales, circulan sin cesar en el canon, entronizadas como referentes perpetuos en el imaginario social", analizó De la Concha.

Evaluando textos más recientes, esta académica española pone de ejemplo a las inglesas Marina Sarah Warner, Ángela Olive Carter y Emma Tennant o Antonia Byatt, escritoras que antes "han sido lectoras resistentes" y presentan en sus creaciones, por una parte, "la tiranía de los ideales de género" y, por otra, "el arduo y esforzado camino de la concienciación y de la lucha por la autonomía, con sus caídas y sus triunfos" .

Nacidas casi todas en la segunda mitad del siglo XX, estas autoras han apelado a diversos recursos que incluyen la reescritura nada complaciente de novelas clásicas y cuentos de hadas, "explorando su origen y sus sucesivas versiones como arena en la que se debaten, en forma oblicua, conflictos penosamente reales en la urdimbre de relaciones familiares y sociales".

"Responder a una historia con otra que la desmantele desde dentro se está convirtiendo, así, en actividad central del pensamiento y el arte feminista contemporáneo", advirtió De la Concha.

Cerca de la vida

Sin embargo, las escritoras cubanas estudiadas por Hernández Hormilla no han apelado a reescribir o desmontar textos.

A juicio de la comunicadora, ellas se distinguen por el tratamiento de temas prácticamente ausentes hasta ese momento en las letras femeninas, "como la sexualidad, el erotismo, la violencia de género, la prostitución, la pedofilia, la drogadicción o la homosexualidad femenina y masculina".

En ese camino, su representación de la violencia de género delata las diversas tendencias que perpetúan la dominación patriarcal.

"No solo se trata de vulnerar los cuerpos, la injusticia reside en todo un mundo simbólico y subjetivo en el que subsisten las desigualdades históricas entre los géneros. En otro orden, ellas no permanecen inertes ante el ultraje, pues están dotadas de una posición activa al enfrentar la violencia", reflexionó la comunicadora.
Estas autoras, portadoras en muchos casos de una feminidad que contradice las posturas tradicionales del género, se revelan como víctimas de violencia, no solo física, sino también psicológica y simbólica.

De esta forma, en su narrativa aparecen el silencio, la invisibilidad, el insulto, la ignorancia, la sobrecarga y la incomprensión.

Igualmente, el enfrentamiento intrafamiliar es recurrente en los textos de estas cubanas. "Madres, abuelas, suegras y padres intolerantes afloran como censores de la diversidad y apuntan a una latente crisis de la familia tradicional patriarcal", reflexionó Hernández Hormilla.

También el erotismo aparece con frecuencia en la literatura femenina del patio, durante la pasada década. Pero, en muchos casos, el acto sexual es asociado a situaciones de violencia, en especial en parejas heterosexuales.

Por sólo poner un ejemplo, la violación aparece en la obra de autoras como Aida Bahr, Karla Suárez o Anna Lidia Vega; mientras para otras como Ena Lucía Portela la agresividad masculina llega a convertirse en una manifestación constante.

En línea con un hecho confirmado por la mayoría de los estudios científicos, en las narraciones de estas mujeres los victimarios más frecuentes son, casi siempre, personajes cercanos a las protagonistas: padres, esposos, padrastros o amigos íntimos.

Algunas posibles respuestas a por qué las mujeres maltratadas se niegan a inculpar a sus agresores, queda expuesta en cuentos como "Un poema para Alicia" de Karla Suárez, "Olor a limón" y "Madrugada" de Aida Bahr o "Bumerang" de Laidi Fernández de Juan, así como en la novela Cien botellas en la pared, de Portela.

En ellos, según Hernández Hormilla, "la relación de odio- amor entre la mujer y su victimario parte de un vínculo afectivo o de parentesco, con la intención de problematizar un tema en el cual no caben blancos y negros, pues se inmiscuye en la amplia gama de las subjetividades humanas.

"Si las mujeres de estas historias resisten por mucho tiempo el dolor y el maltrato, lo harán porque han sido educadas en una dependencia que, más allá de lo material, se torna afectiva", advierte la joven periodista.

Especialistas han cuestionado que muchos productos culturales, como la literatura, exhiben el tema de la violencia sin contextualizarlo o reflexionar sobre él, "como si esta realidad no pudiera ser cambiada", al decir del doctor Julio César González Pagés, profesor de la Universidad de La Habana y coordinador de la Red Iberoamericana de Masculinidades.

Para Zaida Capote, por su parte, "depende del nivel de compromiso de la persona que pinta, escribe o filma, con el tema en cuestión".

Pero el hecho de que temas como la violencia aparezcan en la literatura, o en cualquier manifestación artística, es un primer paso. Para enfrentar la violencia, es necesario visibilizarla.

27/06/2009 GMT 0

CON UN LENTE JOVEN: Migraciones y género en Cuba

negracubana @ 12:27
LA RED IBEROAMERICANA DE MASCULINIDADES RECOMIENDA: CON UN LENTE JOVEN:Migraciones y género en Cuba

Estudiantes de primer y tercer año de historia, de la Universidad de la Habana, valoran desde la pespertiva de género diferentes momentos de las migraciones de españoles, árabes y chinos a Cuba.

Muestra de videos:

Triscornia:La oscura leyenda de la inmigración a Cuba. Realizado por: Helén Abreu Reyes, Suamy Navarro Calzadilla y Elizabeth Redondo González.

La memoria es la dueña del tiempo. Realizado por: Aidilodi Martínez Vilacha, Belkys Montero López y Ariadna Delachaux Núñez.

Una Virgen de las Nieves en Luyanó. Realizado por: Damarys Vázquez Armas.

Una última tonada. Realizado por: Susel Aja, Rebeca Martínez, Guadalupe Pérez, Yahimí Rodríguez y Mirtha Valdéz.

El Sena desemboca en el Mar Caribe, Realizado por: Enmanuel George, Jesús Gómez y Diovin Bell.
 
“Ojos rasgados en Cuba. Realizado por: Alianis Rivero, Sachy Rodríguez, Patricia Segura y Maday Pérez.

 
Zarpazos de la nostalgia: Comunidad árabe en Cuba. Realizado por: Doris E. Lorenzo y Enma L. Capetillo.

Moderador de la muestra: Dr Julio César González Pagés

 
Día: Lunes, 29 de junio de 2009, 2.00 pm

Lugar: Salón de Videos. Clinica calle 17 esquina D. Vedado.

11/06/2009 GMT 0

Género, comunicación y VIH/sida: una alianza estratégica

negracubana @ 13:53
Una relación necesaria e indispensable, es la que se establece a la hora de abordar la temática de la infección por VIH/sida en la comunicación social, teniendo en cuenta la perspectiva de género.

A pesar de que la epidemia cubana es mayoritariamente masculina, específicamente de HSH, es válido realizar un abordaje de la misma a partir de lo que la teoría de género nos propone como nociones fundamentales, sobre todo en su aspecto relacional, en tanto estudiar problemáticas de un género lleva implícito el análisis de lo que sucede con el otro.

Uno de los carteles analizadosLa semana pasada se realizó un taller en la sede del PNUD, en Cuba, conducido magistralmente por Isabel Moya, reconocida especialista de este tema,  quien nos ppropuso acceder a varios productos comunicativos, radiales, audiovisuales, e impresos, relacionados con el VIH/sida.

De los productos realizados en Cuba trabajamos específicamente con menciones radiales y carteles que han sido parte de las campañas desarrolladas en el país. Ambos intentan deshacer estereotipos, mitos y creencias que existen en la mente de cubanos y cubanas, y que de alguna manera impiden el logro de mayores resultados.

No obstante, a partir de este mismo análisis, pudimos notar el pobre tratamiento de la diversidad racial evidenciado de la poca o nula representación de las poblaciones negras en dichos materiales. Así mismo, la imposibilidad de percibir el espacio especifico en el que se insertan las personas, y que muchas veces condicionan estilos de vida, la no discriminación entre ambientes rurales o citadinos, o ambientes privados/domésticos o públicos es otra de las cuestiones que emergieron en los debates que se propiciaron. La consideración de otras singularidades, por ejemplo en torno a la religiosidad, es otro de los factores soslayados en tales soportes promocionales.

Aprehender la perspectiva de género convella a integrar los diversos saberes y ponerlos en bien de la equidad no solo de los géneros, sino también de las otras muchas realidades que atraviesan a los seres humanos: clase, procedencia, región, racialidad, religiosidad, etc.

A paso seguro

La primera magen fue tomada de Espacio Filmica

09/06/2009 GMT 0

COLOQUIO INTERNACIONAL: Mujeres y ambiente en la historia y la cultura latinoamericanas y caribeñas

negracubana @ 12:39

Estimada/o colega:

Nos complace invitarla/o a participar con una ponencia o como oyente en el Coloquio Internacional Mujeres y ambiente en la historia y la cultura latinoamericanas y caribeñas, que tendrá lugar en la Casa de las Américas del 22 al 26 de febrero de 2010, como continuación de los celebrados desde 1994 sobre mujer y cultura latinoamericanas y caribeñas. Al igual que las memorias de los coloquios precedentes fueron publicadas o están en proceso editorial gracias al coauspicio de distintas universidades, las de éste se coeditarán con alguna institución del continente.

RESUMENES Y PONENCIAS

Antes del 20 de diciembre de 2009 deberá estar en nuestro poder un resumen de 250 palabras, con el título de la ponencia y el nombre y apellidos del/a autor/a y la institución a la que pertenece.

La extensión de las ponencias no será mayor de 9 cuartillas mecanografiadas a doble espacio, lo que equivale a 2 500 palabras y 20 minutos de lectura oral. Las/os participantes deberán traer junto con el texto impreso de su ponencia, en el que emplearán las normas internacionales para notas, citas y bibliografía, un disquete o CD-ROM.

INSCRIPCIÓN Y PLAZO DE ADMISIÓN

La cuota de inscripción en el Coloquio es de $ 50.00 CUC y será abonada personalmente en la Casa de las Américas el 22 de febrero de 8:30 a 9:30 a.m.

TEMAS DEL COLOQUIO

- Género y ecosistema
- Ecofeminismos
- Ecocrítica de la producción de mujeres en la literatura y el arte
- Ecocrítica de la representación de las mujeres en la literatura y el arte
- Pensamiento y mitos sobre mujeres y naturaleza
- Mujeres rurales: sus culturas e historia

CONFERENCIAS, PANELES Y OTRAS ACTIVIDADES

Se ofrecerán conferencias magistrales y/o paneles sobre los temas del coloquio, así como lecturas, conciertos y exposiciones de escritoras y artistas cubanas.

RECOMENDACIÓN

Para facilitar su traslado y estancia en Cuba contacte a su Agencia de Viajes o diríjase a:

CASA DE LAS AMÉRICAS
3ª y G, El Vedado, La Habana, 10 400, Cuba, Telf. (537) 838-2715, 838-2706/09. Télex 511019 CAMER CU. Fax: (537) 834-4554; E-mail: pem@casa.cult.cu; cil@casa.cult.cu

Luisa Campuzano
Directora
Programa de Estudios de la Mujer

Nota: En el año 2011 se dedicará un Coloquio Internacional al tema Mujeres y Emancipación de la América Latina y el Caribe en el siglo XIX.

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27/05/2009 GMT 0

Nunca es tarde si la dicha es cierta

negracubana @ 12:48
Late bloomers: propuesta de Diferente el día 18, 8:00 p.m en 23 y 12

Por Frank Padrón

Dos mujeres que se enamoran en medio de una pequeña comunidad no es un tema nuevo; hace unos meses el Cine Club presentó una historia similar (El padre de las esposas, esa vez en Italia) pero si en aquella ocasión más que el propio romance interesaba al director la relación con los otros, esta vez, en Late bloomers (Blumers tardíos, 1996) sin dejar de hacerlo, la realizadora Julia Dyer (partiendo de un guión de Gretchen Dyer) focaliza con esmero y pormenorización las características del amor creciente, desafiante e irreversible que enlaza a una profesora y a una secretaria en escuela secundaria de pueblo suizo.
La maestra de geometría y entrenadora de baloncesto, andrógina y aparentemente asexual, vive una vida solitaria y vacía que la lleva del aula a su casa; la oficinista es una mujer casada con dos hijos, pero evidentemente insatisfecha, siente que su matrimonio no da más cuando sin darse cuenta traba una relación amistosa que va creciendo y tomando otro rumbo cuando comienza a entrenar en los ratos libres con su compañera de trabajo.
Como todo amor verdadero, la pareja femenina arrostra críticas, burla, incomprensión: de la escuela, microcosmos social (profesores, director, alumnos) a la casa  (la familia de la secretaria), pero ellas defienden su verdad y se imponen.  
La cinta resulta muy inteligente y motivadora desde el propio guión, con diálogos agudos e ingeniosos y situaciones muy bien diseñadas que hacen oscilar el filme entre el drama y la comedia, sin que nos percatemos de las costuras, porque justamente así es la vida; por otra parte, no son “ellas vs los demás”, sino que cada personaje es una individualidad la cual actúa según su personalidad, cultura y cosmovisión: el profesor que se cree capacitado para “curar” a “mujeres confundidas”, el novio de la hija que renuncia al amor de ella ante la “mala fama” de su suegra, el director pusilánime y cobarde, la pareja gay, solidaria y  amistosa …, algo que asumen y proyectan atinadamente los actores, tanto protagónicos como secundarios.
Una evidente limitación del filme es su desenlace demasiado conciliador y “happy”: ese cambio de 180 grados de todos y cada uno de los vecinos del lugar, cierto, ante la firmeza y tenacidad de las mujeres , resulta demasiado optimista, diría que telenovelero, vamos: que algunos podían quedarse fuera del festín y hasta defender su abroquelamiento del lado de los intolerantes. Y es que, lamentablemente, la homofobia (u homo-aversión, según un término más moderno) no se cura  de un día para otro, es una batalla larga y sostenida, si lo sabremos los que desde aquí, y mediante espacios como éste, la emprendemos sin cuartel.
De cualquier manera Late bloomers (expresión del inglés que alude a una mujer ya madura, en retirada, por lo cual el título del filme es irónico)  queda como una muy digna cinta sobre la autenticidad del amor que, por encima de la orientación sexual, hay que defender contra todas las banderas y frente a todos los obstáculos.
El premio, vayan o no todos a la boda (o incluso, si ésta se celebra o no) es el respeto, la consideración y hasta la admiración de los otros, y cuando aún estos no lleguen al menos de manera absoluta, el dicho se hará realidad: nunca es tarde…

25/05/2009 GMT 0

La Habana negra de Havana

negracubana @ 12:19
La Habana antes del 59

La Habana, ciudad de costa y bahía, de calles maravillosamente adoquinadas y obscuramente visitadas, sirve de emplazamiento para la historia que Sydney Pollack nos cuenta. Havana (1990) se enmarca en la benevolencia citadina para la existencia de un mundo (o submundo) que la presenta como destino lúdico irremediable, más allá del contexto histórico de la narración: los sucesos anteriores al triunfo revolucionario

Contrariamente a otros filmes que recrean esta ciudad (Weekend in Havana, por ejemplo), la Habana de Havana no precisa de mujeres irreverentes e hipersexualizadas, de propuestas del sexo tropical o del consumo del mejor puro del mundo (lo cual no quiere decir que desaparezcan completamente de la pantalla); en su lugar se enfatizan otros elementos que proceden de la trama principal, esta vez presentada en forma de relación amorosa desde dos referentes: una “impertinente” partida de naipes, cuya no oportunidad viene dada por las condiciones sociales de la isla en ese momento, y las actividades de un grupo de personas contra el régimen imperante, que a nuestro modo de ver, contiene, restringe y resignifica a la primera.

 
A partir de lo anterior, podemos notar el lenguaje elíptico y metafórico propio del cine negro, perceptible en Havana desde el mismo comienzo de la cinta.

El diálogo que allí se establece, entre las cartas que caen (o son lanzadas) y las imágenes de la ciudad y del país (calles habaneras, un cañaveral, la represión policial contra jóvenes), nos da cuenta de ello. Lo meramente verbal también se impone cuando una voz en off resalta que aún es posible vivir la vida en el Prado habanero (amen, digo yo, del contexto sociopolítico), como si su sola existencia fuese una condición suficiente para ello.

La utilización del juego de cartas puede ser enmarcado también dentro del “fetichismo objetual” que destaca Rufo Caballero , como marca del azar, de un futuro incierto  que de antemano nos contextualiza la historia, nos vislumbra los futuros caminos que recorra la narración más tardíamente.

Fijémonos en una cosa más, el juego, ahora no como objeto sino como acontecimiento o espectáculo, es el móvil que hace al protagonista Jack Weil, hombre extranjero en busca de fortuna, arribar a la Habana una y otra vez, como él mismo sugiere. El póker también marcará lo que sucederá próximamente en la historia y dialogará todo el tiempo con su historia personal, marcando también el tempo de esta última. Para colmo, su meta de tener en La Habana una importante partida es pospuesta (y más que eso irrealizada, él no llega a tiempo a la mesa) en virtud de la resolución del conflicto que en el área personal se le presenta, y que llega a los confines políticos.

La propuesta que nos hace Havana sobre la relación entre el juego y la política, es sagazmente planteada en el primer encuentro entre los dos personajes masculinos, un gringo jugador, y un médico militante, dos maneras diferentes de ser hombres pero que convergen en la tenencia a priori del poder, ya que tanto el juego como la lucha política son espacios de poder para los hombres. El hecho de querer dominar, en cualquiera de los dos terrenos, es un contenido perteneciente a la masculinidad hegemónica que es compartido por ambos personajes. Sin embargo, el rol de jugador difiere un toque del hombre político, en tanto el primero está preparado para perder pequeñas batallas y así arribar a la victoria final (estrategia medio-fin le llamamos en psicología), sin embargo el político quiere vencer a toda costa sin hacer concesiones.

Ahora bien, recordemos que la relación amorosa que se estableciera entre Weil y Mimi, se convierte en el obstáculo para que el primero obtenga lo que vino a buscar a la Habana, a tal punto que termina enrolado en otros acontecimientos, que al decir de él, nada tienen que ver con su vida, ni con ella tampoco, porque los dos son “extranjeros”, o para decirlo de mejor modo ‘no son cubanos”. Ella lo perturba, lo molesta, le hace perder el móvil de su presencia en La Habana. Aquel encuentro que se produjo en el barco, (propiciado por ella, lo que incrementa la culpabilidad femenina) reorientaría su destino habanero, no sería suficiente entonces su motivación primigenia de querer venir a jugar, otro juego le quedaría planteado.

Además, ella es una mujer que aunque es un estorbo (papel dedicado a las mujeres de manera frecuente en la cinematografía universal) es el personaje más “conveniente” en tanto su condición de extranjera-casada-con-un-cubano le permite, a pesar de ser cuestionada su cubanidad, participar activamente en la realidad político-social de los años anteriores a la Revolución, lo cual muestra su carácter transgresor: “en el "cine negro", las mujeres ocupan una posición central en el desarrollo de la historia, donde son representadas más allá de su rol familiar.”  No obstante, es culpabilizada y consecuentemente torturada, no solo en el texto sino también simbólicamente.

Recordemos además que el “campo de batalla” de los dos personajes masculinos es una mujer, su cuerpo, el amor de ella, particular terreno de disputa entre los hombres. Al final el jugador cede (tal lo esperado para su rol) para que la chica continué su relación de pareja con el esposo. El primero no solo se hace a un lado, sino que en su condición de héroe, arriesga su vida y su meta con tal de que la protagonista retorne a su vida  anterior. El hecho de que él reviva, cada vez que va a Cayo Hueso, el deseo que tenerla supone, nos podría hablar de la eventualidad de la pérdida, lo que define su papel de jugador en si mismo, quién sabe si al final alcanzará la victoria.

La idea expresada en la película de que “la guerra estimula las apuestas”, podría estar mostrando la relación múltiple que se establece entre la situación social (la lucha) y la particular (el juego). Primero, muestra cierto irrespeto por el contexto político-social, adjudicándole un grado de futilidad y volubilidad; quizás haciendo referencia a las condiciones sociales de aquel entonces que propiciaban el desorden, la ilegalidad, el resquebrajamiento de las normas.

Diversas referencias a la violencia, que como conocemos que es una de los principales estamentos del cine negro, emanan como consecuencia del enfrentamiento entre el pueblo y el gobierno, lo cual es posible advertir desde la misma presentación de la película. Otras escenas, como las torturas a las que es sometida la protagonista; la que podemos inferir por la presencia de la joven que yace muerta sobre una camilla, y que podemos reconocer como anterior victima de martirio, son elementos importantes a considerar en Havana como una película que muestra, recrea, y nos da pauta para imaginar la violencia. Del mismo modo, podemos constatar en el final del filme que con la victoria del pueblo, y la anterior terminación de la guerra, se da paso a la violencia extrema, en El Lido la gente entra de manera desaforada, sin contención ninguna, destruyendo todo lo que se encuentra a su paso.

Por otro lado, la criminalidad en Havana, podría ser identificada por las actividades clandestinas que realizan Mimi, Roberto su esposo y unos cuantos jóvenes más. La referencia original viene dada por la petición de colaboración que ella le realizase a Weil (a pesar de que se exprese en términos de negociación comercial) para entrar “algo” a la isla, que resulta ser un radiotransmisor, que luego veremos que es utilizado por los “rebeldes”. No obstante, existe otro contenido que me llama la atención y que podría funcionar también como un elemento “criminalizante” de la historia y es el pacto que establecen el dueño del casino y el protagonista, aquel 10% que los hace cómplice, y que obliga al primero a planificar aquella partida que, como sabemos, es el motivo fundamental de la presencia del gringo en la Habana.

La intertextualidad con Our man in Habana (Carol Reed, 1959) se muestra en la categorías de seres humanos, los comprables y los que no, que esta vez Jack Weil pone en su voz. Del mismo modo, la corrupción, otro elemento recurrente en le film noir, es representado en los agentes de la SIM. Ellos son corrompibles, la vía por la que Jack logra sacar a la joven de la cárcel es muestra de ello. De cualquier manera, las primeras referencias aparecen muy tempranamente en el filme, conformadas por el evento que sucede en el barco, a raíz de la importación de un arma, y lo acaecido en la bahía cuando quien tiene que revisar el auto se aprovecha de la situación para hacerse de determinados “regalos”. Las anteriores afirmaciones podrían ser entendidas como expresiones variadas de una idea recurrente a lo largo del filme: “Cuba y l@s cuban@s son comprables”.

Por otra parte, la narración concibe  a una Habana como ciudad inventada por los americanos, que puede ser cerrada (tal cual un casino), como diría uno de los personajes de la película. Ella es un ensayo, y si no puede ser controla por el gobierno imperante deberá ser mudada a cualquier otra ciudad del Caribe a pesar de ser “La perla de las Antillas”. La Habana es mujer y como tal está disponible a las decisiones de los hombres, si uno de ellos no tiene la virilidad necesaria para someterla (el gobierno), en su lugar el otro puede hacerlo (los gringos que dirigen el divertimento).

Para culminar una breve nota sobre la música utilizada en el filme, que recorre varias expresiones como la guaracha, el son y la rumba, esta última se escucha justo en las escenas eróticas y en las actividades de los rebeldes, ¿puede ser esto entendido como una alusión a la correspondencia de ambas acciones?

La Habana, 22 de mayo 2008.

15/05/2009 GMT 0

Mujer contra Mujer

negracubana @ 13:25

MUJER CONTRA MUJER

Letra: J. M. Cano
Interpréte: Grupo Mecano

Nada tienen de especial
dos mujeres que se dan la mano
el matiz viene después
cuando lo hacen por debajo del mantel.

Luego a solas sin nada que perder
tras las manos va el resto de la piel
Un amor por ocultar
aunque en cueros no hay donde esconderlo
lo disfrazan de amistad
cuando salen a pasear por la ciudad.

Una opina que aquello no está bien
la otra opina que qué se le va a hacer
y lo que opinen los demás está demás.

Quien detiene palomas al vuelo
volando a ras del suelo
mujer contra mujer.

No estoy yo por la labor
de tirarles la primera piedra
si equivoco la ocasión
y las hallo labio a labio en el salón
ni siquiera me atrevería a toser
si no gusto ya sé lo que hay que hacer
que con mis piedras hacen ellas su pared.

Quien detiene palomas al vuelo
volando a ras de suelo
mujer contra mujer.

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